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Siendo Nosotros Mismos.
Pastel.
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Al ser el segundo sábado del mes y faltando tres horas para la medianoche era perfectamente comprensible que la presión que tenía encima estuviera llevándola al borde de un colapso nervioso. La receta del pastel que sacó en internet no le estaba dando resultado, siendo este el tercer bizcocho que sacaba del horno y seguía manteniéndose tan plano como una hoja de papel.
Inhaló profundo dispuesta a repetir la receta una vez más.
—¿Por qué demonios no sube? —se preguntó casi al borde del llanto.
—¿Me preguntas a mí? Llevas más de una hora ignorándome.
—Te dije que estaría ocupada este fin de semana ¿Por qué sigues aquí?
—No dijiste nada —soltó un bufido.
—Te envié un mensaje, oh claro, olvidé que me dejas "vistos", quizás, por eso no lo notaste —dijo con deje de sarcasmo.
—¿Vas a seguir con eso? —rodó los ojos cruzándose de brazos— De todos modos ¿no es más sencillo ir a una pastelería?
—Mi sobrino me lo pidió, y, que exclusivamente yo lo hiciera —sonrió con ternura recordando esos tiernos y brillantes ojos azul cielo.
—Es un niño, no va a notar la diferencia.
—Yo lo sabría.
La pelirroja tomó la hoja con la receta que imprimió al medio día, releyéndola una vez más para encontrar su error.
—¿Segura que no confundiste azúcar con sal? —una mirada llena de ira fue la mejor advertencia para evitar cualquier tipo de broma o comentario por lo que restaba de la noche.
Rompió el cascaron del huevo empezando una vez más desde el principio al separar las claras de las yemas. El actor miró la mesa repleta de ingredientes buscando algún indicio del constante error y ahí estaba, junto a la mermelada de frambuesa, había un pequeño sobre de color rojo con letras blancas que decían "Polvos de hornear".
—Deberías leer "Pastelería para Dummies" —comentó de forma casual, mostrándole el envase.
Con el ceño fruncido, dejó a un lado las cascarás, tomó el bol metálico en sus manos y sumergió una cuchara en el merengue que había hecho hace unos minutos mientras se acercaba al joven
—Al menos el merengue está bien, pruébalo —insistió extendiéndole el recipiente.
"Hijikata" soltó un suspiro, sus ojos suplicantes y su delantal manchado despertaron cierta ternura y cediendo ante ella, se levantó de su silla, recibiendo el bol y la cuchara.
—La textura está bien —dijo acercándose al refrigerador con la intención de guardarlo, pero el desastre culinario había dejado ciertas trampas en la cocina, como el piso enharinado que se había vuelto resbaloso.
"Kagura" vio en cámara lenta como todo su esfuerzo del día volvía a cero, la mezcla se esparció encima de su novio. Inexpresiva se acuclillo a su lado, quitándole el merengue de los labios con el dedo índice para luego llevárselo a la boca.
—Lo siento —se apresuró a decir— solo iba aguardarlo…
—Tienes suerte, te perdono solo porque tienes buen sabor.
Hola! :v
¡Volvió el Shinsengumi! y Toushi parece que empezará a preocuparse por salud y dejará de fumar (?):v kjasjkahjsghlakskadhldhljad *-*
Quería escribir porque me emocionó mucho el capítulo hahaha, pero no me salía ninguna continuación y no hay mejor candidato que el fic que no sigue ninguna línea y además también se me antojaba pastel :c ;v :v :v xD
Como siempre si les gusta el capítulo no se olviden de comentar y déjense caer un review :P
Saluditos :3
