Capítulo 4: El difícil entrenamiento del Capitán.
Había amanecido ya en Villa Hojas Gemelas, el viento ahora, en vez de hondear el símbolo del Clan Odo en su cima, lo hacía debajo de un símbolo pirata, nada más y nada menos que del Navío del Príncipe de la Oscuridad, aquel endemoniado barco que era el terror de los mares actualmente, pues su capitán era el pirata más temido; sin embargo, hoy enfrentaría un nuevo y difícil reto, pues el entrenamiento que iba a realizar era un poder que hasta ahora muy pocos comprendían, el joven príncipe pirata se dirigió al Dojo Odo junto con su Swampert, aquel que tenía en su antebrazo un broche con una Swampertita incrustada, la cual era activada con la Megallave que el príncipe tenía en su crucifijo que colgaba de su cuello, también ahí estaban Hikari y Ninetales, el capitán ahora asumiría el rol de aprendiz.
— ¿Estás listo? – le pregunto la joven peli-azul a Zavala.
— Si – respondió mostrando respeto con una reverencia.
Hikari se había parado, Ninetales se puso junto a ella en posición de combate, en ese momento, un extraño aura color azul iluminó todo su cuerpo, además, Ninetales se volvió color naranja como si de fuego, su tipo, se tratase, y después lo que ocurriría a continuación dejaría impresionado al joven capitán, pues en ese estado de energía pura tanto de entrenadora y pokémon, se volvieron una, primero formaron un enorme torbellino incandescente, lo que provocó que Zavala y Swampert cubrieran sus ojos con sus brazos para no ser cegados por esa intensa luz blanca, hasta que esta finalmente perdió su brillo, y se reveló a Hikari, con los ojos color rojo, iguales a los de Ninetales, su cabello ahora era color blanco amarillento, como el pokémon, y del costado donde le faltaba un brazo, sobresalía una intensa llamarada, quizá encubriendo aquel brazo que no tiene.
— ¡¿Qué rayos fue lo que hiciste?! – se sorprendió el joven príncipe, era la primera vez que miraba algo así y cualquiera quedaría sorprendido.
Swampert y Zavala quedaron prácticamente boquiabiertos, de hecho, había pasado mucho tiempo desde que la última vez que mostraron tal impresión, y fue cuando un abanico de posibilidades se abrió para Zavala, pues se imaginó, que siendo el hombre más temido y buscado en los mares, si llagase a dominar ese poder, podría aumentar su dominio, y también llevar a cabo su gran plan, el cual era disolver la "Alianza por la Gran Asia"; aunque eso ahora quedaría en segundo plano, ahora debería enfocarse en su entrenamiento.
— Bien – comenzó a hablar Hikari, aun "transformada" – esta es una técnica que prácticamente tiene las bases de la Megaevolución, debes tener un enorme vínculo con tu pokémon para poder dominarla, se trata de algo llamado "Pokefusión de aura", tiene un nombre simple; pero es bastante sorprendente – afirmó la peli-azul – aunque también es la segunda vez que me transformó – confesó – Pero según el pergamino se debe mantener una gran calma, y es lo que trabajaremos hoy, veremos qué tanta calma puedes mantener.
Eso significarían problemas para el capitán, pues su personalidad era algo inusual, se desesperaba fácilmente y era prácticamente imposible que se quedara sin hacer nada, pues no soportaba el hecho de tener que quedarse quito cualquiera que fuese el motivo, antes, Hikari y Ninetales se habían separado, pues lo anterior solo había sido demostrativo, y ahora el capitán se encontraba meditando aunque…
"17 segundos después"
— ¡Esto es más difícil de lo que pensé! – exclamó el capitán, llevándose ambos brazos a la cabeza.
— Grraw – Swampert solo suspiró, se había dibujado una gota de agua en su cabeza.
— ¡SOLO FUERON 17 SEGUNDOS! – regañó Hikari a Zavala, pues no pudo ni 20 segundos mantener la calma.
— Me desespera estar sin hacer nada – le comentó el capitán.
— Si no lo intentas, todo será en vano, además recuerda que tenemos un acuerdo – le recordó la peli-azul a Zavala, pues el acuerdo era Hojas Villas Gemelas y la protección de los Piratas del Navío del Príncipe de la Oscuridad, a cambio del entrenamiento y acceso a ese pergamino que contenía todo sobre esa transformación, y también, salvar al padre de Hikari.
El joven capitán respiró muy profundo, y después comenzó a meditar, sería una labor muy difícil, pues en cuanto nomas escuchaba un ligero ruido abría los ojos, a lo que Hikari respondía con un zape, si, también había pasado mucho tiempo desde que alguien se atrevía a pegarle al capitán, un pequeño lagrimal salía de sus ojos cada vez que perdía la concentración, pues era zape de Hikari, por lo que el capitán aprendió ese día, a amar a Arceus en tierra ajena, mientras tanto, Zenobia se encontraba conversando con Joan.
— ¿Recuerdas cómo te uniste a la tripulación? – preguntó Joan a Zenobia.
— Nunca lo olvidare, jamás imagine que una simple fantasía me fuera a poner en el lugar en el que estoy ahora…
"Flashback"
Era un día soleado en las playas del Dragón Oscuro, un joven esgrimista cuyo título era "Aprendiz de Espadachín Real", se encontraba en una de sus sesiones, ahí, era observado por un chico de su edad de cabellos marrones, quien tenía un Pichu en sus hombros, y a su costado un enorme Swampert, cuya altura superaba los 2 metros.
— "¿Qué hará el príncipe aquí?" – se preguntó el joven esgrimista al ver al chico observando, después pararían las sesiones.
— Veo que eres muy bueno con la espada – comento el joven príncipe acercándose – estoy seguro que serias un miembro valioso de mi tripulación.
— Príncipe – hizo una reverencia, mostrando respeto por su soberano – ¿de qué está hablando?
— Dime – dibujando una sonrisa confiada y enérgica en su rostro – ¿no te gustaría recorrer el mundo en busca de aventuras?
— ¿Aventuras, recorrer el mundo? – lucia confundido, pues no entendía el punto de su joven soberano.
— Seamos piratas – le propuso.
— Con todo respeto, ¿se siente usted bien? – preguntó, pues según él, el príncipe tenia delirios.
— Mejor que nunca, decidí buscar un barco y recorrer los madres – comenzó a contarle – desgraciadamente mis padres perecieron en la anterior guerra; pero pude robarles un galeón a esos malditos españoles y quedo resuelto lo del barco, busquemos tripulantes.
— ¿Con que objetivo señor? – insistía el chico espadachín.
— Con el único objetivo de ser libres…
"Fin flashback"
— Y aun así no deja de lado su rol como príncipe – comentaba Zenobia – reparte los botines por igual, y su parte pasa a donarla a Dragón Oscuro, compra cosas útiles para su pueblo, en sus palabras, su mayor tesoro es su barco y su pueblo; pero su dios su libertad.
— Con razón trae ese poema tan arraigado – dedujo Joan, recordando el poema de Espronceda.
— Igual debemos prepararnos, el conflicto con esos tales Puntaneva es inminente – le recordó – así que deberíamos entrenar todos nosotros también…
— Si – acepto asintiendo Joan, el cocinero del barco.
Mientras los miembros de la división principal se encontraban entrenándose por órdenes de Zenobia, a Zavala no parecía irle muy bien, pues tenía toda la cabeza hinchada, quizá por los golpes recibidos por parte de Hikari, se encontraban en una especie de ring, y tanto el Capitán como su Swampert lucían agotados, al parecer no hubo una batalla pokémon, puesto que Hikari apenas se había de fusionado de su Ninetales.
— Vaya, ¿si eres tan fuerte, por que debo enfrentar a Puntaneva yo? – le cuestionó Zavala a la chica de cabellos azules, pues en términos generales Hikari mostraba ser más fuerte.
— Yo aún soy débil mentalmente – le confeso – aunque me lo propusiera no podría matarlo – dijo mirando baja – además aun no domino esta técnica, y tú has estado en situaciones vida o muerte – le recordó, además eran ya casi 6 años navegando por parte de Zavala – yo la verdad le tengo miedo a morir – tocándose la parte donde empieza el brazo que le falta.
— Mira – el joven Zavala se levantó y puso su mano en el hombro de la chica – no tiene nada de malo admitir tus miedos, al final cuando son superados es cuando realmente nos volvemos más fuertes, yo mismo también compartía tu temor – le confesó, admitiendo que como el pirata más temido, le tuvo miedo a morir.
— ¿Y cómo venciste tu miedo? – pregunto Hikari con suma curiosidad.
— Cuando mi pueblo fue invadido – comenzó a recordar el suceso con los españoles – mi ejército se encontraba peleando, dispuestos a morir sin importar nada, y fue cuando comprendí que el miedo a la muerte nunca evitara que lo hagas, la muerte nos llega a todos, sea tarde o temprano.
— Tienes razón – aceptó las palabras del joven capitán – si pienso en eso nunca salvare a mi padre, aun así mano a mano en combate limpio eres mucho mejor que yo, es por eso que ocupo que tu pelees con Puntaneva – insistió Hikari.
— Vale, pues eran los términos del contrato…
Tanto la peli azul como el joven Zavala continuaron entrenando, aunque en pelea 1 vs 1 sin la utilización de técnicas era superior el pirata, Hikari en el dominio de esa extraña fusión era muchísima más notable la diferencia, pues gracias a eso también podría cubrir la única debilidad que tenía, ese brazo que le faltaba, ahí era cuando Zavala era superado por distancias casi colosales, puesto que fusionado con Swampert no podía atinar a Hikari, quien si conectaba todos los golpes y poderes que hacía en dirección al joven, quien tras varios rounds entrenando de esa manera quedo sumamente agotado, pues tampoco dominaba eso del aura muy bien, ya que se requería cierta calma y la personalidad del capitán era el primer problema, ya al atardecer, el joven capitán regreso a los dormitorios, donde cayó prácticamente desfallecido y fue atendido por Joan, quien lo puso sobre una cama hasta que despertó.
— ¿Qué diablos paso? – le preguntó a su capitán una vez despertó.
— Fue agotador – le respondió refiriéndose al entrenamiento.
— ¡¿Dices que una niña de 14 años sin un brazo realizó un entrenamiento que no puede soportar el pirata más temido en los mares?! – se sorprendió Zenobia, quien también se encontraba ahí.
— Es sorprendente…
En ese momento, Zavala los acercó más en una especie de cirulo y comenzó a contarles detalle a detalle todo acerca de la "pokefusión de aura", Joan, Zenobia y Juliette quien venía aproximándose alcanzo a escucharlo y se unió a la conversación, los 3 lucían incrédulos, pues tenían otra cosa en mente; sin embargo Zavala lo mostro, fusionándose con su Swampert, dejando sorprendidos a los 3, quienes se habían asombrado al verlo, aun así, no podían creerlo pues para ellos resultaba que algo así de increíble fuese cierto, al parecer este era el poder del cual se rumoraba en el mundo y que algunas semanas atrás el capitán se había interesado.
Al día siguiente, Zavala volvía al dojo, mientras, en alguno de los otros mares de Japón, la 3era División de los Piratas del Navío del Príncipe de la Oscuridad, quienes navegaban con el "Gaseoso Gastly", se encontraban conversando.
— ¿Qué es lo que ocurre jefe? – preguntó un chico de tés morena, ojos café, pelo negro, 1.70 m de altura, no llevaba camisa, unos shorts verdes y zapatos negros, a su lado un Sandslash.
— No lo sé Ernesto – respondió Juan, líder de esa 3era división mientras continuaban en altamar.
"Ernesto. Jefe Segundo de la 3era División del Navío del Príncipe de la Oscuridad."
— ¡TIERRA A LA VISTA! – gritó desde el mástil más alto uno de los piratas, señalando una isla – ¡ES LA REGION DE JOHTO! – les avisó.
— ¿Islas en Johto? – pensaba Ernesto, pues no sabía si así era esa región.
— Islas remolino – le respondió Juan, sacando una Buceoball - ¡Ve Quaqsire y usa remolino cuando el barco llegue a esas corrientes! – ordenó Juan a su pokémon, quien nadaba frente el barco, el cual fue forzado a abandonar drásticamente su velocidad.
El barco se dirigía hacia las famosas corrientes de las islas remolino, eran todo un desafío para barcos tan grandes como los galeones, que aun lentos no eran seguros que cruzaran por esas desafiantes aguas, aun así gracias a la ayuda de ese pokémon, lograron cruzar algunas corrientes y fueron a desembarcar en una de esas islas, donde no había nada, precisamente debajo de Isla Punta Azul, en la cual, no sabían que había alguien además de ellos, solo se podía ver una silueta alejándose, y la punta de lo que parecía ser un bastón. Mientras, de vuelta en la región de Sinnoh, el capitán mantenía sus intensas sesiones de entrenamiento, también Zenobia se había unido, por sugerencia de Hikari ya que tras conocerlo se dio cuenta que era más tranquilo que su capitán, y dominaría más rápido esa transformación, ya que con eso manejaría mejor el aura, aunque siendo sinceros, Hikari no lo hacía, solo sabía transformarse sin gastarlo tanto, la "Pokefusión de aura" y "control del aura" son cosas muy distintas. Tras varias semanas, el mes se había cumplido, fueran largas y agotadoras sesiones de entrenamiento, unos miembros de la tripulación de Zavala ese día tenían rodeado el perímetro y detectaron a los Puntaneva, por lo que varios miembros del Clan Odo y la tripulación regresaron a donde se encontraba anclado el barco, ahí se llevaría a acabo el conflicto que sería conocido como "Guerra del Clan Puntaneva vs Los Piratas del Navío del Príncipe de la Oscuridad".
— ¿Qué hará él aquí? – se preguntaba muy serio Van Vort, viendo el galeón anclado con el símbolo pirata más temido en los mares.
Mientras planeaba como llegar de otro modo a Villa Hojas Gemelas, su ubicación fue atacada por algunos impactruenos, un Pikachu a distancia dirigía los ataques bajo la orden de algún entrenador, ahí fue cuando Van se dio cuenta que su ubicación era descubierta, por lo que decidió salir de frente con las manos en alto en señal de paz, con los ojos cerrados.
— De acuerdo, no tenemos ningún interés en pelear con ustedes piratas – le dijo a lo que según Van era el Capitán Zavala, y si, él era.
— Pero yo si tengo interés en tu prisionero – le reveló Zavala.
— Así que era eso – abriendo los ojos de repente y viendo a Hikari en compañía de miembros tripulantes de aquel "endemoniado galeón".
— Si – Hikari se fue al lado de Odo – ya estoy aquí con el pergamino – mostrándoselo.
— Bien – viendo que el pergamino era autentico – aquí está su líder.
Van entregó a un torturado y lleno de cicatrices Odo, desmayado, aun se encontraba con vida; sin embargo Van no podía irse así como así.
— No tan rápido – le dijo Zavala a Van, pues comenzaba a irse – Esa chica ahora es de mi propiedad al igual que todo su clan.
— ¿A qué te refieres? – le pregunto curioso a Zavala.
— El Clan Odo, su villa y su mansión son parte del Navío del Príncipe de la Oscuridad, no pondrás tus sucias manos en nada mío.
En ese momento Hikari aprovechó la distracción y corrió del lado de los piratas, estos se dirigían hacia los Puntaneva y un conflicto era inevitable, Zavala se dirigía directamente hacia Van.
