(N/A): los personajes son propiedad de SM y la trama es mía
Capitulo 4: Encuentro
Edward POV.
Tres mujeres se encontraban frente a nosotros, en una postura segura y desafiante. A un lado se encontraba una rubia alta, de ojos claros y labios rojos; nos miraba con soberbia y destilando petulancia por cada poro. Alguien soltó una suave risita y pude distinguir a la pequeña que creí una niña; baja, de ojos grises, cabello corto y negro, se veía divertida. Finalmente, dirigí mis ojos a la del centro, una joven que tenía una estatura media entre sus acompañantes, cabello caoba, ojos color chocolate, piel pálida, labios carnosos y una sonrisa sarcástica. Desde ese momento las otras dos perdieron toda mi atención.
Por sus vestimentas se podía ver que eran piratas. No pude evitar prestar más atención a la del centro, que llevaba una blusa ajustada bajo un corsé negro que presionaba por debajo de sus pechos, acentuando su figura, unos pantalones negros, también ajustados y unas botas con taco aguja. La mezcla perfecta entre sensualidad, comodidad, peligro y elegancia.
- Se quedaron mudos - comento la rubia mientras peinaba un mechón de su cabello y miraba sus uñas - ¿Qué dicen chicas? - miró a sus amigas - ¿Serán los intrépidos y temidos piratas?
- No lo creo - la pequeña nos miraba indecisa - pero no puedo equivocarme - nos dio la espalda y se puso en frente de la castaña - ¡Yo no me equivoque! - de verdad parecía una niña pequeña.
La castaña le dio una mirada llena de ternura, le sonrió y la abrazo; le susurró algo al oído, que las hizo reír ¡Lo que daría por escuchar su voz! ¿Por qué todavía no ha dicho nada?
Vi a mi lado, hacia mis hermanos, los que se encontraban igual de sorprendidos que yo. Nos debíamos ver como tres idiotas mudos y deslumbrados. Tienen razón, no actuamos como solíamos presentarnos; no estábamos preparados para ver semejantes damas.
Bella POV.
Cuando Alice nos dijo que el Eclipse se encontraba en la isla y que sus tripulantes estaban en el muelle, a sólo metros de nosotras, no dudamos en ir a intimidarlos un poco y por fin conocer a nuestros rivales. Les dejaríamos claro que por ser mujeres y unas guerreras, seríamos las dueñas del océano.
No esperaba encontrarme con tres hombres de un físico que envidiaría cualquiera y unas miradas tan expresivas. Uno de ellos me llamo la atención especialmente; el del centro, el dueño de unos hermosos ojos verde esmeralda y cabello de una extraña tonalidad broncínea. Me sorprendió que no desviara la vista cuando note que me miraba. Un hombre seguro. Genial.
Mis hermanas se limitaban a reírse de la reacción que tuvieron al vernos, pero podía notar que yo no fui la única impresionada.
- No se equivocan - me sorprendí al escuchar la voz del más grande - por lo que nosotros nos vemos en desventaja - se acerco algunos pasos a nosotras - ustedes saben quienes somos, pero nosotros todavía tenemos la duda de quienes son las hermosas damas que tenemos en frente - hizo una pequeña reverencia y escuché como Rose suspiraba.
- Ese es nuestro barco - Alice apunto hacia una, si no es la única, de la posesiones más valiosas que tenemos - el inigualable Vendetta.
Sus ojos se agrandaron al entender quienes éramos. De repente vimos como una de las tripulantes nos hacía señas. Nos necesitaban.
- Rose - susurré en su oído - no sabemos si son unos simples tripulantes y por si las dudas, considero que es mejor que ellos tampoco sepan más de nosotras - asintió y Alice me sonrió - evitemos gastar más tiempo. Tengo cosas que hacer.
Con sólo decir eso comencé a caminar hacia el bote, sin ver a nuestros nuevos "amigos". Rosalie se despidió cortésmente, sin dar más información y me siguieron de inmediato. No tardamos en llegar al barco.
- Me pregunto si todos en ese barco son así - Alice híper ventilaba - o si nos encontramos con los importantes - la sola idea de haber hablado, bueno, visto al capitán de ese barco me torturaba. Nada que envidiarle a ningún otro hombre.
- Bueno cariño, no es como si fuera a averiguarlo - Rosalie estaba a la defensiva, también debieron afectarle - aunque no creo que sean cualquier tripulante - tomé la escalera que nos lanzó Ángela y se la pasé a mi pequeña hermana para que subiera primero - demasiado caballeros, tenían modales sin duda, además no creo que cualquiera vista de esa manera - comenzó a subir - Y bueno, no creo que estén ciegas, pero debo admitir que si llaman la atención - ¡Bingo!
- Estamos listas para recibir instrucciones - dijo Ángela, mi chica de confianza, cuando subí a cubierta.
Se encontraban las 10 tripulantes ordenadas en fila, derechas y esperando por mis palabras. Como siempre, Rose y Alice estaban a mi lado, mirándome sonrientes. Nos encantaba todo esto.
- ¿Quién tuvo el turno de noche? - Zafrina dio un paso adelante - ¿Alguna novedad?
- A decir verdad, nada de que preocuparse, mi capitán - asentí y ella dudo. Le hice una seña para que continuara - yo sé que no tiene importancia para usted, pero escuché mucho rumores bastante interesantes.
Le di el permiso que pedía para hablar, entonces nos contó que había un mensajero de los Volturis buscándome, nada de que preocuparse, y luego comentó que nuestros rivales se encontraban en el puerto. Fue cosa de mencionar su nombre para que todas iniciaran un molesto murmullo.
- Silencio - pedí sin exaltarme - es verdad, ese barco toco puerto al igual que nosotras, aquí - caminé frente a cada una de ellas, haciendo una inspección y viendo que todo estaba en orden - no quiero nada fuera de lo común. Rivales en fama, pero ni los conocemos ni nos interesa ¿Entendido? - "si, mi capitán" dijeron todas - muy buen trabajo Zafrina, no dejaste subir a borrachas y el barco continúa flotando - la miré y le sonreí - supongo que Senna o Kachiri te acompañaron - volví al lado de mis hermanas.
- Ambas - eso me gustaba, la amistad, fidelidad y compromiso eran muy importantes a bordo del Vendetta, vaya ironía (N/A: recordemos que Vendetta significa venganza en italiano)
- Está bien - tomé mi sombrero, el cual me ofrecían - gracias Ángela - lo acomode y le sonreí - Leah, Kebi, Irina, ustedes limpien la cubierta - de inmediato se dirigieron a buscar cubos con agua - Victoria y Senna, las quiero preocupadas de los cañones - asintieron y comenzaron a caminar - Tía y Ángela bajen a comprar provisiones - saqué una pequeña bolsa de terciopelo rojo de mi escote y se las lance - allí encontraran suficiente. Las demás encárguense de los camarotes, nosotras cocinaremos.
Edward POV.
- Simplemente me cuesta creerlo - asentí distraídamente, tomando una botella y analizando datos inconclusos en mi cabeza - esas bellezas eran del Vendetta - volví a asentir - quiero decir, era más que claro que no eran unas mujeres de vida y bares, pero jamás habría imaginado que la belleza sobre humana de la que hablaban si existiera - asentí. Mi hermano tiene razón - piratas, sexys, peligrosas y damas - increíble - mujeres perfectas - suspiramos al mismo tiempo.
El encuentro con ese trío nos había dejado atontados, nos bajaron las defensas sin más que sonreír y caminar. Su sola presencia nos había cautivado y no queríamos ni imaginar quienes eran.
- Yo no creo que sean simples tripulantes - asentí a mi amigo - Edward deja de asentir - volví a asentir y luego note su petición.
- Lo siento - me senté derecho detrás de mi escritorio - Tienes razón, yo tampoco creo que sean cualquier tripulante - se notaban con poder y seguridad, además de que no se veían apuradas por obedecer alguna orden.
- Habíamos escuchado sobre sirenas, princesas y ángeles al interior de ese barco - murmuró Emmett, se veía confundido - que esas piratas eran hermosas, y que nadie se podía comparar a las que estaban en el mando - gruñí sabiendo que diría a continuación - ellas deben estar al mando, nadie se les pondría comparar.
- ¿Qué información tenemos? - pregunté curioso en verdad.
Teníamos cerca de una hora al interior de nuestro navío. Después de dar las ordenes para el día y la comida, me encamine con mis hermanos a la cabina, para discutir lo que nos había sorprendido tanto.
Cuando Emmett les aseguro que estaban en lo cierto, pero sin decirles nuestras identidades, ellas sonrieron confiadas y pronto se dispusieron a volver a su barco. La castaña que tanto me había cautivado camino segura hacia su bote y las otras la siguieron. Ella debía ser la autoridad y eso me mataba por saber más.
- Rumores, nada más que rumores - bufó mi hermano. Yo me sentía igual.
- Bueno, estoy seguro que cualquier tripulante podría decirnos sus nombres y describirlas - Jasper, siempre un paso adelantado - me pregunto como no nos interesamos antes por escuchar algo tan importante - yo me preguntaba lo mismo.
Bella POV.
- Bella, sabes que soy un peligro en la cocina - reí ante esa verdad. Varias veces confundio la sal con el azúcar y esos no fueron sus peores experimentos - ¿por qué me traes aquí? - Rosalie se encargaría de el desayuno, mientras yo haría la comida y Alice… bueno, ella miraría.
- Es simple Alice - le tire un cuchillo a Rose para que cortara naranjas. Reflejos perfectos - yo tenía ganas de cocinar, tú de hablar y Rose de suspirar - frunció el ceño y luego se relajo, dándome la razón - puedes ayudarnos lavando platos - obedeció al instante - bueno, habla.
Las tres teníamos la sospecha de que nuestros conocidos serían el capitán y dos de sus más cercanos. No podemos estar seguras de esto, pero ya lo damos por hecho. Como con mis hermanas no teníamos secretos, me comentaron que el grandote de ojos azules y el rubio de ojos dorados les habían llamado más la atención, lo que me dejaba con el de ojos verdes a mi.
- No es que quiera conocerlo o algo así - Rose trataba de explicarse - pero cuando hizo esa reverencia, me di cuenta de que es mi tipo de hombre - le hice una mueca - ya saben, para que me busquen uno de ese tipo en nuestro próximo puerto - reímos ante la idea.
- Genial - Alice terminaba con la última olla - ahora usamos a los jefes del Eclipse como estereotipo de hombres ideales - me mordí el labio.
No es que quiera algo con alguno de ellos y tampoco me interesa si son piratas, condes o simples esclavos, pero el sólo imaginar esa sonrisa que me dirigió cuando ya estábamos en el bote y lo vi de reojo, me hacía respirar más rápido. Él si que sabe como impresionar a una chica.
- Yo no necesito volver a verlos - murmuro la mayor de mis hermanas cuando se servía un poco de agua - hoy nos toca guardia ¿verdad? - asentí. Quería dejar que las demás se pudieran divertir tranquilas - Ahora que me doy cuenta, no hemos dormido nada.
- Bueno, es temprano - sopese las opciones - terminamos de cocinar, desayunamos y dormimos algo - puse la última papa en la olla y me aseguré de que el fuego estuviera al máximo - en la tarde volvemos done René y luego a nuestra guardia.
Mi plan no tenía lugar para fallas, retrasos o flojera; lo único que esperaba es que pudiera dormir tranquila y sin pesadillas.
Edward POV.
Tal vez si tenga suerte y pueda verla nuevamente en el puerto, pero antes debo descansar un poco e intentar sacar esos ojos chocolates tan expresivos de mi cabeza.
HoLa!
Ya se vieron y como he dicho, no tengo paciencia… pronto tendrán un encuentro como se debe…
Gracias por todos sus FF ... XD
Por favor algún comentario, critica o lo que sea
Cuídense mucho
Ale.
