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¡Hola! ¿Se acuerdan de este fic? ¡Oh sí! ¡Volví a revivirlo!

Espero no demorarme otros siete meses en actualizarlo u.u"

No tengo mucho que decir, solo, mil gracias a quienes aún sigan leyéndolo.

Este capitulo toma hechos de: Ash Atrapa un Pokémon y El Desafio Del Samurai.


Publicado: 20 de Agosto 2018


¡Antes muerto, que volverte a elegir!

~Capitulo 03~

.- Ƹ̴Ӂ̴Ʒ -.

El frondoso bosque Verde se abría paso ante ellos. Misty no tardó en torcer el gesto rápidamente, se veía mucho más espantoso que en sus recuerdos. O será que, con el paso de los años y pasar tantas veces por ese bosque, su miedo se fue aminorando. Lo que si sabía era que en cuanto metieran un pie dentro del bosque, Caterpie aparecería ante ellos y Ash obtendría su primer pokémon. Podía notar, por la sonrisa que adornaba el rostro de su compañero, que pensaba en lo mismo.

Y no tardó mucho, en breves instantes, apareció el gusanito verde, que saltó de la rama de un árbol al verla. Misty retrocedió un paso sin gritar esta vez, dándole el pase a Ash para que atrapara al insecto.

La pokébola fue lanzada y tras agitarse dos veces en el suelo, la luz que emitía la cápsula de transporte se apagó, indicando la captura del Pokémon en ella.

—¡Bienvenido Caterpie! —comentó Ash al tomar la pokébola del suelo. Acto seguido, lo dejó libre delante de él— ¡Ahora seremos equipo! —se agachó para poder verlo mejor— Estaremos juntos hasta que aparezca una butterfree rosa y te robe de mi lado.

Ante aquella frase, Misty solo giró los ojos. Y decidió acariciar la cabeza de Pikachu en señal de despedida.

—Me voy —le informó al roedor que la miró confundido, ella solo sonrió y se puso de pie— Me voy —le indicó la pelirroja al joven que dejó de ver a Caterpie por ella.

—¿Te vas? —Ash se paró sorprendido, hace años, fue él el que había decido perderla dentro de ese bosque, y ahora se quería ir sola. No la entendía, ni aun con el paso de los años.

—Ya no tengo tanto temor a los insectos, y creo que será lo más cómodo —comentó.

—¿Irás tras Gary? —ante aquella pregunta, Misty suspiró— ¿Qué?

—¡¿Cuándo entenderás que lo de Gary era solo un juego entre nosotros?! —protestó.

—Nunca se vio como un juego —expuso dándole la espalda para tomar a Caterpie. Misty apretó ambos puños, y antes de darle una patada, aprovechando que no la veía, se fue del ahí— Además —siguió hablando Ash—, ustedes dos… —volvió a girarse con Caterpie en sus manos, pero ya no estaba— ¿Por dónde rayos, se fue? —Pikachu le señaló el lugar por donde se veía a la pelirroja alejarse. Ash solo suspiró y colocándose a ambos Pokémon en sus hombros. Pikachu en el derecho y Caterpie en el izquierdo. Tomó camino por el lado opuesto de la entrenadora de pokémon de agua.

.- Ƹ̴Ӂ̴Ʒ -.

Misty caminó por el bosque con ambas manos convertidas en puño. Estaba tan indignada de volver a verse en esa situación, y más encima, nuevamente por culpa de Ash. Es que, ¿cuál era el problema del entrenador con su bicicleta?

¡Debió haber regresado a ciudad Celeste en cuanto supo que había viajado en el tiempo!

Pero ya nada podía hacer más que lamentarse. Y lamentarse no era una de las cosas que le gustara hacer.

Siguió caminando esperando poder llegar cuando mucho a la mitad del bosque para cuando llegara la noche.

Y lo consiguió, había empezado a anochecer, y agradecía no perder el sentido común cuando un pokémon insecto se aparecía a uno de sus lados. El temor por los insectos era algo que había aprendido a controlar.

Llegó hasta un claro del bosque, y se detuvo. Pocos minutos después, mientras intentaba fallidamente prender una fogata, escuchó la voz de Pikachu que la alertó, y casi inmediatamente, la voz de Ash la acompañó.

—¿Es que no has aprendido nada en todos nuestros años juntos? —le indicó agachándose a donde ella estaba, para ayudarla con la fogata. Misty lo miró perdida en sus pensamientos, como si no pudiera creer que, aun yendo por distintos lados, ambos habían llegado al mismo punto. — ¡Listo! —exclamó cuando una pequeña llama se creó entre las ramas y empezó a consumirlas— El fuego está listo.

—¿Cómo? —preguntó aun mirando un punto en la nada, en medio de la llama frente a ella.

—Realmente —Ash se puso de pie y sacudió sus manos en sus jeans—, te vi e iba a ignorarte, pero al ver tus intentos fallidos por prender la leña, no pude evitarlo —ante aquello, Misty salió de sus pensamientos y lo miró, él le sonreía—. Ya que estamos aquí, compartamos el fuego.

Misty solo apretó los labios y afirmó con la cabeza.

.- Ƹ̴Ӂ̴Ʒ -.

La luna llena brillaba sobre sus cabezas y se alzaba hermosa entre los árboles del bosque Verde, Ash se había acostado en su bolsa de dormir a contemplar las estrellas junto con Caterpie y Pikachu, mientras la pelirroja, sentada sobre su bolsa de dormir, abrazaba sus piernas pensantes, mirando un punto fijo en la nada.

—¿En qué piensas tanto? —la voz de Ash la sacó nuevamente de sus pensamientos— ¿eh?

—Es que… —Misty bajó la cabeza hasta apoyar su mentón entre las rodillas—, ¿por qué nos pasó esto? ¿Por qué viajamos al inicio de nuestro viaje? ¿Cuándo volveremos a nuestra época? ¿Volveremos? Son preguntas que no han dejado de estar en mi cabeza desde esta mañana.

—Entiendo —Ash se sentó en su bolsa de dormir y la observó—. Yo también tengo las mismas dudas…

—No me gusta tener la sensación de vivir todo de nuevo, es como un constante deja vú —cerró los ojos y sacó de debajo de sus piernas la mano izquierda y se miró dónde -hasta hace unos días- estaba su pulsera—. Y había cosas en ese presente que me gustaban mucho…

—¿Cosas? —preguntó al verla mirar su brazo, sabía que ahí anteriormente estaba esa pulsera que le regaló a través de su madre. ¿Debía entregársela? ¿Debía decirle que había llegado con él del futuro? Estaba por sacarla de su mochila, cuando la pelirroja lo hizo desistir.

—Cosas que no importan —suspiró con pesar—, son cosas materiales… pero mis Pokémon… eso… —y tras sus palabras, ocultó su rostro en sus piernas.

Ash la entendía, y si bien estaba molesto por su desprendimiento a la pulsera, entendía que la vida de todos los pokémon que ellos habían atrapado había cambiado. ¿Seguirían ahí para ellos? ¿Bulbasaur seguiría en esa aldea? ¿Charmander estaría todavía apegado a Demian? ¿Squirtle estaría haciendo mucho desorden? Miró a sus Pokémon que lo observaban curiosos. La vida de Pikachu, sin duda, había cambiado, la confianza entre ellos se generó desde el inicio, no como había sido originalmente. Y Caterpie… él no estaba tan apegado a Misty como lo había estado hace años atrás. ¿Podrían ellos ser considerados como tales? ¿Son copias o son realidades? ¿Son los originales o un producto de aquella situación que vivían?

Y qué sería del pobre Pikachu que quedó perdido en el bosque cuando ellos desaparecieran.

—Pikachu —susurró Ash, y aunque el roedor que lo acompañaba saltó a sus brazos, podía sentir esa leve diferencia entre ambos—. Espero que estés bien…

.- Ƹ̴Ӂ̴Ʒ -.

Al otro día, ambos tuvieron una especie de respuestas a todas sus preguntas. Pidgeotto comía frente a ellos, como hace ocho años atrás.

No era solo con Caterpie la casualidad, con el Pokémon pájaro era exactamente igual, con la diferencia que esta vez no cometió errores. Con Pikachu de su lado, atrapó al pokémon sin mucha dificultad, salvándose de la segunda bofetada de la pelirroja. Sonrió al ver como ya tenía los mismos pokémon que antiguamente lo habían acompañado.

Donde la situación hizo su primer cambio drástico, fue cuando tras atrapar a Pidgeotto, el equipo Rocket no apareció.

No había rastros de Jessie, James y Meowth por ningún lado. Ya estaba atardeciendo cuando se dieron por vencidos.

—¿Qué haré ahora? —protestó Ash, poniendo sus manos en forma de garras hacia arriba.

—¿No me digas que vas a extrañar al trio de payasos? —preguntó colocando sus manos detrás de ella.

—No es por eso —dijo molesto. Ash tomó y observó la pokébola de Caterpie— Pero la batalla contra el equipo Rocket fue lo que hizo evolucionar a Caterpie en aquel entonces. ¿Cómo lo haré ahora?

—Habrá que entrenar —comentó la pelirroja cruzándose de brazos—, no te vendría mal para enfrentar a Brock. —Ash la miró un tanto irritado por el tono de voz tan superior que la muchacha había usado con él, pero en el fondo sabía que tenía razón.

Se movieron por el bosque tratando de enfrentar tanto insecto como fuera necesario. Si no era con Caterpie, Pikachu lo secundaba. Cuando quisieron darse cuenta, Metapod estaba frente a ellos.

—¡Genial! —afirmó Ash encantado de aquel acto. Tomó a Metapod entre sus manos y lo saludó con una sonrisa—. Bienvenido Metapod… —lo saludó.

—Ahora hay que ayudarlo a llegar a Butterfree, sin mezclarnos con ningún Beedrill —sentenció Misty cruzándose de brazo.

—Bueno, si no quieres seguir metida en el bosque, bien puedes irte —le comentó con desinterés—. Yo seguiré entrenando y… —en eso, sus ojos chispearon ante un recuerdo— mejor debería buscar al samurái.

.- Ƹ̴Ӂ̴Ʒ -.

Y lo encontró.

El joven samurái que habitaba en el bosque Verde, esperaba por Ash para tener su cuarta batalla. El muchacho de Pueblo Paleta ya había acabado con el Pinsir de su oponente con un poderoso Impactrueno de su Pikachu. Misty, observaba la batalla sorprendida. Había pensado que iba a volver a ver, aquella aburrida batalla de Metapod contra Metapod… o quizás habló demasiado rápido.

—¡Sal, Metapod! —dijo Ash, tras regresar a Pikachu. Ahí quedó el Metapod de Ash, contra el del Samurai.

—¿De verdad? —preguntó Misty, cruzándose de brazos.

—Claro que no —respondió Ash con una sonrisa ladeada—. No sigo siendo ese chiquillo descuidado —y tras su frase, le ordenó a Metapod atacar.

Sin casi ver el ataque, el Metapod del samurái, quedó atrapado con la telaraña de Metapod— ¡Muy bien! —festejó— ¡Ahora, usa tu embestida!

Metapod, dio un pequeño salto en su lugar, antes de lanzarse contra el Metapod paralizado y azotarlo contra el árbol detrás de su rival, cayendo debilitado.

—¡Genial! —festejó Ash, saltando en su lugar, para luego ir por su Metapod. Pero antes de dar un paso, sintieron la paralizante vibración producida por las alas de Beedrill.

—¡Oh, no! —exclamaron los tres, al ver a varios pokémon abeja mirarlos enojados.

—¡Hay que correr! —exclamó Misty.

—¡Sí! —el samurái guardó a su Pokémon y les indicó donde podían ir a esconderse, pero Ash estaba paralizado en su lugar al ver como uno de los Beedrill volvía a tomar a su Metapod ¿De verdad? ¿De verdad esos Beedrill volverían a secuestrar a su pokémon? ¿De verdad? Eso debía ser un mal sueño. Él no quería volver a pasar por esto.

—¡Pikachu, Impactrueno! —ordenó, dando tal grito que espantó varios Pidgey cercanos. El ratón eléctrico, afirmó y se lanzó contra las abejas para rescatar a su amigo. Ash corrió tras Pikachu que iba botándolos uno a uno, hasta que logró darle al que tenía a su Pokémon.

Saltó para tomar a Metapod en el aire, y cayó rodando con él, en brazos.

—Te tengo Metapod —le dijo abrazándolo—. No dejaré que nada malo te pase —y ante aquella afirmación, el pokémon lo miró emocionado—, estamos juntos en esto —el sonido de Pikachu los alertó de un nuevo ataque, pero Metapod lo protegió. Inmovilizando a la abeja con su disparo demora— ¡Perfecto! Y ahora, Pikachu, Metapod —les pidió a los dos, levantando el brazo— ¡Doble embestida!

Los pokémon obedecieron, logrando que los Beedrill por fin los dejaran en paz.

—¡Lo hicimos! —afirmó emocionado. Y tras sus palabras, el capullo brillo frente a él, liberando de su interior a Butterfree.

Ash apretó los labios para no llorar, al ver aquel Butterfree de nuevo frente a él, y lo abrazó.

—Butterfree —susurró cayendo de rodillas al piso para rodear a su pokémon mariposa—, mi pequeño Butterfree.

En eso, notó una mano sobre la cabeza de Butterfree que hizo que rompiera el abrazo, Misty se había acercado y acariciaba al pokémon que la miraba emocionado.

—Siempre había querido hacer esto —le contestó a la pregunta no realizada—. Bien hecho, Butterfree —y se rio, agachándose para conversar mejor con él.

Ash la miró y sintió que su corazón se agitaba. La Misty de su época, ya no le temía a los pokémon tipo Bicho, había aprendido a superar su fobia, él la había ayudado. Ver eso en la versión niña de su mejor amiga, hizo que algo dentro de él se removiera de forma extraña.

Sacudió su cabeza, tratando de calmarse. Misty lo notó, pero cuando iba a preguntarle que le sucedía, el samurái se acercó a ambos sumamente emocionado.

—¡Eso fue espectacular! —dijo, con ambas manos empuñadas frente a él— Sin dudas, ¡eres el mejor entrenador de pueblo Paleta con el que me he enfrentado!

—¡Gracias! —dijo Ash, aceptando la mano que su rival le extendió para que se pusiera de pie.

—Pueden venir a mi cabaña, si gustan —les informó—. Podrían pasar la noche ahí, además de comer algo.

—Me gusta esa idea —le afirmó al muchacho con una sonrisa, y luego miró a Misty, la pelirroja tenía a Butterfree en su cabeza y a Pikachu en sus brazos.

¿Por qué sus pokémon siempre se encariñaban tanto con ella?

Volvió a sacudir su cabeza y se pusieron en camino a la cabaña a descansar.

Tras una tarde de charlas y comida, se acostaron a dormir.

Misty miraba el techo de la cabaña tratando de calmarse la euforia de haber podido felicitar a Butterfree con su yo de 10 años, algo que nunca pudo hacer y siempre se arrepintió. Giró la mirada hacia Ash, él ya estaba dormido en su bolsa de dormir.

¿Realmente estarían juntos hasta que alcanzaran de nuevo su presente? No quería eso.

No quería volver a convertirse en una sombra de Ash, no quería volver a forzar una amistad con aquel entrenador que siempre le recordó que no la quería junto a él. Ese entrenador que la botó en cuanto pudo liberarse de ella. Ese chico que le había arrancado el corazón del pecho y nunca fue capaz de disculparse por haberlo herido.

Ese chico que amaba pero que había escapado de sus sentimientos atacándola con Gary.

Si Ash no la quería en su vida, otra vez, ella menos.

Se levantó con cuidado, acomodó su bolsa de dormir dentro de su funda compacta y la echó en su bolso. Se calzó las zapatillas rojas con rayos amarillos y salió de la cabaña, sin mirar atrás.

Y cuando encontró la salida del bosque, cuando dio ese primer paso para cambiar también su vida, un halo de luz, igual al que la había rodeado cuando viajaron al pasado, apareció.

Cuando volvió a abrir sus ojos, estaba muy lejos de ciudad Plateada.

Se tomó la cabeza, con dolor, producto de las imágenes que venían a su mente.

¿Había huido de Ash y él salió a buscarla? ¿Realmente Ash le había pedido ayuda contra Brock? ¿De verdad Brock se quedó en el gimnasio Pokémon? ¿Se habían perdido en el Monte Luna y separado?

¿Por qué las cosas habían cambiado tanto?

Y cuando quiso darse cuenta de donde estaba, se descubrió en la comodidad de su habitación en el gimnasio Pokémon.

Habían hecho otro salto en el tiempo y se encontraba en su casa. Estaba en ciudad Celeste.