Cold case love

Discliamer: Todos los personajes pertenecen a la fabulosa S. Meyer la creadora de Twilight yo solo uso los personajes en algunas historias de mi imaginación.

Summary: Isabella cree ser la mujer más feliz y dichosa del mundo, pero que pasara cuando una llamada rompa la ilusión en la que vivía…

Advertencia: Si no te gusta de qué va la historia no la leas :)


Chapter 4: Nada es lo que ves.

Cubrir una falta con una mentira, es reemplazar una mancha con un agujero.

Me lo puse rápidamente y note que ella también se había colocado uno de esos.

Rápidamente salimos de la casa y partimos hacia el restaurante en Seattle a toda velocidad, próximamente se aliviaría mi dolor o caería en la más oscura de las depresiones…

Cuando llegamos no estaban en ningún lugar visible.

-Angie no están-Exclamé.- ¿Estas segura de que era este restaurante?-Le pregunte.

-Segurísima.-Me dijo.-Talvez estén en la zona VIP-Me susurro.

-Esta bien, déjamelo a mi.-Le dije cuando vi al mesero acercarse.

Cuando le mesero se acerco le dedique la mejor sonrisa que tenia y disimuladamente le pase un dinerillo para que nos cambiara hacia la zona VIP. El me devolvió la sonrisa y nos guió detrás de unas cortinas rojas, donde se encontraban unas románticas y elegantes mesas bastante distanciadas una de la otra para dar mayor privacidad.

Cuando nos colocamos en nuestros lugares, me pare "para ir al sanitario" aunque lo que en realidad quería era encontrar la ubicación de Edward, si es que se encontraba en aquel lugar.

Estaba por llegar al sanitario cuando en una mesa que tenia un separador de un metro, pude divisar unos cabellos cobrizos…

-Edward, ese sexy bastardo.-Susurre contradiciéndome.

Seguramente esta aquí con una despampanante chica, bebiendo y riendo alegremente sin pensar en mí…

Esperen… yo no soy de esas que sacan conclusiones apresuradamente asíque hasta no verlo haciendo algo incorrecto o que pruebe su infidelidad no lo juzgare.

En ese momento vi una cabellera color rubio rojizo acercándose hacia la mesa de Edward. Me iba a acercar un poco más, pero un mesero me dijo que no podía estar allí, por lo que resignada tuve que volver a mi mesa con Angie.

-¿Y Bella los vistes?-Me dijo.

-Angie, no se que decirte. Edward esta aquí, También esta con alguien.- Le dije lo más calmada que pude.

-OH dios lo vistes besándose con alguien, o lo vistes…-Dijo Ángela rápidamente.

-¡Angie Basta! No lo vi haciendo nada un mesero me corrió de allí antes de que pudiera ver algo mas.- Le dije enfadada.

-Lo siento Bells-Me dijo verdaderamente arrepentida.- Pero Bells ahora que sabes que te mintió y que esta con alguien ¿Qué vas a hacer?-Me pregunto.

-No puedo hacer nada.-Dije con la mirada perdida.

-¡¿Cómo que no puedes hacer nada?-Exclamó Angie.

-Lo que sucede es lo siguiente, Edward no me mintió ya que me dijo que no llegaría a cenar, eso significa que no me dijo lo que iba a hacer, al mediodía me dijo que tenia una junta con unos nuevos cirujanos…-Le dije apenada.

-Pero Bella el no estaba con cirujanos estaba con ella.-Me dijo Angie.

-Ángela, ¿que quieres? Que me pare, que vaya a la mesa y que le grite a Edward que es un maldito infiel mentiroso y que no lo quiero volver a ver nunca más en mi vida. ¿Eso quieres? ¿Quieres que quede como una loca ridícula cuando el me diga que yo no comprendo absolutamente nada y que esa mujer que esta con el es la cirujana principiante de la que el me hablo esta mañana? -Dije con resignación.

Ángela se quedo callada mirándome.

-Y por cierto ¿Por qué diablos no me avisaste sin preámbulos que Edward me engañaba? ¿Por qué?-Dije descargando mi furia y frustración sobre Ángela.

Los Ojos de Ángela se llenaron de lagrimas y salio corriendo susurrando un "lo siento".

Deje bastante dinero sobre la mesa y salí corriendo detrás de Ángela.

-¡Ángela, espera!-Grite.

Salí del restaurante como Alma que lleva el diablo y recién la pude alcanzar cuando llego a una plaza y se sentó debajo de un árbol acurrucada.

-Sss..soy uuuna pessiiima amiga Bells-Sollozó Ángela.

-No, no lo eres. Angie tu no tienes que lamentar nada yo soy la que debe pedir disculpas ya que descargue toda mi rabia en ti, de veras lo siento.-Dije arrepentida.

-No Bella, tu no lo entiendes ¡Últimamente hago todo mal!-Grito.

-¿Por qué que sucede?-Pregunté realmente preocupada.

-Arruine lo tuyo con Edward, Ben me odia y ahora tu también.-Dijo con resignación.

-Angie tu no arruinaste lo mío con Edward, eso lo arruino Edward solo sin ayuda.-Dije con amargas lagrimas recorriendo mi rostro.- ¿Y que sucedió con Ben?-Le pregunte intentando calmarme.

-Ben me dijo que no me metiera en tus temas con Edward, Que lo que el hacia no tendría que importante ya que no era de mi incumbencia, que eso eran cosas del el y tuyas.-Dijo hipando.-Luego yo le dije que tu eras mi amiga y que te lo tendría que decir. Por esa razón tarde tanto en decírtelo, Por eso te llame anónimamente….-Susurro.

-Angie, enserio no estoy enfadada contigo. Sino conmigo por ser una completa imbécil.-Dije con un suspiro.-Y no te preocupes luego hablare con Ben para que todo se solucione.-indique.

-No Bella, no hace falta, si yo arme todo este embrollo por lo menos déjame intentar solucionar la parte que me corresponde y no seguir dejando mas carga sobre tus hombros.-Concluyo.

-Igual Bella, en uno de esos giros de la vida talvez estoy equivocada y estas solo son una serie de coincidencias desafortunadas.-Dijo ella.

-Talvez…-Susurre.

Luego de pasar unos 20 minutos en un cómodo silencio, me levante y con Angie nos despedimos.

Luego de estas Charlas, descubrimientos y sentimientos fuertes me sentía agotada pero de algo estaba segura… Tendría que llegar a la casa antes que Edward para cambiarme y para no tener que decirle una patética excusa por mi ausencia.

Subí corriendo al auto y rápidamente partid hacia nuestra casa…

Gracias a Dios llegue en un tiempo record de 10 minutos. Me baje del coche y lo primero que hice fue ordenar el desorden que habíamos dejado con Ángela. Luego de eso subí rápidamente a cambiarme, para poder esconder el disfraz.

Cuando termine de hacer todo eran las diez y Edward por mensaje de texto me había dicho que llegaría a eso de las diez y media asíque tendría unos minutos para meditar mi situación.

Primer punto:
Parecía ser que Edward me estaba engañando.
Segundo:
No tenía ninguna prueba de aquella solo mi intuición y algunos argumentos de Ben y Angie.

Tercero:
Tendría que dejar de involucrar a Angie con esto, no quería que ella tuviera mas problemas con Ben.

Con estas tres meditaciones llegue a la conclusión de que tendría que intentar sacarle información a Edward, ya que no quería que por un error nuestra maravillosa relación se terminara. Antes tendría que estar perfectamente segura de lo que estaba sucediendo y ahora solo tenia algunas meditaciones y suposiciones y eso no me servia.

En ese momento escuche el sonido del auto de Edward aparcando en la entrada de la casa.

Me senté en el sillón a "leer" el primer libro que encontré.

Edward entro, y coloco su abrigo en el perchero.

-Ah, hola amor, no te había visto.-Dijo dedicándome una gran sonrisa.

-Hola Ed-Le dije sonriendo lo más natural que pude.

Edward se acerco para darme un pequeño beso, pero yo corrí un poco la cara, por lo que solo fue en la comisura de los labios. Si de algo estaba segura es de que no lo dejaría tocarme hasta no saber si esos labios solo me pertenecían a mi.

-Que raro Bells, tu nunca lees sobre medicina.-Me dijo con sorpresa.

-Es que necesitaba averiguar algo.-Dije lo mas rápido que pude. ¡Que tonta que soy, justo un libro de medicina tenia que tomar! Edward sabe que a mi no me gusta la medicina.

-¿y que cosa si se puede saber?-Me pregunto curioso.

-No, nada importante.- Le dije dándole mi mejor sonrisa.- ¿y Edward como te fue en tu cena de negocios?-Le pregunte para cambiar de tema y para averiguar mas datos.

-Todo salio perfecto, pero sabias que en el restaurante en el que estábamos había unas chicas muy peculiares.-Me dijo con curiosidad.

-¿Peculiares?-Dije yo rogando con todas mis fuerzas para que Edward no nos haya reconocido.

-si, eran, eran extrañas.-Me comento.

Mientras lo seguí escuchando me acerque al mini bar y saque un vodka.

-¿Quieres Amor?-Le ofrecí.

-Si por supuesto.-Me indico.

Serví los dos vasos y le alcance uno. El tomo gustoso.

-Decías que eran extrañas ¿Por qué?-Inquirí.

-Porque primero una de ellas, se escondió detrás de una maseta y luego el mesero la corrió. Mientras tanto la otra que estaba en la mesa miraba para todos lados como si estuviera buscando a alguien.-Dijo- Para mi que… no, no importa.-Dijo bebiendo el vodka.

-¿Para ti que?-Pregunte, seguramente nos había descubierto y no me lo quería decir. Edward podía ser muy observador cuando quería. Para alivianar la presión tome un gran y largo sorbo de vodka.

-Para mí… Para mi eran una pareja de mujeres, porque estaban cambiadas para salir, como cuando una chica sale con su novio o en este caso novia, y al parecer la que estaba sentada estaba engañando a la chica que se paro porque ella salio corriendo diciendo que lo sentía y la otra salio corriendo detrás diciendo que no importaba…-Dijo Edward desconcertado.

Cuando Edward termino de hablar, y yo pude comprender lo que el acaba de suponer me ahogue con el vodka.

-¿Bella, esta bien?-Dijo el preocupado parándose a ayudarme.

Sentía que todos los colores del arco iris pasaban por mi rostro.

El golpeo suavemente mi espalda y pude respirar normalmente otra vez.

-Gracias.-Le dije.

-No hay de que.-Dijo sonriente.

Esto tenía que ser un chiste, ¿Enserio Edward pensaba que Ángela y yo éramos lesbianas? Yo no tenia nada en contra de las lesbianas pero ni siquiera nos habíamos tomado de las manos.

El tema de mis pensamientos acabo cuando vi la marca de labios de color rojo en la camisa blanca de Edward.

-¡Edward Cullen que se supone que tienes en la camisa!-Le grite.

Edward se miro la camisa y luego me miro sorprendido y con ¿Miedo?...


Holaaa aqui estoy nuevamente con un nuevo capitulo de CCL.

Espero que les haya gustado, dejen sus opniones, ideas, Reviews...

Besos,

SunShadow*