HOLA A TODOS, ME AGRADA VER QUE ESTE FIC ESTÁ TENIENDO TANTA ACEPTACIÓN COMO EL ANTERIOR. Y DE ANTEMANO UNA DISCULPA SI COMETO ALGÚN ERROR RESPECTO A LA CULTUTA DE OTROS PAÍSES PUES SACO LA INFORMACIÓN DE INTERNET Y MI INTENCIÓN NO ES OFENDER A NADIE, AHORA VAYAMOS AL CAPITULO DE HOY:
En la posada los niños lograron regresar sin ningún trabajo, pero luego de pagar la cena sólo les quedaba una última moneda.
Birgit se entristecía mucho, pero su amigo no parecía comprender mucho la situación y se entretenía echando migajas en su mochila.
"No sabía que a tu mochila le daba hambre"
"Je je, no le doy de comer a mi mochila sino al amiguito que traigo adentro"
"¿A quién te refieres exactamente?"
"A Nipy, sal pequeño amigo para que saludes a Birgit"
"¿Trajiste a tu rata?"
"Así es, hazle un cariñito"
"No, yo paso, las ratas me dan ñañaras"
"No entiendo por qué, son tan lindas y adorables"
"Si, claro, ¿consideras más linda a un roedor que a mí?" pensaba la niña un tanto indignada "No sé por qué te lo trajiste, va a sacarle un susto a alguien y a meternos en problemas" le dice a su amigo
"Claro que no, Nipy no causa problemas"
"¿Ya olvidaste que arruinó la fiesta de la reina Astrid y provocó una estampida en el zoológico?"
"No fue su culpa, te aseguro que es un buen chico, la culpa la tienen esas personas ignorantes que le tienen miedo y no lo comprenden"
"Ya no estamos hablando de la ratita ¿o si?"
"Tienes razón, me refiero a mí, la gente suele ser mala conmigo"
"Bueno, trataré de llevarme bien con él, porque creo que estaremos juntos por un largo rato"
"Nipy es mi amigo, me acompaña a todos lados ¿Cómo esperabas que lo abandonara en esa casa de las mentiras?"
"¿Aun sigues con lo mismo? ¿Qué acaso no te has dado cuenta de lo equivocado que estuviste de irte?"
"Bah, los equivocados fueron ellos, por pensar que yo era un tonto"
"¿Y si la verdad es más complicada que eso?"
"¿A qué te refieres?"
"Quizás ellos no querían mentirte, pero no tuvieron remedio"
"¿No tuvieron remedio? No entiendo como alguien puede ser tan cruel y mentirle a su propio hijo"
"Se nota que no has pasado sufrimientos, es por eso que te ahogas en un vaso de agua y haces drama de todo"
"No tienes idea de lo que estás hablando"
"Está bien, está bien, como quieras, por cierto ¿saldremos hoy?"
"Claro que si"
"Pero cada vez es más difícil sostener esta mentira de nuestro padre el ocupado hombre de negocios" Dijo Birgit mientras ambos salían sigilosamente y se asomaban desde el piso superior.
"Lo sé, ya comenzamos a tener problemas para perder al señor Nell, él ya sospecha que es sólo un truco y vigila las escaleras para atraparnos con las manos en la masa"
"¿Cómo haremos para perderlo?"
"No lo sé, es un hombre decidido, debo admitir, pues lleva cerca de una hora caminando de un lado a otro acechándonos, pero no nos atrapará" Dijo Andy volviendo a la habitación seguido de su amiga y cerrando la puerta con mucho cuidado de no hacer el menor ruido.
"¿Cómo lo evitaremos?"
"Saldremos por la ventana"
"Se enojará si escapamos"
"Más se enojará todavía cuando se entere que ya no tenemos dinero para pagarle, aunque tal vez si le dejamos el dinero del hospedaje de hoy no se moleste tanto" dijo Andy dejando sobre una mesa la última moneda que les quedaba y procedió a tomar algunas cosas que él consideró le serían útiles para conseguir trabajo, después abrió la ventana.
"Bueno ya que no tenemos dinero, considero que dos bocas por alimentar son menos complicadas que tres"
"¿Qué quieres decir?"
"Venderemos a Nipy para poder sobrevivir por lo menos este día"
"¿En serio? ¿Y cómo cuánto esperas que te den por una rata?"
"Me conformo con 50 centavos, algo será algo"
"Nipy no está a la venta, es mi inseparable amigo"
"Creí que tu inseparable amiga era Helena"
"Si, lo era, ahora no sé si algún día la volveré a ver, la extraño"
"Quizás deberíamos volver, digo, ya no tenemos dinero, así que ¿Qué podríamos perder?"
"Te diré lo que yo perdería, mi dignidad, vamos, hay muchas formas de hacer dinero fácil en la gran ciudad"
"Ya qué ¿Cuál es tu plan entonces?"
"Iremos al parque, vamos" Dijo ofreciendo su mano a la niña y ayudándola a bajar por la enredadera.
Momentos después ambos caminaban por la calle.
"Ya nos quedamos sin dinero, espero que lo recuperemos pronto" Se quejó Birgit.
"Oh, un poco de fe amiga, ten un poco de fe" De pronto Andy se detuvo "¿Qué es ese extraño sonido que emite mi barriga?"
"¿Cuál?"
"Ese, espero no haberme enfermado porque no quiero inyecciones ni tomar aceite de ricino"
"Ay esto no es posible, no te pasa nada, sólo tienes hambre"
"¿Hambre? ¿Sólo eso? ¿Estás segura?"
"Totalmente, es decir, desde la cena no hemos comido nada y ya es tarde"
"Oh, menos mal, es sólo, que bueno, yo, bueno, cuando vives en un castillo todos te atienden, cocinan, te sirven la comida, están al pendiente de que te alimentes bien, es por eso que yo nunca había pasado hambre "Suspirando continuó "Ya sé lo que vas a decir, pobre niño rico y mimado que no sabe de las penas del mundo"
"Eso no es lo que iba a decir"
"¿Ah no?"
"No, sólo estaba pensando que realmente debiste sentirte muy mal para dejar tu hogar con todas las comodidades y arriesgarte a viajar a un país a pasar dificultades"
Las palabras de la niña animaron a Andy y se sintió confortado por el hecho de que Birgit no lo consideraba un niño rico y mimado.
Al pasar por el parque se toparon con el hombre orquesta que los había divertido en días pasados, al parecer ahora era artista callejero y pintaba bellos cuadros con gises de colores en las losas del piso.
"Chin chimenea, chin chimenea, chin chin cheroi
Hago lo que quiero, cuanto quiero hago yo
Hoy soy ambulante y ahí pueden ver
Que un artista ambulante genial puede ser
Y es genial mi talento, es mi propio sentir
Bueno, no es la real academia de pintura, pero tampoco hacen llorar ¿No es cierto?" Dijo el hombre notando a los dos niños que admiraban su obra.
"Son preciosas" Dijo Andy
"Eres un gran artista" Agregó su amiga
"Gracias, soy Berth por cierto" Dijo el hombre
"Soy Anders y ella es mi amiga Birgit"
"¿Les gusta la pintura?" Preguntó Berth
"Claro, nos encanta" Dijo la niña
"Chin chimenea, chin chimenea, chin chin cheroi
"Hago cuanto quiero, lo que quiero hago yo
No cobro dinero por esta afición
Más aprecia mi gorra lo que ofrezca usted
Le agradece mi gorra lo que ofrezca usted" Continuó cantando Berth.
"Realmente nos gustó hablar contigo, pero tenemos que irnos" Dijo Andy.
"¿Y hacia donde se dirigen?" Quiso saber Berth.
"Vamos hacia el parque para probar fortuna" Respondió Birgit.
"Pues que tengan suerte y fue un gusto conocerlos"
"Para nosotros también lo fue" Dijo Andy mientras ambos entraban al parque.
"Es un parque muy bello ¿No crees Andy?"
"Ya lo creo, apuesto a que nos irá muy bien, manos a la obra" Dijo su amigo sacando su laúd y comenzando a tocar. "Tú baila y yo toco"
"¿Qué yo que?"
"Que tu bailes mientras yo toco"
"¿Estás loco? No sé bailar"
"Oh claro que sabes ¿Crees que no te he visto bailar en el palacio con un compañero de baile imaginario mientras haces la limpieza?"
"¿Has estado espiándome?"
"Claro que no, no te hagas muchas ilusiones, ¿Olvidas que el castillo también es mi casa? Pasaba casualmente por ahí cuando te vi"
"Qué vergüenza"
"Creo que eres una gran bailarina"
"¿De veras lo crees?"
"Claro, y ya verás, sumando nuestros talentos llegaremos muy lejos"
Andy tocaba y su amiga bailaba al ritmo de la música, el rato pasó y pronto un grupo de persones observaba a los simpáticos niños.
Los pequeños artistas comenzaron a llamar la atención del público y muy pronto algunos curiosos los observaban.
"Si amigos" decía Andy a los espectadores "Estaremos aquí toda la semana, de hecho si es necesario estaremos aquí toda la vida, los 365 días del año incluyendo Navidad, Año Nuevo, Halloween y San Valentín"
"Espera ¿Qué?" le pregunta su amiga extrañada
"No te detengas Birgit, qué van a pensar las personas, ¿qué somos unos artistas mediocres? Claro que no, vamos, a darle"
Continuaron con su simpático acto mientras la gente iba y venía, luego de una pausa Birgit toma el gorro que pusieron en el suelo para juntar dinero.
"¿Y bien? ¿Cuánto hemos juntado? ¿Ya somos millonarios?" pregunta el joven príncipe
"Tenemos un centavo"
"Oh vamos, no sean tacaños, quizás les falto motivación, pasa el sombrero Birgit, ya verás cómo en seguida estaremos nadando en dinero"
El sombrero pasa de mano en mano y vuelve con la niña.
"¿Y ahora qué me dices?" pregunta nuevamente Andy a su amiga
"Se robaron el centavo"
"No puede ser, aparte de avaros, rateros"
La gente un tanto enfadada se aleja de ahí.
"Bien hecho, has espantado a nuestros clientes" le reclama la niña
"Ni eran buenos clientes, vamos hay que seguir trabajando que aún tenemos que conseguir dinero"
"Ojala que pronto lleguen personas que si valgan la pena"
El rato pasó y ambos siguieron trabajando, algunas personas se detenían a escucharlos,
"Gracias de corazón por su gran cooperación" Dijo Andy pasando su gorra, aunque descubrió que al momento de disfrutar de la música todos se acercaban, pero al momento de cooperar a los artistas sólo lo hacían algunos cuantos. "Gracias señor, es usted la generosidad en persona, gracias señora" Dijo Andy mientras recolectaba monedas, la multitud se comenzó a dispersar.
"Oigan ustedes dos, está prohibida la entrada de vendedores ambulantes no autorizados al parque"
"Pero nosotros no estamos vendiendo nada"
"También se prohíbe la entrada de artistas callejeros, si siguen haciéndolo no tendré más remedio que llevármelos a ambos"
"Oh no oficial, le aseguro que no se repetirá, de hecho ya nos íbamos"
Tristes se alejaron de ahí y comenzaron a contar las ganancias.
"Es muy poco, sólo unos chelines, esto no nos alcanza ni para mal comer"
"No lo entiendo ¿Qué estamos haciendo mal?"
"Tal vez no les gusta esta clase de música"
"¿Cómo puede no gustarles? Es música típica Noruega, la música más bella del mundo"
"Exacto, lo es para nosotros, pero no estamos en Noruega, estamos en Londres ¿Recuerdas?"
"No sé tocar otra cosa" Se quejó Andy arrojando su laúd al pasto y quedándose muy pensativo.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por la presencia de una mujer que paseaba por el parque con su hijo pequeño.
"Mami te quiero" Decía el niño abrazando a la mujer, esto de inmediato hizo que Andy extrañara el cariño de su madre, cerrando los ojos recordó una de las primeras veces que él preguntaba por su papá cuando tenía tres años.
"Mami ¿Quién es mi papá?"
"Tú no tienes papá Andy"
"¿Por qué no?"
"Hay niños que tienen papá y niños que no, así como niños que no tienen mamá y otros sí, también niños que tienen mamá y papá y hay niños que como yo no tienen ni papá ni mamá. Pero tú Andy, tienes un tío y una tía maravillosos, una primita que juega contigo, un reno mascota y un amigo de nieve ¿qué otros niños tienen un muñeco de nieve que habla y camina y juega con ellos?"
"Y también te tengo a ti"
"Así es, también me tienes a mí que te quiero con todo mi corazón"
"Y yo también a ti"
Andy abrió los ojos y vio que el padre del niño llegaba a unirse al cuadro y levantaba al pequeño en el aire y ahora recordó los buenos momentos que pasó con su padre.
"No lo sueltes, da vueltas al carrete" Decía Hans en una ocasión que fueron a pescar juntos.
"Lo tengo lo tengo" Dijo Andy de siete años mientras el pez salía del agua
"Ponlo en la red"
"Wow, pesqué uno grande"
"Sí Andy estoy orgulloso de ti hijo"
"¿Te digo una cosa Hans?"
"Claro"
"Me divierto mucho cuando estoy contigo, eres uno de mis mejores amigos"
"Y tú eres uno de los míos"
"Eres una de las pocas personas que son amables conmigo y que no me tratan como si fuera muy raro"
"Para eso están los amigos Andy, y no dejes que los demás te hagan sentir mal, tú eres un niño normal"
"Gracias Hans ¿Y siempre seremos buenos amigos?"
"Sí, siempre Andy"
Ya no sabía que pensar, por una parte se sentía traicionado por sus padres, pero por otro lado, solo en un país desconocido, sin dinero y con hambre, comenzó a extrañarlos mucho, se preguntaba que estarían haciendo y si ellos también lo extrañarían.
"¿Es un buen momento para sugerir volver a casa?"
"Tonterías, aún tenemos otros talentos que probar" Dijo Andy sacando su equipo de pintor.
No muy lejos de ahí, en el palacio de Buckingham, Olaf explora el lujoso castillo y se divierte molestando a los guardias reales, los cuales no se mueven de su puesto.
"Hola soy Olaf y adoro los abrazos" Pero el hombre no se movía "¿Hola? Es falta de educación ignorar a otras personas" Pero el hombre seguí sin inmutarse de su presencia "¿Hay alguien en casa?" Dijo el muñequito de nieve subiendo a una columna y sacudiendo de la cabeza al guardia "Cielos, ustedes realmente se toman en serio su trabajo"
"¿Qué estás haciendo Olaf?" Preguntó la reina Astrid entrando al salón.
"Oh, reina Astrid, sólo quería jugar con los guardias pero creo que sus oídos no funcionan bien, pues por más que les hablo no me hacen caso"
"Es que deben estar muy concentrados, no los molestes"
"¿Encontraron a Andy?"
"No, nadie ha sabido nada aún"
"Oh no, eso es terrible"
"Lo sé, debería ser pan comido encontrarlo, es decir, un niño con cabello blanco e increíbles poderes mágicos no puede pasar desapercibido tan fácilmente"
"Tal vez es porque Andy está disfrazado"
"No digas tonterías…espera… Claro ¡Eso es! Andy sabe que en este momento los reinos vecinos están al tanto de su desaparición y si sigue molesto, lo que menos querrá es que lo encuentren y lo devuelvan con su madre, así que hará cuanto esté a su alcance para evitarlo. Esto complica las cosas, como ya notaste es una ciudad muy grande, hay cientos de niños, y quien sabe si haya subido a otro barco y viajado a otro país, de ser así nunca lo encontraríamos no importa cuanto lo intentáramos"
"¿Qué sucederá si no aparece nunca?"
"Nunca me lo perdonaría, pero supongo que tendría que vivir con eso en mi conciencia"
"Todo estará bien, no fue su intención que todo esto pasara"
"No sé cómo puedes ser amable conmigo después de lo que ocasioné"
"Oh, no se preocupe, no soy rencoroso"
"Gracias, realmente ustedes son sorprendentes"
"Ji ji ji, me hace sonrojar" Ambos sonrieron, pero luego el semblante del muñequito cambió a preocupado "Andy es el futuro rey, tenemos que encontrarlo"
"Lo sé, pero sería como buscar una aguja en un pajar"
"¿Buscar una aguja en un pajar? Eso no tiene mucho sentido, ¿Para qué perder el tiempo buscando una simple aguja, si se puede fácilmente conseguir otra?"
"Es sólo una expresión que se usa para describir una búsqueda imposible, sólo espero que ese niño recapacite porque no sé si su madre podría seguir viviendo sin tener jamás noticias de su paradero"
"Entonces vamos a buscarlo, no hay tiempo que perder"
"Tienes razón, le prometí a Elsa que la ayudaría y eso haré"
"Si Andy no aparece ¿Quién será rey en el futuro?"
"Supongo que Anna, o algunas de sus hijas, pero Dios quiera que aparezca pronto"
Justo en ese momento el comunicador comenzó a brillar.
"¿Qué clase de brujería es esta?" Gritó la mujer arrojándolo lejos.
"No es una brujería, es el comunicador, alguien trata de contactarnos" Respondió el muñequito tomando el comunicador y abriéndolo, al instante apareció la imagen de la reina de las nieves. "Oh, hola Elsa"
"Hola Olaf ¿Han encontrado algo?"
"Aun no, pero en eso estamos, la Reina Astrid dice que será como buscar una aguja en un pajar"
"Lo sé, pero no pierdo las esperanzas de que Andy aparezca sano y salvo"
"Toda la familia real británica ha sido muy amable con nosotros y nos han apoyado mucho para buscar a Andy, sólo que es más escurridizo de lo que habíamos imaginado, pero no te preocupes, lo encontraremos"
"Eso espero"
"Oh, no te desanimes, ya verás que Andy pronto volverá"
"Gracias amiguito" Y ambos cortaron la comunicación.
Y las sospechas de la reina Astrid y Olaf eran ciertas, pues usando ropa de chico plebeyo y un gorro cubriendo su cabello Andy, además de que estaba algo sucio, distaba mucho de ser un príncipe y no llamaba la atención.
En las calles de Londres el joven príncipe había logrado reunir algunas monedas, y después de comer un poco continuaba con su trabajo como artista callejero y dibujaba a lápiz a una mujer elegantemente vestida.
"Aquí tiene señor, espero le guste" Dijo Andy entregándoles el dibujo.
"Mocoso igualado" Se quejó la mujer analizando el dibujo con sus lentes puestos.
"Esta no se parece en nada a mi esposa" Gruñó el hombre enojado.
"¿De qué está hablando? mírelo bien" Se justificó Andy.
"La nariz de mi esposa no es tan ancha" Dijo el hombre, aunque realmente el dibujo era muy realista y la señora no era muy bella que digamos. "Vámonos querida"
"Oiga, tiene que pagarme, me costó mi esfuerzo hacer ese dibujo"
"Pequeño rufián aléjate de nosotros" Dijo la mujer.
"Por favor, necesito el dinero, ayúdeme" Suplicó Andy angustiado.
"Tus necesidades no son problema nuestro, y ahora aléjate que vas a ensuciarnos" Dijo el hombre empujándolo y haciéndolo caer en un charco de agua sucia.
Cegado por el odio, Andy estuvo a punto de congelarlos, extendió su mano para darles su merecido, pero recapacitó en el último momento.
La pareja se alejó caminando.
"¿Qué estoy haciendo?" Exclamó preocupado poniéndose de pie y mirando sus manos "Creo que por el hambre ya no pienso claramente" Dijo pasándose las manos por el cabello, su amiga no tardó en reunirse con él.
"Ya volví ¿Cómo te fue?" Preguntó la niña, la cual parecía un poco agitada y nerviosa.
"Mal a mí siempre me va mal ¿Y a ti?" Respondió Andy sacudiéndose el agua sucia.
"Tampoco me fue bien, estuve lavando platos en una cocina"
"Oh que bien ¿Crees que puedan contratarme a mí también?"
"No lo creo, renuncié"
"¿Renunciaste? ¿Por qué?"
"Sólo lo hice y ya ¿Ok?" Respondió la niña cada vez más nerviosa.
"Pero ¿Por qué lo hiciste? Tú eres quien más se preocupa por nuestra falta de dinero"
"Digamos que tuve mis razones"
"¿Te trataron mal?"
"Preferiría no hablar de eso"
"¿Te pegaron?"
La niña no respondía.
"Oh vamos, sabes que puedes contarme lo que sea"
"Está bien, todo parecía muy bien, estaba lavando los platos, pero luego el dueño dijo que yo era una niña muy bonita y que me iba a dar dinero si hacía lo que me decía"
"Eso no me suena nada bien ¿Y qué pasó?"
"Después quiso darme un beso y entonces yo grité le di una patada en la pierna y salí corriendo de ahí"
"¿Cómo se atreve? Le daré su merecido, dime ¿Dónde fue? ¿Quién fue? lo mataré con mis propias manos"
"Tranquilízate, fue sólo un idiota don nadie"
"Le voy a romper todo lo que se llama cara por faltarte al respeto, o mejor aún, lo convertiré en estatua de hielo"
"No, no lo hagas, sólo vámonos de aquí, no querrás que nos metamos en más líos"
"Bien. Pero no te alcanzó a hacer nada ¿verdad?"
"No te preocupes, no me hizo nada, logré huir a tiempo, además utilicé una de las maniobras de pelea que me enseñaste, ya te dije que soy una chica fuerte"
"Yo no soy discriminador de mujeres ni nada por el estilo, sé que eres muy inteligente y todo, pero creo que a partir de hoy trabajar me lo dejas a mí, no quiero que corras peligro por mi culpa"
"Pero quiero ayudarte, déjame hacerlo"
"Entiende que no, no quiero exponerte a más peligros"
"¿Y qué hay de ti?"
"Yo puedo cuidarme solo, estaré bien"
"Insisto en que quiero ayudarte a conseguir dinero"
"Y yo insisto que quiero que estés a salvo, no soportaría que te pasara algo malo, el mundo está lleno de sinvergüenzas que se aprovecharían fácilmente de ti"
"Muy bien, se hará como tú dices. Pero yo diría que mejor volviéramos a casa, y así ninguno de los dos correría peligro"
"¿Otra vez con eso? ¿Tienes idea del súper castigo que me espera si regreso? Además aún no estoy listo para volver, no los he perdonado aún, y no puedo volver fracasado"
"Espero que tu terquedad no sea nuestra perdición"
"No digas eso, ya verás que mañana las cosas serán mejores"
Al caer la noche, decepcionados, hambrientos y sin dinero Andy y su amiga regresaban a la posada, donde al entrar fueron recibidos por el mesonero quien tenía cara de no estar de muy buen humor.
"Vaya, al fin regresan jovencitos" Dijo el hombre cruzando los brazos.
"Sí, ahora si nos disculpa iremos a nuestra habitación" Respondió Andy nerviosamente.
"Siento decirles que ya no es su habitación, ya les empaqué sus cosas" Dijo el Sr. Nell señalando el costal con su equipaje.
"Usted no puede hacernos esto"
"Por supuesto que puedo, es mi propiedad, además me tomé la libertad de llamar a la policía"
"¿A la policía?"
"Sí, no traten de pasarse de listos, pues ya los descubrí que viajan solos, y eso es contra la ley, la autoridad llegará en cualquier momento para llevárselos"
"Oh no" Se quejó Andy ante la idea de ser devuelto a casa.
Por lo que sin pensarlo dos veces tomó el costal con sus cosas, agarró a su amiga por la mano y corrió saliendo a toda prisa del lugar.
"¡Hey vuelvan aquí sinvergüenzas!"
Pero los niños hicieron caso omiso y escaparon perdiéndose por las calles.
"Bien, ahora ya no tenemos dinero, comida ni hospedaje, supongo que ahora sí te das cuenta de lo tonta que fue tu idea de huir de casa ¿No?"
"Son sólo contratiempos, ya ve…"
"Ya verás que pronto las cosas estarán a nuestro favor" Interrumpió la niña arremedándolo "Lo sé, ya me lo has repetido, pero hasta ahora todo va de mal en peor"
"Son sólo los primeros días, te aseguro que el Rey Anders I no fundó Arendelle en un día, estas cosas llevan tiempo"
"Oh, eres tan testarudo y necio"
"Pero bien que te encanta estar a mi lado ¿No es así?"
"No sé de qué hablas"
"¿Acaso eso es un rubor? ¿Te estás sonrojando?"
"Basta, eres imposible, ¿No te das cuenta del gran apuro en que estamos? ¿Cómo puedes bromear en una situación como esta?"
"No lo sé, creo que trato de verle el lado positivo a las cosas"
"Más bien tratas de salirte con la tuya como siempre y eres muy orgulloso para reconocer que te equivocaste"
"Ya basta, tú no eres nadie para sermonearme, ni que fueras mi jefa, y de hecho yo si soy el tuyo"
"Ya sé, ya sé que soy sólo una sirvienta insignificante y tú en cambio eres de la realeza, eres rico y en el futuro serás rey, no tienes que echármelo en cara" Dijo la niña con lágrimas en los ojos.
"No, no quise decir eso, sabes que no es lo que pienso en verdad de ti"
"¿Entonces qué es lo que piensas?"
"Pues…pues…que eres una buena chica, eres valiente, una buena amiga, eres muy especial para mí, de hecho en muchas ocasiones eres la voz de mi conciencia y te agradezco mucho que me acompañaras en este loco viaje"
"¿De verdad?"
"Claro, tienes que perdonarme por lo que dije, es sólo que me estreso fácilmente, nunca debí decir eso, estuvo fuera de lugar, entre los amigos no hay clases sociales ¿Me perdonas?"
"Ya lo he hecho"
"Gracias, siempre eres tan buena" Dijo Andy mientras ambos se daban un abrazo de reconciliación.
"Creo que alguien está apestosito"
"No soy yo, es la ropa, deberías olerte tú y creo que está haciendo un poco de calor" Dijo el niño separándose de su amiga.
"Sí, ya no nos queda ropa limpia, habrá que lavarla"
"¿Y cómo se supone que lo haremos?"
"Bien, hay un río por aquí cerca y además tú no eres el único con talentos, yo sé lavar ¿lo olvidas? Ayúdame a llevar toda esta ropa sucia al río, la lavaré"
"En realidad no sé si sea una buena idea"
"¿De qué hablas? ¿Quieres andar mugroso?"
"No, pero tampoco quiero que tú toques mis calzoncillos"
"Oh por favor, ya los he visto antes ¿Olvidas que ayudo con la limpieza del castillo?"
"Oh no, que humillación ¿Ya nada es privado? Mejor lavo mi ropa yo"
"Como quieras"
"Claro que puedo lavar, no soy tan inútil como piensas"
"En realidad es lo opuesto, siempre he creído que eres muy listo" Dijo la niña mientras lavaba la ropa.
"Gracias" Respondió Andy arrodillándose y haciendo lo mismo.
"Ahora dejaremos la ropa tendida aquí y mañana ya estará seca"
"Genial, esto de cuidarnos solos me gusta, aunque no me agrada tener hambre ¿Qué es ese espléndido aroma?" Dijo Andy olfateando el aire y su amiga hizo lo mismo.
"Creo que es pastel"
"Mmmm, pastel, ya casi olvido el sabor de ese manjar, creo que está por aquí"
Al acercarse vieron que se trataba de un pastel que una mujer había dejado enfriándose en la ventana.
"Huele delicioso, creo que podremos fácilmente tomar un trozo" Dijo Andy relamiéndose.
"¿Estás loco? Eso es robar"
Pero Andy hizo caso omiso de las palabras de su amiga y se acercó sigilosamente, tomando con cuidado un par de rebanadas, para después salir corriendo con su botín.
"Sé que no se debe robar, pero ya tenía mucha hambre, estoy seguro de que Dios nos justificará porque fue un caso de fuerza mayor" Dijo el niño.
"Tienes razón, pero y ahora ¿dónde se supone que vamos a dormir?"
"En un hotel de muchas estrellas"
"¿En serio?"
"Si, pero por ahora cenemos, eso te incluye a ti Nipy, toma un poco"
Momentos después en un callejón.
"Bienvenida a nuestro hotel resort, como podrás ver tiene infinitas estrellas en el cielo" Dijo Andy bromeando señalando hacia arriba, su amiga sólo se aguantó las ganas de estrangularlo. "Tarán" Exclamó Andy después de hacer un improvisado refugio con dos camas. "¿Qué te parece?"
"Supongo que tendrá que bastar" Dijo la niña acostándose sobre la manta y usando su ropa sucia como almohada, Andy hizo lo mismo.
"Sueña con los angelitos"
"Pues trataré, porque este lugar está muy oscuro y me da miedo"
"Tranquilízate estás conmigo"
"Eso es lo que me temo"
"Hora de dormir, ronca sin despertar"
"Estás loco, jejeje"
A pesar de estar muy cansados, ninguno podía conciliar el sueño, sus pensamientos viajaban a su hogar.
"Oh no, ¿En qué me he metido? Sólo espero que mamá no esté muy molesta conmigo, la extraño, yo sólo quería salvar a Andy de sí mismo y evitar que cometiera más errores, pero es tan terco y obstinado. Quisiera estar en casa. Diosito cuídanos que no nos pase nada malo, ni a mí ni a Andy, sé que en el fondo es un buen chico"
Andy por su parte también reflexionaba sobre lo sucedido durante el día.
"Cielos, creo que las cosas están resultando más difíciles de lo que imaginé, lo único bueno de estar hasta abajo es que ya no queda nada por hacer más que subir y subir. No puedo creer que por mi culpa Birgit estuvo en grave peligro, nunca me perdonaría si le pasara algo.
Me pregunto cómo estará mamá, espero que no esté muy triste" suspiró Andy con tristeza pero más calmado, aunque de inmediato agregó "Además todo esto es su culpa, si no me hubiera mentido yo no hubiera huido, me pregunto ¿por qué mamá no se habrá casado con Hans? Fue muy tonta al dejar que se casara con Liv, de no ser así, en estos momentos seríamos una familia feliz. Pero cómo le dije a Birgit, ya es muy tarde para volver atrás, no puedo regresar fracasado, no quiero enfrentarme al castigo que me espera, no quiero volver y ver a mi papá casado con alguien más, no quiero sufrir de nuevo y ser la burla de todos"
Por fin se quedaron dormidos. Mientras los niños reflexionaban sobre sus pasadas peripecias, la reina Astrid recorría las calles de Londres acompañada de Olaf, con quien por extraño que parezca se estaba llevando muy bien.
"Se nos hizo noche" decía el muñeco
"Lo sé, no podemos volver al palacio, porque los malandrines comienzan a rondar las calles"
"¿Entonces dormiremos en la calle?"
"No, cerca de aquí tiene su casa el duque de Weselton menor"
"Prefiero dormir en la calle, esos hombres son en verdad malvados"
"Tranquilízate, ahora estás conmigo y te aseguro que recibiremos un muy buen trato"
Avanzan por la calle y llaman a la puerta de una gran casa.
"¿Quién va?" preguntó el portero
"Soy la reina Astrid de Baybiron y este es mi buen amigo Olaf"
"¿Majestad? ¿Qué hace tan lejos de su casa?" les pregunta el hombre abriendo la puerta
"Estamos en una misión, pero se nos hizo noche para volver al palacio de Buckingham"
"Oh, entiendo, los llevaré con mi señor"
Una vez dentro de la casa, la reina y el muñeco son atendidos por los sirvientes, quienes les traen una deliciosa cena e informan a su amo sobre las visitas.
"Mi querida reina Astrid" dice el duque bajando las escaleras con bata puesta y pantuflas de conejito
"Señor duque, lamento molestarlo a estas horas, es sólo que no tenía otro lugar a donde ir"
"Oh, no es molestia, usted siempre será muy bienvenida en esta casa"
"Me gustan sus pantuflas" interrumpe el muñeco
"Vaya, pero que mal acompañada se encuentra usted"
"Por favor no insulte a mis amigos duque" le dice la reina un tanto molesta
"¿Usted? ¿Amiga de esta cosa?"
"Se llama Olaf y si no puede tratarnos del mismo modo a los dos, lo mejor será que nos vayamos de su casa. Vámonos Olaf"
"No reina, yo sólo decía, pensé que no se llevaba bien con estos seres mágicos"
"Eso fue por tonta, pero ahora he comprendido muchas cosas y he cambiado por completo"
"Le ruego me disculpe, le prometo que trataré bien a su amigo"
"Así me gusta" dijo desafiante el muñeco
"Mis sirvientes se encargaran de que los dos se sientan muy cómodos"
"Muchas gracias duque"
"Por cierto, no es que no sea un placer tenerla por aquí majestad, pero ¿exactamente qué los trae aquí?"
"El hijo de la reina de las nieves se fugó de su casa, luego de investigar un poco decidimos separarnos para encontrarlo"
"¿Y qué le hace pensar que puede estar aquí?"
"No estoy segura, pero un barco de Arendelle vino para estas sus tierras"
"Y por eso henos aquí" agrego el muñeco
"Y si no es indiscreción ¿Por qué se fue ese niño?"
"Por culpa mía, es por eso que no me rendiré hasta encontrarlo, así me cueste toda la vida" dijo la reina muy entristecida
"Bueno, yo tuve un día muy pesado hoy, me retiro a descansar, pero los dejo en buenas manos"
"Gracias por su hospitalidad señor duque"
Weselton se retiró a su alcoba mientras sus visitas disfrutaban de su cena.
"Todo sabe muy rico" decía el muñeco
"Si, mira sírvete chorizoncitos, mmm y chuletas y estofado" decía la reina llenando hasta los bordes el plato del muñeco
"¿Sabe? Quiero darle las gracias por defenderme de ese modo, nadie excepto mi familia me habían defendido antes"
"Para eso están los amigos"
"¿Realmente iba a dormir en la calle sólo porque no me trataban bien?"
"Claro que sí, si tú no estás a gusto aquí, yo tampoco puedo estarlo"
"Quién diría la mujer tan simpática que se escondía tras esa mascara de amargura"
"Sólo espero poder denostárselo al resto de tu familia"
"Le aseguro que ellos entenderán"
Desde su alcoba el duque pensaba.
"No puedo creer que alguien sensato como la reina Astrid al final terminara aliándose con esas basuras, ahora he perdido una aliada valiosa. Y luego de lo que esos fenómenos le hicieron a mi pobre hermano lo mejor sería que ese engendro no apareciera nunca"
Y con estos crueles pensamientos se quedó dormido.
Al día siguiente en el callejón, ambos niños despertaron después de pasar una mala noche, desmontaron su campamento y se dirigieron al río a buscar su ropa, la cual ya estaba seca.
"¿Qué estás haciendo?" Preguntó Andy.
"¿Qué parece? Me escondo detrás de estos arbustos para vestirme, recuerda, no espíes"
"Eso quisieras"
"Eres odioso" Respondió la niña desde detrás del follaje.
"Insisto" Pensó Andy "¿Cómo cree que me muero de ganas por verla sin ropa? Que se lo siga repitiendo hasta que se lo crea. La otra vez tuve mala suerte, pero quizás hoy mi suerte cambie, sólo una miradita, nadie se enterará, no Andy contrólate, ¿Cómo puedes pensar en ser un fisgón de chicas en una situación como esta? Extraño a mis amigos, extraño nuestras aventuras juntos, extraño espiar chidas lindas, jejeje" Pensando esto Andy miró el agua del río en la cual vio el reflejo de su amiga mientras se vestía "Genial, a eso me refería" Dijo Andy mientras disfrutaba del show sin que la niña se percatara de lo sucedido "Un momento ¿Qué estoy haciendo? Dije que me gustaba espiar chicas lindas, ¿Birgit entra en esa categoría? Creo que no había notado lo mucho que ha crecido, ya no es una niñita como yo creía"
Al ver que su amiga estaba por salir, Andy fingió estar sentado en una roca a cierta distancia entreteniéndose arrojando rocas.
"Ya salí"
"Oh, no lo había notado"
"¿Estás bien?"
"Claro ¿Por qué lo preguntas?"
"Pareces acalorado"
"¿Tú crees? Debe ser este clima londinense que no me sienta muy bien que digamos" Dijo Andy mientras se escondía ahora él y momentos después salía ya cambiado.
"Qué lindo collar de la amistad llevas puesto"
"Gracias"
"¿Te lo dio Victoria?" Preguntó la niña sin poder evitar sentir celos.
"No, me lo dio Helena, ahora sé que es mi hermanita, con razón éramos tan cercanos"
"Apuesto a que te extraña mucho"
"Ella estará mejor sin mí, es decir ¿Quién querría tener por hermano a un fenómeno como yo?"
"Oh vamos, sabes que eso no es cierto, no es así como yo te veo, y te aseguro que tampoco Helena"
Andy no respondió nada, pero pareció reflexionar las palabras de su amiga.
Mientras la reina Astrid y Olaf despiertan en la casa del duque y se disponen a continuar con su búsqueda.
"Vuelva cuando quiera majestad" le dice Weselton
"Muchas gracias duque, si sabe algo del niño, por favor infórmenos de inmediato"
"Le aseguro que estaré muy al pendiente"
"Llevaré unas provisiones para el camino" decía el muñeco "Porque tanto caminar me da un hambre"
"Claro, toma todo lo que quieras amiguito"
"Bueno, hasta luego" se despide la reina saliendo del lugar con un mapa de las calles que les regalo el conde "Veamos, estamos en la calle Cherry tree lane, hoy comenzaremos nuestra búsqueda en la calle principal, la Mane"
"A la orden" dice Olaf saludando como un soldado
"En marcha entonces"
Lejos de ahí, en los barrios bajos de la ciudad.
"¿A dónde vamos ahora?" Preguntó Birgit.
"Iremos de vuelta al muelle, apuesto a que ahí habrá muchos viajeros que necesitarán del talento innato de personas capaces como yo"
"Espero que sepas lo que haces"
"Ya verás que pronto las cosas estarán a nuestro favor, oh, debe ser nuestro día de suerte, mira, acaba de llegar un gran barco"
Al acercarse vieron que varios hombres se ofrecían voluntariamente como cargueros y se ponían a las órdenes del contra maestre mientras éste les asignaba diversas tareas.
Andy se detuvo en seco sin animarse a acercarse a hablar con el hombre, ciertamente parecía temible y de aspecto rudo.
"¿Qué haces? Anda, acércate a preguntar" Dijo su amiga.
"Gulp"
"¿No me dirás que tienes miedo o sí?"
"¿Miedo yo? ¿Cómo crees? Yo vengo de una casta de valientes"
"Entonces acércate Sr. tengo todo bajo control"
"Ya oí, ya voy, ya voy" Respondió Andy nerviosamente mientras se acercaba tímidamente a aquel hombre. "Di..disculpe señor"
"¿Qué quieres mocoso? ¿No ves que ahora estoy ocupado? Ve a molestar a otra parte"
"Por eso es que vine, puedo ayudarle"
"¿Ayudarme?"
"Sí, quiero trabajar señor"
"¿Qué sabes hacer?"
"Huy, muchas cosas, pero sobre todo recolectar hielo, es mi especialidad"
Al oír esto el hombre soltó una risotada.
"Pues suerte con eso, porque aquí no se recolecta hielo"
"¿Ah no?"
"Claro que no, se nota que no son de por aquí, eso sólo se hace en Noruega y en Nueva York"
"Oh que mala suerte, pero al menos puedo ayudarle a bajar las cosas del barco"
"No lo creo, pareces muy enclenque"
"Deme una oportunidad"
"Muy bien, te daré un par de libras, pero por tu propio bien espero que no rompas nada"
"Claro que no, ya lo verá, no se arrepentirá" Y diciendo esto, el niño corrió al lado de su amiga "¿Ves? Te dije que las cosas iban a mejorar"
"¿Y qué hay de mí? En serio, yo también quiero ayudarte a conseguir dinero"
"Y en verdad lo aprecio, pero ya lo habíamos hablado, además creo que este no es un trabajo para mujeres y no quisiera que te lastimes"
"Yo tampoco quisiera que te lastimes"
"Yo estaré bien, recuerda que soy descendiente de muchos reyes fuertes y valientes, puedo con esto"
Momentos después, Andy se formaba emocionado junto con los demás cargueros a quienes les iban a arrojando uno a uno su respectiva carga.
"Quisiera ver la cara de mamá cuando vea lo fácilmente que conseguí trabajo y que puedo valerme por mí mismo"
Pero cuando llegó el turno de Andy, éste no reaccionó a tiempo cuando le arrojaron la carga y el costal terminó cayéndole encima.
"Andy ¿Estás bien?" Gritó Birgit aproximándose a su amigo que yacía sobre el suelo.
"Ouch, mi cabeza, claro que estoy bien" Respondió su amigo incorporándose. "Espera ¿No se rompió nada?" Exclamó Andy preocupado abriendo el costal y revisando el contenido "Fiu, la carga está bien"
"Que susto me diste"
"Tranquila, no me pasó nada, tengo un cráneo duro ¿Lo olvidas?"
"Me alegra que estés bien"
"Claro que lo estoy, pero ahora debo volver al trabajo" Dijo Andy mientras tomaba el costal y tambaleándose a causa del golpe y con gran dificultad se dirigía hacia unas carretas para colocar ahí la pesada carga.
Realmente ese trabajo era muy agotador, no era algo a lo que estuviera acostumbrado, ahora el difícil y peligroso trabajo como recolector le parecía un juego de niños.
"Aquí está el costal señor" Dijo Andy llegando por fin a su destino y aproximándose a otro hombre que hacía el inventario de la carga para posteriormente supervisar que fuera entregada.
"Muy bien, ponla con las demás" Respondió el hombre sin mirarlo siquiera.
"Uf, como pesa, lo logré" Dijo Andy sonriendo triunfante, pero agotado.
"Ahora continúa con el resto" Dijo el hombre sin quitar la vista de sus apuntes y señalando un enorme montón de costales sobre el muelle.
"No hay problema señor" Dijo Andy volviendo al barco "Oh no" Pensó "Y yo que creí que mi tormento había terminado, creo que en momentos como este preferiría escuchar una de las aburridas clases sobre matemáticas con mi tutor" Sumido en estos pensamientos, Andy volvió al muelle, donde algunos hombres tiraban de unas sogas para bajar la carga de a bordo del navío.
"Se cae, se cae" Gritó uno de ellos
"Tiren" Dijo otro
"No te quedes ahí parado ayúdanos" Dijo otro hombre a Andy.
"Claro" Dijo el niño tirando de una de las sogas, pero era tan pesada que le hizo unas heridas en las manos, por fin los hombres bajaron la carga mientras Andy un poco lloroso limpiaba la sangre de sus adoloridas manos y las vendaba. "Creo que esto no es tan fácil como pensé, en casa todo era más fácil"
"Oye niño, no te pago para que holgazanees"
"Ya voy señor, en seguida señor" Respondió Andy avanzando "¿Me pregunto cómo estarán las cosas en casa?"
Mientras en Arendelle la reina de las nieves continuaba con sus deberes y redactaba una carta.
"Oh no, ya volví a equivocarme" dijo la reina de las nieves haciendo bola el papel y arrojándolo al cesto de basura donde había muchos más "Por más que intento no logro concentrarme, oh Andy ¿Dónde estás? ¿Cómo pudiste hacerme esto?" dijo la rubia llorando mientras miraba un cuadro que colgaba de la pared en el que se apreciaba a ella con Andy de bebé.
Sin Andy, sin Anna ni el resto de su familia, se sentía muy sola, era como volver en el tiempo a aquellos días en que pasaba el día encerrada en su habitación sin nadie con quien compartir, deseaba que en cualquier momento la puerta se abriera y entrara Andy a alegrarle el día con su plática y sus divertidas ocurrencias, sin Andy el palacio se encontraba muy silencioso.
Normalmente a esa hora del día el joven príncipe estaría terminando sus deberes y seguramente Ken y Ed irían por él para invitarlo a jugar con ellos, entonces Andy correría a su oficina a pedir permiso, tal vez su hijo no era perfecto, pero había que reconocerle que tenía muchas virtudes, y avisar siempre antes de salir, era una de ellas.
La reina cerró los ojos y recordó algunas de las muchas ocasiones en que Andy entraba a su oficina a hacerle compañía.
"Mira mami" Exclamó Andy de casi cuatro años entrando a la oficina de su madre y tomando asiento frente a ella como si fuera a tratar un asunto oficial aquella ocasión en que planeaban su fiesta de cumpleaños "Hice unos dibujos de las cosas que quiero para mi fiesta, habrá marionetas, son muy divertidas, de postre pastel de chocolate y todos comeremos muchos sándwiches, me gustan los sándwiches son mi comida favorita ¿Te gustan mis ideas?"
"Me parece muy bien Andy, le diré a Kai y a Gerda para que se encarguen de todo"
"¡Sí!" Exclamó el niño feliz "Y ¿Puedes usar tu magia en mi fiesta para que todos juguemos en la nieve?"
"Por supuesto que sí Andy,
"Gracias ¡Eres la mejor mamá del mundo!" Afirmó Andy abrazando a su mamá.
"Y tú el mejor hijo del mundo"
"Sólo espero que estés bien Andy, aun cuando tú ya no quieres saber de mí, yo me sigo preocupando por ti, y mucho, no te imaginas la falta que me haces, pero al menos te deseo que seas feliz y tengas éxito, pero ojalá te des cuenta del grave error que cometiste y recapacites. Oh mamá, papá, por favor cuiden mucho a su nieto" Dijo la reina mirando el cuadro de los antiguos reyes de Arendelle "Y Señor hazme el milagro de devolverme a mi Andy sano y salvo" Agregó mirando ahora a un crucifijo que colgaba de la pared.
Mientras tanto, en el barco que viaja con destino a España, un confundido soldado de nieve hace toda clase de preguntas.
"Ya me hice bolas, ¿podrías explicármelo un poco más lento?"
"Está bien, pero es la última" Respondió Susanne "El príncipe Hans es el padre de Andy, por lo tanto la pequeña Helena es su hermana, pero no es hija de Elsa, es hija de Liv y como ya te había dicho Liv y Elsa no tienen ningún parentesco, sólo son amigas, igual que Elsa y Helena" le responde Susy
"¿Amigas de quién?"
"Amigas entre sí"
"¿Quiénes?"
"Ya basta, no puedo pasarme todo el viaje tratando enseñar a un perico a cantar Dios sabe a la reina"
"¿Pero estábamos cantando?"
"Es un decir"
"Bueno, pero no te enojes"
"Pues no me hagas enojar"
"Capitán Escarcha, Lady Susanne, hemos llegado a puerto" les informa uno de los marineros
"Perfecto, ya extrañaba la tierra firme, tanto bamboleo no me sienta bien" dice la muñeca.
"Vamos, tenemos un asunto que atender, le prometí a mi reina que encontraría a nuestro, es decir, a su hijo y cumpliré con mi palabra"
Ambos bajaron del barco y fueron recibidos por un comité que los llevaría al palacio Real de Madrid.
De vuelta en el muelle de Londres, Andy continuaba con su pesado trabajo.
"Uf, no puedo más" Se quejó acercándose con su amiga y tratando de recobrar el aliento. "Necesito descansar"
"Toma un poco de agua"
"Gracias"
Andy se sentó al lado de su amiga que lo miraba mortificada y prestó atención a la plática de algunos de algunos marinos que acababan de desembarcar y la gente se acercaba a pedirles información de lo ocurrido en otros países.
"¿Y qué noticias traes ahora?" Preguntó una mujer.
"Pues estuve navegando por las costas españolas y en la corte el infante Carlos María Isidro se niega a reconocer a su sobrina Isabel como princesa de Asturias" Dijo el marino.
"Que escándalo" Exclamó la mujer.
"Y hablando de escándalos ¿Supieron es el gran chisme de Arendelle? en todas las cortes no hablan de otra cosa" Dijo un hombre.
Al oír mencionar su ciudad natal, Andy prestó más atención a la plática de estas personas.
"Sí, que el hijo de la reina resultó ser también hijo del menor príncipe de las islas del sur" Dijo la mujer.
"Al parecer tuvieron una aventura cuando él visitó este reino por primera vez" Dijo el marino.
"Esa no es la forma en que debería comportarse una reina" Dijo otra mujer
"Sí, mira que ir a meterse con el primero que se cruza en su camino" Agregó la primera
"Pero quien sabe si realmente fuera el primero, pues cuando su padre cerró las puertas del castillo, no todos los sirvientes fueron despedidos, quizá tuvo algún amorío con alguno" Dijo el hombre.
"¿Cómo se atreven a decir eso? Les arrancaré la lengua" Gruñó Andy desde su lugar, poniéndose de pie.
"Recuerda que no debemos buscarnos más problemas" Dijo su amiga deteniéndolo por los hombros.
"Quítate de en medio, nadie insulta a mi mamá en mi presencia y sale ileso"
"No te lo permitiré, debes calmarte, tranquilízate"
"Déjame. Suéltame"
"No hasta que te calmes, inhala, exhala"
"Ok, ok, ya me calmé, tengo mejores cosas que hacer que perder el tiempo con gente ignorante como ellos"
"Además, tú le dijiste algo similar a tu mamá antes de huir"
"¿Qué yo qué?"
"Sí, le dijiste: Tal vez no estarías sola si hubieras ido decente y no hubieras ido de cuzca a enredarte con el primero que se atravesó en tu camino"
"Lo había olvidado, pero ¿Cómo es que tú sabes? es de mala educación oír conversaciones ajenas"
"No fue mi intención, pero tú se lo gritaste y muchas personas del palacio oímos"
Andy por un instante no supo que decir, al parecer apenas se percataba de lo terrible de sus acciones y lo crueles de sus palabras, la culpa era como un golpe en el estómago.
"De..debo volver a trabajar" Dijo Andy volviendo a tomar el costal y caminando volvió a sus tareas. "¿Realmente fui tan malo como estas personas que juzgan a mamá sin conocerla y sin ponerse en su lugar? Pero ella me mintió primero ¿No es así? ¿No es cierto? El que ella haya estado con Hans sin estar casados estuvo mal, haya permitido que se fuera y me ocultara la verdad fue todavía mucho peor que lo que yo le dije, yo sólo me defendí ¿No es cierto?"
Recordó una conversación que había tenido recientemente con su madre
"Supongo que ya lo descubriste, es cierto Andy, yo no imaginaba tener hijos tan pronto, pero al parecer la vida tenía otros planes"
"¿Y nunca pensaste en abortarme?"
"Nunca"
"Pero mucha gente te critica porque me tienes y no estás casada"
"Lo sé, y siempre supe que así serían las cosas, que habría gente que me iba a reprochar por eso"
"¿Y aun así nunca pensaste en deshacerte de mí?"
"Ya te dije que no, sabía que me hubiera arrepentido el resto de mi vida"
"¿Pero no te sentiste muy triste o sola?"
"Sí, demasiado, pero tú no tenías la culpa de nada. Algún día tendrás hijos y entenderás"
Distraído por la culpa que sentía Andy no se fijó por donde caminaba, se tropezó y rodó por el suelo, al instante se escuchó el ruido de cosas quebrándose dentro de su costal.
"¡Imbécil, mira lo que hiciste, arruinaste la carga!"
"Lo siento señor, no fue mi intención"
"Pedazo de idiota, no sirves para nada"´ Dijo el hombre dándole una bofetada que lo hizo caer al suelo.
"Tendré más cuidado la próxima vez"
"No habrá una próxima vez, lárgate de aquí, eso me saco por contratar niños enclenques como tú"
"¡Andy! ¿Estás bien?" Preguntó Birgit arrodillándose a su lado.
"Estoy bien" Respondió Andy saliendo de su sorpresa, no estaba acostumbrado a que lo golpearan y lo trataran de ese modo.
"¿Qué sucedió?"
"Que soy un inútil"
"Claro que no, tú sabes hacer muchas cosas"
"Pero al final no nos sirven de nada para conseguir dinero"
"Oh, no te preocupes, todo estará bien"
"No, no lo estará, arruiné todo, nunca puedo hacer nada bien, por dos segundos creí que finalmente las cosas estarían a mi favor, pero no, todo me sale mal, siempre me va mal a mí"
"No digas eso"
"Tal vez lo mejor será que vuelvas a Arendelle, yo merezco todo esto, pero tú no, tú sólo me seguiste porque eres una buena amiga y mira cuantos problemas te he ocasionado"
"Ya te dije que no me iré sin ti tonto"
"¿Por qué querrías pasar penas con alguien como yo?"
"Porque los amigos están juntos en las buenas y las malas"
"Gracias, te prometo que volverás sana y salva a casa y que haré todo a mi alcance para darnos una vida digna"
ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO EL CAPITULO DE HOY, QUIERO RECOMENDAR EL FANFIC "MAGIA TROPICAL" DE LA ESCRITORA IPRAMY.
LA CANCION QUE CANTA BERTH PERTENECE A DISNEY Y SE ESCUCHA EN LA VERSION LATINA DE MARY POPPINS. DE ESTA PELÍCULA ES TAMBIÉN ESTE PERSONAJE, AUNQUE YA SE QUE ERAN DE EPOCAS DISTINTAS.
UN SALUDO A WSKR302 QUE SUGIRIÓ LO DE NIPY.
Y TAMBIEN UN SALUDO MUY ESPECIAL PARA THE QUEEN OF THE SNOW, QUIEN ACTUALMENTE ESTÁ LEYENDO EL FIC ANTERIOR.
