Aquí otro capítulo, disculpen la tardanza, hoy estoy con dolor de cabeza xD

Lo que un americano opina.

Alfred F. Jones estaba sentado en primera fila, faltaban unas cuantas horas para que empezara la inauguración de los juegos olímpicos, miró con nerviosismo su desgraciado IPhone, justo cuando necesita de Tony él está planeando como conquistar saturno, puto saturno. Miró a todos los que estaban a su alrededor con ojos afilados de supervillano.

Lleva años esperando una oportunidad con Arthur y ahora no debía dejar que se lo tocaran, sí, malvados países acosadores de ingleses -el único acosador allí es Estados Unidos y Francia pero bueno…- sólo porque Arthur es muy sexy ¿quizás sean esas cejas? ¿ese redondo y suave trasero? ¿esos penetrantes ojos? ¿la cordialidad de sus palabras? todo de él le parecía fascinante, y todo eso también llamaba la atención del resto, al menos, estar sentado allí con todo ese montón de inútiles le hacía sentir seguro. Nadie lo tocaría por ahora…

Porque como dice Ryan Lochte, "Entre el 70% y el 75% de los deportistas mantienen relaciones sexuales los unos con los otros durante los Juegos Olímpicos" LOS UNOS CON LOS OTROS. Esa frase lo mataba ¿Artie haría una orgia? ¿con quién? ¿estaría él invitado? esperen ¡no, no quiere estar invitado a algo así, quiere ser el único!

El único para ese inglés… el que ocupe todo su corazón.

–Serás todo mío Arthur, di que sí…–se sonrió a sí mismo, mirando ensoñadoramente la fila de al lado del gran estadio donde Arthur mandaba con liderazgo a todos los funcionarios. Y… había alguien más, un sujeto gritando con una expresión seria y cuando miraba a Arthur se volvía lujuriosa y neutral.

Alfred abrió los ojos ¿qué se creía? ¡maldito pelirrojo! no lo alcanzaba a ver muy bien, pensó que era humano, se volvió a encelar cuando ve que ese muchacho pasa una mano sobre el hombro de Arthur después de terminar de mandar a un par de sujetos.

Se puso cercano a su cuello, apoyándose en éste para hurga en los bolsillos del británico, el inglés le mira con algo de molestia pero no hace nada. El sujeto saca unos cigarros, dos para ser precisos, pone uno en la boca del inglés para prenderlo con elegancia y luego, saca otro para él, prendiéndolo con el del anglosajón, dando un pequeño beso a través de un vicio llamado tabaco. Alfred se quería morir.

Humano o no, ese sujeto definitivamente era su nueva competencia. Lo iba a matar.

N.A: Aunque no lo crean Scott y Arthur en los juegos olímpicos están muuuy juntos, Alfred sí que se encelará gracias al sexy escocés. Felices juegos olímpicos.

Próximo capítulo: Apertura de los juegos olímpicos.

Debía admitirlo, se lució, el desplante y la presentación fueron de envidiar, los colores, las formas y la demostración de cómo había sido hasta el día de hoy Inglaterra, hermoso, único. Pero no sólo él quedó maravillado, tenía demasiada competencia.