"Around the sun"

El tiempo parecía transcurrir de forma rápida al ver hacia el reloj las manecillas marcaban las 10:00 a.m. Por un instante había olvidado mi preocupación por Maura, estaba tan concentrada en descifrar las pocas pistas que teníamos que incuso no escuché el timbre de mi celular hasta que la vi entrar por la puerta de la oficina cargando dos vasos de café y un par de emparedados. Al ver que se acercaba oculté las fotos que horas antes me habían entregado, por el momento no deseaba asustarla ni mucho menos quería decirle hasta que punto ella estaba implicada en el caso. Le sonreí como de costumbre y ella me ofrecí uno de los vasos junto con un emparedado. Me susurró que me había saltado el desayuno con ella. Vi que se encontraba nerviosa al recordar la llamada de Korsak en la llamada y divisé entre su cuello aquel inconfundible salpullido.

-Tranquila ellos aún no lo saben- Mentí al observar a Frost y a Korsak lo cual ellos entendieron y apartaron la mirada de nosotras- Vamos bajemos unos minutos a la morgue- Le pedí. Ella aceptó. Caminamos hacia el elevador y al entrar sus labios se posaron sobre los míos.

-Buenos días- Dijo sonriendo pero vio algo en mi expresión que la hizo callar y esperar a que hablara sin embargo las palabras no salían de mi boca, no sabía como explicarle.

-Buenos días- Respondí al besarla e intentar olvidar el tema el cual jamás se abordo.- Perdón estaba un poco distraía con el caso, hemos encontrado nuevas evidencias y cada vez me resulta más difícil tener un culpable- Expliqué al caminar hacia su oficina- Quizás debería regresar a la oficina Maur, me gustaría almorzar contigo, pero…

-Ssssh, entiendo detective- Dijo besando mi mejilla- Ese homicida no se va a encontrar solo, nos vemos en la noche- Se despidió entrando a su oficina.

Caminé de nuevo al elevador cuando vi a lo lejos a Kate la asistente de la forense caminar con dificultad, sostenía entre su mano derecha un bisturí y en la izquierda un pequeño cuadro, aquel detalle me llamó la atención pues las dimensiones del objeto eran semejantes a los nuevos cuadros que Maura había recibido; mi respiración se detuvo al recordar los cuadros que aparecían en cada unas de las fotos de las víctimas. Subí con prisa hasta la oficina, le pedí a Frost que sacará todas las fotos que habíamos encontrados, al entregármelas noté que en cada una estaban los cuadros y al compararlas las marcas en los cuerpos eran diferentes, pero seguían un patrón el cuál era casi imperceptible.

-El homicida elige sus víctimas regalándoles unos cuadros- Expliqué al mostrarles las fotos y señalando al mismo tiempo los patrones que se repetían una y otra vez.

-Pero no sabemos quien reparte los cuadros- Habló Korsak al observar de nuevo las fotos y compararlas con la de nuestra victima. En la víctima no se encontró ningún cuadro- Dijo al mostrarme la foto.

La observé durante varios segundos sin poder percatar algún patrón, examinaba la escena del crimen una y otra vez, las marcas en sus amos y la pequeña cortada en el cuello, pero nada indicaba nada hasta que un vago recuerdo se arremolinó en mi mente, aquellos cuadros me eran familiar porque los había visto en la oficina de - Maura- Dije soltando la foto y corriendo hacia la morgue. Frost percibió algo y me siguió sin esperar alguna orden. Entramos y el lugar estaba vació no había rastros de Maura, entré a su oficina y el lugar parecía estar en orden salvo por un pequeño detalle- Los cuadros que días antes decoraban la pared de Maura ya no estaban- Dije al recordar lo que sus asistente llevaba en su mano minutos antes- Fue ella, todo esté tiempo- Dije a nadie en particular.

-Jane, mira esto- Me llamó Frost desde el escritorio de Maura, sobre el había una pequeña caja decorada con un enorme moño rojo, tomé el paquete y lo abrí mi mente quedó en shock al ver el bisturí y la pequeña tarjeta.

"Todo inicio tiene fin y todo fin tiene un inicio"

Arrugué el papel con todas mis fuerzas, lo que más había temido estaba ocurriendo, todo esto había sido obra de él no me cabía la menor duda y había sido tan ciega para no ver lo que estaba ocurriendo frente a mis ojos. Golpeé con fuerza la pared hasta que mis nudillos comenzaron a sangrar, Frost impidió un golpe más, me pidió que me controlara o de lo contrario me sacaría del caso, debía mostrarme concentrada y averiguar donde se había llevado a la forense. Lo observé y tomé la caja junto con la nota la cual la analizaríamos entre los tres para averiguar el paradero de Maura. Frost le explicó lo que había ocurrido y las sospechas que tenía sobre la asistente de la Dra. Isles; él buscó información acerca de su ultima salida del departamento de policías, por lo visto nadie sabía de ella. Incluso bajo a cafetería a preguntarle a mi madre si había visto a Maura y ella explicó que había salido junto con una mujer de escasos 25 años de cabello corto rojizo, el agradeció y le dijo que si la veía que le avisará que la estábamos esperando en la oficina mi madre no sospechó y continuó con su rutina normal. Buscamos su paradero durante varias horas. La noche ya había recaído en la ciudad y aún no sabíamos nada de ella, comencé por mover involuntariamente mis manos, lo que siempre ocurría cuando se trataba de él y sin darme cuenta recordé cuando Maura tomaba mis manos entre las suyas y calmaba mi ansiedad, cubrí mi rostro y un grito ahogado salió desde lo profundo de mi garganta, comenzaba a sentirme inútil, imaginaba lo que le podía estar pasando y mis miedos aumentaban a gran escala.

-Jane, jane- Repetía una y otra vez Frost hasta que logro captar mi atención- La asistente ha entrado a la morgue- Dijo intentando no sonar alegre- En este momento Korsak ha ordenado que la lleven a la sala de interrogatorios.- Sus palabras me sacaron de mi trance y asentí sin siquiera verlo.

Entramos a la sala de interrogación y ahí estaba ella detrás del vidrio esperando a ser interrogada; sus movimientos mostraban nerviosismo, sus ojos buscaban alguna salida, pero ambas sabíamos que aquello sería imposible. Respiré hondo, necesitaba estar tranquila y concentrada, no debía perder la cordura si es que deseaba encontrar a Maura lo más rápido posible. Esperé a Korsak, pero el sólo se limitaba a verme, quizás intentaba descifrar la intensidad de mis emociones y como si hubiese leído su mente la pregunta fue formulada con temor.

-¿Estás en condiciones de interrogarla?- Me cuestionó sin dejar de ver a través del vidrio.

-Por supuesto- Respondí ocultando el odio hacia ella- Debemos entrar, cada segundo es importante- Dije abriendo la puerta y mirando directamente a los ojos de Kate. Pude ver que su respiración se había acelerado, sus movimientos comenzaron a hacerse más notorios, sonreí ocultando el deseo de estrangularle en ese mismo momento. Espere a que Korsak cerrara la puerta. -Hola Kate- Hablé en un tono suave y tranquilo, necesitaba hacerle creer que ella estaría a salvo conmigo si me decía lo que necesitaba.- Quizás te preguntes que haces aquí, pero no debes alarmarte, es sólo rutina. Verás la Dra. Isles ha desaparecido y nadie la ha visto y quizás tú sabías a donde se había ido- Expliqué forzándome a no perder la concentración.

-La última vez que la vi fue en la mañana cuando fuimos a comprar el desayuno, después ella se dirigió a su oficina- Relató desviando la mirada cada vez que pronunciaba cada palabra.- Lo último que me dijo es que iría con usted a entregarle unos documentos.

-¿Y sabías algo acerca de esos documentos?- Cuestionó Korsak anotando en su libreta.

-Lo desconozco.

-Dime, qué relación mantenías con la Dra. Isles, al parecer eran muy unidas- Cuestioné observando como su máscara comenzaba a quebrantarse poco a poco, debía hacerle creer que Maura estaba enamorada de ella para así conseguir respuestas de su paradero.

-Solo profesional- Dijo ruborizándose.- Ella es más cercana a usted ¿no detective Rizzoli?- Me cuestionó olvidando en qué posición se encontraba.

-En lo absoluto, ella solo es compañera de trabajo, sin embargo ella ha hablado mucho de ti, hasta puedo decir que siente un gran afecto por ti, más que amigas- Expliqué observando como Korsak y Kate me veían impresionados, pero ninguno pudo descifrar hasta donde era mentira mi relato. Observé como Kate se relajaba en cada segundo que transcurría; habían pasado escasos 10 minutos y ella parecía no querer decir nada del paradero de Maura hasta que la sólo mención de Hyot y la muerte hicieron estragos en su fachada de no saber nada, esta era la oportunidad que estaba esperando y no debía perderla.

-¿Sabes que lo que te haya prometido Hyot jamás lo cumplirá verdad? Pero si me dices en donde la tiene te prometo traerla a salvo para que pueda estar contigo- Dije sin dejar de mirarla a los ojos.- ¿Podrías decirme en dónde la tiene?

-Él me prometió que jamás la lastimaría, solo quería llegar a ti- Dijo envuelta en llanto- Él no le hará nada- repetía una y otra vez intentando creer en sus propias palabras pero sabía que aquello solo era una mentira.-

-¿Recuerdas a dónde la llevaste?- Supliqué al comenzar a creer que Hyot sabía lo que ocurriría y no le diera el lugar en donde se encontraría.- Kate te recuerdo que el tiempo está en nuestra contra, necesitamos saber en donde esta la Dra. Isles- Grité al golpear la mesa y asustarla.

-Jane- Dijo Korsak

-No sé en dónde se encuentran, él sólo me dijo que la sacara del departamento de policía sin levantar sospecha, él vino por ella personalmente y me entregó un paquete y me ordenó que lo dejará en la oficina de la Dra.- Relató abrazándose a si misma.

Sus palabras me habían caído como un balde de agua helada, me estaba diciendo que no tenía ni la más mínima idea de donde encontrar a Maura, sentí como mi cuerpo comenzaba a tensarse a cada segundo y como lo había predicho, él había planeado hasta el más mínimo detalle, sabía que encontraría a Kate culpable y por ello no permitió llevar a Maura hasta él. Golpeé de nuevo la mesa con fuerza y en un solo movimiento arrastré el cuerpo de Kate hasta la pared, Korsak se levantó y me sostuvo del brazo pero mi fuerza era mayor a la de él en aquel instante. Estaba decidida a acabar con ella, por haberla entregado a Hyot por condenarla a morir.

-Detective Jane Rizzoli, suéltela o me veré obligado a encerrarla- Intentó separarme- Jane ella no sabe nada de la Dra. Isles, debemos seguir buscando no hagas una tontería, ella aún esta viva.

-Sabes Korsak no me molestaría ir a la cárcel por matar a esta escoria por haber entregado a Maura, me alegraría mucho verla morir por mis propias manos- Dije sujetándola con fuerza por el cuello.

-Jane recuerda que ella aún espera que la rescates- Sus palabras me habían hecho entrar en razón, solté a Kate y salí del lugar antes de cometer una tontería.

Me dirigí hacia la oficina y tomé de nuevo el paquete que Hyot había dejado, no entendía lo que trataba de decir, busqué alguna dirección pero la caja esta en blanco; qué significado podía tener un bisturí y aquella extraña nota. Escuché que Korsak llegaba sin ninguna información que nos ayudará, Frost investigó en la base de datos alguna conexión que tuviera Kate con Hyot pero su registro era impecable, de nuevo él se había encargado de todo, era como si siguiéramos su libreto al pie de la letra, sin errores hasta que al mover mis manos involuntariamente noté las cicatrices que él había hecho, había encontrado la última pieza del rompecabezas.

"Todo inicio tiene fin y todo fin tiene un inicio"

-Sé dónde está Maura- Dije tomando la nota junto con el bisturí- En el mismo lugar en donde comenzó todo, planea matar a Maura

-Pero tú siempre fuiste su objetivo ¿por qué ahora es diferente?- Cuestionó Frost con miedo.

-Si él mata a Maura acabará conmigo de una vez; descubrió lo que ella significa para mi, sabe que no es una simple amiga o un amor pasajero sino mi vida, si ella muere yo lo haré y no habrá nada ni nadie que pueda salvarme incluso matarlo con mi propias manos no me dará el alivio que busco, él está terminando su trabajo con primicia- Relaté tomando mi arma junto con el bisturí. Korsak pidió refuerzos.

Salimos de la estación a gran velocidad, el tiempo estaba jugando un papel muy importante y perderlo nos llevaría a lamentarnos, al estar cerca del lugar noté que todo a nuestro alrededor estaba en silencio, sin duda todo estaba planeado, sabía que encontraría la respuesta y que rodearía el lugar; Hyot sabía que no tendría salida pero a él eso poco le importaba pues sabía que este sería su último trabajo, estaba deseando verme presa de la desesperación al ver a Maura morir entre sus manos, sufriendo sin poder siquiera salvarla. Cerré mis ojos intentando borrar las imágenes que se arremolinaban en mi mente, salí del carro y le informé a Korsak que debía entrar sola ya que cualquier movimiento en falso y Maura moriría. Tanto él como Frost me aseguraron que estarían en la espera de la señal, yo asentí y entre. El lugar me resultó escalofriante, la atmosfera era densa y sentía en cada paso que mis piernas evitaban acercarse más, los recuerdos de tiempos atrás aparecieron mezclado con los sueños que días antes había tenido, di un paso más hasta visualizar a Maura sentada en el centro, amarrada de las manos y las piernas, su boca era cubierta por cinta y aunque su rostro se rehusaba a expresar algo sabía que por dentro se estaba muriendo del miedo, mi corazón de detuvo pues por un momento pensé en correr y desatarla, quería abrazarla y decir que estaba a salvo pero aquello me parecía apenas un sueño. Me acerqué más a ella y tras las sombras apareció Hyot sosteniendo entre sus manos un bisturí, su rostro irradiaba de felicidad y satisfacción, leía cada uno de mis pensamientos.

-La estábamos esperando Detective Rizzoli- Saludó Hyot acercándose a Maura con una alegre sonrisa- Como podrá ver la Dra. Isles ha estado muy callada desde su llegada, sería agradable escuchar su voz ¿no lo creé?- Cuestionó retirando de un solo movimiento la cinta que cubría sus labios dejando varias heridas en ellos.- ¿Quiere decir algunas palabras Doctora?- Maura no pronunció ningún sonido solo me veía fijamente y aunque ella no hablara sabía exactamente lo que sentía, miedo pero no por ella sino por mi, no quería verme sufrir.

-Déjala ir Hyot es a mi a quien quieres- Mi voz sonó llena de miedo y desesperación, alcé mi arma y apunté hacia el pecho de Hyot un solo disparo y la pesadilla terminaría.

-Claro que es a ti a quien quiero, pero descubrí que ya no eres la misma desde la primera vez que nos vimos Jane, no, ahora eres más fuerte y llena de vida y todo gracias a nuestra querida Dra. Isles ¿ella representa tu vida entera verdad?- Cuestionó colocando el bisturí sobre su mano derecha- Sería una lástima que estas bellas manos se estropearan con una horrible cicatriz. Aún sigo esperando su respuesta Detective.

-Verdaderamente no me importa- Hablé, debía ganar un poco de tiempo y acercarme más a ella, comenzaba a tener un plan y esperaba que Korsak lo adivinara- Lo que ella representa para mi es una cuantiosa cantidad de dinero, como veras ella podría vivir sin trabajar, tiene su vida asegurada y aquello me resulta más atractivo, no puedo creer que tú hayas creído que yo estaba enamorada de ella- Dije riéndome y soltando el arma. Caminé despreocupada hasta quedar a escasos centímetros de ambos, observé en su expresión confusión.

-No me engañes querida, sé que estas actuando, ¿acaso no viste las fotos que les tomé? Aquello no me parecía actuación o ¿usted que creé Doctora?

-Ambos son muy ingenuos, pero de ella no me sorprende, después de vivir una infancia terrible en la que sus padres jamás le prestaron atención era normal ver que tan deseosa estaba de encontrar el amor, sin embargo jamás creí que tú el gran Hyot creyera aquella farsa, así que si deseas matarla me harás las cosas más fáciles, tendré acceso a su dinero sin tener que pretender que la amo- Mis palabras sonaban frías y odiaba todo lo que estaba diciendo, vi la expresión de Maura y me confortó saber que ella sabía que era solo un plan para distraerlo. Di otro paso más, dos pasos más me separaban de Maura, necesitaba encontrar las palabras que me dieran la oportunidad de conseguirlo y al meter la mano en mi bolsillo noté el objeto filoso que había guardado, sonreí y supe que está era mi oportunidad, observé detrás de mi y supe que Korsak estaba ahí, solo era cuestión de un segundo.

-Si lo que dices es verdad Jane no te molestará que acabe con su vida ¿verdad?- Se acercó a ella y toco su rostro con el filo del bisturí lo recorrió por su cuello hasta descender a sus pechos hasta llevarlo a su mano derecha, presionó el bisturí pero sin cortar su piel, mi respiración de detuvo pero antes de que él notará caminé hacia él tomando entre mis manos el bisturí que había enviado.

-De hecho me alegraría hacer los honores, después de todo este tiempo, comprendí porque lo habías hecho y desearía ser tu aprendiz- Dije mostrándole con alegría el pequeño objeto metálico. En sus ojos vi alegría, había conseguido distraerlo.

Tomé una gran bocanada de aire al sentir la mirada de Hyot fija en cada uno de mis movimientos, observé a mí alrededor y tras las sombras vi tanto a Korsak como a Frost dispuestos a actuar; me moví con calma al intentar cortar la cuerda que mantenía sujeta la mano derecha de Maura, al hacerlo sostuve con fuerza el bisturí este era el momento, era todo o nada, sentí como el ritmo de mi corazón se detuvo, observé por última vez a Maura y susurré un pequeño "te amo", alcé mi mano y con un rápido movimiento encajé el bisturí sentí las palpitaciones de su pulso, la sangre brotar por el corte y en aquel segundo de descuido me abalancé sobre Maura, grité que dispararan y el sonido de las armas cubrió todo el lugar, no había forma de escapar el fin de Hyot era este y aunque hubiera deseado matarlo con mis propias manos elegí salvarla a ella. Corté las cuerdas que sujetaban sus piernas y la abracé con fuerza, su cuerpo tembló al contacto y un llanto se hizo escuchar, ocultó su rostro entre mi pecho, sus manos sujetaban con fuerza mi saco, susurrando en cada segundo mi nombre. Besé su cabellera una y otra vez, necesitaba que supiera que todo había terminado.

-Amor, todo ha acabado él ha muerto- Susurré al acariciar su espalda de arriba abajo.- He venido por ti, perdón por tardar un poco, pero aquí estoy mírame, amor aquí estoy, abre tus ojos- Repetía una y otra vez pero ella se rehusaba a salir de tu trance.- Maura amor, aquí estoy y jamás me apartaré de ti, eres mi vida.

-Jane, jane- Era lo único que podía decir. La cargué y ella se aferró a mi cuello como una niña pequeña la cual es asustada por la antigua historia del "coco"-No me dejes, nunca- Susurró.

-Jamás lo haré.- Observé el cuerpo inerte de Hyot sobre el suelo cubierto por sangre, alcé la mirada y ahí estaban todos observándonos, sentí una extraña emoción pues a esta altura todos ya eran consientes de lo que Maura significaba para mi.- Korsak me has salvado por segunda ocasión- Dije sin molestarme siquiera por el ligero peso de Maura sobre mis brazos.

-Sabes que siempre estaremos para ti Jane- Respondió. –Fue muy valiente de tu parte, los paramédicos están por entrar, debes revisar el corte en tu mano- Dijo observando la sangre que brotaba de esta.

-Descuida no es nada, sólo quiero que la revisen- Dije aferrándola más a mi cuerpo- ¿Podrías avisarle a Cavanaugh como termino esto? Llevaré a Maura a su casa necesita descansar después de todo esto- Pedí al dejarla con los paramédicos mientras uno de ellos vendaba mi mano. Korsak asintió y una sincera sonrisa de alegría brotó de sus labios, a él se unió Frost quien mostraba alivió después de varias horas de incertidumbre. Divisó a los lejos a la forense quien era atendida por dos paramédicos quienes la revisaban evitando que tuviera alguna herida.

-Me alegro mucho por ambas- Dijo palmeando mi espalda.- Será un poco triste para Frankie cuando se enteré que su hermana siempre consigue lo mejor- Rió al ver como mi puño chocaba contra su brazo

-Lo difícil será decirle a mi madre- Dije con un deje de miedo. Los tres reímos, al saber que el caso estaba resulto y que Maura estaba a salvo. Me despedí de ambos y me dirigí hacia donde estaba la forense, al verme se alejó de los paramédicos y corrió a mi encuentro, me abrazó y sentí las lágrimas caer hasta mi camisa, la cargué como lo había hecho antes y la acerqué más a mi cuerpo.

Al salir de la bodega nos dirigimos directo a su casa, durante todo el trayecto se fue aferrada de mi pecho como si temiera que en cualquier momento pudieran separarla de mi lado, pasé un brazo por su cuerpo atrayéndola a mí, complicando manejar, pero después de varios minutos habíamos llegado a su casa; la cargué y la llevé al interior, la deposité en su cama y con cuidado retiré la ropa dejándola en ropa interior. Deposité un beso en su frente y cuando me alejaba para prepararle un baño ella tomó mi mano y en un solo movimiento me atrajo a ella, me besó con desesperación, sus lágrimas recorrían su rostro cayendo hasta sus pechos, respondí su beso, la aferraba más a mi cuerpo, su boca comenzó un baile desenfrenado, sus labios exigían más en cada movimiento obligándonos a separarnos por la falta de oxígeno, sus manos recorrían mi cuerpo bajo la ropa, buscaban cada milímetro de mi piel, examinaban rincones que incluso yo desconocía; en un solo movimiento quedó sobre mi, sus ojos aun vidriosos mostraban una excitación que ella misma desconocía. Atraje su rostro hasta el mío aspirando su aroma con fuerzas hasta sentir que mis pulmones estaban impregnados de su fragancia, cerré mis ojos y la besé hasta sentir que éramos solo una persona.

-Jamás te dejaré Maura, eres mi vida- Susurré al abrazarla- Sé que tienes miedo en estos momentos pero me tienes aquí a tu lado como siempre lo has hecho, así que no temas más pues yo cuidaré de ti- Cubrí su cuerpo con las sábanas de su cama.

-Te amo Jane y nunca tuve miedo de Hyot, tenía miedo de no volver a verte una ves mas y privarme de decirte lo mucho que te amo- Susurró sollozando casi en silencio. Acaricié su cabello hasta sentir que poco a poco de iba relajando, repetía una y otra ves lo mucho que la amaba y que jamás la dejaría, le prometí que siempre estaría a su lado aún incluso cuando ella no lo deseará.- Aun no puedo creer que hayamos tardado cinco años para darnos cuenta de lo que sentíamos- Dijo besándome tiernamente.

-Digamos que la forense tardo un poco más de tiempo en asimilar las cosas porque la detective siempre supo a quien le pertenecía su corazón- Reí sobre su cuello al dejar una reguera de besos sobre el.- Te amo y tendremos esto para siempre.