Palabras rotas
Por Nochedeinvierno13
Disclaimer: Todo el universo del Ant-Man es propiedad de Marvel.
Este fic corresponde al cuarto día de "Gimnasio de la Torre: Área de duelo" del Foro "La Torre Stark".
IV.
There's a wind that blows in from the north.
And it says that loving takes its course.
Come here. Come here.
Come here, Kath Bloom.
Te encuentras sentado en el sofá de resortes, rodeado por una sala de estar que parece infinita sobre tus hombros y una copa de líquido ambarino, solitaria y abandonada, reposa en tu mano. En la otra, está la vieja fotografía —esa que tomaron una mañana de verano cuando el mundo les pertenecía, cuando solamente existía la aventura del presente— que no deja de recordarte la época más dichosa de tu existencia.
¿Cuánto tiempo pasa desde que ella no está a tu lado? Perdiste la cuenta después que asumiste tu realidad se semeja a una longeva pesadilla, una de la que no consigues escapar por más que abras y cierres los ojos y te pellizques el brazo. Existen ocasiones donde permaneces sentado, bebiendo y hundiéndote en ti mismo, como es la ocasión presente. Pero, también, existen otras donde no quieres atragantarte con los sentimientos que te consumen por dentro y te desquitas con lo que tienes al alcance. Después de todo, ¿quién puede culparte por añorarla del modo que haces? Ellos no la conocen del mismo modo que tú.
«¿En dónde te encuentras, mi querida Janet? ¿Por qué no estás aquí, a mi lado? —te preguntas en el pensamiento, pero el viento que se cuela a través de la ventana es quien te responde. Te susurra palabras inexistentes—. No es justo que me hayas enseñado a contemplar el mundo de otro modo y luego me hayas abandonado.»
Tienes que superarlo, pasar la página y continuar con la cabeza en alto, tienes todo un futuro por delante, es lo que te susurran aquellos que no comprenden por lo que estás atravesando.
—No tienen conocimiento de causa —murmuras en voz alta como si alguien pudiera escucharte. Aprietas el puño en torno a la copa—. Es demasiado pronto para olvidar, para sanar.
No te importa dialogar contigo mismo si eso te permite sentir a Janet más cerca, aunque solamente sea una ilusión que orquesta tu aterida alma; no importa porque, por un efímero momento, la vuelves a sentir tuya, como si de verdad estuviera aquí.
