Disclaimers: Ya lo sabéis, pero tengo que decirlo, Megaman Star Force no me pertenece, le pertenece a Capcom (¡Vivan estos genios de los videojuegos!)
Aclaraciones: Las palabras en cursiva serán pensamientos o alguna palabra que desee destacar, como Battle Cards o cierta frase que el prota usa mucho. Por cierto, a los FM-ianos de relleno (si habéis jugado al juego sabréis de cuales hablo) no les pondré capítulo propio, sino que les pondré como mini-batallas dentro de algún capítulo (lo siento para los fans de Cancer, Crown y Wolf… si es que hay alguno).
Megamen Strikeforce: Dragon/Pegasus/Leo
Capitulo 4: Un bello ángel de corazón rosa ¡El letal musical de Harp Note! (Parte 1)
-Geo, Geo-susurraban unas extrañas voces en medio de la oscuridad donde se encontraba el joven héroe-¡¿Nos estás escuchando, joder?-bramaron las voces al no obtener respuesta.
-¡Ah!-gritó Geo mientras salía del sopor que aquella oscuridad le provocaba-¿Do-donde estoy? ¿Qui-quienes sois?-preguntó mirando hacia la oscuridad-¡Mostraos!
-Escúchanos bien, Geo Stelar-exclamaron las voces de forma mística, ignorando a Geo-Te has metido en un lío bien gordo.
-¡¿EH?
-Un mal que supera con creces tus poderes está por caerte encima-declararon las voces y entonces Geo notó que eran tres-Si no obtienes pronto el poder para derrotarlo, ya puedes ir cavando tu tumba.
-E-eso no suena nada bien.
-Te diremos como obtener ese poder…
-¡¿En serio?-preguntó Geo, ilusionado por evitar su prematura muerte.
-… cuando nos demuestres que estás listo-terminaron su frase las tres voces, haciendo que el pobre Geo sufriera una caída animé hasta el ¿suelo? De aquella oscuridad-Por ahora, te estaremos vigilando, vigilando, vigilandooo….
-¡No, esperen!-gritó Geo al notar que las voces se desvanecían-¡Volved, por favor!, decidme que debo hacer para no morir, por favooooorrrrrr-en ese momento Geo se despertó en su cama, sudando y temblando asustado-¿Ha sido un sueño? No, estoy seguro de que ha sido tan real como mis malos presentimientos, esos en los que nunca… ¿Eh? Un momento-dijo mirando a la tranquila habitación-aquí falta algo…
La mirada de Geo recorrió la extrañamente silenciosa habitación. Las cosas estaban todas ordenadas en su lugar, había mucho silencio, afuera el sol anunciaba un día precioso, Shadow Night dormía tranquilamente a los pies de su cama. Aquella paz no era natural en la nueva vida de Geo y, luego de casi reventarse los sesos pensándolo, Geo se dio cuenta de que faltaba.
-¡Mega!-gritó mirando su Transador, que estaba vacío-¿Mega?-preguntó mirando alrededor de su habitación con el visualizador puesto-¿A dónde puñetas ha ido ese alien gorrón?
Geo bajó de su cama y empezó a mirar si en su Transador todo estaba en orden. Se quedo mirando por unos momentos la Battle Card de Cygnus Wing, que había aparecido tras acabar con él, y se puso a pensar si los demás combates serían igual o más difíciles. Después de todo, si el Sr. Boreal no hubiese parado a Tom a tiempo, quizá no hubiese sobrevivido al combate.
"¿Será que esas voces del sueño querían decirme que no estoy preparado para luchar contra el resto de FM-ianos?"-meditaba Geo en su mente-"Aunque, después de todo, Cygnus pudo haberme ganado después de ese último ataque, y si los FM-ianos que quedan son peores que él…"
Los pensamientos de Geo fueron interrumpidos de golpe por varios golpes seguidos a la puerta.
-¿Quién será a esta hora del sábado?-se preguntó un confuso Geo mientras se dirigía hacia la puerta. Sin embargo, justo en el momento en que la abrió, alguien entró en tropel dentro de la casa, casi tirándolo al suelo al hacerlo, y se puso a mirar alrededor mientras sostenía un extraño aparato.
La figura misteriosa resultó ser un hombre de unos cuarenta y tantos años, de cabello negro, salvo por una pequeña parte delante de las orejas, que era blanca. Llevaba una gabardina de color verde grisáceo bajo la cual se podía ver una camisa blanca con una corbata naranja y unos largos pantalones marrones. Sin embargo, el rasgo que más le destacaba era que sobre su cabeza llevaba una… ¿antena? que tenía una pequeña luz naranja intermitente.
-¡Estoy seguro de que la mayor señal de onda Z salía de esta casa!-exclamó el misterioso tipo mientras Geo se levantaba, le miraba y, entonces, empezó a señalarle de manera frenética.
-¡U-u-un ladrón!-gritó Geo asustado mientras cogía un bate de béisbol que había al lado de la puerta y empezaba a arrearle al tipo en la cabeza-¡Aléjate, no dejare que robes nada!
-¡Ay, ay, auch! ¡Para ya crío, que no soy un ladrón!-gritó el pobre hombre al que, Geo ya había dejado en el suelo de tanto golpearle, mientras se cubría con las manos-¡De veras te lo juro, soy agente de policía!
-¿De la policía Satella?-preguntó Geo mientras dejada de golpear al sujeto.
-¡Sí, eso mismo!-respondió el tipo mientras sacaba su placa del bolsillo de su gabardina-Disculpe que entrase en su casa así de golpe jovencito. Soy Bob Copper, detective especial de la policía Satella-explicó con orgullo, como si en su placa no se explicase ya todo eso.
-Oh, perdóneme agente-se disculpó Geo, como si eso bastara para arreglar las cosas, mientras dejaba el bate en su lugar-Pero… ¿Se puede saber porque ha entrado en mi casa tan apurado?-le exigió el joven héroe.
-Bueno… verás, estoy investigando esos extraños sucesos que han ocurrido por aquí últimamente.
-¿Extraños sucesos…?-repitió Geo, teniendo un mal presentimiento (Cosa que, como ya sabemos, es una mala señal).
-Sí, eso de los objetos rojos medio devorados y lo que pasó hace poco en AMAKEN… tengo la certeza de que ambas cosas están relacionas.
-Glups. Je, je, ¿Y que la hace pensar tal cosa, agente Copper?-preguntó Geo, sudando a mares por el nerviosismo.
-Verás, en ambos lugares se han detectado una cantidad inusual de un tipo de ondas muy raras llamadas ondas Z. Lo más extraño es que este tipo de ondas solo han sido captadas anteriormente en el espacio, y nunca eran emitidas por ningún satélite. Eso me ha llevado a la conclusión de que estos extraños incidentes podrían estar siendo causados por algo que no es de este mundo-Geo tragó saliva sintiéndose extremadamente nervioso-Así que, luego de rogárselo a mis superiores unas 764 veces, he conseguido e permiso para venir e investigar estos fenómenos.
-¿Y porqué, si se pede saber, está tan interesado en estas ondas Z señor Copper?-preguntó Geo, intentando averiguar lo máximo posible acerca de aquel tipo.
-Es que las ondas Z tienen una frecuencia muy similar a la de la radiación y, como la radiación es tan peligrosa para los humanos, he deducido que las ondas Z también lo son. De hecho, en esta casa es donde he detectado la mayor cantidad de ondas Z del pueblo….-en ese momento empezó a mirar a Geo fijamente y, de pronto, se le acercó de golpe, mirándole de manera interrogante-Dime chaval, ¡¿No habrás visto por aquí nada que se parezca a un ser del espacio, verdad?
-¡C-cl-claro que no!-negó rápidamente Geo mientras pensaba: "Sí, claro, voy a decirte que me fusiono con un alien molesto, gorrón y con mal carácter, para convertirme en una especie de guerrero hecho de ondas EM"
-¡¿Ningún evento inusual o algo que te parezca fuera de lo común?
-¡Para nada! "Excepto por una vaca llameante y un cisne adicto a los bailes de salón, todo ha sido normal" -una vez más, sus pensamientos contradijeron sus palabras.
-¡¿Ningún indicio de que pudiera estar pasando algo extraño?-insistió nuevamente el agente Bob.
-¡En absoluto! "Salvo porque soy el único que puede evitar que un grupo de aliens lunáticos que quieren recuperar las llaves del coche de su rey destruyan este mundo" –sus pensamientos se hubieran sacado un 100 en clase de ironía con esa frase.
-¡Entonces, he de seguir adelante con mi misión ultrasecreta!-exclamó, aunque ya le había revelado toda la misión a un crío de diez años. Sin embargo, cuando estaba a punto de irse, Geo le hizo una pregunta.
-Agente Copper, ¿Si encontrase la supuesta fuente de esas ondas Z, que haría?
-¡Está claro, la eliminaría!-declaró muy confiado.
-¡¿E-e-e-e-eliminarla?-repitió un nervioso Geo.
-Exacto, además…-dijo mientras sacaba de debajo de su gabardina una especie de extraña escopeta con una pantalla digital y que soltaba chispas eléctricas del cañón-Tengo los medios para hacerlo-declaró con una de esas sonrisas que ponen la gente del gobierno cuando están a punto de hacer algo siniestro, mientras Geo palidecía mirando el arma-Bueno chaval, me tengo que ir así que ¡Adiós!-y acto seguido se fue mientras sacaba su rastreador.
Geo se quedó paralizado allí mismo por varios segundos hasta que, luego de un buen rato, exclamó-¡Tengo que encontrar a Mega ya mismo!-y salió corriendo de su casa a toda velocidad.
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Geo, después de recorrer casi todo el pueblo y recibir como única noticia interesante un mensaje que decía que la tienda de Battle Cards "Big Wave" ya había abierto, llegó a la obvia conclusión de que lo más probable era que Mega estuviese en Punto Vista y, mientras subía las escaleras del mirador, se maldecía a si mismo por haber tardado tanto en deducirlo.
-No, si es que al final va a ser que soy rematadamente tonto para algunas cosas-hablaba solo el antisocial joven mientras seguía subiendo-Es que a veces, a pesar de que soy muy listo para los estudios, me sorprendo yo mismo de las estupideces que hago y… ¿eh? ¿Qué es eso?-preguntó de pronto, pues nada mas llegar a lo alto del mirador había empezado ha escuchar una bella melodía, una dulce canción que a Geo le pareció tan hermosa, que le tocó el alma. Era una melodía que inspiraba un poco de melancolía, pero eso hizo que a Geo le gustase más-¿De donde viene?-se preguntó Geo mientras avanzaba lentamente con los ojos entrecerrados mientras pasaba al lado de una especie de máquina lanzadora cargada de pelotas de béisbol y subía las pequeñas escaleras metálicas de la plataforma del mirador. Entonces, se giró hacia la izquierda, porque de ahí venía la melodía, y, de golpe, sus ojos se abrieron como platos mientas miraba fijamente a la persona que tocaba la bella canción.
Y la canción no era lo único bello. Quien estaba tocando era una preciosa chica, de la misma edad que Geo y, al igual que él, aparentaba un par más. Tenía unos hermosos ojos verdes y un lindo cabello de color morado-rosáceo. Llevaba puesto una chaqueta de color rosa con una nota musical negra en el pecho, un poco abrigada para un día tan soleado, que tenía una capucha que le cubría más de la mitad de la cabeza Además, la capucha tenía dos semiesferas de algodón rosa en cada lado de la cabeza, recordando a dos pequeñas orejitas de oso de peluche. También llevaba unos largos guantes de colores rosa y amarillo, en forma de anillos, que le llegaban hasta los codos, donde comenzaba la chaqueta, pero que no le cubrían los dedos. El conjunto se completaba con un pantaloncillo verde claro extremadamente corto, lo suficiente como para que se viera más del 90 % de las lindas piernas de la chica, y unas largas botas de color azul sin tacón. La chica estaba tocando tranquilamente una guitarra de color amarillo con dos corazones rosas adornándola.
Geo no supo porqué, pero, en el momento en que sus ojos se posaron sobre la chica, su corazón dio un vuelco y empezó a latir a toda velocidad, empezó a sudar a mares y se puso extremadamente nervioso. ¡Y además, toda la descripción anterior de la chica (Que seguro habréis notado más cursi de lo normal) había salido directamente de la cabeza de Geo! Sí, estaba claro que la dueña de la canción había causado un impacto mucho más grande en el joven héroe que la misma canción.
En ese momento, quizá porque los latidos de Geo hacían más ruido que un tambor, la chica se percató de la presencia del joven y, con una sonrisa que al chico le pareció salida del mismísimo cielo, le dijo:
-Oh, disculpa ¿Vas a ocupar este espacio? Entonces no te preocupes, en un momento termino-dijo con una voz que a Geo le pareció más dulce que la melodía que estaba tocando.
-Ah…, u…, egh…-parecía como si el casi siempre impasible Geo Stelar de pronto hubiese olvidado que para formar palabras tenía que unir dos o más sílabas. Luego de unos 10 segundos, después de hacer un esfuerzo mayor que el que usó para derrotar a Taurus o a Cygnus, Geo al fin pudo decir algo-L-li-linda canción…-luego su lengua pareció volver a trabarse, en espera de la respuesta de la niña, que sonrió mientras dejaba de tocar y le miraba.
-Muchas gracias. En realidad acabo de escribir esta canción y quería que mi madre la escuchara-mientras decía esto se volvió hacia el cielo más allá del mirador-¿Te ha gustado, mamá?-preguntó al viento con una sonrisa.
Geo se quedó mirándola sorprendido unos segundos hasta que pareció comprender algo.
-¿Acaso tu madre…?
-Ella murió cuando yo era muy pequeña-expresó la niña con algo de melancolía-Por eso no recuerdo mucho de ella.
-Se como te sientes-le respondió Geo mientras miraba al cielo-Mi padre desapareció hace tres años… era uno de los tripulantes de la estación espacial Paz-agregó cuando la niña le miró confundida.
-Oh, lo siento mucho-añadió con ternura y arrepentimiento, una combinación que, en cualquier otro momento, Geo hubiera considerado imposible, pero no en ese momento en el que su mente parecía haberse quedado absorta en la bella chica-No quería traerte a la mente recuerdos dolorosos, ehm….
-¡Geo, me llamo Geo Stelar!-respondió Geo casi mecánicamente cuando se percató de que la chica no sabía su nombre. Aquello hubiera hecho que cualquier persona que conociese a Geo sufriese un ataque de la sorpresa o pensase que estaba gravemente enfermo, pues NUNCA, en sus tres últimos años de vida, se había presentado VOLUNTARIAMENTE a NADIE.-Además no te preocupes, seguramente yo también te he hecho sentir mal al pensar en tu madre-le dijo con una voz que sonaba bastante "robótica", por no decir "de imbécil subnormal", pues los nervios que sentía y los acelerados latidos de su corazón le hacían imposible hablar como una persona normal (Y eso que de normal el no tiene mucho).
-Vaya, muchas gracias Geo-le dijo la chica con una risita que hizo que Geo se sintiera como el imbécil más grande del mundo y que le apareciera un leve rubor en las mejillas-Bueno, tengo que irme así que hasta pronto-siguió hablando la chica mientras pasaba al lado de Geo dispuesta a irse. Cuando lo hizo, Geo respiró una exquisita fragancia que olía como cerezas y rosas, y procuró deleitarse con ella los dos o tres segundos que tardó la chica en bajar de la plataforma metálica y empezar a alejarse en dirección a las escaleras-Espero que nos volvamos a ver-añadió la chica mientras se giraba hacia Geo y le hacía un guiño antes de volver a girarse.
-Y-y-yo t-t-también-tartamudeó Geo aún en estado de shock tras el gesto de la joven, que ya estaba bajando las escaleras y, a los pocos segundos, se perdió de vista. Geo se quedó ahí parado como un tonto mientras, en su mente, sus pensamientos eran un caos total. "¿Por qué me he sentido tan nervioso? ¿Por qué he actuado como un retrasado delante de ella? ¡Si ni siquiera le he hablado por más de 4 minutos! ¡Además, yo he hablado con otras personas en la calle, en contra de mi voluntad claro, muchas veces y jamás me había pasado algo así!" se preguntaba un muy confuso Geo"¿Por qué no puedo dejar de pensar en ella? ¿Por qué me parece ver su sonrisa pegada en mis retinas? ¿Por qué su aroma me parece la mejor fragancia que jamás he respirado?" por un momento, una imagen del sonriente rostro de la muchacha apareció en la mente de Geo, provocando que una sonrisa estúpida apareciese en su rostro "¿Por qué siento que estoy olvidando algo extremadamente importante solo por pensar en ella? Bah, a quién le importa" pensó diciéndose a si mismo que tampoco sería algo tan importante, mientras empezaba a perder sus pensamientos en la chica. Y hubiera seguido así por horas, de no ser porque cierta risa de hiena burlona, que surgió de su Transador, le trajo devuelta a la realidad.
-Jeje, jeje ¿Acaso el antisocial Número 1 del pueblo ha tenido un flechazo?-dijo Omega-xis con tono burlón-Vaya chaval, no pensaba que hubieses llagado ya a esa edad.
-¡M-Me-Mega!-exclamó Geo sorprendido del regreso del alien mientras, a medida que su aturdido cerebro empezaba a captar las burlas del FM-iano, su rostro empezaba a ponerse más rojo que un volcán en plena erupción-¿D-d-de que estás hablando? Yo no he tenido ningún flechazo-negó con fiereza lo que hasta para un ciego sería obvio-Y-yo ni siquiera sé como hacer amigo, mucho menos enamorarme ¿Qué te ha llevado a decir tales estupideces?-preguntó, intentando disimular nerviosismo poniéndose el visualizador y mostrando una cara enfadada (Aunque más parecía la de un retrasado al que le han dado de lleno con una bala y se empeña en negarlo).
-Pues…-comenzó a hablar el alien-que, en los últimos cinco minutos que llevo vigilándote, has estado actuando como un imbécil, te has puesto a tartamudear, te has quedado embobado mirándola como un tarado, le has dicho tu nombre por voluntad propia sin siquiera preguntarle el suyo-Geo se llamó a si mismo idiotas repetidas veces al darse cuenta de eso último-y los últimos 13 párrafos que ha escrito el autor han sido los más estúpidamente cursis de toda la historia-finalizó su explicación el FM-iano.
-¡Eso no prueba que…! ¿Eh? Un momento, ¿La historia? ¿El autor? ¿Qué has querido decir con eso?-preguntó muy confuso el joven héroe.
-Nada, nada, divagaciones mías. Pero no intentes desviar el tema, porque te has quedado más atontado con esa chica que cuando machacamos virus y además…
-¡Mega! ¡Ahora no tenemos tiempo para tonterías, tenía algo importante que decirte!-exclamó de pronto Geo, al recordar el peligro que suponían para Mega el agente Bob Copper y su potente fusil de ondas ¡¿Cómo había podido esa olvidar que la vida de su compañero alienígena estaba en peligro solo por pensar en esa chica? "Tampoco es que fuera tan increíble" se decía a si mismo el chico "No sé porque me quede mirándola como tonto tan fijamente, solo porque tenía esos bellos ojos como esmeraldas, esa sonrisa que iluminaba el cielo, esa voz más hipnótica que la de una sirena, ese aroma tan delicioso que…"
-¿Geo? Hola, Geooo. Tierra llamando a Geo Stelar, estamos esperando la señal-la decía el alien al joven mientras sacudía sus garras delante del embobado rostro del chico-¿No decías que tenías que decirme algo importante?
-¿Qué? Ah sí, que hay un tipo de la policía investigando de los FM-ianos y va por ahí con un arma de ondas dispuesto ha borrarte del mapa-le respondió Geo, sin tomarle mucha atención en realidad pues seguía pensando aquella chica. Sin embargo, el alien sí que pareció muy alterado, o eso se deducía de que su hocico azul se puso pálido y que su mandíbula empezó a temblar incontrolablemente.
-¡¿WTF? ¡¿Por qué coj% no me lo has dicho antes? ¡Mi vida podría estar en grave peligro, tenemos que hacer algo o…! ¡¿Quieres dejar de pensar como un imbécil en esa chica por un $% segundo y ayudarme?-le gritó el indignado alien al joven, haciéndolo volver a la realidad.
-¡Yo no estoy embobado con nadie! ¡Además, seguro que ese policía ya se fue así que volvamos a casa!-y dicho esto empezó a bajar las escaleras del mirador, con tanta prisa que tropezó unas seis veces y casi se comió muchos de los escalones.
-Bien-declaró Geo al llegar al final de las escaleras, mientras Mega le observaba con una gotita-Ahora será mejor que nos vayamos a casa antes de que….
Al parecer, alguna voluntad superior odiaba mucho a Geo y Mega, pues, antes de que el joven pudiese terminar su frase, oyeron una voz, para ser más exactos, una voz que pertenecía a un ser que para ellos era peor que cualquier FM-iano que se pudiesen encontrar.
-¡Eso de las ondas Z es una completa tontería! ¡No puedo creer que haya gente que tenga la desfachatez de exigir que le mostremos nuestros Transadores solo por el hecho de ser de la policía! ¡Es decir, tenemos nuestros derechos civiles y bla, bla, bla, bla…!
"¡No por favor!" rogaron ambos mientras se giraban, a pesar de que sabían que hacerlo solo confirmaría sus temores "¡Cualquier cosa menos eso! ¡Ellos tres otra vez no, por favor!" se lamentaron cuando vieron que, efectivamente, la Dele y su pandilla venía en su dirección y, encima, ya habían visto a Geo.
-Vaya, vaya-dijo la Dele mientras se detenía a pocos metros de donde estaba Geo y Bud y Zack, como siempre, se detenían a su lado-miren, debe acercarse el fin del mundo, porque sino no me explico como es que Geo Stelar está caminando por la calle a una hora normal-hoy al parecer la Dele no estaba de muy buen humor.
-¡Oye! ¡Si estas malhumorada no tienes porque descargar tu rabia en mí!-se quejó Geo.
-Y si estuviera enfadada, ¿Qué te hace pensar que te lo diría?-le respondió la Dele, claramente enfadada.
-¡Así es!-se apresuró a añadir Bud-¡No tenemos porque decirte que está enfadada porque un tipo de la policía llamado Copper nos ha obligado a enseñarle nuestros Transadores!
-Eh, Bud, se lo acabas de decir-le dijo Zack al gordo chaval, haciéndole ver que la había cagado… otra vez.
-¡Grrr!-gruñó la Dele antes de pasar de todos y empezar a subir a Punto Vista (Que, como todos ya sabemos, es una clara señal de que alguien está cabreado o deprimido… o que, simplemente, eres Geo Stelar).
-Jo, sí que está de mal humor, eso me hace dudar más sobre el concierto de mañana-dijo Bud, claramente muy preocupado.
-¡Pero tenemos que ir!-se quejó el enano de Zack-¡Tuvimos que pasar horas buscando por Internet una página donde las revendieran a un precio asequible y luego tuvimos que ahorrar durante más de un mes!-la cara de Bud se contrajo de dolor al pensar en todos los bocatas que no se había podido comprar durante ese tiempo-Por eso, ¡NO PODEMOS perdernos el concierto de Sonia Strumm!
-Disculpen-interrumpió Geo la apasionante charla de los secuaces de la Dele-No quisiera interrumpir, pero ¿Quién es Sonia Strumm?-preguntó con curiosidad, provocando que tanto Bud como Zack le mirasen como si acabase de pronunciar el mayor insulto de la historia.
-¡¿NO SABES QUIEN ES SONIA STRUMM?-chillaron de tal manera que Geo casi se queda sordo.
-Joder tio, sabía que eras antisocial y no salías mucho de casa, ¡Pero no saber quien es Sonia Strumm...!-dijo un Bud muy alterado.
-Para tu información-empezó a explicar un sabelotodo Zack mientras se ajustaba las gafas-Sonia Strumm es la estrella pop más grande del momento, es una cantante famosa en todo el país y-le dio un énfasis especial a lo siguiente-¡Es increíblemente guapa!
-¡Sí, es preciosa!- se sumó Bud al entusiasmos de Zack-¡Y su siguiente concierto lo va a dar aquí, en Sierra del Eco!-Por qué una popular estrella pop quería dar un concierto en ese pueblucho alejado de la mano de Dios era un misterio para todos… pero nosotros lo llamamos "Argumento del juego"-Así que hemos estado ahorrando para ir mañana a su concierto, pero-su rostro se mostró preocupado de pronto-la Dele no va a poder ir porque sus padres se van a la ciudad mañana, y ella quería que le acompañáramos a una excursión el río y…-miró desesperado a Zack en busca de una respuesta (Dios, eso sí que es estar desesperado) y al parecer el enano la tenía.
-Mira Bud-comenzó con tono calmado-pongámoslo así: hemos estado con Dele todos los días de nuestra vida desde Preescolar, excepto si estábamos enfermos o si salíamos con nuestros padres, pero solo podremos ver un concierto de Sonia Strumm mañana, así que no creo que a ella le importe que…
-¡¿OS QUEREÍS DAR PRISA, PAR DE INÚTILES?-chilló la Dele desde lo alto de las escaleras.
-¡Ya vamos Dele!-gritaron ambos, claramente asustados, mientras empezaban a subir al mirador, dejando ahí a un ligeramente traumatizado Geo.
-…..
-Oye chaval ¿Tu también encuentras traumático que hayan estado aguantando eso durante tanto tiempo?-Geo asintió con la cabeza para responderle al alien-Eso pensé-suspiró Mega, pero se sorprendió cuando Geo se ocultó de repente detrás del letrero al lado de las escaleras que decía: "Entrada a Punto Vista"-¿Qué puñetas te pasa?
-Shhhh-calló Geo al FM-iano-Es ese tipo, Bob Copper-le susurró a Mega mientras el susodicho agente aparecía delante del letrero.
-Que raro, estoy seguro de que detecté una señal de ondas Z por aquí-habló solo (como casi todos en este juego) un extrañado Copper. Acto seguido se empezó a alejar en dirección hacia el pueblo mientras Geo y Mega salían de su escondite.
-Hmmm, así que ese es Copper-dijo Mega mientras una sonrisa malévola se le formaba en el rostro-Chaval, busca un agujero onda, vamos a tener que entrar en su Transador para poder mantener a salvo nuestras "identidad secreta"-aclaró el alien, recibiendo un quejido como respuesta por parte del joven héroe.
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-Bien, terminemos con esto rápido-decía Megaman, parado sobre un camino onda delante de la entrada de la escuela a la que nunca entraba, donde, obviamente, estaba parado Bob Copper. Sin embargo, cuando el "heroico" dúo estaba a Punto de impulsionarse en el Transador del agente, el rastreador de este empezó a pitar sin parar.
-Oh no, la señal de ondas Z se ha vuelto altísima, Tengo que activar mi escudo reflector de ondas-exclamó el detective, momentos antes de activar un escudo invisible para el ojo humano, pero no para Megaman, y que el héroe del momento se lo comiera de lleno, saliendo rebotado devuelta al camino onda.
-C-creo que habrá que buscar como desactivar ese escudo primero-jadeó Geo mientras intentaba recuperar el aliento.
-T-tú lo has dicho chaval.
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-Me siento mal por esto-decía Geo mientras encendía la máquina lanza pelotas que alguien había dejado tirada en Punto Vista.
-Relájate chaval, el plan es extremadamente simple-decía Mega mientras el ser EM llamado Pitcherman le explicaba a Geo como funcionaba la máquina- Solo tengo que atraer a Copper hasta aquí, pues su detector le guiará aunque no pueda verme, entonces, cuando esté en posición, tu lo dejas K.O. de un pelotazo, entramos en su Transador y ya está.
-¡No es por eso, es porque hemos tenido que robarle a un niño la Card que enciende esta maquina!-le aclaró Geo al alien, aparentemente muy cabreado.
-Robar es un término muy fuerte Geo, yo prefiero decir que lo tomamos prestado temporalmente por un bien mayor-dijo el alien con solemnidad fingida. Desgraciadamente para Geo, como el alien era la primera, eh, "persona" con la que se relacionaba desde hace más de tres años, no sabía distinguir bien entre si le mentían o no, así que se creyó el falso discurso del FM-iano.
-Bien pero, ¿Seguro que Copper te seguirá si pasas corriendo delante de él?-preguntó un dudoso Geo-Porque, si empieza a perseguir algo invisible, seguramente pierda la señal y entonces…
-Miau.
Ambos se giraron sorprendidos al ver como Shadow Night, de alguna manera, les había seguido hasta Punto Vista.
-Miau-repitió el gato, lo cual, aparentemente, fue una explicación para Mega.
-¡Brillante Shadow Night!-exclamó el eufórico alien mientras se giraba hacia el confundido Geo-Como el pequeñín acaba de explicar, él irá corriendo justo a mi lado, de tal manera que Copper creerá que las ondas Z salen de él y así será imposible que nos pierda de vista.
-¡¿Pero como es que lo entiend…?- Bah, olvídalo-se rindió Geo, no valía la pena hacer preguntas que nunca le iban a contestar.
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-¿Por qué tardarán tanto?-se preguntaba Geo mientras, oculto detrás de la máquina de béisbol y con el visualizador puesto, esperaba a que Mega y Shadow Night volviesen-Igual algo ha salido mal y Copper ha matado a Mega o…-justo cuando Geo empezaba a pensar en cosas muy negativas, el alien y el gatito llegaron corriendo al mirador, seguidos a pocos metros por el incordiante agente de policía.
-¡Ya te tengo, gato que emite ondas Z!-sonrió Copper cuando vio que Shadow Night aparentemente se había quedado atrapado-No sé porque emites ondas, pero voy a averiguarlo y…-antes de que Copper pudiese acercarse más al gato, alguien gritó: "¡Toma esto!" y un aluvión de pelotas de béisbol empezó a golpearle en la cabeza, dejándolo K.O. casi al instante.
-¡M-Mega ayúdame, esto se ha atascado!-exclamó Geo horrorizado mientras veía como las pelotas seguían dándole al inconciente Bob Copper, mientras el FM-iano se descojonaba de la risa.
-Ja, ja, ja, ja, ja, eso no importa chaval, impulsiónate y entremos en su Transador antes de que despierte, ja, ja, ja-siguió riendo Mega cuando la máquina al fin se quedó sin pelotas.
-Vale, vale-dijo Geo mientras el alien entraba en su Transador, se colocaba sobre el agujero onda del mirador y gritaba su eterna frase que, esta vez, solo Shadow Night (Que es lo mismo que nadie) oyó:
¡Cambio de Onda EM!
¡Geo Stelar, En el Aire!
Una vez dentro del Transador de Copper, Geo y Mega se llevaron una desagradable sorpresa.
-Eh, ¡Este tio te mintió chaval!-dijo el alien indignado-¡Según esto, tú eres el principal sospechoso de la investigación de ondas Z y, además, tiene todos tus datos registrados!
-Esto es grave-se preocupó Geo-Si este tipo sigue investigándome podría involucrar a mi madre y….
-No te preocupes chaval-dijo Mega mientras pulsaba unas combinaciones de códigos muy complicadas en el panel del Transador-¡Ya está! He borrado todos los datos, ya no tienen ninguna información sobre ti-terminó mientras Geo le dedicaba una sonrisa agradecida y ambos se expulsionaban. Lo que Geo no notó es que Mega, queriendo divertirse un rato a costa del pobre agente, había borrado TODO el sistema operativo del Transador.
-Bueno-dijo Geo mientras cogía a Shadow Night y Mega entraba en el Transador-antes de irnos a casa quisiera ver si tienen nuevas Battle Cards en "Big Wave", recibí un aviso de que la acaban de reabrir.
-Sí, será divertido-decía Mega que se encontraba muy sonriente, pues estaba pensando en la cara de espanto que iba a poner Bob Copper cuando despertara y viese que su principal herramienta de uso diario estaba totalmente inservible.
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-¡De lujo Geo, siempre es genial ver a mi mejor cliente por aquí!-decía un sonriente Ken Suther, un fanático del surf con pinta de hawaiano y que, además, era dueño de la tienda de Battle Cards "Big Wave" (No me pregunten porque a un tipo así se le dio por montar una tienda de Cards, eso pregúntenselo al friki que creó esta chorrada de videojuego)-Pero tío, sí que es una sorpresa verte a estas horas, normalmente vienes como a las 10 PM, una media hora antes de cerrar-expresó Ken, gratamente sorprendido de ver un cambio que, aunque Geo no lo notara, era para mejor en el antisocial joven.
-Es que no tenía nada que hacer hoy, Ken-dijo Geo con una leve sonrisa, últimamente (sobre todo desde esta mañana) se le estaba haciendo más fácil sonreír, mientras comenzaba a mirar las Cards del mostrador. Lo que no notó fue que un pequeño (Casi de la misma altura que Zack) niño, de unos siete u ocho años, de pelo púrpura oscuro y que iba vestido con un conjunto color crema, un chaleco rojo y un gorro de dos puntas del mismo color, le estaba mirando fijamente mientras hablaba con un ser que estaba dentro de su Transador.
-¿Seguro que es él?
-¡Claro que sí, Buku!-exclamó el ser, que era como un pequeño cangrejo rojo con la mitad inferior de su cuerpo hecha de ondas EM azul-celestes y de ojos amarillos sin pupilas-¡Ese chico emite las mismas ondas que el traidor de Omega-xis, Buku! ¡Es hora de que le venza y obtenga al fin el respeto que me merezco, Buku!
-¡Oye tú!-llamó el niño a Geo, que se sorprendió de que alguien desconocido le llamara-Si tú el de las gafas de sol raras, ven afuera un momento-le dijo con una sonrisa diabólica mientras Geo salía de la tienda detrás de él.
-Eh, ¿Quién eres y que quieres?-preguntó Geo, con las mismas ganas de hacer amigos de siempre, pero no se esperaba la respuesta del chico.
-Me llamo Claud Pincer, Geo Stelar o debería decir Megaman-sonrió al ver la cara de sorpresa de Geo-Sí, no tiene sentido de que lo niegues, sé perfectamente quien eres, ¡Y también se que este será tu fin!-exclamó mientras su Transador empezaba a brillar y el FM-iano cangrejo salía dispuesto a dar pelea.
-¡Este será tu fin, Buku , Omega-xis¡-gritó mientras empezaba a fusionarse con el cuerpo de Claud.
-¡Mierda, es él inútil pesado de Cancer!-se quejó Mega mientras el niño era envuelto en una luz rojiza y salía volando hacia el camino onda sobre ellos-Chaval, terminemos con esto rápido.
-¿No estás un poco confiado?-preguntó Geo mientras se ponía el visualizador y se dirigía al agujero onda que estaba al lado de la tienda.
-Tu también lo estarías si conocieras a Cancer como yo-respondió Mega mientras Geo pronunciaba su heroica y siempre inaudible frase.
¡Cambio de Onda EM!
¡Geo Stelar, En el Aire!
Megaman apareció en el camino onda y empezó a mirar alrededor en busca de su enemigo.
-¡Aquí estoy, Buku!-se oyó la voz de Claud, haciendo que Megaman se girara… y se quedara mudo, aunque no del miedo precisamente-Jeje, ¿Te has sorprendido verdad? ¡Inclínate ante el imponente Cancer Bubble!-dijo con un tono de superioridad que no le pegaba nada.
Y es que el "imponente" aspecto de Cancer Bubble era el de un ser humanoide de color rojizo cuya parte del cuerpo más grande eran sus pinzas rojas con la parte superior azules y una cabeza con cara de color naranja con enormes ojos, dos esferas rojas y amarillas, tres mini patas de cangrejo que le salían de detrás de cada lado de la cabeza…. y que apenas le llegaba a Megaman a la cintura.
Ni que decir que Mega y Geo, por primera vez en mucho tiempo, se pusieron a reír como locos del ridículo aspecto del Humano-EM, cabreándolo mucho de paso.
-¡Yo no me burlaría si fuera vosotras, Buku! ¡En menos de un minuto estaréis suplicándome piedad!-gritó Cancer Bubble mientra relanzaba a atacar a Megaman.
15,3 segundos después…
-Pi-piedad-rogó Cancer Bubble desde el suelo del camino onda, lleno de daños, con su armadura magullada y sin sus pinzas, que estaban clavadas a pocos metros-¡Juro que no volveré a intentar atacarte, pero para por favor!-rogó de una manera tan patética que Geo dejó de dispararle con su Card Cañón pesado.
-Oye Mega, ¿No podemos dejarles en paz? Quiero decir, no son ninguna amenaza para nadie, salvo para ellos mismos, y si prometen no hacer nada creo que…
-Hmm, no lo sé-dijo Mega mientras miraba al penoso Cancer Bubble y suspiraba-Ustedes, Cancer y Claud. Miren, si nos prometéis que no intentareis atacarnos ni nada entonces os dejaremos…
-¡Lo prometemos, lo prometemos!-casi lloró de alegría el patético dúo mientras se expulsionaban y Geo hacía lo mismo-Yo y Cancer seremos buenas personas ¿Verdad?-dijo Claud mientras miraba a Cancer.
-¡Por supuesto, Buku! ¡Además me lo he pasado genial con Claud y me encantaría quedarme con él! Pero…-Cancer miró a Mega muy preocupado-Si ves a alguno de los otros FM-ianos ¿Podrías no decirles que también les he traicionado? Si te preguntan diles que he muerto o desaparecido o algo así, n me gustaría que intentaran matarme jeje-rió muy preocupado mientras entraba en el Transador de Claud, el cual se disculpó nuevamente y se largó corriendo.
-Bah, ni siquiera creo que se acuerden de ti-dijo Mega despectivamente mientras Geo empezaba a dirigirse a casa, pues, después de un día como ese, necesitaba un descanso urgente-¿Debí decirle a Geo que fui a Punto Vista esta mañana porque las ondas de soledad de la canción de esa chica me recordaban a las de…? No, es imposible que alguien tan patético como "Ella" sobreviviese a la explosión del asteroide. Aunque si el penoso de Cancer logró sobrevivir…-sus divagaciones fueron interrumpidas porque Shadow Night se puso a su lado y empezó a maullarle-Eh pequeñín, seguro que tu también has tenido un día cansado Ven, vámonos a casa y olvidemos los malos pensamient…-un escalofrío familiar recorrió la espalda de Mega y le hizo mirar a todos lados asustado-No, seguro que solo ha sido mi imaginación por haber estado pensando en "Ella" ja, ja. Eh, mejor vámonos Shadow Night-dijo mientras cogía al gatito y se iba, sin notar a cierta sombra que le observaba desde el tejado de "Big Wave".
-O sea, es superfuerte que me consideres tan débil, Omega-xis-habló sola la sombra con un tono tan pijo que le hubiera dado envidia a la mismísima Paris Hilton-Es que te juro por Andrómeda que si no hubiera aparecido tu amigo esta mañana esa chica tan mona ya estaría bajo mi poder. O sea, pero no te preocupes porque te juro por el rey Cefeo y por todas las súper florecillas de este planeta que pronto acabaré contigo ji, ji, ji, ji, ji, ji…-empezó a soltar unas risillas tan chillonas que cualquiera hubiera preferido una risa malvada.
-Oye Geo-dijo de pronto Mega mientras Geo se metía en su cama dispuesto a dormir-Esta vez he sido yo el que ha tenido un mal presentimiento, uno muuuuy malo.
-Bah, lo siento Mega pero estoy cansado y quiero dormir-decía el chico mientras ponía el visualizador al lado de su cama y se cubría con las mantas-Mañana será un día más tranquilo y seguro que todo irás bien.
-Si, tienes razón…-dijo Mega no muy convencido.
Pero Geo no sabía lo equivocado que estaba…..
-Miau.
-Je, je, y Shadow Night te desea que sueñes con tu noviecita.
-¡A CALLAR!
Continuará en capítulo 5
