Londres, Inglaterra.

—Así que ella tenía razón –se pronunció Fye mientras cargaba el cuerpo lánguido de Tomoyo—. Ella nunca te importó.

Eriol se incorporó de su cama bañado en sudor. Una pesadilla. No. Un recuerdo, las últimas palabras que pronuncio Fye al finalizar la batalla en el gimnasio. Como odiaba a ese tipo, y como se detesto así mismo ante el recuerdo, la había dejado, habría permitido que ella resultara dañada en ese momento, su única preocupación había sido proteger a Li y Sakura.

Cuando en mitad de la batalla Fye dejó caer los duros picos de hielo, Eriol comprobó que solo tres de ellos eran reales y el resto mera ilusión, dos caerían directos sobre Sakura y Li, el restante sobre Tomoyo. No dudó en arrojarse a salvar a la pareja, una vez puestos a salvo se dio cuenta de que no había rastro de Daidouji.

—Ella aseguro que en caso de pelea protegerías a tus aprendices –decía Fye sin hacer caso de la agitación del otro mago, el cuerpo del rubio resguardaba a la morena de mirada malva—. Eres muy divertido mago de las puertas, pero ya nos veremos en otra ocasión.

El rubio desapareció llevándose consigo a la morena. Todos despertaron y en el gimnasio pareció que nunca había ocurrido nada.

Eriol…

El mago se giró buscando la imagen de Tomoyo, había escuchado su nombre pronunciado por ella, pero como siempre se encontraba solo. Aunque no todo el tiempo, a veces había despertado de la misma forma pero entonces encontraba a Kaho dormida junto a él. Pasado algún tiempo se dio cuenta que seguía justo como quería.

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FIRE & ICE

Capítulo III: ¿Febrero qué?

POR: Gaiasole

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Personajes de CLAMP

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Tokio, Japón. Cinco años atrás.

—¿Un consejo? De todos mis descendientes me tenía que venir a topar contigo Li.

—¿Me vas ayudar o no Eriol?

Tuve que sonreír ante la típica cara de Shaoran, entrecejo fruncido hasta las narices y esa mirada que siempre echa chispas cuando se enoja, sus gestos a los dieciocho siguen siendo muy parecidos a los que tenía a los once años, la verdad, era igual de divertido que en ese entonces.

—¿Por qué me pides consejo a mi Shaoran?

—Eriol, seguro que sabes cómo festejar el catorce de febrero mejor que yo –Li aumentó la suspicacia en su mirada al decirme—. ¿Entre tus malditas memorias no sabes una forma original de festejarlo?

—Nunca he puesto mucho empeño en eso –reconocí y por un momento incomodo sentí que él me miraba con cierta lástima—¿Por qué no festejas a Sakura como lo hacen todos los novios? Chocolates y besos, seguro eso le gusta.

—Usualmente le hubiera preguntado a Tomoyo pero últimamente ella está un poco distraída.

Creo que para mi amigo fue una revelación ver cómo era mi turno de parecer enojado.

—Oye Li, ¿Vamos a jugar o seguir charlando? –él me miró con curiosidad por mi forma brusca de cambiar el tema pero igual me siguió en mi afán de jugar.

Me encrudecía recordar lo que había pasado apenas hace dos días en el gimnasio, Fye D. Flourite me había retado a un duelo de magia no para probar quien era el mejor, sino para ver hasta dónde era capaz de llegar cada uno. Y yo había llegado más lejos que él, habría permitido que Daidouji muriera y eso era algo que no se lo disculpaba a él, pero todavía menos a mí.

—¡Todos a calentar! –gritó Li como siempre hacía cuando empezábamos el entrenamiento de fútbol—. ¡Denme veinte!

Hacer flexiones no me era particularmente divertido, miré con malestar a mi castaño amigo pero una distracción de largas piernas me hizo gritar en ese instante.

—¡Ahora vengo! –Antes de que alguien me pusiera el alto, salí corriendo de ahí rumbo al salón de música—. ¿Daidouji?

Duele decirlo, pero en el momento en que se giró me sentí el mayor imbécil del mundo, ella era hermosa, poseía una serenidad y una belleza que dejaban sin aliento, su mirada violeta lejos de acusarme parecía libre de sospecha, y yo estuve a punto de arrebatar su vida de este mundo, ¿Es que Fye no le había contado nada?

—Hola Eriol, pensé que estabas jugando –decía mientras se sentaba frente al taburete del piano, por una extraña razón parecía no querer verme—. ¿Buscabas a Sakura?

—Si quisiera encontrarla solo necesitaría buscar su energía –respondí con más voz de la que debería haber usado, ella pareció incomodarse de pronto, lo noté por su mirada que se clavaba en el piano con rigidez.

—A veces se me olvida, disculpa.

—No te disculpes Daidouji, yo soy quien estoy avergonzado –me es frustrante no tener idea sobre sus reacciones, en ese sentido seguía sin percibir su energía—. ¿En qué momento de mi pelea con tú amigo mago perdiste la consciencia?

—Mi amigo el mago –la mire rozar con los dedos el piano—. No estoy convencida de que sea mi amigo, igual que tú no lo eres Eriol, si te soy sincera no recuerdo básicamente nada. ¿Hay algo más que quieras saber o puedes dejarme en paz ahora?

Su respuesta no me agrado, no acostumbro a la mala educación y la suya ahora mismo me resultaba intolerable, salté dentro del salón sin hacer caso de como en su boca se formaba una perfecta O y su mirada adquiría un brillo de enojo curiosamente parecido al de Li.

—Yo debería ser quien este molestó –acusé.

—¿Si? Dime exactamente porque deberías ser tú el molesto, no fuiste tú el que perdió la conciencia en medio de una batalla de dos imprudentes, y luego despertaste en casa con un cardenal del tamaño del mundo en el rostro, puede que tu no tengas que dar explicaciones a nadie Eriol, pero te aseguro que a mi madre no le hizo gracia.

Me sentí avergonzado al ver como ella se retiraba un mechón de pelo del rostro, y entonces entendí la razón para desviar su cara, no era que estuviera enojada, posiblemente estaba más bien avergonzada, un moretón de tonos verdes y morados cruzaba su rostro desde el ojo hasta la sien izquierda, pero no conseguía comprender como ese golpe había llegado a su cara.

—¿Has preguntado a Fye?

—¿Preguntarle qué cosa?

De nuevo estoy incómodo, dos veces en un solo rato. Vaya récord. No me había preocupado saber que había sido de Daidouji luego de que mi nuevo enemigo se la llevara, de hecho en las clases había hecho todo lo posible por ignorarla, si ella no hubiera cruzado el campo de fútbol probablemente yo no estaría aquí sufriendo turbaciones que en otra ocasión me hubieran resultado ajenas a mi persona.

—Mañana es febrero catorce —dije para salir al paso—. ¿Tienes planes?

—No.

—¡Ah entonces seguro puedes ayudar a Li! No sabe qué hacer con Sakura mañana. Ya nos veremos.

Es la primera vez que me parece que la dejo tan descolocada, con esa momentánea victoria salí disparado de regreso a la cancha. De pronto sentía cosas que nunca antes he sentido, un nerviosismo impropio, y un pensamiento que regresa una y otra vez. Darme cuenta de que esas reacciones se originan por lo mismo, dar cuenta de lo mucho que me ocupa saber lo que piensa esa chica, mis reacciones hacia ella se precipitan a un abismo, empiezo a caer, en esa caída libre que todos padecen en alguna ocasión. Ella me gusta de una forma que sólo Kaho había conseguido gustarme.

…: E&T: ۞

—¿Daidouji?

—No vendrá profesor –comentó Sakura durante la primera clase—. Se encuentra enferma.

Li levantó las cejas al ver mi desconcierto, no me di cuenta pero había hecho un sonido extraño con la boca al escuchar a Sakura.

—Solo tiene un resfriado Eriol, no necesitas mostrarte tan preocupado –escuche decir a Yamazaki.

Ya le iba a aclarar lo poco que me importaba la salud de Daidouji cuando note varias quejas de tristeza a mí alrededor, todas ellas provenientes del género masculino, una chica sonrió y se apuró a decir:

—Parece que hoy Tomoyo no recibirá todos los regalos de sus admiradores por el catorce de febrero.

—¡Pero yo puedo entregárselos! Seguro que hoy le animan mucho más –las palabras de Rika renovaron los ánimos de los chicos. Y entonces di cuenta de las bolsas de regalo y flores que ocupaban la banca vacía, ¿Pero que era todo eso?

—Dejen el juego, tenemos clase –el profesor sonrió mientras anotaba en la pizarra: Literatura del S. XV.

Todos retornaron su atención en tomar nota, yo apenas hice un garabato. Estaba más ocupado en explicarme porque me molestaba tanto ver que la banca vecina a la mía estaba llena de cosas. Le estuve dando vueltas todo el rato hasta que llego el tiempo de salida. Con desagrado note como Rika recogía todos los presentes y anunciaba que ella se encargaría de llevarlos a la residencia Daidouji.

—¿Te importa si voy yo también? —pregunte con una sonrisa que como siempre, noté, en Rika no causaban efecto alguno.

—No hay problemas Eriol, de hecho me harías un favor –con horror la vi señalar fuera del salón donde se encontraba un peluche de oso que medía un metro y era tan gordo como el rey pingüino en el parque, o al menos eso me pareció a mi desde la distancia que lo vi—. Puedes llevarlo.

…: E&T: ۞

—La señorita Daidouji no se encuentra –dijo la sirvienta.

—Tal vez salió con alguien –susurró Rika. Yo la mire enojado y ella pareció notarlo por lo que se removió incomoda—. Igual y su novio.

—¿Que novio? –pregunté con brusquedad.

—Eso, que novio –interrumpió una tercera voz—. Gracias Yori. Ya atiendo yo a los invitados, ustedes deben ser Rika y Eriol.

La tercera voz resulto un varón de pelo negro y mirada gris, a Rika debió parecerle atractivo porque de repente parecía ligeramente sonrojada y nerviosa, yo estudie con más detenimiento a ese nuevo ser y con horror me di cuenta que no sentí su energía, solo había otras dos personas las cuáles era incapaz de percibir, una era Fye y la otra era...

—Por favor pasen, llámenme Tom soy un primo muy, muy lejano de Tomoyo –al decirlo no deje de notar su tono de ironía. De primo nada, ese hombrecito moreno era la propia Tomoyo. Y entonces vi el ligero tono verde en su mejilla, cerca de su ojo, ¿Sería posible que aquello que vi ayer no hubiera sido un simple moretón? Tal vez solo era una clara señal de hechizo, una que Fye me hizo ver de forma muy clara y que yo no quise atender, preocupado como estaba en huir de mi propia culpa.

—¿Por qué no llevas el oso Tom? –le arroje el muñeco, el oso fue el pretexto para que fuéramos a un lugar aparte, mientras Rika se quedaba en el salón esperando la limonada y los pastelillos que se le habían ordenado a Yori.

—Te diste cuenta muy rápido –dijo Tomoyo—. ¿Qué te parece mi apariencia de hombre?

—¡Horrible! –dije fuera de mí, apenas el día de ayer apreciaba su serena belleza femenina y de repente estaba frente a un tipo de mi altura con rasgos masculinos y mirada penetrante que nada tenía que ver con la coquetería delicada a la que estaba acostumbrado a ver en ella.

—Pues a mí me gusta –decía en tono de reto, a la espera de que yo de nuevo la contradijera—. Aunque espero no tener que quedarme así por siempre, ya le deje un mensaje a Fye para que venga a curarme, me parece que fue él y no tú el causante de esto, por lo que tú me diste a entender ayer, algo tiene que ver con lo que paso en el gimnasio, el aparente moretón, mi pérdida de memoria o que Sakura y Li tampoco hayan comentado de algún suceso extraño en la escuela. Quiero que él me cuente todo, ya que tú pareces tan recio a hacerlo.

Le iba a explicar que yo podía regresarla a su forma femenina cuando el timbre de la casa sonó de nuevo.

—Iré a atender, tal vez sea él –me anuncio y antes de poder reaccionar él salió directo a abrir la puerta.

Pero no era el otro mago, era Sakura, Li y Chiharu. Tom dio la misma explicación a ellos que a nosotros, y sin saber cómo, de repente todos estábamos organizados en parejas y con una fiesta de catorce de febrero en toda regla, Sakura con Li, yo sin explicación alguna con Chiharu y Rika con Tom. Me quería subir por las paredes.

—Pon mejor cara —me decía Li—. Chiharu peleó con Yamazaki y justo hoy, así que haz todo lo posible por agradarla.

—Si –interrumpió la voz juguetona de Sakura que me señalo con un dedo—. Tienes mucho que explicar Eriol. Primero, porque dice el primo de Tomoyo que ya lo conocías, ¿Y nunca dijiste nada? Segundo, debiste detener a Yamazaki de recibir un chocolate de esa chica, ocurrió frente a ti y no hiciste nada por detenerlo, y tercero, ¡Quita la mala cara y diviértete!

Tuve que hacer caso, de repente la música y los bocadillos parecían ser algo razonable, me acerque para hablar con Chiharu y ella reacciono bien, era una chica divertida aunque demasiado centrada, tal vez por eso hacia buena pareja con Yamazaki que siempre complicaba todo y era inmune a toda regla. En un intervalo de tiempo las chicas parecieron reunirse de pronto en un lugar aparte y eso me llevo a unirme a Li que platicaba con el primo Tom.

—Eres muy parecido a Tomoyo.

—¿Lo crees Li? –Tom sonrió—. Tú eres tan simpático como decía ella.

Yo rodé los ojos, en eso el sonido del timbre anuncio una tercera llegada. Me relaje al ver que era Yamazaki, la escena fue de lo más entretenida, él disculpándose con una Chiharu que desde el principio ya lo había perdonado, Sakura y Li emitiendo risitas y Rika, ella de repente parecía entretenida con un mensaje en su móvil, la vi desaparecer de ahí con premura. Me quede junto a Tomoyo, pensé que por fin las parejas eran las correctas, aunque el género no. No me atraía nada acariciar la mejilla con barba de Tom, hubiera preferido la tersura de mi belleza amatista.

—¿Mi belleza? –me pregunté en voz alta.

—¿Que dices Hiragizawa?

El que Fye la convirtiera en hombre justo este día no podía ser casualidad, él ya había probado mis límites. Y ahora probaba mis debilidades, y ella era una debilidad inesperada para mí.

Continuará…

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^_^ ¿Y bien? Espero que les haya gustado chicas, me han pedido algo de romance...ya pronto, me han pedido tambien que resuelva lo del matrimonio, para eso si falta un poco más, pero el asunto que llevo a Fye a esa dimensión ya se resuelve en el capitulo que viene. Me alegra mucho ver personitas que ya han leido otros fics mios de esta misma pareja, muchas gracias por su apoyo, espero que todo este misterio, humor y romance os sigan gustando. Nos vemos prontito, ¡Ciao! =)

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:. Review Reply

Nuleu Strack: ¡Ah! Me ha emocionado mucho ver un comentario tuyo, siempre me da gusto verte en mis historias xD Como siempre tus comentarios me animan muchísimo, este fic lo llevo preparando desde hace tiempo, tenía muchas ganas de escribir de la pareja Eriol y Tomoyo, no veo demasiados fics nuevos de ello, lo que es una lástima, jeje esta historia también tiene su misterio y varias sorpresas. El personaje de Kurogane no soy tan afín, finalmente en Tsubasa Chronichle creo que es de los más centrados y su historia no tiene tantos giros como los de Fye, pero tal vez lo tenga en cuenta. Ya veremos. Muchas gracias por tus comentarios, en todos, todos mis fics que has leído, siempre es un gusto coincidir en otra historia, un abrazo =)

Lizy-Michaellis: Jajaja tu deseas que te cuenta la historia, ya rápidamente, jajaja me temo que va tardar todavía un poco jeje pero me gustan tus ideas que propones, y claro que habrá una parte del fic donde coincidan estando ya divorciadas, de hecho esa parte ya la tengo escrita y tiene un giro muy...interesante xD jajaja en fin, espero que sigas leyendo, un abrazo y muchas gracias por comentar =)

ale: ¡Waaa! Gracias, que bueno que te tenga interesada la historia oculta tras el divorcio, claro que habrá más romance, pronto...pronto jaja, saludos =)

Sarah Rouge: ¡Hola! El humor me parece una parte importante, en la mayoría de mis fics, me alegra que te guste :) Me emociona que sea la primera historia que leas de EriolxTomoyo, espero que te enganche a la pareja y leas más historias, jaja Fye está por dar más sorpresas, muchísimas gracias por tú comentario, espero que disfrutes los capítulos por venir, gracias por comentar =)

StefaniaO: Fye me gusta jajaja, ya somos dos compañera, en especial de vampiro tambien le suma puntos. Las respuestas faltan por llegar, pero creeme que no dare grandes largas, de hecho espero avanzar con una historia dinamica, muchas gracias por comentar, abrazos n_n

mariivargas: Spi es adorable, muchas gracias por tu comentario, espero que los capitulos futuros tambien te parezcan divertidos, un abrazo niña =)

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Próximo Capitulo: 1 de Agosto de 2014

Adelanto: El abuelo que no perdía detalle de lo sucedido vio dos cosas distintas en ese momento, primero que Fye se mostraba solicitó con Tomoyo y segundo que a su invitado inglés el gesto le había hecho apretar los nudillos hasta marcarlos sobre el mantel de la mesa...