Soy Yo, Solo Yo

Ahora no tenía nada de autobús ni de esas cosas, prefería ir a pie a la escuela, eso le agradaba, estirar las piernas, pero cuando se le hacía tarde…

-¡MALDITA SEA!-piernas para que las quiero…

En la escuela

-te salvaste por los pelos Sebas…- dijo su amigo Dany, como siempre de buena manera y con una sonrisita en la cara, aunque él estuviera tumbado en el piso en busca de aliento mientras seguía teniendo el corazón al limite

Alzo la mirada y sus ojos dieron de lleno con el alumbrador del techo, le gustaba la sensación de sus ojos dilatándose por la luz, era algo que lo movía por dentro, entonces una figura femenina se interpuso entre la luz y el, dándole la apariencia de tener una diadema detrás de su cabeza, acompañada de sus marrones cabellos y sus ojos azules, un ángel…

-no hables así…-oh, la voz del ángel de la escuela…- ¿acaso no vez que se va a morir en cualquier momento?-le recrimino ella- ¿está todo bien Sebastián? Como siempre te tengo que decir que salgas con tiempo de casa, no vienes en autobús, debes tener un horario bien hecho y dormir a tus horas-sip, el ángel que se preocupaba por él y por toda la escuela, el ángel perfecto…

-ah…ah…ah…-seguía tirado en el piso tratando de encontrar más aire, sabía que en lugar de eso tenía que estar parado pero, cualquiera quiere tener la ilusión de dormir un rato ¿no?

-ya Alissa, no tienes por qué ponerte así, suenas como su madre o algo…-le defendió su amigo

-¿es que no ves que se está muriendo?- refuto ella

-como siempre exageras un poco Alissa…-dijo mientras se paraba haciendo algo de esfuerzo, aún tenía la fatiga en sus músculos

-¡y aquí esta nuestro 1.88! ¡Se ha recuperado, un aplauso señores!-decía mientras se paraba por completo y Dany y Alissa aplaudían como tontos mientras el resto los veían

-¿podrían dejar eso?- pregunto al borde un sonrojo inminente, no le gustaba que recalcaran su altura a todo el mundo, se sentía distinto

-por favor, tienes que estar orgulloso de ti mismo, eres el más alto del salón-dijo Dany, y no era para menos, él era uno de los más altos de toda la escuela y a su edad era realmente sobresaliente

Y ya que estamos en el tema, el sobresalía en todo, de manera literal

Por su altura, que estaba muy desmesurada

Por sus ojos amarillos que no estaba seguro que fuesen muy comunes

Por su cabello, que siempre estaba tieso y era grueso, además de que le crecía demasiado rápido, hasta el punto que algunos que lo vieran de sombra lo consideraban intimidante

Por sus dientes, si mal no recodaba, él siempre había tenido sus caninos antes que cualquier niño de su edad

Él nunca fue normal, y lo más seguro es que nunca lo fuera, se solía sentir excluido por ese tema, pero no tenía de otra, no se sentía como los demás, su mamá le decía que eran cosas suyas y que pasaría cuando madurara un poco más y él le refutaba sin faltarle el respeto ya que…

Era diferente y punto, no había otra excusa para decir exactamente como pero así era

Él no era como nadie más

Lo sabía desde hace mucho, y le daba miedo

Le daba miedo nunca encajar con los demás

Le daba miedo nunca ser como Danny o como cualquier chico de la escuela, o de la ciudad

Le daba miedo nunca ser lo suficientemente normal como para seguir sintiendo algo por Alissa

Y eso dolía, dolía mucho, era insoportable

Pensar que su madre seria arrastrada por él, quizá ella no lo sabía o fingía no saberlo, pero el siempre recordaba como las vecinas hablaban de ella y del hecho de que lo tuviera como hijo, sin que estuviera casada

Se sentía culpable por ella, se sentía culpable por aquel chico al que le rompió un brazo cuando jugaban Basketball

El sentimiento de no pertenecer ahí

-¡tierra a Sebas!-grito Danny a su lado y despertó parea darse cuenta de que estaba a mitad de la clase, además de que estaba sentado

¿Cuándo me senté?

Pensó y luego vio que su amigo le señalaba hacia adelante, en donde el maestro lo miraba inquisitivo

-muy bien señor Woods ¿va a responder a la pregunta?

mierda…

-¿se puede saber en dónde tenías la cabeza?- le pregunto su madre en cuanto llegaron al auto después de que ella hablara con el director

-en nada…-dijo con simpleza y se metió al auto y después lo siguió su madre

Ella puso la llave en la ignición pero en ese momento le tomo de la mano a su hijo

-Sebastián ¿sabes por qué razón te puse ese nombre?- dijo y el alzo la mirada, ellos eran muy parecidos, excepto por el color de los ojos y el carácter, su madre era extrovertida y él era introvertido

-por tu amigo que falleció…- respondió sin mucho más

-si eso y también que él era un hombre inteligente, audaz, fuerte y bastante generoso

-por lo más fuerte que fue hasta que un camión se lo llevo…- dijo bromeando pero su madre lo miro mal- bien, bien, lo siento

-más te vale, no debes burlarte de los muertos además de…

-¿mi papá está muerto verdad?-pregunto de frente

-¿Qué?- la mujer palideció de manera instantánea

-mi papá está muerto ¿Cómo se conocieron? ¿Cómo era él? ¿Se parecía a mí? ¿Tenía el mismo color de ojos? ¿Era igual de alto o más que yo?

-yo… él…- no sabía que decir, en todos esos años el nunca pregunto por su padre

-¿Cómo era él?-pregunto en un susurro

-el… era muy callado porque…cuando él hablaba parecía que gritaba… y sí, él tenía los ojos del mismo color, es más, tu cabello se parece al que tenía él… era casi tan alto como tú, un poco más creo yo y…

-¿crees? ¿Qué significa eso?

-yo...nada...-antes de decir más arranco el auto y se dirigió a su hogar, en cuanto llegaron entraron en la casa sin mediar palabra

-la comida estará en unos minutos-dijo para disipar el ambiente

-está bien…-respondió el y se metió corriendo las escaleras a su cuarto

En cuanto entro cerró la puerta y se llevó las manos a la cara

¿Ella cree? ¿Qué rayos significa eso? Mamá no podría haber sido como ese tipo de mujeres jamás ¡jamás!

Estaba frustrado y estresado, no sabía que pensar, ese comentario fue demasiado ¿Ella creía que eran igual de altos? ¿Qué rayos era eso? ¡No tenía sentido en lo más mínimo!

Hizo lo primero que le vino a la mente y estrello un puño contra una de las paredes de su cuarto, y se sintió relajado durante un rato

De repente escucho el inconfundible golpe de algo cayendo e en el sótano y haciendo un gran estruendo que no paro hasta después de que cayeran 3 cosas más y por último algo que parecía metálico

Eso lo sorprendió ¿había algo que no fueran cajas ahí?

-¿qué fue eso?- escuchó la voz de su madre y no quería que se enfadar o que supiera que le andaba dando golpes a las cosas

-¡nada solo me caí!-grito en respuesta

-¡ten más cuidado cariño!- le escucho

Abrió de a cuidados su puerta y se dirigió al centro del pasadizo, allí estaba en el techo la entrada levadiza del sótano, su madre le había dicho que no entrara ahí ya que se podría tropezar con algo o caerse y romper el techo

Bueno talvez exageraba un poco ya que ¿Quién podría romper un techo?

-Un monstruo…- se rio de su ocurrencia y tiró del hilo que hacia descender la escalera, subió por la misma y asomo la cabeza, todo estaba oscuro, pero al cabo de unos segundos se acostumbró y siguió caminando, se encontró con todas las cajas y las ordeno y acomodo en sus supuestos lugares, para ser una nueva experiencia no era tan aterrador como se lo describió su madre

Entonces pensó en lo que sonó metálico y lo busco

No lo encontró

-¡Sebastián!- le llamo su madre de abajo- ¡la cena esta lista!

-¡ya voy ma!-grito en respuesta, bajo y cerro talvez con demasiada fuerza las escaleras

Apenas paso en dispositivo salió de su modo de camuflaje, mandado una señal

-mira nada más…- dijo la mujer rubia que tenía una taza en mano- con que ahí estabas Alexa…

-¿Quién es Alexa?- pregunto la más alta de las chicas que tenía detrás

-una vieja conocida, solo eso

-¿y ella que tiene que ver?-pregunto una segunda, una chica bajita

-pues verán

-ella es la mamá de Sebastián