Hola, hola, Luna de acero reportándose! Konichiwaaa queridos seguidores, guests, comentadores, sean todos bienvenidos! Sé que dije que publicaba mañana, pero adivinen qué? No me aguanté! Y otra vez me desvelé, son las tres de la mañana, y tengo que trabajar dentro de unas horas, en fin, valió la pena? No lo sé, eso me lo tendrán que decir ustedes con sus hermosos reviews!
Agradecimientos:
Odaxochilt96: como siempre bella amiga, que sería de mi sin tí, gracias por estar, gracias.
Elsz-noir: Hermosa! Como me gusta conversar contigo, tranquila corazón, todo tiene una razón de ser, no abandonemos las esperanzas, lo mejor está por venir...
Acirema Kirkland: Waaaaa, volviste! Que alegría, que alegría, ole, ole, olá! (una canción de aquí jaja) Gracias por continuar leyéndome, me pone taaaaan contenta encontrar tus hermosas palabritas aquí, no te vayas nunca!
Darling (guest): Ahora me amas? si? Si? jajajaja
Redvi: Gracias por tu mensaje, quiero saber qué te parece esta nueva entrega!
Y todos los folloWers y favoritos, GRACIAS, ARIGATO GOZAIMASU, THANK YOU!
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son de Hajime Isayama, al que ruego día y noche que no mate a nuestro hermoso Levi...
Advertencia: Yaoi hard, eso, así que ojo.
"Nunca dejes pasar una oportunidad que te haga feliz, aunque a los demás no les guste…"
Oscar Wilde
Capítulo 4: Sucumbir al deseo
-: ¿Qué planes tienen este martes? – Preguntó Levi, Hanji había decidido darles la tarde libre ya que debían fumigar el local y no se iba a poder hacer nada hasta el día siguiente.
-: Aún no he pensado en nada – dijo Jean mientras se estiraba en una de las sillas del comedor.
-: Yo quería tirarme en cama a ver Titanic – anunció Marco suspirando con sentimiento.
-: Meditación trascendental… - habló Mike, mientras unía sus pulgares con sus dedos índices y largaban un largo "Om".
-: Terminar mi novela de Dick Tracy – agregó Farlan cruzándose de brazos.
-: Terminar de tejer la bufanda para este invierno – se le deslizó a Auruo y todos lo miraron con cara de incógnito - ¿Qué? Tejer me ayuda a relajarme.
-: ¿Y tú, jirafón? – agregó Levi mirando a Eren que estaba bastante alejado apoyado contra la pared.
-: Masturbarme con alguna porno… ¿Qué? Masturbarme me ayuda a relajarme… ahora se hacen seminaristas del catolicismo, semejantes demonios…
-: Bueno, sus planes son muy… interesantes, pero quería proponerles una cosa – les dijo levi, en cierta forma el más bajo se estaba volviendo una especie de figura líder, nadie lo había propuesto pero su actitud era suficiente - ¿Qué les parece si vamos a jugar un buen partido de fútbol?
Los jóvenes lo miraron sorprendidos y Farlan fue el primero en sumarse.
-: Bueno, creo que sería divertido, hace mucho no hacemos cosas juntos, ¿cierto? – Dijo el rubio con una amplia sonrisa - ¡Vamos, muchachos, nos divirtamos en grande! Pero yo seré de tu equipo.
-: No es justo, Farlan, yo también quiero - renegó Auruo – Yo también quiero.
-: Y yo – se sumó Jean.
-: Esperen, esperen, vamos a hacer un reparto justo. Numérense desde el 1, vamos – Todos obedecieron, menos Eren – Vamos, larguirucho, tú también.
-: Conmigo son siete, yo desbalanceo el grupo.
-: De ninguna manera, uno será el árbitro e iremos rotando. Bueno, te toca el seis, los pares conmigo, los impares por el otro lado.
Y así quedaron los grupos: en uno Eren, Levi, Auruo y Jean, en el otro Mike, Farlan y Marco.
Todos se vistieron y se fueron al patio de la mansión, marcaron los arcos con piedras del jardín y Levi, quien sabe de dónde, trajo la pelota y un silbato.
-: Bueno, ya saben las reglas, vale todo – dijo Levi y lo miraron curioso – Yo empiezo siendo el referí y rotamos cada diez minutos, hay que ser objetivo, ¿han entendido? – aclaró mientras ponía la alarma en su reloj de muñeca.
-: Sí, capitán – respondió Eren con sarcasmo.
-: ¿Y por qué tenemos que estar en el mismo equipo con éste inservible? – se quejó Jean.
-: Se habían acabado los caballos para que te acompañaran – respondió el ojiverde.
-: Basta de quejas – sentenció Levi – Es como es y punto, traten de ayudarse, son del mismo equipo, y además me representan, así que no jodan, no me gusta perder. Bien, vamos a identificarnos, nosotros seremos… eeemmm, el grupo halcón y ustedes serán el grupo cuervo.
-: ¿Por qué nosotros somos los cuervos? – preguntó Mike.
-: Porque yo lo digo, bien, empecemos – Levi pitó el silbato y comenzó la acción.
El pelinegro, miraba la falta de coordinación motora de los jóvenes, muy buenos para bailar pero pésimos para patear. Jean y Eren se peleaban por quitarse el balón.
-: ¡Oi! – Les regañó Levi - ¿Qué parte de que son del mismo equipo no entienden, mocosos de mierda? ¡Auruo, ataja, ataja he dicho!
-: ¡Goooooolllll! – Y así festejaron los otros cuervos el primer punto de la tarde.
-: ¡Auruo! – Rugió el más bajo de todos - ¿Eres ciego o simplemente quieres morir? ¡Cómo no vuelvas a atajar te amarro los testículos en el cuello! – El pobre muchacho tragó en seco.
Hanji, había salido al escuchar el alboroto afuera, y sonrió complacida al verlos transpirar, rodar en el suelo, gritarse y festejar. Era realmente agradable verlos disfrutar tanto.
Eren metió el descuento de uno de los halcones contra tres que llevaban los cuervos.
-: ¡Siiiii, goooolllll! – Auruo, Jean y Levi corrieron y se le tiraron encima para festejar - ¡Arrrggh, malditos cerdos sobrealimentados, salgan de encima, me están aplastando! – gritó el muchacho dolorido, mientras los tres hombres reían a más no poder.
-: ¡Aún siguen perdiendo, halcones! – les recordó Farlan mientras se limpiaba el sudor de la frente.
Sonó la alarma y Levi intercambió puestos con Auruo.
-: Jean, al arco, ahora van a ver realmente lo que es jugar al fútbol con pasión – dijo el ojiazul.
En el primer tramo, le metió dos empujones a Farlan y a Marco y los dejó fuera de combate y convirtió el segundo tanto.
-: ¡Ey, Kitten, no pegues tan duro! – se quejó Marco sobándose la canilla.
-: Yo… no juego para divertirme – agregó el más bajo mirando con malicia a todos - ¡Yo juego para ganar! – el pelinegro estaba con la competencia en modo ON, y arrasaba con el resto.
-: ¡Elena! – le gritó Eren molesto y sofocado de tanto correr – Pásamela, no seas avaro, yo soy tu compañero, ¡rayos!
-: Más vale que muevas los pies para otra cosa más que menear el culo, principito – le gritó el hombre mientras le aventaba el balón. Eren lo tomó y se dirigió al arco, pero se interpuso Farlan y le sacó fácilmente la pelota.
-: ¿Para eso me la pedías? – le gritó Levi y se fue tras el rubio. Pero aunque el más bajo corría ligero, el rubio hizo un tiro al centro y… Jean la atajó.
-: ¡Bien, Jean, hasta que por fin sirves para algo! – lo semi aduló Eren y el otro le sacó el dedo del medio, mientras se la lanzaba a Levi. El pelinegro la paró con el pecho y se lanzó a su objetivo, Auruo (que había tenido que ponerse de arquero del otro equipo a falta de Mike), lanzó un gritó como de fangirl y se tiró a un costado como si se le viniera un sunami encima, por lo cual el empate lo puso Levi sin problemas.
-: ¡¿Qué eres pariente de las gallinas, Black?! – lo amonestó Jean con bronca.
Mike pitó y todos se giraron a mirarlo.
-: Eso gol es inválido – dijo ante la atónita mirada del resto.
-: ¿Quéeeee? – exclamó, Levi.
-: El jugador estaba en posición adelantada.
Se armó una fuerte discusión, pero al fin tuvieron que acatar la orden del árbitro.
Luego de correr, renegar, irse a las manos un par de veces, insultarse y Marco largarse a llorar, terminaron el partido, después de una larga hora de estar corriendo. Los halcones terminaron ganando 32 contra 28 de los cuervos. Todos estaban sudados, llenos de pasto, con moretones y barro en varias partes. Se tiraron exhaustos sobre el césped a mirar el cielo. Eren empezó a carcajearse y pronto todos se le unieron, fue en verdad memorable.
-: Bueno, vamos por unos helados, yo invito – habló Levi después que todos se calmaron un poco.
-: ¿Helados? ¿Qué somos, niños? – se quejó Eren.
-: Hace un calor de los mil infiernos, vamos a tomar algo refrescante, deja de quejarte, cara bonita.
Al final todos en esas fachas deplorables se fueron a la heladería que estaba a dos cuadras y se tomaron una copa triple. Todos se relamían de gusto, viviendo a dieta ya se habían olvidado lo delicioso que era el sabor de un cremoso y azucarado helado. Levi se sentía como el maestro en un jardín de infantes, estaban todos sonrientes, con sus caras manchadas y disfrutando a gusto. Luego se fueron a la mansión para bañarse.
Cuando estuvieron impecables volvieron a juntarse en el comedor, Eren ya estaba sentado entre todos y esperando las siguientes instrucciones del bajito.
-: ¿Qué haremos ahora, Levi? – preguntó Farlan sonriente.
-: Bueno, no lo sé, ¿saben jugar a "dígalo con mímicas"?
-: Sí, sí, yo sé, yo sé – dijo Auruo – hay que… emm… hay que adivinar… hay que ponerse al frente e imitar lo que diga el papel y tu equipo debe adivinar, ¿es así, no?
-: Sí, bien, haremos lo siguiente, volveremos a dividirnos, igual que en el fútbol y en la próxima ronda Eren va al otro equipo para equilibrar.
-: Oigan, muchacho – Dijo Hanji sumándose – Yo también quiero jugar.
-: Bueno, tú ve con los cuervos entonces – le ordenó el más bajo.
-: ¿Cuervos?
-: Ven, Hanji, eres inteligente, tendremos ventaja contigo – Habló Farlan haciéndole lugar al lado suyo.
-: Mike, consíguenos papel, lapicera y dos bolsas – Levi nuevamente liderando grupos desde tiempos inmemoriales, tiembla tu trono Erwin.
El primero en ir fue el pelinegro, obvio, tenía que dar el ejemplo, se habían puesto de acuerdo con que fueran películas, así era más fácil para todos. Abrió el papel y leyó "¿Qué pasó ayer?", una historia de una despedida de solteros en la cual todo se descontrola y terminan tan borrachos que no recuerdan nada. El tiempo empezó a correr, Levi pensó y comenzó a hacer las mímicas como si estuviera bebiendo de vasos invisibles.
Eren, Jean y Auruo se miraron sin entender, y luego afilaron los ojos para tratar de asimilar las señas.
-: ¿Sexo oral? – se aventuró Eren.
-: No quería decirlo en voz alta, pero pensé lo mismo – acotó Jean.
Levi se golpeó la frente con la palma de su mano y los miró furioso, luego volvió a repetir los movimientos tratando de que se entendiera mientras se meneaba como si estuviera ebrio.
-: ¿Me gusta chuparla? – Agregó Auruo, a esa altura Hanji y los demás se descostillaban de la risa.
-: Es algo con penes, no hay duda – acotó Jean, cruzándose de brazos y los otros dos asintieron en conformidad.
-: ¿Pero qué tienen en sus podridas mentes, pendejos depravados? – saltó Levi, iracundo.
-: ¡Levi, no puedes hablar, es una de las reglas! – lo retó Hanji secándose las lágrimas de la risa.
Eren se sonrió maliciosamente y se aprovechó de la situación.
-: ¡Soy pasivo! – El pelinegro abrió los ojos como si se hubiera golpeado el dedo chiquito del pie - ¡No, ya sé, que me den duro contra el muro!
-: Una pregunta – dijo Auruo desconcertado – En la lista de películas, ¿incluyeron películas porno?
El otro equipo se miró y de inmediato respondieron que sí.
-: Ah, entonces es "el túnel del amor por fin se abre" – agregó.
-: No, es una grupal, ¿no ves cómo se la chupa a todos? – lo corrigió Jean.
-: ¡Nadie se la está chupando a nadie! – gritó Levi desencajado.
-: ¡No puedes hablar! – volvió a amonestar, Hanji.
Y así fue como las siguientes dos horas todo se desbandó y el equipo halcón perdió patéticamente.
-0-
Levi venía haciendo un trabajo de hormiga con Mikasa, le mandaba tragos gratis, después de haber estudiado cuales eran los preferidos de la morocha, no perdería contra el mocoso, de ninguna manera. Y faltando tres días para que se cumpliera el plazo de la apuesta, vestido con su traje de gato se sentó a su lado mirándola fijamente mientras cruzaba una pierna. Si bien nunca se había puesto en plan de conquista, más bien las mujeres lo buscaban a él, en esas más de tres semanas ya había aprendido bastante cosas en las charlas y en mirar las interacciones.
La joven lo miró desconcertada.
-: Buenas noches, Mikasa – le dijo el hombre casi ronroneando.
-: No recuerdo haber pedido un turno contigo – le dijo con seriedad – Estoy esperando a-
-: Foxie, ya lo sé. Pero verás, el zorrito tiene para dos horas más por lo menos, y yo ahora estoy libre.
-: Te agradezco, pero de verdad, no necesito otra compañía…
-: Oye, no voy a cobrarte, sólo quise acercarme a charlar un momento, pero si te disgusta me iré. Es que te vi muy sola, y pienso que platicar un poco no mata a nadie, ¿o sí? Si me aguantas te regalo un trago, aunque sé que te gustan las margaritas dry, y el Martini, como así también sex on the beach, pero más suave de lo habitual. ¿Me permites que elija por ti en esta ocasión?
La mujer lo miró desconfiada, pero finalmente se giró un poco y cruzó una pierna.
-: ¿No se supone que los host están para ganar dinero? Y aquí ocurre exactamente lo contrario.
-: Para mí no es una pérdida, señorita, más bien lo veo como una inversión – Levi se relamió los labios y ella llevó instintivamente sus ojos a sus labios – Espéreme aquí, ya le traigo la bebida.
Leví pidió un cuba libre, con más coca cola de lo usual, sabía que le gustaría.
-: ¿Y bien? – le preguntó luego de que la vió probar el licor.
-: La verdad, es muy bueno, es dulce y… fuerte…
-: ¿Me permite que le pregunte una cosa?
-: Adelante…
-: ¿Qué es lo que le gusta tanto de Foxie? Es decir, es obvio que es el más lindo y más apuesto, pero usted no parece de las que se fijan en la apariencia.
-: Pues, tiene razón, señor…
-: Kitten…
-: Kitten… las apariencias son lo de menos para mí. Con respecto a Foxie, bueno… él es dulce, encantador, suave, y sus ojos… aaaah – dijo lanzando un largo suspiro – Sus ojos son algo que me hipnotiza, no puedo dejar de mirarlos…
-: No se moleste por lo que voy a decirle, pero Eren la trata igual que a todos.
-: Lo sé, no es que quiera ser especial, simplemente me conformo con compartir algo de su tiempo.
-: Lo desperdicia, señorita, si yo tuviera una fanática como usted, sería mi prioridad en atenderla.
-: Usted es muy halagador, Mister Kitten, ¿qué es lo que busca?
-: Sólo un poco de su atención, le juro que con eso me conformo. No me voy a interponer en su camino hacia Foxie, pero… ¿podría pedirle un enorme favor?
La muchacha lo miró curiosa.
-: El viernes me toca hacer un show, sé que usted habitualmente llega a las once, pero por esta vez, si yo le dejo reservada la mesa, ¿podría venir a las nueve? Es que me gustaría mucho que me viera, va a ser mi primera vez y sinceramente… quisiera dedicárselo a usted.
A Mikasa se le colorearon las mejillas y se sonrió apenas.
-: Hable ese día con la barwoman, le reservaré la primera mesa cercana al escenario, créame que si la veo sentada allí, me sentiré… muy inspirado…
Levantó el vaso de la mujer y le dio un sorbo pequeño sin dejar de mirarla. Luego volvió a depositar el vaso en la mesa y se giró para irse. Mikasa miró al frente y sintió que le latía más rápido el pulso. Se sobresaltó cuando Levi la tomó por sorpresa desde atrás susurrándole en el oído.
-: El mejor beso indirecto que he tenido hasta ahora, gracias.
Luego se alejó, mientras la mujer se tocaba el oído, toda su espalda se había erizado. ¿Quién era ese misterioso Kitten? ¿Él era el que le mandaba los tragos de regalo? Nunca había reparado en nadie más que en Foxie, pero ese hombre-gato… exudaba un aire de pura sensualidad, no podía negarlo.
-0-
Eran las diez de la mañana y Levi se estaba preparando para la visita con el estilista cuando golpearon a su puerta. Era Armin. Lo dejó pasar y se sentaron a conversar.
-: Se vuelve cada vez más y más complejo – Le habló el rubio con seriedad – Interrogué a todos y cada uno en ese club, me llevó más de tres días completos. Incluso a los negocios vecinos. Todos coinciden que el atacante era un hombre rubio de ojos grises. Comenzó a frecuentar el club y pidiendo siempre al mismo host, Yura Sanketsu, un joven de rasgos asiáticos, pero bronceado, de cabello marrón claro y ojos celestes. Era el mejor pagado de todos, al igual que las otras veces, busca siempre a los que generan más dinero, a los que llaman más la atención, al parecer lo invitó a salir, vaya a saber qué es lo que le dice a los host, pero los debe conocer muy bien, porque los enreda con sus palabras.
-: ¿Y qué con el joven? ¿Sigue vivo?
-: Sí, pero lamentablemente tiene muerte cerebral. Al parecer logró convencerlo para llevarlo a un hotel, según las mucamas escucharon una fuerte discusión, ahí se ve que fue donde lo atacó, el muchacho desesperado se tiró del balcón del cuarto piso, es realmente una pena – Arlert le mostraba el contenido de la gran carpeta que había llevado – Aparentemente mediría 1,90, musculatura fuerte, alguien imponente, dijeron que era muy atractivo, pero tenía una cicatriz grande sobre el cuello que le cruzaba por la quijada y le llegaba a la mejilla, ese dato lo saqué de otro de los host que lo había atendido un día que Yura estaba indispuesto. Tanto en el hotel, como en el club, nadie notó esta marca.
-: Maquillaje… ¿qué día atacó?
-: Fue un lunes, el día de franco de Yura, por eso es más curioso, no fue en el club a buscarlo, parece que habían acordado encontrarse en otro sitio. ¿Cómo es qué lo convenció? Nadie sabe, es tan extraño y eso es lo que me ha tenido devanándome los sesos. Según sus compañeros, Yura era algo altanero, pero en extremo cauteloso, no era de aceptar regalos o de irse con cualquiera…
Levi abrió su computadora y tocó algunos comandos.
-: Armin, pásame las fechas de las muertes de los otros host por favor.
El rubio le dictó las fechas y Levi las ordenó en una planilla de Excel, luego estuvo analizándolas una media hora.
-: ¿Encontraste algo?
-: Pues sí, al parecer estaba frente a nuestras narices todo el tiempo. El tipo atacó a todos esos jóvenes entre lunes y martes, sólo hay dos que fueron un miércoles.
-: ¿Y eso qué?
-: Los ataca sólo en sus francos, los clubs no trabajan los lunes, o los martes, son días en que no son redituables, o con seguridad ellos tenían descanso. El tipo sabe perfectamente cómo trabajan los cubles, no sólo por los días, eso cualquier idiota que los frecuente lo detectaría, sino que también sabe maquillarse, con eso oculta su cicatriz, también como dijo Erwin coincido que debe usar peluca y lentes de contacto para camuflarse y seguramente usa identificación falsa.
-: Eso último efectivamente, está confirmado. Siempre paga en efectivo y da nombres falsos.
-: ¿Revisaste las cámaras de seguridad?
-: Efectivamente, tengo un par de fotos – dijo abriendo un bolso que llevaba consigo y sacando otra carpeta, se las entregó al pelinegro.
-: Delgado, alto, tengo mis dudas, pero mi instinto me dice que este tipo fue un host antes. Armin, debemos revisar en los archivos de los clubes, las muertes comenzaron hace dos años, ¿cierto? Yo marqué un mapa, al parecer elegía los clubes al azar, pero todos dentro del mismo radio, la ciudad de Houston, tendremos que revisar los archivos de las personas contratadas hace dos años atrás, especialmente aquellos que hayan sido despedidos y sus motivos. Por fin tenemos la primera pista sólida.
-: ¿Piensas que el motivo del tipo es odio hacia sus pares?
-: Efectivamente, es como si se estuviera vengando, como si le molestara aquellos que sobresalen.
-: Pero no todos los asesinados eran las estrellas, hay algunos que pasaban desapercibidos, pero ya analicé el perfil de los finados cientos de veces y no puedo encontrar la coincidencia. Todos son diferentes…
-: Hay algo que no hemos investigado aún, Armin, el pasado de estos muchachos, ¿cómo fue que terminaron como host? ¿Qué los llevó a elegir la profesión? Tenemos que encontrar ese "algo" que el desgraciado busca, eso que le llama la atención. Por lo pronto habla con Erwin y saquen un alerta para los clubes, que eviten que los host abandonen las instalaciones sus días de franco, bajo ningún punto de vista. Por otra parte, yo había comenzado a darme cuenta que el tipo ataca cada dos meses, no es exacto, pero en ese tiempo hace su selección y comienza a visitar a su candidato. Tal vez su próximo ataque sea en un mes y medio, es una suposición por supuesto. Porque luego de comparar no es que los ataque con dos meses justos de diferencia, a veces varía un poco. Mi opinión es, que debe frecuentar los clubes los fines de semana, cuando está reventando de clientes para pasar desapercibido, hace un trabajo fino, y luego los convence… bien, faltan muchos cabos sueltos por atar, pero por primera vez siento que le cogimos el hilo principal al ovillo. Yo investigaré aquí sobre los registros de años anteriores, nos juntemos la semana que viene para trabajar con todos los datos recopilados. Si descubres algo nuevo, mándame un email o un mensaje por whatsapp, estaré atento al celular.
-: Bien, al fin puedo decir que fue una buena idea que vinieras aquí, al estar involucrado en el medio, se nos hizo más fácil entender la vida de los host.
-: Sí, creo que Erwin le acertó, aunque sea un condenado infierno, pero… en fin…
-: ¿Qué tal la llevas?
-: Como puedo, es lo más jodido que me ha tocado afrontar en todos mis años de servicio. Pero como bien dijiste, ahora estamos viendo los frutos de este sacrificio. Como sea, ya vete, no quiero que empiecen a rumorear sobre que traigo hombres extraños a mi cuarto.
-: Bien, te mantendré al tanto de las novedades, Levi.
-: Te acompañaré afuera.
Al bajar para enfilar a la puerta de acceso se cruzaron con Eren que traía un jugo de frutas en la mano, miró a Armin y se acercó rápidamente.
-: ¿Armin, eres tú?
-: ¡Oh, Eren!
-: ¿Ustedes se conocen? – preguntó el pelinegro.
-: Claro, éramos vecinos en mi barrio, Eren vivía a dos cuadras de mi casa, siempre jugábamos en la plaza, aunque es tres años menor que yo, solíamos caminar juntos a la escuela, porque íbamos a la misma. ¡Vaya, mírate ahora, qué alto estás! – Explicó el rubio con una sonrisa – Luego mi abuelo se mudó de casa y perdí el contacto – le dijo a Levi y luego miró a Eren – La última vez que te vi tenías, no sé, ¿quince?
-: Catorce… ¡Guauu! Como ha pasado el tiempo, mírate ahora, estás hecho todo un hombre, mi madre me dijo que estabas en la carrera para la policía, ¿ahora trabajas allí?
-: No – cortó Levi antes de que el rubio respondiera – Es un friki que ahora es analista de sistemas, se dedica a desarrollar software para empresas.
-: ¡Oh, qué bien! – acotó Eren sonriendo también – Mi madre se pondrá muy contenta cuando le cuente de ti.
-: ¿Cómo está, Carla? – preguntó Armin con los ojos brillando.
-: Bueno, ella, no muy bien, está internada en el Sanatorio de la Cruz Azul, habitación 304, oye si te haces un poco de tiempo ve a visitarla por favor, estoy seguro que estará feliz de verte.
-: Haré lo posible, pero, ¿qué le sucede?
-: Bueno – Eren revoleó los ojos algo tenso – Está muy enferma, está con tratamientos de quimioterapia, su salud ha desmejorado bastante, hace cuatro años atrás se lo descubrieron, en ese momento pudieron extirpar un tumor de uno de sus pechos y la quimio dio resultado, pero luego, hace ya dos años volvió a aparecer y ahora está peor que nunca, no sólo la deben operar a más tardar el mes que viene, sino que también va a necesitar que le donen un hígado… es así…
-: ¡Dios, Eren! ¡Cuánto lo siento, en verdad! Iré a verla cuanto antes, no abandones las esperanzas amigo.
-: Ey, te paso mi número de celular, así no perdemos contacto.
-: De acuerdo – luego que intercambiaron números, Eren miró a Levi y luego a Armin.
-: ¿Y qué te trajo por aquí?
-: Somos amigos también – respondió nuevamente Levi sin darle mayor importancia – Armin me contactó porque andaba por la zona y se acercó a visitarme.
-: ¿Hanji lo sabe? Es decir, está prohibido traer visitas en horas en las que no funciona el club.
-: Sí, lo sabe, ya le avisé. Bueno, Armin, te espero la próxima semana, que andes bien – Levi prácticamente lo empujó a la salida.
-: Adiós, Eren, ya te mandaré mensajes, no perdamos el contacto – agregó el rubio mientras saludaba con una mano, Eren sonrió y los vio alejarse. No era tonto, algo serio estaba pasando y como su instinto le dictaba, eso tenía que ver con Levi y con su repentina incorporación.
-0-
Se había caído ya seis veces con esa. Faltaban apenas un día para su show, Hanji le había encargado, que luego de un par de presentaciones de grupos locales, hiciera un streaptease vestido de policía, claro, era prácticamente una burla. Venía ensayando sin descanso y sin bien Berthold le había marcado una coreografía donde no era necesario treparse hasta el techo, le estaba costando sacar los pasos, a veces los brazos se le cansaban o se soltaba demasiado y caía redondo al piso. Sin contar los cientos de moretones que tenía en las piernas y brazos, sin dudas tendría que maquillar los moretones. A eso se sumaba que el pantalón azul se le enganchaba cuando trataba de quitárselo según lo marcado. Estaba dolorido, frustrado, cansado, y además debía impresionar a la Mikasa.
Se sorprendió cuando vio aparecer al grupo que se sentaron atrás de la barra en sendas sillas.
-: ¿Y ahora qué? – les dijo con la respiración agitada.
-: Venimos a darte nuestro apoyo – inició Farlan.
-: Has de cuenta que somos el público – agregó Eren – te daremos el ánimo suficiente y nuestros consejos para que te luzcas.
-: ¡Vamos, capitán, los harás rabiar de gusto! – alentó Auruo, desde que Eren lo había llamado de esa manera en el campo de fútbol, todos le repetían el apodo.
Levi sonrió apenas, estaba agradecido, necesitaba un poco de su buena onda para no morir en el intento. Dio lo mejor de sí, sus compañeros lo silbaban, le gritaban groserías, lo aplaudían y de vez en cuando se paraban para darle indicaciones de cómo hacerlo mejor. Esos jóvenes, eran buenos muchachos, eso fue lo que pensó el capitán.
-0-
Jueves por la noche, y ya empezaban las jornadas intensas. Levi ya tenía un par de clientes que lo buscaban de forma más o menos regular. Pero había un hombre que lo tenía algo incómodo. Era un militar retirado, que siempre que se sentaba cerca le tocaba una rodilla, o el muslo o le agarraba un mechón de cabello para hablarle al oído. Le daba algo de asco para ser francos. Ya en potras ocasiones había tenido que hacerle un par de lap-dance y le repugnaba ver lo excitado que se ponía cuando le bailaba. Pero no podía hacer nada, más que ser cordial y atento aunque no le gustara. Otro punto a favor de los host, no sabía cómo podían lidiar con esos pervertidos. El hombre ya le había invitado la cuarta copa, el pelinegro no se chupaba el dedo, era obvio que lo quería emborrachar, pero él tenía una resistencia asombrosa a las bebidas, por lo que no se preocupó demasiado.
Pero después del quinto trago, el ojiazul empezó a sentirse algo atontado. El militar lo tenía casi abrazado mientras le hablaba sin parar, y Levi apenas podía enfocar bien el escenario. Empezó a sentir el cuerpo muy caliente, como si le hubiera agarrado una fiebre repentina, su cuerpo se ablandaba y se preguntó si realmente no serían efectos de las bebidas. Quiso levantarse para ir a tomar aire, pero no tenía muchas fuerzas y el hombre lo sentó de sopetón tirando de su muñeca.
-: ¿Adónde vas, mi gatito hermoso? Vamos a divertirnos, ¿quieres?
-: Pe-peroooo ya noosss estamooosss, divirtiendoooo – Levi arrastraba las palabras, y ante el bullicio, la música y la cantidad de gente yendo y viniendo, nadie se daba cuenta de su situación.
-: Anda ven conmigo, vamos al baño, te ves algo pálido no vayas a vomitar.
Levi no tenía voluntad, lo arrastró prácticamente con él, mientras miraba perdido y sentía que se sofocaba. Pero seguramente el detective tenía un Dios aparte, porque apenas cruzaron la puerta de los lavabos una firme mano tomó por el hombro al cliente.
-: Sargento Kirlan – le dijo el joven - ¿Adónde cree que lleva a Kitten?
-: Oh, se sentía descompuesto, sólo lo estoy ayudando a llegar al baño.
Eren empujó un poco al hombre y llamó a los guardias a los gritos, mientras sostenía a Levi por las axilas porque las piernas se le aflojaban. En medio minuto hasta Hanji estuvo ahí.
-: ¿Qué está pasando aquí? – dijo la mujer con autoridad.
-: El señor drogó a Kitten, mira nada más como está – acusó Eren.
-: Eso no es cierto, bebió hasta quedar borracho – se defendió el hombre que había sido apresado por los guardias.
Luego de que lo obligaran a confesar y lo amenazaran con llamar a la policía, confesó que le había puesto algo de ketamina a uno de los vasos mientas bebían. La ketamina es una droga, pesar de actuar como depresor del sistema nervioso central, el consumo de dosis bajas o medias, puede producir sensación de estimulación –de la misma manera que lo provoca el consumo de alcohol y otros depresores– y desinhibición. Actúa también sobre la percepción sensorial, amplificándola. A dosis altas, produce experiencias de tipo psicodélico y afloran sus efectos disociativos característicos –la mente parece separarse del cuerpo. Los riesgos asociados al consumo de ketamina son los característicos de las drogas alucinógenas: ansiedad, ataques de pánico, mareos, distorsiones del pensamiento, confusión e ideas delirantes. Y en el caso de Levi, que estaba flojo como una marioneta, se sumaba que tenía una tremenda erección.
-: Bien, yo me encargaré de este asunto de ahora en adelante – dijo Hanji – No se lo comentes a nadie, lleva a Levi a su habitación y quédate cuidándolo, dale la mayor cantidad de agua que puedas para que lo vaya eliminando de su sistema, lo dejo en tus manos Eren.
El muchacho con algo de esfuerzo lo arrastró escaleras arriba, Levi se iba quejando de que el piso de derretía o algo por el estilo, balbuceaba incoherencias. Con cuidado lo dejó encima de la cama, le quitó los zapatos y los guantes y le llevó un gran vaso de agua.
-: Vamos, bebe, te hará bien.
-: No, no quiero tomar más.
-: No seas terco, te digo que te hará bien, anda vamos, de a poco – el hombre se resistía, pero finalmente logró que bebiera un poco, estaba bastante mareado, se tiró de espaldas y se agarró la entrepierna frunciendo el ceño.
-: Duele… duele mucho…
-: Bueno, los efectos no duran mucho, a lo sumo tres o cuatro horas, pero… creo que sería mejor que te encargaras de eso. No te preocupes, he visto cientos de tipos masturbarse frente a mis narices, siéntete libre de hacerlo.
Levi intentaba coordinar sus movimientos, pero apenas si pudo desabrocharse el traje.
-: ¡Qué remedio! – soltó Eren para ayudarlo a desvestirse, la piel pálida y blanca brillaba con una fina capa de sudor. Aunque ya lo había visto sin remera antes, se quedó admirando sus músculos marcados y perfectos, al menos para su altura. El cuerpo de Levi era demasiado atractivo, aun con sus más de treinta, de echo tal vez la edad le daba algo de seductor también. Entendía por qué los clientes se interesaban tanto en Mister Kitten.
Levi estaba de espaldas en la cama, respirando agitado, sus lindos pómulos teñidos de rojo, el pecho subiendo y bajando, e intentaba infructuosamente sacarse el maldito short de su traje. Eren le desprendió la bragueta y tiró hacia abajo para ayudarlo. Finalmente lo vio sólo con un ajustado bóxer negro. El joven abrió grande los ojos al ver la envergadura del más bajo, tenía un poderoso y enorme falo entre sus piernas, quien hubiera creído que ese hombre tan bajito tuviera una herramienta tan linda. ¿Linda? Bueno, estaban solos y él tenía que ayudarlo de alguna manera, no es como si fuera su culpa… el ojiverde sintió un tirón en su entrepierna y se dio cuenta que estaba sintiendo algo que hacía mucho tiempo no sentía, deseo, el deseo de tocar a otra persona, el deseo de querer sentirlo. Tenía que admitirlo, a pesar que eran como el agua y el aceite, Levi lo atraía, tenía un halo misterioso que lo envolvía, y no sólo a él, se daba cuenta que Farlan y los otros también gustaban de tener su atención.
Levi metió su mano dentro del bóxer e intentó tocarse un poco, pero luego miró a Eren, el joven estaba con la boca algo entreabierta mirando atentamente todo lo que hacía el más bajo.
-: Oi, que no… que noooo es un shooowww, mocosooo…
-: Lo siento, no quise incomodarte – dijo Eren girando un poco la cabeza, pero a quién le iba a mentir, ya se estaba excitando, y después de tantos años de que nadie le provocara un deseo genuino, auténtico, ahora estaba más intrigado que nunca. Levi gruñía porque no lograba mover sus manos lo suficiente para darse el placer que necesitaba y le dolía, sino se venía pronto sería un dolor insoportable.
Eren corrió su mano con delicadeza, mientras se mordía el labio inferior, rogando a todos los cielos que el hombre cediera, necesitaba probarlo, quería sacarse las ganas, no se podía contener, no después de verlo tan excitantemente provocativo. Deslizó la prenda obscura por las musculosas piernas y acarició la entrepierna del pelinegro.
-: ¡Ey! - se quejó el hombre - ¿Qué haces? No me toques, ¿qué haces?
-: Déjame que te ayude o te dolerá demasiado.
-: ¡Te dije que no me toques, maldito maricón! – Le gritó Levi desencajado.
-: Pues este maldito maricón te va a ayudar con tu problema, si tanto te jode sólo cierra los ojos e imagina cualquier otra cosa – Luego con rapidez se sacó la corbata y le cubrió los ojos – De este modo será mejor para ti, solo quiero ayudarte, entiéndelo…
Levi se iba a quejar, pero cuando sintió la boca de Eren engullendo su falo, se arqueó involuntariamente lanzando un gemido de satisfacción. Tal vez sería la droga, pero esa cavidad acuosa que lo envolvía con tanta determinación le pareció la gloria misma. Sus pensamientos no funcionaban en absoluto. Sólo podía concentrarse en las calientes lamidas que estaba recibiendo.
-: ¡Aaaah, ah, ha! ¡Mmm… ah! – enterró sus dedos en el cabello del joven para imprimirle un ritmo más rápido, sentía que su cuerpo se derretía, que se incendiaba desde adentro, ya no le importaba si era Eren, Mikasa o un maldito hipopótamo, sólo quería que esa boca no dejara de atenderlo.
Eren era un graduado con honores en el ámbito del sexo oral, succionaba con fuerza y lo llevaba hasta muy profundo en su garganta, para luego soltarlo y volverlo a succionar, su lengua era un verdadero remolino de placer, que se escabullía por todas partes. El joven se tocaba un poco mientras se lo hacía a Levi, quien levantaba sus caderas y gemía con gusto, verlo así, tan lascivo, tan entregado, con los ojos vendados, hacía que al ojiverde lo arrastraran las corrientes de la pasión.
Eren se sentía tan invadido, le parecía que cada vez que lo engullía ese miembro crecía más y más en su boca, ahogándolo, llenándolo completamente, haciéndolo delirar de gusto, lo deseaba, lo deseaba como no había deseado a nadie en demasiado tiempo. Con un movimiento rápido se sacó sus pantalones y comenzó a preparar su entrada, definitivamente lo quería sentir, no se iría de ese cuarto sin haberlo tenido adentro suyo.
Levi contuvo la respiración y soltó un gruñido cuando se vino en la boca del ojiverde. Eren tosió porque casi se ahoga con la gran cantidad de esperma que había salido. Sin querer se tragó un poco en el proceso y el resto lo uso para seguir preparándose.
-: ¡Vaya, soltaste un montón! ¿Es que te venías aguantando?
-: Sí… - aceptó Levi todavía agitado – Mu-muchooo, tiempooo…
Como era de esperarse, a los pocos minutos comenzó a tener otra erección. Se sacó la venda y se miró algo asustado.
-: ¿Otra vez? ¿Por qué?
-: Bueno, es normal, sopórtalo un poco más, te ayudaré, no te preocupes, nadie lo sabrá.
Levi lo miró sorprendido cuando Eren se trepó encima suyo.
-: Ey, no, eso no, no hace falta, que me escuches, mocoso idiota.
-: Tran-tranquilizate – le pidió Eren con los ojos encendidos en deseo – Sólo te estoy ayudando, ¿lo recuerdas? No… aaah…no hagas un escándalo, cierra tus ojos.
Pero Levi no quería cerrarlos, se quedó viendo, como si le estuviera pasando a otro, como su henchido falo se abría paso entre las largas piernas de su compañero. Eren puso los ojos en blanco cuando llegó hasta cerca de la base, mientras se sostenía con sus brazos y piernas para no caer del todo. El pelinegro estaba en blanco, tener a Eren, en esa postura, disfrutándolo tanto y con toda la calentura que se traía por la droga, hicieron que lo disfrutara más de lo que le hubiera gustado. No era asqueroso, ni desagradable, ni nada de lo que él siempre había imaginado. Era simplemente delicioso, sentía la anillada entrada contraerse gustosa, como si lo apretara a propósito y nuevamente dejó de pensar, ya no era Levi, era un animal desatado que quería descargar su lívido a como diera lugar.
Eren se movió pausadamente, con lentitud, su cuerpo estaba acostumbrado al sexo rudo, pero Levi era demasiado grande y no quería lastimarse en el proceso. Era mejor de lo que se imaginaba, mejor de lo que hubiera esperado, llegaba muy profundo dentro de él, rozando ardientemente su punto de placer, como si ese falo hubiera sido creado exclusivamente a su medida. Perdió la noción de cuánto tiempo estuvo empalándose en esa exquisitez de carne y venas, cuando de repente sintió que el pelinegro lo giraba con brusquedad sobre la cama.
-: ¿Qué?... ¡Aaah, aaah, aaah!
Levi, con una habilidad y una fuerza asombrosas, como si de repente hubiera desaparecido la languidez que le había provocado la droga, lo puso en cuatro y se empujó completamente dentro del joven. Tomó sus caderas con rudeza y bombeó a través del dilatado agujero con frenesí, casi babeando de satisfacción, mientras Eren mordía el acolchado y lo disfrutaba como nunca. Levi ni se dio cuenta que el joven ya se había corrido dos veces, solo quería gozar, y gozar, hasta explotar de placer. Y no dejó de darle duro y parejo hasta llenarlo completamente con su esencia cremosa y caliente. La noche vivió un poco más, para luego extinguirse como las brasas de una hoguera, entre las sábanas algo húmedas… pegajosas...
By Luna de Acero… roja como una manzana…
Próximo capítulo:
-: Me gustas… me gustas mucho Levi… yo lo lamento, pero tenía que decírtelo.
-: El que lo lamenta soy yo, lo siento, pero realmente no puedo corresponder a lo que sientes.
-: No podrías… ¿ni siquiera intentarlo? Yo puedo esperar, sabes…
-: No, lo siento, no puedo. Quisiera no herirte, pero no voy a alimentar falsas esperanzas, espero sepas entender…
