Yo se que soy de las peores personas, y no se si alguien siga leyendo esto, pero si lo hacen se los agradezco, mi musa ha regresado, o al menos eso parece... Disfruten.
Nada me ponía de mejor humor que terminar un concierto, el público, nuestros fans, la música, el ambiente, lo es todo para mí, es simplemente maravilloso.
Aunque estábamos en un país de habla diferente al nuestro, nuestros fans se sabían todas nuestras letra, en el concierto se sentía un ambiente lleno de alegría y admiración, los fans sino estaban cantaban, gritaban o saltaban y todo era por nuestra causa, toda esa energía desbordante era causada por una banda de New Jersey, por My Chemical Romance.
Fue uno de los mejores conciertos de mi vida, era el ultimo concierto de nuestra gira The Black Parade, este concierto lo llevare siempre en la memoria en el fondo de mi corazón, no recuerdo haberme sentido mejor.
Conocimos a unas fans después del concierto, unas niñas muy agradables. Siempre me ha encantado hablar con las fans, cada una de ellas tiene una forma diferente de vernos, de pensar, muchas son diferentes en tantas cosas, pero me encanta que se puedan unir por la pasión que despierta My Chemical Romance en ellas.
Es tan maravilloso que después de años en los que yo era marginado y repudiado en la escuela, ahora todos quieran hablar conmigo, quieran parecerse a mi, esa es la mejor de las venganzas que podría tener, Ahora la mayoría de mis compañeros de la escuela tienen hijos que quieren parecerse a mi, mientras ellos trabajan en aburridas oficinas, engordando poco a poco, tragándose cada palabra que alguna vez me dijeron, haciendo de sus vidas un hoyo, mientras yo gano millones, haciendo lo que me gusta, salvando vidas y ayudando personas.
Y ahora me encuentro en un restaurante, celebrando el fin de The Black Parade, ordenando algo de cenar, pasándola bien con mis amigos, la música en el lugar es fuerte y yo siento vibrar mi celular. Veo la llamada es de Lin-z, recuerdo que le prometo hablarle, ella es tan linda, tan comprensiva, pero, pero es tan ella...
Es imposible escuchar nada en el lugar así que salgo. No hay mucha gente afuera, y la poca que hay no me reconoce así que es fácil escabullirme para poder hablar con ella.
-Si, Lin-z ahora te escucho
-Gee es muy importante lo que debo decirte- prendí un cigarrillo mientras doblaba en la esquina de un callejón
-Vamos habla, te escuho
-Gee, yo...
-Espera lin-z- mis ojos no me mentían, era una persona lo que vi., trato de dar unos pasos pero no pudo, se callo sobre sus rodillas.
-¡Gee es importante!
-Si, sabes que luego te hablo.
Colgué, no se por que, pero lo hice, me acerque corriendo a la persona, era una jovencita, algo no andaba bien, tenia sangre seca en la ropa, varios moretones en el rostro y brazos, en sus mejillas había un rastro de lagrimas, sus pestañas todavía estaban húmedas
Por un instante abrió los ojos, sus ojos, tan negros, tan profundos, y llenos de tristeza y dolor, un dolor tan profundo que era incapaz de ocultar, que era incapaz de callar con lágrimas, y ese dolor se borro por un instante.
-Mi ángel, Gerard...
Se borro en el instante en que me reconoció, y volvió a perder el conocimiento, no sabia lo que hacia, pero la abrace, no quería que siguiera sufriendo, parecía tan frágil, pensé que si la abrazaba mas fuerte su cuerpo se rompería en mis brazos, no sabia que hacer.
Y ahora que se supone que debía de hacer, la chica había sido muy maltratada, tenia enormes moretones en los brazos, y su bello rostro había sido tan duramente golpeado, se veía tan frágil e inocente, sentía el suave respirar de sus pulmones en mi tierno abrazo, en un abrazo de protección, la recosté en el suelo y me quite la chaqueta para ponérsela debajo de la cabeza y de su mano callo algo.
Era una fotografía, una fotografía que me sorprendió encontrar, era mía, era una foto muy pequeña, de cuando iba en la escuela, cuando no era perseguido por fans, ni famoso, era una foto mía de cuando era un inadaptado que no tenia muchos amigos, nunca pensé que alguien aparte de mi madre llevaría esa foto consigo.
Logre a guardar la foto en mis pantalones cuando escuche que alguien se acercaba. Voltee, era Mickey, mi hermano menor.
-¿Que paso?
-No lo se, estaba hablando con Lin-z cuando la encontré, creo que deberíamos llamar a alguien.- yo seguía hincado al lado de la chica
-Si, voy por Brian, no te muevas, no tardo.
Mickey salio corriendo, mientras tanto yo estaba en un oscuro callejón con una chica inconciente, a la que no sabia que le había pasado, pero estaba muy grave, su respiración era débil, yo no soy muy bueno con los diagnósticos médicos, pero no era difícil adivinar que esta pobre chica estaba muy grave.
Mickey no tardo en regresar seguido de Brian y de Bob, quienes fueron los primeros que encontró.
-¿Pero que ha pasado aquí, Gerard?-pregunto Bob
-No lo se, la encontré así- Bob se acerco a la chica y después de tomar su pulso la cargo, la sirena de la ambulancia se escuchaba cerca.
-¡¿Pero que haces?-le grite
-La ambulancia nunca nos encontrara si seguimos metidos en este callejón del medio de la nada.
Bob corrió con ella en brazos, la ambulancia se acababa de estacionar en la puerta principal del restaurante, los paramédicos bajaron eficazmente la camilla, para tomar de los brazos de Bob a la joven. Bob trato de ingresar a la ambulancia pero los paramédicos se lo impidieron.
-¡Como que no puedo ir!
-Señor lo siento, pero para venir tiene que ser algún familiar
-¡Pero soy su novio!
A todos les causo una gran conmoción la confesión de Bob, era increíble que conociera a la chica, pero mas aun que fuese su novio, fue una suerte que los paramédicos no escucharan a Bob, a diferencia de Brian, Mickey y Gerard que quedaron muy impresionados.
-La llevaremos al hospital central- comunico uno de los paramédicos mientras cerraba las puertas de la ambulancia y esta poniéndose en movimiento y así romper el frio silencio de la escura noche.
-Me puedes decir ¿Que diantre te pasa?- pregunto un enfurecido Gerard, seguido de Brian y Mickey que habían tardado un poco mas que Gerard en reponerse de la sorpresa que Bob les había causado.
-¡No lo se!, Brian ¿Como puedo llegar a ese hospital?
-Espera, tranquilízate, le diré al chofer que nos lleve, Mickey ¿Podrías buscar a los otros?, Gerard, Bob, esperemos aquí, no tardaremos-Brian y Mickey volvieron a entrar al restaurant dejando o Gerard y Bob en un ambiente un tanto incomodo, con un silencio aun mas insoportable, el primero en romperlo fue Gerard
-Bob, ¿Por que dijiste eso?
-Es una historia larga de contar...- Bob tenia la mirada perdida en algún punto del horizonte
-Tenemos tiempo
-Si tiempo es lo que sobra, lo que falta es encontrar el corazón, la razón y la decencia para contar esta historia, es algo doloroso para mi-sus ojos se empezaron a nublar- algo que preferiría no contar, o por lo menos no ahora...
Gerard sabia que no era tiempo para presionarlo, Bob era uno de sus mejores amigos, sabia que algún día le contaría esa historia, por que si no, ni siquiera se hubiera atrevido a mencionarla y menos a hacerle una promesa falsa. El silencio volvió a reinar entre los dos y con el la duda en la cabeza de Gerard y el dolor en el corazón de Bob...
Brian, Mickey, Ray, Frank y el chofer no tardaron en salir y ponerse en marcha hacia el hospital y hacia un nuevo destino, hacia una nueva aventura. Todos iban en silencio, Bob tenia la mirada perdida, y con ella una lagrima que parecía que en cualquier momento escaparía, pero que nunca lo lograría, Gerard miraba a Bob y se preguntaba cual podría ser aquella historia que estaba tan renuente a contar, Mickey intercambia su mirada entre Bob y Brian, no quiso preguntarle por su extraña actitud, al igual que Brian.
Frank y Ray sabían que algo había pasado, mas no se atrevían a preguntar, ahora no era el momento así que tuvieron que conformarse con la pequeña reseña que les había contado Mickey. Al parecer Gerard se había encontrado con una muchacha que estaba grave y, que Bob había dicho que era su novia.
