CAPTÍTULO IV
Ella había abierto los ojos al descubrir que algunos rayos de Sol se filtraban por la ventana, decidió no pararse aún y disfrutar de ese momento. Puso sus manos en su abdomen como todas las mañanas y las dejó ahí un momento.
"¿Qué me pasa? ¿Por qué me siento tan indefensa cuando lo miro o me toca? ¿Por qué tengo ganas de decirle que me abrace? ¿Qué pasó conmigo? En un día todo lo que yo pensaba lo que había planeado desapareció, ahora sólo se que quiero que él me acompañé a mi próxima revisión y aunque suene absurdo me gusta como me mima, me gusta saber que con él no tengo que ser un atlante de piedra, no tengo porque ser fuerte" pensó
Draco se paró como resorte, y se dirigió a la habitación con cautela.
"¡Demonios! Es un poco tarde, apuesto a que ella ya debe estar despierta y esperando a que el holgazán de moi despierte" pensó mientras abrió con cuidado la puerta para no hacer ruido en caso de que se equivocara cosa que sucedió, y es que ella estaba de espaldas a la puerta y con una respiración armoniosa que le pareció que aún dormía.
Corrió la puerta del clóset muy despacio y empezó a sacar su muda de ropa de la misma manera.
-Estoy despierta-
-¡AAhh!- para respuesta obtuvo un grito- Hermione, caramba no me asustes así-
-Calma que aún no me has visto sin arreglar y recién levantada- decía sin girarse a mirarlo
Draco extrañado por esa respuesta se acercó a ella hasta que estuvo en su campo visual.
-¿Qué pasa Hermione? ¿Estás deprimida?-
-Si- mientras lágrimas corrían por sus mejillas- lo siento-
-Pero ¿Por qué?-
Ella no contestó, no quería admitir la verdad, no quería decirle que era por su bebé, por no tener a nadie en esos momentos con quien compartir las bellas experiencias y los problemas, que no había quien la mimara el día de mañana.
-¿Es porque tu bebé no tendrá padre?-
Ella asintió, eso sólo era una parte pero, era verdad
-Por favor Granger ¡Mírate! Eres una mujer exitosa, fuerte, capaz de todo e inteligente. Tú puedes sola con ésto, no necesitas a un estúpido a tu lado-
Esas palabras la hicieron hervir por dentro. Se paró de golpe, para quedar frente a él.
-¡Claro! Tú eres como todos los que no me conocen ¿Y me recriminas a mi haber olvidado que hemos cambiado? Todos creen que soy fuerte pero, ¿Qué crees? ¡Soy humana! Y necesito de alguien a mi lado, necesito con quien compartir mis tristezas y alegrías, y aún más importante, necesito quien me ayude con el bebé, que sobe mi espalda cuando me den náuseas o que cuando crezca me ayude a dirigirlo a cuidarlo y educarlo-
-¡Por favor! Le estás dando demasiado crédito a un hombre, alguien como tú no es digno de nadie, vales mucho-
-Por Dios Draco, quiero a alguien aunque sea por vanidad para presentar como el padre de mi hijo- las lágrimas salían de sus ojos- Que no lo empiecen a mirar de reojo o de mala manera estando dentro de mi, teniendo pocos meses de vida-
-Si es tan importante para ti ¡Yo seré el padre de tu bebé!- vio su expresión- Si, lo que oíste, ¡Yo me presentaré como su padre! En donde quieras, la oficina, el medimago, la calle- siguió viendo su rostro- Si dices que sólo quieres un hombre con quien pasar tus días, guiar al bebé y presentarlo a la sociedad, entonces Yo no soy mal partido ¿O si?-
Ella se sentó en la cama, mientras su mente procesaba la información sin decir palabra. Draco tomó su ropa y se fue del cuarto azotando la puerta.
"¿Por qué le dije eso? Lo habré hecho por mi, por el bebé o porque yo tampoco deseo estar solo ¿En que estaba pensando? Pero, también sentí tanto enojo al ver como se minimizaba sólo por no tener a un hombre junto, ella es muy valiosa ¿Qué habrá entendido? ¿Aceptará o me rechazará? Draco eres tan tonto" se decía así mismo mientras se duchaba en el baño de visitas.
"¿Lo habrá dicho en serio? ¿Por qué lo habrá hecho? ¿Le importaré? ¿Le importará el bebé" pensaba mientras tocaba su estómago bajo las gotas de agua de la ducha "¿Qué me pasa? ¿Cuándo me volví tan débil?"
Ambos salieron de los cuartos y al oír que una puerta cerraba al unísono que la de cada uno, voltearon a mirarse, no podían hablar o decir algo pero, algo era seguro uno debía atacar primero ¿Quién sería?
Draco pareció ser el elegido por el destino
-Sentémonos a hablar- decía mientras la invitaba a sentarse en el comedor
Cuando estuvieron frente a frente la situación se tornó difícil.
-Quiero que sepas que lo hice- las palabras unidas a esas frases las buscó con cuidado, pues no quería sonar enamorado- por el bebé, él me preocupa aunque no lo creas-
-Está bien- "el bebé" pensó "nunca yo" –Entonces hagamos un acuerdo- decía ella fingiendo no sentir dolor.
-Bien- sentía algo de tristeza- ¿En que consistirá el acuerdo?-
-No sé, tú propusiste así que… tú di-
-Está bien, seremos una pareja para la sociedad, cualquier círculo social ya sea la oficina, amigos, fiestas, o desconocidos-
-Acepto pero- eso último le costaba trabajo decirlo- ¿Viviremos juntos?-
-Supongo que sí, así cubriremos cualquier falla en la mentira, sólo que yo dormiré en el sofá y tú en mi cuarto-
-No puedo permitir eso, ésta es tu casa-
-Yo soy el de las reglas ¿No?-
-Si- ella se mordió la lengua por haberle dado tanto poder.
-¿Algo más?-
-No, acepto el acuerdo-
-Yo también- Decía mientras le tendía la mano.
Estrecharon las manos en señal de que el trato había sido cerrado.
