¡Holaas a todos! Jeje creo que les debo una disculpa n.nU Se supone q las vacaciones eran para dedicarlas especialmente a mi fic…pero es que he encontrado algunos tan interesantes en esta página que no e podido dejar d leer xD Se me ha pasado muy rápido el tiempo…así que ya entré de nuevo a claces! u.u No, ¡que horror! xD Pero bueno…esperando que me perdonen por no haber subido el capítulo…aquí se los dejo.
Sentimientos encontrados
por
HiKaRi-09
"Indeseadas o deseadas explicaciones"
Los brillantes rayos de luz entraban por las amplias ventanas de la habitación donde se encontraba descansando la Card Mistress, obligándola a abrir lentamente sus bellos ojos color esmeralda; la confusión se pudo notar de inmediato en los verdes orbes ya que la joven había notado que se encontraba en un lugar extraño para ella y no en la conocida habitación de su departamento en Tokio…tenía como una laguna mental que no la dejaba recordar con claridad los hechos ocurridos, de repente la imagen de aquel sueño que había tenido con su madre, la hizo volver a la realidad y darse cuenta de que había viajado a la soleada ciudad de Hong Kong, pero eso tampoco podía ser, porque no estaba en el pequeño cuarto del hotel en que se había hospedado sino en uno un poco más grande con delgadas cortinas rosa pálido y una blanda y cómoda cama…
Los recuerdos del reencuentro con su mejor amiga Tomoyo Daidouji, no tardaron en llegar a su mente así como los inquietantes momentos en los que tuvo que narrar lo ocurrido durante esos largos seis años, pero después, todo quedaba en blanco, así que sacando sus propias conclusiones, terminó por pensar que seguramente había sufrido un desmayo y que probablemente estaba ocupando una de las muchas habitaciones de huéspedes con las que contaba la imponente mansión Li.
Habiendo resuelto todas sus dudas, trató de levantarse, pero al querer apoyar su mano derecha en la cama, no pudo, ya que "algo" la oprimía con fuerza, al girar su cabeza hacia un costado descubrió que ese algo, no era una cosa, sino la mano de otra persona, de una en especial, de aquel apuesto joven que le había robado suspiros en más de una ocasión cuando era niña…él se encontraba durmiendo aún, su rostro reflejaba serenidad, pero a la vez un poco de preocupación; la antigua Card Captor se vio con la tentación de acariciar su rostro sintiendo una gran ternura, y lo hubiera hecho, de no ser porque en ese mismo instante los profundos ojos ámbares pertenecientes al menor de los Li, se abrieron de improvisto, dirigiéndole una mirada a la flor de cerezo que no pudo evitar que un pequeño rubor coloreara sus mejillas al darse cuenta de que él había pasado la noche al lado de ella…
-S-Sakura que bueno que ya despertaste, estaba…digo, estábamos muy preocupados por ti-dijo atropelladamente con un sonrojo mientras retiraba velozmente su mano de la de su acompañante
-Sya…Li, ¿que sucedió? ¿Por que estás aquí?-cuestionó aparentando enojo-"Debo tener más cuidado, casi lo llamo por su nombre"-se dijo para si misma notando que su corazón latía violentamente
-Yo…lo siento no pensé que te molestaría, es sólo que te desmayaste y creí que debía quedarme a…
-No era necesario-lo cortó-ya estoy bien, no necesito tu ayuda y algo más Li, no deseo que me llames por mi nombre-terminó fríamente-"Pero…¿qué estoy haciendo? ¿Por qué lo trato así?"-se preguntaba internamente
-No entiendo, SAKURA-respondió acentuando la voz en el nombre, para enojar más a la chica-si tengo buena memoria, que creo que la tengo…TÚ me pediste que te llame así… ¿o es que se te olvidó?-dijo irónicamente
-No se me olvidó, pero eso fue hace mucho, las cosas han cambiado. Y que yo sepa, sólo los amigos y los familiares se llaman por su nombre…como tú y yo no somos ni lo uno ni lo otro…
-¿Sabes qué? No tengo ganas de discutir tan temprano, mejor me voy, no tiene caso que siga aquí…Kinomoto -se levantó de la cama furioso y salió de la habitación dando un portazo, dejando todavía acostada y envuelta en las cobijas a una deprimida ojiverde. "Por qué…¿por qué lo trato así?" era lo único que resonaba en la mente de ella.
oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
En el comedor, esperando a que todos se levantaran para desayunar, tres jovencitas conversaban animadamente, pero sin poder evitar un poco de intranquilidad en sus voces, después de todo no era común que la maestra de las cartas, sufriera un desmayo repentino.
-Me pregunto como estará Sakura-dijo de repente, bajando la mirada la joven de ojos amatistas-la vi muy deprimida ayer.
-Sí, yo igual-aceptó la ojirubí-me hubiera gustado pasar un poco más de tiempo con ella para que nos explique qué le sucedió
-La verdad es que yo no conocía a Kinomoto, pero…con lo que me han contado ustedes de ella siento como que fuera así, también me preocupe mucho, ¿qué creen que le haya pasado?-cuestionó curiosa Meikyo
-No lo sé, aunque espero que esté bien. Mejor subo a verla-habiendo dicho esto Daidouji se levanto de la silla en que estaba sentada con la intención de visitar a su prima
-Tranquila Tomoyo, ya estoy aquí-dijo tranquilamente y con una sonrisa, la flor de cerezo-entrando a la habitación
-¡Sakura!-exclamó emocionada, su mejor amiga-¡no sabes lo preocupadas que estábamos por ti!-la abrazó efusivamente
-Jejeje. Me estás ahogando Tommy-rió saliendo del abrazo-además…descuida me siento muy bien
-¡Pero Sakura!-la reprendió con aire serio-dices eso como si un desmayo fuera algo común en ti
-Bu-bueno, la verdad es que…no es la primera vez que me pasa-admitió insegura-la primera vez fue el día en que mi papá…-bajo un poco la mirada-murió. Después de eso he tenido algunos de vez en cuando-al oír esto las 2 jóvenes chinas se levantaron también de sus sillas, observando de forma preocupada a la Card Captor
-¿Por qué no lo dijiste antes? ¡Fue lo primero que debiste haberle dicho a la señora Li!-volvió a reprenderla, Tomoyo
-Claro que sí Kinomoto, ¿por que no has ido a un doctor?-añadió Meling
-Yo…yo pensé que…-la castaña por primera vez se había quedado sin nada que decir, ya que sabía que sus amigas tenían razón
-Buenos días-saludó cortésmente Ieran Li ingresando al lugar-me alegra ver que esta mejor señorita Sakura-agregó
-Gracias señora, por haberme dejado quedarme en su casa, lamento la molestia-sonrió-ahora mismo iré a mi hotel y…
-No es necesario, lo mejor será que se quede aquí durante el tiempo que esté en Hong Kong, después de todo, tiene asuntos que aclarar y así estará más segura-pidió la matriarca del clan, más como una orden que como una sugerencia, dejando sin salida a la esmeralda que solo asintió-ahora, por favor siéntense para esperar a mis hijos y empezar a desayunar-las cuatro chicas aceptaron sin nada que agregar, y tomaron asiento en sus respectivos lugares
Pasados unos pocos minutos se escucharon las risas alegres de las hermanas Li que entraron como siempre con una sonrisa para todos los presentes y una inclinación de cabeza como saludo; el último en llegar fue el próximo jefe del clan que parecía de un humor algo desagradable, para desconcierto de todos, menos para cierta joven que sabía exactamente la razón para el enfado del chino.
-Buenos días-gruñó aún con el seño fruncido, sentándose en una de las sillas vacías sin dirigir en ningún momento la mirada a Kinomoto
-¿Qué sucedió Xiao Lang? Normalmente te levantas muy temprano, ¿te quedaste dormido?-le dijo su progenitora logrando un fuerte sonrojo en su hijo
-Ehmm…yo…sí, eso sucedió madre. Pasé una mala noche y también tuve un pequeño "problema" en la mañana-respondió sarcásticamente. La menor de los Kinomoto lo miró un poco sorprendida.
-Entiendo hijo. Bien, ya estamos todos, por favor sirvan el desayuno-ordenó a las sirvientas que esperaban una indicación
Todo transcurrió tranquilamente, nadie se sintió capaz de decir nada, pero de vez en cuando la mirada de la ojiverde se encontraba con otra ambarina, cuyo dueño volteaba disgustado hacia otro lado para evitar ese ligero contacto. Luego de que terminaron de desayunar, la dueña de la mansión les pidió a todos, excluyendo a sus hijas que decidieron salir de compras, que la siguieran a la sala para que pudieran hablar de lo ocurrido ayer, a lo que la joven de ojos jade no pudo evitar que la sensación de nerviosismo regresara a su cuerpo, sabiendo de antemano que "lo ocurrido ayer", trataba exclusivamente de ella.
-Por favor, como este asunto es muy serio, Xiao Lang, Meiling, Tomoyo y Meikyo, ustedes pueden faltar esta semana a la preparatoria para ayudar a Sakura a adaptarse e ingresar a clases junto con ella la próxima semana, ya que estudiaba en la misma que ustedes en Tokio-los aludidos aceptaron sin dudar, así que Ieran siguió-quiero que vayamos directo al tema central. Señorita Kinomoto, le pido siga con lo que no pudo terminar de decir
-E-esta bien…después de eso tuve un sueño, en el que mi madre me pedía que viniera a Hong Kong porque aquí encontraría la respuesta para todas mis preguntas, y me dijo además que había un gran peligro que estaba afectando a todos los que conozco-terminó la hija de Fujitaka, liberando un gran pesar que la estaba atormentando desde hacía mucho
-De acuerdo Sakura, pero con eso no podemos aclarar nada de tus dudas-dijo Ieran-¿no tienes nada más que pueda ayudarnos a entender lo que sucede?
-Yo no…un minuto, ¡es cierto!-exclamó-mi madre me dio algo, es decir, cuando desperté del sueño tenía un objeto en mi mano que me había dado mi madre, dijo que eso ayudaría-sacó de su bolsillo un bello brazalete color rosa oscuro
La jefa del clan lo tomó delicadamente y empezó a examinarlo minuciosamente, observando cada detalle en él, especialmente el grabado de una pequeña rosa que tenía al centro.
-No puede ser-fue lo primero que dijo, dejando contrariados a todos los que estaban allí-este brazalete…no sé cómo lo pudo obtener tu madre
-No entiendo, ¿por qué señora?-preguntó confundida la castaña-¿sucede algo?
-Verás, este brazalete sólo lo pueden poseer las personas que pertenecen a un clan muy antiguo de China, llamado las Qiang Wei o Rosas de Oriente-al ver el desconcierto de todos, siguió-era un clan que existió hace un tiempo tiempo, dónde sólo podían pertenecer mujeres muy poderosas y a cada una se le entregaba uno de estos brazaletes para distinguirlas. Nunca se llevaron bien con el clan Li ya que hubo un tiempo en que este clan empezó a practicar magia negra y el mago Clow poco antes de morir las denunció ante el Concilio; muchos años después algunos miembros del clan Li lograron vencerlo definitivamente hasta que sus integrantes desaparecieron. Lo que no me explico es cómo tu madre pudo obtener uno de los brazaletes
-Yo…tampoco sé nada sobre esto-dijo Sakura-pero, ¿qué tiene que ver con mi madre un clan mágico chino? Ella no era una hechicera.
-No sé, Sakura. Aunque le tengo que informar que está equivocada-hizo una pausa por un momento-su madre no era una persona común, ella poseía magia…sé que usted no lo sabía, pero es momento de que se entere. Hace mucho tiempo, después de que naciera su hermano ella se alejó completamente de la magia, yo lo sé porque Nadeshiko era una excelente hechicera y estuvo algunas veces aquí en esta ciudad aunque desconozco el motivo, por eso la conocí, me parecería extraño que haya pertenecido a las Rosas de Oriente
-¿Q-que? No puede ser…mi madre no tenía magia, no es posible-murmuró sorprendida la menor de los Kinomoto
-Entiendo que le sorprende, pero por lo que sé, su padre también lo sabía al igual que su hermano, no se lo dijeron para no preocuparla, trate de tranquilizarse, por favor
-Pero…entonces todo este tiempo he estado viviendo una mentira. ¿Por qué no me lo dijeron? Si ellos sabían que yo también poseía magia-preguntó Kinomoto consternada
-Temo que yo no soy la indicada para explicárselo-continuó Ieran-con respecto a ese tema yo no tengo ninguna información, lo siento. Trataré de investigar más, no debes preocuparte, sé que es difícil pero deberías sentirte orgullosa…su madre fue una hechicera de gran nivel-dijo maternalmente-ahora, con lo de la muerte de su padre…no estoy segura de quién fue el culpable, tal vez este brazalete que te dio Nadeshiko quiere decir que las Rosas de Oriente tuvieron algo que ver, aunque es muy extraño, que yo sepa tu madre no pertenecía a este clan ni a ningún otro, y si así fuera, no habría razón para que las rosas hayan atentado contra tu padre. Lo que sería de gran ayuda sería encontrar a tu hermano, al parecer el sabía algo más sobre esto…
-¡Eso no es posible!-gritó Sakura perdiendo el control-¡mi hermano esta muerto! Igual que mi padre…¡toda mi familia esta muerta!-terminó empezando nuevamente a sollozar
-No estamos del todo seguros, señorita Kinomoto, permítame averiguar, tal vez nos llevemos una sorpresa-pronunció la señora Li, aún guardando la calma-ahora, Xiao Lang, tengo que informarte que es posible tomes el liderazgo del clan antes de lo planeado.
-Pe-pero madre-tartamudeó el aludido que se había mantenido silencioso durante la charla-usted me dijo que eso sería cuando haya cumplido 20 años
-Va a tener que adelantarse, lo que sucede es que ha habido noticias de un asesinato en el Concilio de Hechiceros de Oriente-dirigió su penetrante mirada a la de su menor hijo-el clan necesita un nuevo jefe que pueda resolver los problemas en el Concilio…y temo que yo ya no soy la indicada para esa misión
-Está bien, madre-aceptó Syaoran con la misma seriedad
-Ya no hay nada más que hablar, pueden tomarse el día libre para que descansen un poco, después de todo, sé que estos últimos días han sido difíciles, especialmente para usted Sakura-miró detenidamente a la Card Mistress que aún parecía confundida y que se encontraba sentada al lado de Tomoyo que trataba de animarla-la próxima semana empezarán los entrenamientos, para ti Xiao Lang y también para Meikyo y la señorita Kinomoto, ya que no sabemos a lo que nos estamos enfrentando, parecen haber problemas con el Concilio y también parece que Sakura está en peligro. Tenemos que estar preparados-finalizó y dirigió su mirada azabache a su sobrina- Meiling, por favor indícale su habitación a Sakura, ya que no dormirá en la misma que la noche anterior, sino en una que esté más cerca de las de ustedes-hizo una breve pausa para luego hablarle a su único hijo-vamos a mi despacho, tenemos que hablar-ordenó, a lo que el joven chino hizo un gesto afirmativo y salió del comedor detrás de su progenitora
-Bien Kinomoto-sonrió Meiling-te mostraré tu habitación y luego podremos ir las cuatro a enseñarte un poco más la ciudad-dijo incluyendo a Tomoyo y a Meikyo, luego empezó a subir las escaleras seguida por las tres jóvenes
Llegaron a un amplio pasillo, en el tercer piso de la enorme mansión, estaba finamente adornado con bellos cuadros y las paredes pintadas de color crema, la ojirubí se detuvo finalmente frente a una de las habitaciones cuya puerta parecía hecha de cedro y que tenía grabados de flores.
-Dormirás aquí-dijo dulcemente la joven china mientras abría la puerta dejando ver un cuarto mucho más grande que el que la ojiverde había ocupado la noche anterior, casi como una suite. Las paredes estaban pintadas igualmente de crema pero un poco más claro, sus cortinas eran rosa tenue, hechas de un material muy suave como la seda y al centro se encontraba una enorme cama de 2 plazas que tenía frazadas también color rosa, con apariencia mullida y cómoda. Sakura se quedó asombrada observando cada rincón de la que ahora sería su habitación, parecía diseñada especialmente para ella ya que estaba decorada en sus colores favoritos.
-También tiene baño-indicó Meiling señalando una puerta-Jejeje. Parece que te quedaste muda-rió divertida-no te sorprendas, todas las habitaciones de este piso son así, las del 2do piso no, porque son sólo para huéspedes, pero las de aquí son para la familia y los invitados especiales-sonrió guiñándole un ojo a Sakura que respondió también sonriendo, luego todas salieron nuevamente al pasillo-mira, la habitación que está al lado izquierdo de la tuya es de Meikyo, sigue la mía y al lado derecho está la de Tomoyo-hizo una pausa -las habitaciones de tía Ieran y de las hermanas de Xiao Lang están en el 4to piso. Por cierto, el cuarto que está al frente del tuyo es el de Syaoran-terminó con una sonrisa pícara; Sakura trató de parecer indiferente pero su corazón contradciéndole empezó a latir rápidamente.
-Bueno Saku-dijo la amatista abreviando su nombre cariñosamente-Wei recogerá tus cosas del hotel en el que te estabas hospedando, ¡así que nosotros podemos ir a pasear al centro comercial!-exclamó emocionada
-Está bien, vamos-respondió simplemente la castaña, agradecida por el cambio de tema, después de la breve conversación, las jóvenes se encaminaron tranquilamente hacia las escaleras y luego a la puerta principal, por donde salieron.
oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
-¿Ya me puede decir que sucede madre?-preguntó exasperado un joven de cabello castaño, ya que esa era la quinta vez que le hacía la misma pregunta a su progenitora, quien prefería ignorarlo
-De acuerdo Xiao Lang, ahora sí podemos empezar-respondió al fin, seriamente Ieran Li-no podía decir nada antes porque estaba esperando que Meiling y las demás, salieran de la casa-aclaró su garganta-este es un tema muy importante del que es mejor que ellas no se enteren…todavía-el joven asintió, queriendo mostrar tranquilidad pero en sus ojos se notaba claramente las ansias que tenía por saber qué estaba sucediendo
-¿Quiere hablarme del Concilio?-preguntó interesado
-Sí, pero eso no es lo principal-observó un momento a su vástago-necesito pedirte un favor. Quiero que protejas a la señorita Sakura, ella corre un gran peligro-los ojos del chino se abrieron considerablemente ante el comentario de su madre
-No entiendo, ¿a qué peligro se refiere?
-Temo que ni yo misma lo sé, pero tengo algunas sospechas. Que Nadeshiko haya aparecido en su sueño no es algo común, bien sabes que no es normal que los espíritus se comuniquen con los vivos de no ser que ocurra algo importante. Ese brazalete también me intriga y creo saber quién es el causante de la muerte del padre de Sakura, si mis sospechas son correctas quiere decir que también están buscándola a ella, por eso le pedí que se quede aquí, para entrenarla y para tenerla vigilada en caso de que suceda algo-suspiró-presiento que el asesinato de algunos miembros del Concilio tiene que ver con el clan de las Rosas
-Pero ese clan ya no existe madre, usted me lo contó. Desde que los Li lucharon contra él y lo vencieron cuando empezó a utilizar magia negra para apoderarse del Concilio de Hechiceros de Oriente
-A mí también me sorprende, pero es una posibilidad, necesito descubrir qué relación tenía la madre de Sakura con ese clan, tal vez así ate los cabos sueltos-quedó en silencio-hijo, ya entendiste lo que te quiero decir, necesito que cuides a la señorita Kinomoto y también que te encargues de entrenarla personalmente, he notado que su nivel de magia ha bajado considerablemente. Ya puedes retirarte, tengo que empezar con la investigación
-Sí, está bien. No se preocupe, yo me encargaré-asintió el pequeño lobo-adiós madre-hizo una reverencia y salió de la habitación muy preocupado. "¿Y ahora que voy a hacer? Sakura está en peligro y yo debo entrenarla, aunque parece que ella tiene algo contra mí", suspiró cansinamente, "Espero que todo salga bien."
oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
El más famoso centro comercial de la ciudad de Hong Kong se encontraba en ese momento lleno de gente, a pesar de ser un día de semana habían muchas personas comprando algunas cosas y otras solo paseando y disfrutando de una fresca tarde, eso es lo que estaban haciendo un grupo de jóvenes, todas parecían estar disfrutando el paseo, especialmente dos de ellas, ambas con cabello azabache y ojos rubíes y amatistas respectivamente que caminaban delante de las otras dos con pasos decididos y paraban en cada una de las tiendas para salir siempre de ellas con alguna nueva bolsa en la mano, las castañas sólo las miraban curiosamente admirando la gran vitalidad de sus amigas.
-Ya por favor, estoy cansada-suspiró la ojiverde-hemos estado caminando por más de 5 horas, ¿por qué no nos sentamos un momento?-sugirió
-¡Sii! Por favor Meiling-secundó Meikyo-tú y Tomoyo han entrado a cada una de las tiendas
-Pero chicas, aún faltan muchas más-dijo la amatista-además me falta comprar telas para hacerle unos divinos trajes a Sakurita-sonrió entusiasmada
-Ni que fuera tan tarde-añadió la ojirubí observando su reloj-¡no puedo creerlo! ¡Son las 3 de la tarde!-exclamó-Creo que por eso dicen que el tiempo se pasa rápido cuando estás entretenida. Será mejor que vayamos a almorzar, conozco un restaurante donde sirven la mejor comida-dicho esto las guió hacia un enorme local de hermosa fachada cuyo letrero rezaba: Comida Oriental.
-Un momento-comentó apenada Tomoyo-aún me faltan las telas que necesito, será mejor que vaya a buscarlas
-Te acompaño Daidouji-dijo la joven Li-yo también quiero ver otras tiendas-sonrió-Kinomoto, Meikyo, vayan entrando para que separen una mesa, enseguida volvemos-salió del lugar acompañada de la ojiazul, mientras las otras dos entraron y se sentaron en una de las mesas para cuatro personas como lo había pedido Meiling.
-Bueno, solo hay que esperar-suspiró la descendiente de los Ming con una sonrisa
-Sí, eso creo-respondió también Sakura devolviendo el gesto-y dime Ming, ¿cómo es que llegaste a vivir en la mansión de los Li?-cuestionó, eso la había intrigado desde el primer momento en que la vio
- Me puedes llamar Meikyo-le sonrió
-Está bien, entonces tú también me puedes llamar Sakura-correspondió al gesto
-De acuerdo, pues…lo que sucedió es que mis padres estaban en el Concilio de Hechiceros de Oriente, pero ellos murieron cuando yo tenía más o menos 12 años, por eso soy la última descendiente de mi dinastía. La señora Ieran me ofreció vivir en su casa y bueno, acepté. Es todo.
-Yo…lo siento, no sabía-dijo arrepentida
-Descuida, no te preocupes, ¿tú ya conocías a Mei Ling, Xiao Lang y Tomoyo verdad?-Meikyo pensó que era su turno de hacer preguntas
-Así es, a Tomoyo desde que empecé la primaria y a Meiling y Li porque fueron a Japón por lo de las cartas Clow-sonrió-parece que te llevas muy bien con ellos
-Sí, todos en la mansión me han tratado muy bien, a pesar del pequeño problema que hubo, y de verdad se los agradezco especialmente a Xiao Lang-su mirada se entristeció un poco
-¿Qué problema? ¿Pasó algo malo?-preguntó interesada la flor de cerezo por haber escuchado el nombre del menor de los Li
-Es que Xiao Lang y yo…
-¡Ya llegamos!-exclamó Daidouji muy animada interrumpiendo a la joven Ming
-Que bueno-rió Sakura olvidando por un momento su conversación con Meikyo-la verdad es que tenía mucha hambre
-Yo igual-sonrió también la otra castaña-¿encontraron lo que necesitaban?
-¡Claro! Si no…¡no hubiéramos regresado!-dijo Meiling con decisión ocasionando las risas de sus acompañantes, las dos recién llegadas se sentaron y todas juntas ordenaron algunos platos de comida que como había dicho la pelinegra, era realmente deliciosa. Luego de almorzar siguieron conversando por un buen rato para regresar a eso de las 6 de la tarde a la mansión
oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
-¡Estoy agotada!-exclamó Tomoyo sentándose en uno de los muebles de la hermosa sala
-Todas estamos así-aceptó Meiling repitiendo la misma acción que la amatista-¡pero tienen que admitir que fue un día excelente!
-¡Eso nadie puede negarlo! ¡Encontré ropa preciosa para Saku-chan!-volvió a exclamar la ojiazul con estrellitas en los en los ojos mientras la recién nombrada reía nerviosamente
-Señorita Sakura, gusto en verla-saludó el mayordomo de los Li entrando en aquel lugar
-Igualmente Wei-sonrió
-Ya recogí sus maletas del hotel, están en su habitación por si desea verlas-dijo amablemente el anciano-me tengo que retirar. Adiós jovencitas
-Adiós-respondieron las cuatro chicas en coro
-Creo que iré a mi habitación-propuso Kinomoto-quiero darme un baño
-¿No vas a cenar?-cuestionó la joven Li con los ojos cerrados, el paseo por el centro comercial sí que la había cansado.
-Jejeje, creo que no Meiling, con lo que almorzamos…no comeré hasta la próxima semana-rió la mencionada, al parecer su buen humor había regresado al pasar tiempo con sus amigas.
-Yo estoy igual, tampoco cenaré-apoyó la pelinegra a su prima-vamos a tu habitación Sakura, necesito preguntarte algo-finalizó empezando a subir las escaleras acompañada de la Maestra de Cartas, dejando en la sala a las dos muchachas chinas.
Sakura apenas llegó a su habitación se "tiró" literalmente a la mullida cama, le dolía cada parte de su cuerpo, después de pasar un largo día conociendo la ciudad de Hong Kong; frente a la sonrisa divertida de la amatista.
-Recuérdame nunca más salir de compras con Meiling-suspiró agotada la castaña
Tomoyo rió graciosamente-De acuerdo Sakura, me alegra que te encuentres de mejor humor-tomó una actitud seria-estaba muy preocupada por ti
-Tranquila Tomoyo, ahora me encuentro mejor. Me divertí mucho con ustedes pero sabes, tengo una pequeña duda que tal vez tú puedas resolver.
-Sí claro, dime-asintió la morena sentándose también en la cama
-Pues, hoy en el restaurante antes de que vinieran estuve hablando con Meikyo y conversando un poco sobre nuestras vidas.
-Ah ya veo. Meikyo es una chica muy amable, en el tiempo que la conozco me ha caído muy bien
-Sí, a mi igual, mas ella dijo algo sobre que agradecía todo lo que la familia Li había hecho por ella a pesar del pequeño problema, especialmente a Li, ¿sabes a que se refiere con ese problema?
Con este comentario el rostro de Tomoyo palideció y su mente empezó a preguntarse si debía decir la verdad o mentirle a su mejor amiga para evitar que sufra-Pues verás Sakura, lo que pasó es que…-en ese momento la parte que quería decir la verdad ganó la batalla-por lo que me contó Meiling, Meikyo empezó a vivir en la mansión desde que tenía 12 años y la señora Ieran le ofreció eso con el propósito de que ella…se convirtiera en la prometida de Syaoran-terminó nerviosamente la pelinegra
-Ahh…entiendo-murmuró suavemente Sakura, esa respuesta le había caído como un balde de agua fría sin planeárselo
-Ellos se comprometieron poco después de que Meikyo llegara-continuó Tomoyo-ya que el Concilio aceptó que ella era la candidata perfecta para ser la esposa del próximo jefe del clan Li porque tenía magia muy poderosa y era de una de las dinastías más antiguas y prestigiosas de China. Meiling también dijo algo de que al principio a Syaoran no le gusto la idea, pero luego empezó a llevarse mejor con Meikyo hasta que hace poco, creo que 2 años atrás, ambos por acuerdo mutuo terminaron el compromiso, aunque nadie sabe la razón, parecían de verdad enamorados. Después sólo han seguido siendo buenos amigos-concluyó
-Era eso…-dijo con voz débil la ojiverde-¿por eso Li dejó de escribirme, no es cierto?-preguntó con amargura
-Supongo que sí… ¿Estas bien Sakura?
-¡Por supuesto! ¿Por qué no lo estaría?-fingió una sonrisa
La amatista decidió no hablar más sobre el tema, ya que sabía que por más que su amiga se hiciera la fuerte, de verdad estaba dolida, en su rostro se formó una sonrisa pícara-Sakura, yo te quería hablar de otra cosa. Yo creo que a ti te sigue gustando Syaoran…¿no es cierto?-las mejillas de la aludida se sonrojaron violentamente-no digas nada, tu rostro me lo confirma-rió la hija de Sonomi
-¡Claro que no!-exclamó tratando de que su ritmo cardiaco volviera a la normalidad-yo sé que lo que sucedió entre nosotros fue solamente un juego de niños, niños que creían estar enamorados-dijo un poco más calmada
-Bueno, si tú lo dices-rió pícaramente de nuevo-sólo te digo que…no sé si Syaoran sigue enamorado de Maikyo, sin embargo estoy segura que ella sí de él, así que tienes una rival. Buenas noches-volvió a reír y salió de la habitación dejando a la Card Captor con la palabra en la boca y con las mejillas color carmesí.
Había pasado una hora desde la plática con Tomoyo, en la que se había estado preguntando cuáles eran sus verdaderos sentimientos…ni ella misma lo sabía. Cuando aún vivía en Japón estaba segura de que lo que había sentido alguna vez por Syaoran Li era sólo cariño, confundido con amor y que debía quedarse en el pasado, y allí lo había dejado, bien enterrado en el pasado. Pero ahora, sin saber porqué, al reencontrarse con él ese sentimiento estaba queriendo aparecer de nuevo. Sin saber porqué, se sonrojaba cada vez que estaba muy cerca de él o cuando lo nombraban, y su corazón empezaba a latir violentamente sin poder controlarlo, y además se veía varias veces con la tentación de llamarlo por su nombre como cuando niños.
Su mente estaba demasiado confundida, no podía organizar sus pensamientos, así que volvió a su idea original de tomar un relajante baño para despejar un poco sus ideas. Se dirigió a la puerta blanca que Meiling le había indicado como el baño y entró rápidamente, al igual que la primera vez que vio su habitación, se quedó asombrada, las paredes estaban cubiertas por losetas color blanco con una cierta tonalidad rosa difuminada, y en el centro del cuarto se encontraba un enorme jacuzzi del mismo color que las losetas, al lado de este, un estante lleno de toallas, sales de baño, burbujas, esponjas, aromatizantes y objetos por el estilo. Sin pensarlo dos veces giró la llave de la ducha dejando caer el agua hasta que la tina se llenó completamente, luego echó el polvillo que eran las burbujas y por último un aromatizante con olor a cereza. Se desvistió tranquilamente, no tenía nada prisa, y entró al jacuzzi dejando que el agua se llevara sus problemas, y funcionó…luego de estar tan sólo unos minutos allí, se olvidó del tiempo y del lugar en donde estaba y se dedicó a disfrutar de aquel momento que se estaba dedicando a ella misma, ya que con la rutina de Tokio, había pasado mucho tiempo desde que no lo hacía.
Los ojos de la flor de cerezo se fueron abriendo pesadamente, al parecer el olor embriagante del aromatizante había hecho que se durmiera un buen tiempo. Salió pausadamente de la tina y envolvió su cuerpo en una toalla, e hizo lo mismo con su cabello. Regresó a su cuarto y se sentó en la cama, verdaderamente el agua la había ayudado a sentirse mejor. Sacó una pijama de su maleta, esta era un conjunto de dos piezas color celeste, una especie de playera suelta con un short corto que era lo más indicado para el clima tropical de la ciudad; su cabello lo dejó completamente mojado y solo lo peino para que cayera sobre sus hombros de forma natural.
Se metió a la cama casi inmediatamente, ya eran las 10 de la noche, había dormido por más o menos 2 horas, así que en ese momento no tenía ni pizca de sueño. Luego de dar vueltas en la cama por bastante rato, su garganta se empezó a secar, era una sensación insoportable por lo que no le quedaba otra opción: tendría que bajar a la cocina por un vaso de agua; un escalofrío le recorrió todo el cuerpo, a pesar de sus 18 años, todavía no había superado aquel miedo a los fantasmas, y seguramente como ya era muy tarde, nadie se encontraría despierto, dejándola sola en una gigantesca casa. Por un segundo pensó en despertar a Tomoyo…mas desechó la idea velozmente, no era justo molestar a su amiga por temores infantiles. Tomando valor se levantó y salió de puntillas al pasadizo, no quería despertar a nadie, y menos a aquel joven que dormía en la habitación de enfrente.
Para su buena suerte, recordaba con exactitud el camino que debía seguir para llegar a la cocina, cruzó el oscuro comedor pasando antes por la sala que estaba iluminada por la luz de las estrellas que entraba por los ventanales.
La cocina tampoco tenía luz como ya lo suponía y estaba a punto de abrir la refrigeradora y sacar un vaso con agua para luego irse de allí más rápido que un rayo, cuando descubrió una silueta moviéndose cerca de ella…
-¡Ahh!-gritó con todas sus fuerzas la joven-¡fa-fantasma!
-Silencio, vas a despertar a todo Hong Kong-la reprendió en un susurro una voz divertida que provenía de aquella misma silueta, fue entonces cuando Sakura descubrió unos penetrantes ojos observándola detenidamente, cuya tonalidad tan especial sólo podía pertenecer a una persona…eran ámbares
-¿L-Li?-preguntó nerviosa, aunque ya sabía la respuesta a pesar de que sólo podía ver el rostro del chico, ya que estaba muy oscuro
-Sí, ¿a quien esperabas? ¿A un fantasma?-rió divertido el castaño, parecía haber olvidado el pequeño incidente de la mañana
-Pues…no lo sé-respondió fríamente recordando la conversación con Tomoyo-¿qué haces aquí? ¿Acaso es una costumbre china el asustar a sus invitados durante la noche?-dijo irónicamente
-Perdone su majestad-hizo una reverencia todavía riendo-pero si es MI costumbre bajar todas las noches por un vaso de agua, no es mi culpa que seas una niña miedosa y te asustes por eso
-¡Yo no soy una niña miedosa!-gritó enfurecida la ojiverde-y ade…-pero no puedo continuar porque uno de los dedos del ambarino se encontraba sobre sus labios sellándolos suavemente
-¿Tú no sabes lo que es silencio verdad?-dijo soltándola-¿o es que quieres despertar a mi madre y hacer que me gane un buen regaño?
-Tal vez eso es lo quiero-contestó enfadada-te lo merecerías por estarme molestando.
-¡Ja! Ahora resulta que yo te molesto, desde que llegaste he tratado de ser amable contigo, pero no, ¡a la señorita le gusta pelear!-ahora él fue el que alzó la voz, al final…no había olvidado el "incidente matutino".
-Yo no te he…
-Vas a escucharme a mi, Kinomoto-la interrumpió-quiero saber, y quiero saber ahora, porqué me tratas de esta forma-exigió tomando una actitud desafiante
-¡Cínico!-exclamó enfurecida-¡¿cómo te atreves a preguntar eso si tú sabes por qué?!
-Te equivocas, no entiendo-guardó la calma, sus intenciones no eran pelear sino aclarar todo
-¿Cómo quieres que te lo explique? ¿Con dibujitos?-preguntó irónicamente, de nuevo
-¿Puedes dejar de responderme con otra pregunta y dejar de usar ese maldito tono irónico?-lo había intentado, había intentado tener paciencia, pero esa joven en verdad tenía el poder de sacarlo de sus casillas
-¡Yo hablo como quiero! Y si tanto te haces el idiota y no quieres entender, pues te lo voy a explicar-tomó aire-¡Te trato así porque todo es tu culpa! Por ti sucedieron todas las desgracias en mi vida-empezó a bajar el tono de sus voz
-Lo siento…-Sakura no pudo evitar la sorpresa, al parecer se estaba disculpando-pero no te comprendo-el rostro de Sakura se enrojeció de ira. Que tonta había sido, estaba claro que jamás oiría una disculpa por parte de Li Syaoran
-Debí imaginarlo, ¡no creo que alguien como tú pueda entender algo!-lo miró acusadoramente-¡No te importaron mis sentimientos! Simplemente te olvidaste de que yo existía, por ti es que sufrí tanto, y dejé de usar la magia, porque me sentía sin fuerzas para hacerlo ¡Y por no usar la magia perdí a los seres más importantes en mi vida! Si yo hubiera tenido magia en aquel momento mi padre no…-las lágrimas empezaron a salir nuevamente de sus ojos-¡entiende que toda mi vida se destrozó por tu culpa!-descargó todos aquellos sentimientos, acumulados durante tantos años, esos sentimientos que la habían lastimado todo ese tiempo
El menor de los Li se quedo completamente paralizado ante esa confesión, él no tenía idea de que la joven de ojos jade estaba sintiendo todo ese dolor y ese rencor hacia él, simplemente no lo entendía, él en ningún momento quiso hacerle daño, no podía evitar sentirse culpable…sí…terriblemente culpable, había pensado que lo mejor para ambos era separarse definitivamente, no quería hacerla sufrir, eso era lo que menos quería…y fue lo primero que hizo. Hoy es que se daba cuenta y se arrepentía por haber cortado la comunicación con la antigua Card Captor, tenía que hacer algo para solucionar las cosas. Sabía que con una disculpa no solucionaría nada, mas tenía que intentarlo. La indefensa mujer frente a él estaba demasiado dolida, triste, y peor aún, lo culpaba de todo.
-Sa-Sakura-llamó temeroso por su reacción-yo no…
-¡No! Claro…sé lo que vas a decir, que no lo sabías, que jamás creíste que iba suceder algo así. ¿Pero sabes que Li? No me interesa, no quiero saber nada más de ti. ¡Maldita la hora en que tuve que volver a verte! Siempre supe que esto iba a pasar, y era lo que más temía, escuchar tus estúpidas explicaciones-las lágrimas seguían saliendo sin control de sus orbes esmeraldas pero un hecho hizo que su corazón se parara de repente. Unos brazos masculinos la estaban envolviendo en un cariñoso abrazo…que quería representar una sóla palabra: "Perdóname". Y que sin querer la hacían recordar uno de los tantos momentos que había pasado con el dueño de esos protectores brazos: el día en el que justo élla había consolado en el parque del Rey Pingüino, cuando sufría por el amor de Yukito, ahora era lo contrario, sufría por el mismo joven que la estaba consolando, sufría por él.
-Lo siento, en verdad Sakura, yo jamás quise hacerte sufrir, nunca…-susurró el joven chino separándose de un poco de ella
-Yo…yo…-no sabía que responder, por una parte moría por perdonarlo y olvidar todo pero por otra, quería dejarlo con aquel sentimiento de culpabilidad
-Por favor Sakura…-repitió el ambarino mirando intensamente a la esmeralda
-Yo no…no puedo perdonarte-ya no había nada que hacer, su orgullo había ganado-te voy a proponer algo: tú no te acercas a mí y haces como si no existiera, y yo haré lo mismo contigo. Hablaremos únicamente cuando sea un asunto demasiado importante-volvió a su actitud cortante
-Lamento decepcionarte, pero por si no te has dado cuenta vivimos en la misma casa, iremos a la misma preparatoria y mi madre me pidió que te entrene PERSONALMENTE, así que de alguna forma tendremos que vernos y hablarnos-respondió el menor de los Li con una sonrisa de triunfo.
-Bien…tal vez tengas razón. Eso no significa que tengamos que ser amigos, así que me da igual si tú no quieres aceptar mi trato, sólo te ignoraré-hizo una pausa-y creí haberte dicho que no me llamaras por mi nombre-concluyó fríamente
-Lo siento, creo que empiezo a tener mala memoria-respondió utilizando el mismo tono irónico que ella-"Ni creas que me rendiré tan fácil Sakura…logaré que me perdones"-pensó
-Mejor me voy, venía por un vaso de agua, pero tu ya me quitaste las ganas y me arruinaste la noche-dijo ásperamente siguiendo su camino de vuelta hacia su habitación
-Está bien. Buenas noches-se despidió divertido Syaoran, observando la fina figura de la joven subir despacio las escaleras-"Lo siento mucho Sakura, pero aunque te moleste…voy a buscar alguna forma para que nos llevemos mejor"-se dijo con una sonrisa antes de dirigirse de nuevo a su habitación.
----Fin del 4to cap----
Bueno…otro capítulo terminado…oh! Pobre sakura…la hice sufrir mucho en este cap…pero es que así tiene que ser las cosas…y no me quieran matar por como se están llevando saku y syao u.u porque…creanlo a mi también me duele…me encanta verlos felices y juntos pero este encuentro nocturno es la base para que todo se arregle! jeje xP aunque parezca que Sakura destesta a Syaoran porque lo culpa de todas sus desgracias…pero como se habrán dado cuenta…también esta confundida porque no sabe si sigue enamorada de él…D ven todo tiene una parte buena así que no me maten por favor…que todo va a mejorar n.nU
Muxas gracias todos por sus reviews…aquí dejo los agradecimientos y perdón por no actualizar en siglos si?
juchiz: ola! Muxisimas gracias x dejarme un review jeje aquí te dejo la actualización espero que la leas! Que te puedo decir…a mi también me encantan tus fics y aquí espero la continuación jeje aunque eso ya lo sabes. Muxos besos! nn
Celina Sosa: nihao! gracias por dejar review en todos los caps y parece que tienes razon…Syaoran está confundido y no sabe que es lo que 100te… q sakura…sera q siguen enamorados? Tal vz parezca q se odian pro no s asi d vrdaa -…weno me despido. Saludos
Hikari Katsuragi: olas! Que bien q t gusto l reencuentro…y no te preocupes…antes pensaba poner a la chica esta Ming como prometida de Syaoran pero antes de publicar el fic cambié d opinión…y vas a ver ella va ser un tipo d "clave" para que saku y syao sten juntos de nuevo…aunque tal vz d algunos problems jeje n.nU se q debi haber actualizado antes pero…no pude la vrdaa…weno aora si me despido. Besos i saludos
Eso es todo otra vez perdonen x no actualizar pero c me fue la inspiración por un tiempo…por eso les dejo aquí 1 cap un pokito + largo para compensar mi error jeje…espero q ntiendan. No se olviden d djar reviews aunke sean xikitos! Muxicimos besos i saludos a todos ñ.ñ
HiKaRi-09
