"Oh Steve…." Era la voz de Pepper y sonaba afligida, inclusive capturó la atención de Natasha.

"No sé si Bucky vio que lo besé… debí quedarme con él, es solo que no sabía qué hacer, que decir…"

"Tony te quiere Steve" Pepper lo interrumpió, las palabras sonaban serias y su mirada parecía decidida y al mismo tiempo denotaba cierto nerviosismo.

"No estamos seguros de eso Pepps" La voz de Natasha intentó derrumbar cualquier esperanza que pudiera crecer en Steve, lo conocía perfectamente y sabía que después de Peggy jamás había usado la palabra "amar". No quería ilusionarlo, mucho menos con alguien como Stark.

"Yo lo estoy, hay…. hay algo que tú no sabes Steve" Pepper titubeó y se levantó, caminó hasta una de las habitaciones, Steve iba a seguirla pero Natasha lo tomó del brazo, impidiéndoselo gentilmente.

"¿Cuánto llevas con ella? ¿Por qué no me contaste?" Las palabras eran susurros, sin embargo no perdían la fuerza de la curiosidad y al mismo tiempo la sorpresa en la voz de Steve.

"Cerca de dos años, no te conté por la misma razón que tú no me contaste de Tony hace 3 años"

Steve sonrió ligeramente.

El presente miedo a ser juzgados.

"Me da gusto por ti" dijo y Nat sonrió levemente.

"A veces llega lo que no merecemos, y no queda otra cosa más que aferrarnos" Natasha dijo con una sonrisa amplia, era extraño verla sonreír, sin embargo parecía como si Pepper hubiese renacido una faceta en ella que ni siquiera Steve conocía, asintió, sabía que era sentirse inmensurablemente feliz por la simple compañía de alguien.

Se escucharon los tacones sobre el piso de madera, Pepper venía, su mirada fija en algo que sostenía entre las manos.

"Esto… lo encontré en la casa de Malibu unos meses después de terminar con Tony, jamás le pregunté nada, ni él lo ha sacado a tema. Al principio no sabía bien para quién era, ahora creo que entiendo mejor todo" Pepper dijo sosteniendo un sobre blanco entre ambas manos, Natasha la miró confundida, la rubia simplemente le dirigió una sonrisa, después intentando no temblar tanto extendió el sobre hacía Steve.

Steve lo tomó dudoso, en el sobre se leía con la clásica letra puntiaguda y rápida de Tony:

"No soy capaz de escribir tu nombre, pero tú sabes quién eres"

"¿Puedo?" Steve preguntó curioso y Pepper asintió, el Capitán abrió el sobre.

"Odio decir que te amo, cuando es tan difícil para mí aceptarlo.

Y odio decir que te deseo, cuando dejas tan en claro que tú no lo haces.

Nunca te he preguntado siquiera...porque en el fondo estoy seguro de lo que dirás.

Dirás "Lo siento Tony, créeme, te amo... pero no de esa manera"

Me matas.

Y odio decir que te necesito.

Soy tan idiota predecible

Soy tan dependiente

Soy un idiota.

Cuando no estás aquí, me descubro a mí mismo cantando...no puedo soportarlo, la mayoría de las noches, no puedo encarar la verdad.

Nunca conocerás este sentimiento.

Nunca verás a través de mis ojos.

Nunca te pregunté, ni te dije nada... porque en el fondo sé que levantarás tus ojos azules y viéndome sin titubear dirás:

"Lo siento, créeme, te amo... Pero no de esta manera"

Y ahí entonces realmente moriré

Tony S."

"¿Qué fecha tiene?" Preguntó exaltado, una sonrisa en sus labios…. Ojos azules, él y Bucky tienen ojos azules, la fecha era necesaria.

"No lo sé… 2012, finales" Pepper dijo y Steve sonrió como un niño en Navidad.

Bucky había llegado a sus vidas a finales del 2013.

¿Podría ser acaso que esta carta fuera para él?

La felicidad desbordaba por cada poro de su ser, el giro del día había demostrado que lo más delicioso de la vida era sin duda lo inesperado de la misma.

"Gracias" dijo con una enorme sonrisa, y con la carta en mano salió del apartamento.

"Wow… eso fue rápido" Natasha dijo volteando hacía la rubia que sonreía observando hacía la puerta que se acababa de cerrar.

"Sí, Tony lo quiere"

"Tal vez Tony lo quería… hace tres, cuatro años" dijo Natasha con una sonrisa lastimera y Pepper negó con la cabeza.

"Lo conozco demasiado bien"

"Podemos hacer una apuesta" Nat dijo sonriente y Pepper torció los ojos.

"No creo que sea muy prudente apostar con la mejor amiga de él"

"Apostemos un viaje, así gane quien gane, ganamos las dos" Natasha dijo sonriendo y Pepper asintió.

La vida es inesperada, eso lo había aprendido Steve desde que tenía 18 años. Su vida era una constante de giros impredecibles que lo conducían a lo más profundo del abismo o a la cima de la montaña.

Esa noche no fue une excepción, al llegar a la torre desbordando alegría se enteró que Tony no había vuelto, por ende Bucky tampoco se encontraba en la torre, selecciono una serie de las películas favoritas de Tony y preparo su habitación para hacer una noche de cine, un tazón lleno de doritos y una coca de lata helada.

Había transcurrido menos de la mitad de la película cuando alguien toco a su puerta, intentó ignorarlo, sin embargo escuchó como la perilla se movía y alguien entraba, puso pausa a su película.

"¿Cuál ves?" Bucky preguntó con una ligera sonrisa, Steve había tenido un día demasiado bueno e inevitablemente sonrió, señaló hacía la pantalla.

"Oh… Es de las favoritas de Tony" Bucky dijo sonriente y Steve sintió.

Claro que lo sabía, la había visto con él antes de que su amigo reapareciera en su vida.

"¿Qué tal su día?" Steve preguntó cordialmente, Bucky tomó un puño de doritos en la mano y se sentó en la cama.

Por primera vez desde hace varios meses la conversación fluyó entre ellos, por un momento Steve dejo de contemplar a Bucky como ladrón, sino de nuevo como su mejor amigo, cualquier tema los enviaba a recuerdos de su época, de los años 30's y sus anécdotas de adolescencia. Después de media hora Bucky reía sin control y Steve sentía que su estómago le dolía, había tantas cosas que había olvidado…

"Te extrañaba" Bucky susurro y Steve sonrió ampliamente, sí, él también lo extrañaba.

"Aquí seguimos" Steve dijo y dio un largo trago a su lata de refresco, Bucky sonrió.

"Steve… Eres mi mejor amigo, la persona en quién más confío ¿Lo sabías?" Bucky preguntó sonriente y la sonrisa de Steve se esfumó, un solo sentimiento en su corazón: Culpa.

Amarga y cruda culpa.

Sí, era el mejor amigo casi hermano y aun así buscaba cualquier oportunidad para asechar a su novio. Era despreciable.

"Bucky yo…"

"No digas nada, tengo algo importante que pedirte" Bucky dijo, su mirada brillaba con una peculiaridad distinta, Steve jamás había visto sus ojos azul oceánico tan brillantes, tan luminosos.

"Lo que sea" La culpa lo hizo hablar.

"Sé que Tony no te agrada del todo…" Bucky hizo una pausa y Steve exhalo, no, no era que no le agradara, era que no le agradaba verlo con él, sintió un impulso de confesarle todo, de mostrarle la carta, sin embargo Bucky levantó la mano pidiendo silencio, Steve se tragó el aliento que había tomado para comenzar a hablar.

"Le propuse matrimonio" Bucky soltó las palabras con un notable tono de felicidad y emoción. A Steve no le causó ninguna gracia.

"¿Qué? ¿Por qué?" Steve preguntó algo agresivamente y Bucky exhalo, su mirada tediosa.

"Steve, debes comenzar a entender que lo amo. Sé que eres mi amigo, pero él es más de lo que pudiera haber soñado… Es increíble"

"Ni siquiera lo conoces tan bien" Esas palabras salieron por impulso y pronto Steve recordó las palabras de Tony: "Eres un idiota impulsivo" Sí, sí lo era. Y mierda, eso le había causado demasiados problemas.

"¿Disculpa? Lo conozco mejor que todos" Bucky dijo ofendido y Steve intentó mantener la calma.

"¿Te hace feliz?" Steve preguntó intentando no indagar demasiado en los sentimientos de Bucky.

"Sí"

"¿Qué te gusta de él?"

"Todo" Bucky dijo sonriente y Steve soltó una risa lúgubre.

"Sé especifico"

"Su sonrisa, es tan brillante, tan gentil, su mirada es demasiado expresiva, siempre busca lo mejor para todos, es increíblemente altruista. Además compartimos demasiados gustos elementales"

Steve lo escuchó pacientemente.

Tony era más que eso.

"¿Te gusta cuando esta ebrio? ¿Cuándo se droga? ¿Cuándo múltiples mujeres bajan por ese elevador? ¿Te gusta su irreverencia? ¿Su falta de cuidado en sí mismo? ¿Sus demonios? ¿Sus noches de depresión e intentos suicidas?" Steve lanzó pregunta tras pregunta, su voz sonando cada vez más seca, Bucky lo miró perplejo, por como sus ojos se llenaban de duda, Steve infería que muchas de esas cosas no las sabía.

"Todos tenemos un pasado Steve, no voy a juzgarlo por lo que fue"

"Bucks, todos tenemos un lado oscuro. Tú no conoces el suyo" Steve dijo serio y Bucky torció los ojos.

"La gente cambia Steve, tú más que nadie sabe de eso"

"Sí, la gente cambia pero no puedes pretender casarte con solo lo bueno de él, Tony es mucho más que eso"

"¿Por qué tanto interés en él Steve?" Los celos de Bucky salieron sin advertencia alguna, Steve sintió un nudo en la garganta.

Porque lo amo.

No, no podía decir eso.

"No es en él Bucky, es en ustedes… en ti" Mintió.

Hubo un momento de silencio, Steve pudo contemplar como Bucky comenzaba a dudar de su decisión, sin embargo en un arranque de orgullo lo miró desafiante.

"No vengo a pedirte permiso u opinión Steve, me voy a casar con él y si quieres, me gustaría que fueras mi padrino. Eso es todo" dijo y sin decir nada más, salió de la habitación.

El vacío de la habitación lo hizo afrontar la realidad.

La realidad era que Tony se casaría, y él se quedaría ahí, estático, con una vieja carta en la mano.

Pasaron varios días, Tony no se apareció por las áreas comunes, Bucky decía que tenía mucho trabajo, sin embargo Steve sabía que había algo más ahí, inclusive notaba en Bucky la incertidumbre por Tony.

Natasha había intentado permanecer cerca de él, Clint por el otro lado pasaba sus tardes boxeando con Bucky, eran casi perfectos para el combate.

Una tarde mientras Steve estaba en la cocina preparando su habitual té, Bucky en la estancia platicando con Bruce y Natasha y Clint revisando sus armas, alguien tocó a la puerta. Jarvis fue el primero en avisar de quién se trataba; El director Fury les daba una visita.

"¿A qué se debe el milagro?" Natasha dijo sin sonreír y Clint se estremeció ligeramente.

"Tenemos problemas"

"Que novedad" Steve dijo con una ligera sonrisa cínica, Bucky lo miró incrédulo.

"No recuerdo que fueras sarcástico" Bucky dijo jugando y Steve sonrió, había aprendido del mejor.

"Necesitamos a la mitad del equipo para una misión en Australia"

"¿Australia?" Bruce dijo incrédulo.

"Las fuerzas rusas están usando parte de la isla subacuática como plantel de producción de armas nucleares"

"Eso es legal" Bruce dijo instintivamente y Fury asintió.

"Lo es, sin embargo se tuvo prueba de radiación nuclear en la zona"

"Las están detonando" Natasha dijo seria y Fury asintió.

"No puedo mandar a todo el equipo porque lanzaría sospechas demasiado rápido. Necesito mandar a los indicados"

"¿Y quiénes son esos?" Steve preguntó algo molesto, no era el mejor momento para ser mandado a Australia mientras su mejor amigo se casaba con…. Con él.

"Necesitamos ojos y oídos en todos lados"

"Natasha" Clint dijo en un impulso y Fury asintió.

Steve alcanzó a percibir una mueca de angustia en el rostro de Natasha, ahora entendía perfectamente su razón: Pepper.

"Cerebro y espontaneidad"

"Tony" Bruce menciono el nombre y Bucky sintió como una parte de él se rasgaba.

"Y al líder del equipo"

"Cap" Natasha dijo con una tenue sonrisa.

"No estoy de acuerdo" Bucky refutó caprichosamente.

"¿Disculpa Barnes?"

"Puedo ir yo en vez de Natasha, tenemos el mismo perfil"

"Podrías si no tuvieras pedida de captura internacional por décadas de crímenes" Fury dijo serio

"Yo ya no hago eso" Bucky respondió a regañadientes.

"Lo sé, y en cuanto el juicio terminé y se te dé el perdón nacional, podrás abordar más misiones, sin embargo está misión es completamente secreta. No puedo arriesgar que me vean"

"No…"

"Barnes, se acaba la discusión"

Steve sonrió para sí mismo, intentó no ser muy obvio, sin embargo su felicidad era demasiada. Estar solo por Tony aunque fuera semanas sería suficiente.

En su habitación Tony contemplaba las cámaras de seguridad.

"¿Irá señor Stark?" La voz de Jarvis lo sacó de sus pensamientos.

"No… no creo poder" dijo las últimas palabras en un tono lastimero, en eso un mensaje apareció en su celular, lo abrió.

"Ve, o te juro que renuncio"

Venía de Pepper.

¿Cómo se había enterado…? Tony sintió una paranoia habitual y un pequeño ataque de pánico, en eso se fijó que Natasha volteaba hacía las cámaras de seguridad con una sonrisa traviesa, mensajeaba por su celular.

Maldita traidora.