¡Hola! Este es mi cuarto FIC espero que sea del agrado de todos ustedes y por favor discúlpenme si lo escribo con errores, espero sus comentarios sean buenos o malos. Y Arigato de antemano por tomarse la molestia de verlo.
La Historia es Original Mía, pero los personajes Pertenecen a Kishimoto Masashi.
Miedo al pasado
Solo espere unos instantes y este había desaparecido como por arte de magia.
A parte, si quería verme corriendo tras de él para entregarle su ropa estaría muy equivocado. Total, él fue quien la dejo ahí por lo tanto considere que fuese el mismo quien la debería venir a buscar o tal vez era preferible dejarla donde estaba. Bajo aquel árbol porque yo no se lo había pedido, así que no había nada que agradecer.
No iba a permitirle al dueño de aquella ropa se burlara como los demás y mucho menos después de haberlo visto riéndose de mi…
Al final todos eran iguales.
Si, era mi decisión. Dejar las cosas de ese tamaño, por lo menos de esa manera no se meterían conmigo. Ahora como era habitual luego de pasar un tiempo prudencial salí del salón...Normalmente o mejor dicho como siempre estaba sola y la verdad dudaba que alguien me extrañase a la hora de comer, aunque de todas maneras tenía que pasar cerca de la puerta del comedor para salir y por lo menos esperaba que todos desaparecieran de mi vista.
No quería tener ningún altercado.
Aunque mi estrategia me había funcionado en los últimos tiempos a sobrellevar mis errores ya que muchas veces me mantuve alejada para evitar confrontaciones, pero esa mañana el destino no estuvo de acuerdo y se encargo de hacer otra jugada conmigo.
Verán, ese día luego de mi tortura mental de saber quién era el bendito dueño de aquella chaqueta y tras disipar uno a uno al posible dueño, al final llegue a la conclusión que debía ser el chico nuevo porque nadie más lo hubiese hecho. Pero, la sola idea me aterraba ¿porque lo hizo? No tenia caso, sin duda había algo más de fondo ya que ni siquiera era amigo mío como para recibir algún favor. Así que proseguí mi camino en silencio y procurando no ser vista por los demás hacia mi lugar preferido…
Y como una cree, no todo sale como imaginamos...
Antes de llegar a la última puerta que separaba el recinto principal de la entrada que comunicaba al jardín de la Institución algo llamo poderosamente mi atención que me obligo a voltearme hacia aquel lugar y mirar al dueño de aquella encantadora risa y por consiguiente contemplar en su máxima expresión a su autor. No era de extrañar que anduviese acompañado ya que se había convertido en un abrir y cerrar de ojos en alguien popular, sobre todo del sexo opuesto. Dichas chicas eran la más bonitas y perfectas de la escuela lo cual yo no encajaba en ese entorno, y no se por cuánto tiempo me quede observando aquella escena mientras seguía mi camino hasta que por desgracia el noto mi infeliz presencia al girar sus ojos por un instante para verme.
Esa insignificante mirada basto para desorientarme...
De todas aquellas chicas a la única que dirigió sus esferas fue a mí y para rematar mi desgracia cuando nuestras miradas chocaron este me guiña el ojo. Quede perturbada con solo verle demostrar esa pequeñita acción hacia mí, cosa que no comprendí con exactitud ya que antes me había mirado en el salón y no me había hecho nada. Como comprenderán perdí el rumbo en ese mismo momento y por algún motivo olvide la razón principal de porque estaba enfadada con el por no haberse acercado a darme una explicación sobre como llego a parar su ropa sobre mí. Por consiguiente no tuve ni la mínima precaución de fijarme por donde iba hasta que un repentino impacto me hizo volver a la realidad…
Desde luego, estaba en el suelo ya que impacté directamente con la puerta de vidrio y ni me había fijado siquiera…
Que idiota es… ¿Como no vio la puerta?-Escuche decir tras de mi acompañada de un par de risas. Aunque no me preocupe por ello ya que era "normal" para mi ese tipo de apodos.
¿Te encuentras bien?... ¡Hinata!- Pregunto alguien muy cerca de mí.
¿Eh?-Pronuncie por la novedad- ¿Alguien había dicho mi nombre? Y quede como la propia estúpida viendo su rostro. No recuerdo con exactitud cuánto tiempo transcurrió, solo sé que me quede inmóvil observándolo.
Ven, déjame ayudarte.- me dijo mientras tomaba mi mamo para levantarme.
No estaba segura de que paso realmente además de golpearme frente al cristal obviamente. El punto principal de mi incomprensión era ¿porque hasta ahora se me acerco hablarme? Si tuvo toda la mañana para hacerlo? … Pero, como nunca falta esa pequeña vocecita que le dice a una que está en peligro por algo que anda mal, detalle con una simple ojeada a mi alrededor y pase de ser pasiva a estar a la defensiva al percibir algo fuera de lo común y como notaran, efectivamente estaba en alto riesgo mi integridad física.
Un perturbador silencio reinaba en aquel pasillo, y como comprenderán estaba a punto de ser linchada por aquella jauría de animales ya que sus miradas asesinas no dejaban de acecharme. De seguro era mi fin.
No, te preocupes.- Respondí intentado zafarme de la situación. Estoy bien, no es nada.
¿Segura?- Cuestiono él. Te acabas de estrellar con la puerta y no me…
Sí, segurísima.- Dije cortantemente- para salir del paso, hasta intente sonreír forzosamente dado las circunstancias.-
¿De verdad?- Dijo él -un tanto confundido.
Descuida.- Le dije, al agarrar mis cosas que se encontraban esparcidas por el suelo y actuar con normalidad.- Esto me pasa a menudo, siempre vengo distraída y no logro abrir a tiempo.
Ya.- Me Dijo.
Pero, de igual forma se quedo paralizado viéndome de una forma muy...Extraña. Y quien no estaría confundido si luego de aquel trancazo que me di procure seguir como si nada hubiese pasado, aunque por lo visto algo tuvo que generarle curiosidad ya que no se retiro del todo, si no que se mantuvo a una distancia prudente sin dejar de quitarme sus zafiros de encima y eso me inquieto muchísimo, tanto que al intentar abrir la puerta me tropecé nuevamente con ella y en vez de abrir la cerraba, hasta llegar al punto donde ya no sabía cómo manejar esa bendita puerta.
¿Qué sucede? – Cuestiono él, al ver mi continua disputa con esa puerta.
Esta atorada.- enfatice, procurando disimular ni ansiedad.
Déjame ver.- Respondió el, acercándose nuevamente.
No sé porque se tomo la molestia en ayudarme, pero la cercanía de su voz y su cuerpo me puso más tensa todavía y en vez de mirar hacia la puerta lo único que hice fue ver directamente a sus ojos y cuando este se percato de ello los giro totalmente a verme, tal vez con cierta curiosidad imaginando que iba a decirle algo, pero lo cierto fue que al tener su rostro tan próximo al mío hizo que mi corazón se volviera esquizofrénico ante su cercanía.
¿Porque me paso eso?….no lo sé.
Imagine que tenía un grave problema por resolver ya que ni yo misma me entendía, por un lado hacia unos minutos atrás estaba molesta con Naruto y ahora estaba envuelta en una situación un tanto "prometedora "con él. A parte, lo único coherente que pude hacer ya sea por instinto o vergüenza, fue bajar la mirada al suelo ya que un repentino ardor se expandió por toda mi cara. En cuanto a él, no sé si lo notaria pues no sabría decir ya que no lo volví a ver, solo sé que hizo un pequeño movimiento en la perilla y esta con facilidad abrió.
Listo.- Me dijo.
Gracias.- Dije aun sin mirarlo. Y ¿Como podría? mi rostro estaba enrojecido hasta más no poder. A parte las risas burlonas provenientes de aquellas víboras que tenía rondando a mí alrededor no dejaban de torturarme. Parecía que mi vida era toda una vergüenza que inmediatamente pase por la puerta de vidrio sin girarme siquiera, una vez cerrada y con paso apresurado camine una distancia pertinente hasta llegar a un gran árbol y detrás de este me oculte.
¿Qué me estaba sucediendo?- Me dije, me sentía tan estúpida… Es que ¿cómo se me ocurría estrellarme frente a la puerta de vidrio? Y ¿frente a todos? …sin duda un error fatal y los errores se pagan caros.
Quede desmoralizada…
Mi cerebro no podía asimilar correctamente ¿Cómo fui a decirle semejante mentira? ¿La puerta se atoro? ¿No puedo abrirla?, ¿es todo lo que se me ocurrió decir? Era obvio que me impacte con ella por estar contemplándolo, hasta volví a asomarme un poco a ver si lo veía, pero no. Respire tranquila por lo menos estaba sola. Aunque la duda de saber si me había creído o no me lleno de intranquilidad que ni pude comer por la tensión que me albergo. En una de esas pase mi mano sobre mi frente y fue que note algo inusual, una protuberancia, y al sacar un espejo de mi bolso vi un chichón en mi frente.
Típico.- me dije.
Busque entre el resto de mis cosas a ver si hallaba algo que ponerme, pero no. Todo estaba temperatura ambiente… así que me recosté sobre aquel tronco a meditar como iba a entrar el día de mañana a esa institución... era obvio que iba ser el blanco de todas las burlas.
¿Hinata.- escuche. ?.. Al fin te encuentro.
¡¿Ahhh?!- Dije de un sobresalto. Que inmediatamente voltee a ver.
No te asustes.- Dijo Naruto al ver mi expresión. Solo pon esto en tu frente.
P-pero.- Procure protestar. Mientras veía un pañuelo con algo envuelto.
Tranquila.- Me dijo, Es solo un cubo de hielo para bajarte la hinchazón y me lo pone sin siquiera preguntar si podría.
¡Ouch!.- Proteste, Pero de nuevo mi corazón empezó a desenfrenarse no solo ante su proximidad si no que esta vez sus manos pasaron levemente por mi rostro y eso me….
Debes tener más cuidado.- Dijo mientras me inspeccionaba mi rostro.
No tienes que preocuparte.- Dije sin preámbulo. Me pasa todo el tiempo- mientras mis ojos cambiaban de rumbo ya que los suyos me estaban intimidando.
Por cierto.- Me dijo, disculpa el atrevimiento, no suelo ser así.
¿Como?- Dije desconcertada. ¿Y que suele ser normalmente?
Si, por mi conducta de ayer.- Me Dijo, veras cuando estaba a punto de retirarme vine hasta aquí a realizar una llamada y note que estaba alguien.
Intente intervenir pero él siguió hablando…
Tuve el atrevimiento de acercarme.- Dijo Naruto, y cuando me aproxime lo suficiente vi que eras tú y que estabas dormida. No quise despertarte, pero la brisa no era tan cálida como para descansar tan plácidamente y como estabas tan rendida imagine que podrías resfriarte que me quite la chaqueta y te la puse. No quería que te fueses a enfermar por andar desabrigada.
Agradezco tu ayuda- Dije seriamente, Pero puedo cuidarme sola y retiro su mano de mi cara.
¿C-Como?… Dijo confundido.-
Es mejor que te vayas.- Dije tajantemente. No es bueno que estés aquí. Y saque la chaqueta de mi bolso.
¿P-Porque?- Contesto sorprendido, No te hice nada malo.
Y… ¿Como lo sabes?- Dije sin preámbulo. No me conoces todavía y te acercas sin mi permiso a Dios sabe qué cosa ¿Que pretendes realmente?
N-nada- Respondió nervioso, solo quería...
Vete.- insistí.- Quiero estar sola.
En realidad tenía una pelea mental entre lo que estaba bien y lo que no y dado mi pequeño historial la única conclusión que llegue fue en no confiar en nadie, por lo tanto el sentimiento de pánico a lo desconocido o de enfrentar una nueva experiencia me hiso sobresalir el peor de los resultados. Alejarlo lo más pronto posible, tampoco sabía a ciencias cierta cuál era su verdadero propósito para ayudarme sin ninguna razón y por experiencia propia sabía que no era bueno para mí estar a solas con él.
Está bien.- Me respondió- Comprendo tu enojo. Pero, no tienes por qué desconfiar de mí. Solo trato de ser amable contigo.
¿Acaso te lo pedí?- Dije seriamente.- ¿tan patética se veía que vino corriendo en su auxilio?
No, pero….- Me dijo, mientras se levantaba algo molesto.
Agradezco tu gentileza.- Dije, pero prefiero estar sola.
Mi terquedad y una mala actitud hicieron que se largara. Realmente no quería que se fuera pero ante la duda era mejor dejar las cosas de hasta ahí. No es que fuese una desalmada pero las personas que suelen ser maltratadas a veces tienden a copiar la misma conducta. Aunque no pude dejar de visualizarlo mientras se retiraba y la verdad se notaba un tanto confusa ante mi reacción. Quizás, tal vez en lo más profundo de mi alma me había vuelto una persona desequilibrada emocionalmente hablando y muchos no entenderían mi reacción, puesto que cuando una ah tenido tantos inconvenientes en la vida y solo aquel que haya experimentado tales vivencias entendería a la perfección mi posición, una termina optando por la forma de estar más segura ante una eventualidad y la inseguridad claro está.
Estar alejada de todo...
De algo estaba segura, ese chico me estaba provocando una serie de inconvenientes personales y si quería salir ilesa a todo eso debía cortar de raíz cualquier pretensión mala o buena de su parte. Total, siempre me salían mal las cosas. ¿Para qué meditar tanto algo si al final saldría lastimada?
Ese era siempre el veredicto...
.
.
Al final había logrado el objetivo propuesto ya que las semanas siguientes no se me volvió acercar…
Hasta aquí el capitulo, quizás para muchos no comprendan la posición de Hinata en este momento. Pero pienso que si realmente alguien está decepcionado de la vida y más en lo amoroso termina comportándose de una forma irracional ante la vida.
Próximamente pondré un hecho que cambiara poco a poco las cosas entre ellos y veremos si ella logra perder su miedo personal...
Agradeciendo de antemano por leer el fic...
A mis queridos Fansfic
Delta Elena: ¡Hola amiga! Pues sí, Naruto no comprendió lo que le paso a Hinata realmente y se fue por lo más obvio en vez de indagar si era verdad. Y para nada escribo bien, aun tengo un montón de errores que perfeccionar. Pero, Arigato por creer en mí. Y por cierto, aun no eh tenido chance de leer ninguna de tus historias ¡qué vergüenza!
Rocio Hyuuga: Que tal chica! La verdad pienso que mientras menos largo, mejor. Así no se cansa la vista jejeje. Estoy tratando de no serlo para no aburrir con la trama, pero en fin... Espero que te guste el capitulo. Arigato por leerme.
EyesGray-Sama: ¡Hello! La verdad es que Hinata tiene su moral por el suelo ante tantos rechazos, por eso su comportamiento tan negativo. Aunque si existe cierta atracción de su parte por lo que has leído y ese es el verdadero temor, volver a experimentar otra tragedia en su vida. Por lo demás el rubio es un poco despistado y por eso le dijo lo que le dijo, a parte tampoco es ciego. El sabe que le pasa por un gran dilema por eso su acercamiento. Hasta aquí te dejo las pistas (risas) casi se me sale todo el repertorio del trama. Arigato por leerme.
Heero Root: ¡Hola amigo! Qué tal? Para ser sincera el está actuando porque tiene una gran inquietud en su forma de ser, no es típico que una chica como ella ande por los pasillos como un fantasma... saludos y Arigato por creer en mis historias que dicho sea de paso no eh olvidado las tuyas, es solo que me dedique a escribir esta semana para luego leer unas historias… Sayo!
Willou: ¡Hello! Es triste que historias como estas se repitan a diario, lo único bueno es que podamos darle la mano amiga a la persona que lo necesita. Y nada de excusas, cada uno tiene sus cosas que realizar y el tiempo para ello. Por eso comprendo que una a veces no actualice o escriba como quiere. Saludos y Arigato por leerme.
