:) Un capitulo más, espero que les guste!
Harry no podía creer que veía a su Draco besándose con Zabini, pero no era cualquier beso, era uno que dejaba sin aliento.
–Ahora entiendo porque Malfoy ya no nos molesta tanto –comentó Hermione comenzando a desayunar.
–Sí, de seguro todo el tempo estarán ¨ ocupados ¨ –comentó Ginny mientras untaba con mermelada su pan.
El ojiverde cada vez que escuchaba esto sentía como la sangre le hervía, queriendo ir hacia la mesa de las serpientes y alejar a Draco de aquel otro chico.
– ¿Estás bien? Harry –preguntó su amigo, mirando la reacción de éste. – ¿Te molesta que dos hombres se besen? Pensé que no eras de las personas que…
–No es eso Ron… ¿Podemos hablar? –Dijo el ojiverde tratando de no mirar a la mesa de Slytherin.
Ante esto el pelirrojo se sorprendió, sabía que a su amigo le ocurría algo desde principios de curso y ahora evadía su pregunta, claro que le pasaba algo y él tenía una ligera sospecha de que era eso.
–Está bien –dijo mirando con tristeza la comida mientras se paraba y se dirigían ambos chicos al pueblo.
Al salir no pudieron dejar de notar como Blaise abrazaba a Draco por lo que Harry apresuro el paso. Cuando salieron de Hogwarts y se encontraban en la entrada del pueblo Ron por fin hablo.
– ¿Qué quieres decirme?... Desde el principio del curso has estado raro –comentó a su amigo.
–Vamos a las tres escobas a tomar algo, ahí te contare –le propuso Harry a lo que Ron acepto.
Al llegar escogieron una mesa alegada, Ron miraba a su amigo, sabía que lo que tenía que decirle lo estaba atormentando.
– ¿Y vas a decírmelo? –Preguntó el pelirrojo cuando la señora Rosmerta se iba dejando sus cervezas en la mesa.
*Sé que no le agradara esto, pero es mi amigo... quiero un consejo*
–Es sobre tu relación con Ginny ¿cierto? –Preguntó Ron, él asintió tomando un trago de su bebida para empezar a hablar.
–S-sí, bueno es complicado –dijo dejando salir un suspiro –… yo ya no siento lo mismo por ella, cambio todo. –Dijo jugando con su tarro de cerveza, evitando mirar a su amigo. –Ahora me interesa otra persona... pero también sé que tu hermana no se merece esto, ¿qué hago? –Dijo armándose de valor y observando los ojos del pelirrojo.
–Creo que ella no se merece esto, además mientras más tardes en decirle le dolerá más... será mejor que hables con ella y dejarle en claro que lo suyo acabo –cuando termino de decir esto tomo de su bebida observando también a Harry.
–Gracias –dijo el pelinegro sonriéndole.
Draco y Blaise estaban en el pueblo.
–No se te ocurra otra vez besarme –advirtió el rubio con el entrecejo fruncido.
–Ya... no fue para tanto, además logramos que Potter estuviera celoso –dijo Blaise pasando su brazo por lo hombros de Draco.
–Sí, tal vez –comentó el ojigris con algo de tristeza
–Arriba el ánimo, dragón – dijo alborotando el cabello de su amigo.
En ese momento Harry y Ron salían de las tres escobas, viéndose con sorpresa las cuatro personas, hasta que Draco hablo.
–No esperaba encontrarlos –comentó con voz indiferente.
–Veo que se divierten –dijo Harry con su voz más fría de lo normal algo que noto su amigo.
*No me digas... no, no puede ser, digo... pero ni siquiera con Ginny se comportó así, entonces ¡a Harry le gusta el Hurón!*
Cuando Ron se dio cuenta de esto decidió que tendría que averiguar más.
– ¿Qué les parece si vamos a la casa de los gritos? –dijo sorprendió a los tres chicos y más a Harry.
* ¿Qué está tramando?... ¿se habrá dado cuenta de que Draco me interesa?*
Se preguntaba el moreno, pero él no quería ver a su Draco en manos de ese tipo
–Bueno Ron, tal vez ellos ya tiene planes –dijo esperanzado a que no los acompañaran.
–Sería interesante pasar un rato con los gatitos... ¿qué opinas Blaise? –Comentó Draco, el Slytherin observo a Ron como evaluándolo, lo que causo que el pelirrojo se sonrojara.
–Me encantaría –respondió Blaise.
*Así le daré una oportunidad a Potter y yo me daré una*
Los cuatro se dirigieron a la casa delos gritos, pero Blaise se fue al lado de Ron, mientras dejaban a Draco y a Harry solos.
–Veo que te llevas bien con Zabini –comentó el ojiverde. Draco observo a su amigo
–Sí, es una persona muy especial –dijo sonriendo, Harry al escuchar eso se enojó más.
–Que bien... ¿Entonces lo quieres? –dijo Harry metió sus manos en los bolsillo, Draco que noto el tono de celos, empezó a reír – ¿Qué te causa gracia? –Preguntó enfadado, el rubio se sentía feliz… ¿Harry estaba celoso?
– ¿Estás celoso? –Cuestionó, Harry al escuchar esto se detuvo dejando que Blaise y Ron se alejaran más.
–Y si es así ¿qué? –dijo mirándolo a los ojos.
Draco se sorprendió
*No pensé que fueras tan celoso... *
–Tienes novia Harry –dijo el rubio evitando encontrarse con las pupilas verdes.
Harry al escuchar eso hizo que su enojo creciera.
–Por lo visto tú también... –dijo esperando ver su reacción –pero tú me interesas. –
Draco se alegró de escuchar esas palabras, por fin alguien se interesaba en él.
Harry jalo al rubio y sin esperar la reacción de él comenzó a correr. El ojigris no se hizo del rogar y dejaba que Harry lo llevara, percatándose que regresaban a Hogwarts, pero en vez de ir hacia el castillo, iban hacia el sauce boxeador.
–Harry... ¿a dónde me llevas? –pregunto pensando que el Gryffindor se había vuelto loco, al dirigirlos hacia el sauce.
Harry apretó más la mano del rubio y con un palo toco el nudo del árbol, que acto seguido se quedó quieto. Draco miraba sorprendido al sauce, pero sintió como una vez más Harry lo jalaba hacia el orificio que tenía el sauce. Se fueron hincados por el pasillo, hasta que llegaron a una casa, Draco no paraba de quedarse sorprendido, pensando que Harry no perdía el tiempo en encontrar escondites.
Harry se dirigió a donde por primera vez vio a Sirius en esa recamara, cuando llegaron por fin soltó al rubio, éste se puso a contemplar su alrededor.
–Vaya Potter... tienes un escondite –comentó con sarcasmo, pero el Gryffindor se acercó por detrás y lo abrazo recargando su barbilla en el hombro de Draco.
–Sólo quería estar contigo, sin nadie que nos interrumpiera –dijo en un susurro, Draco se sentía muy bien, sentir el calor del cuerpo del ojiverde lo tranquilizaba, pero su conciencia no lo dejaba tranquilo.
–Esto no está bien –fue su respuesta, Harry lo volteo, quedando frente a frente.
–Bueno yo siempre rompo las reglas, así que no me importa. Además estoy seguro que también te gusta –. Sin más volvieron a unir sus labios en un beso lleno de pasión, Draco pasó sus brazos tras el cuello de Harry y éste lo tomaba por la cintura. Dejándose llevar por todo lo que sentían, podían sentir como sus cuerpos comenzaban a reaccionar por la cercanía…
Cuando se separaron ambos juntaron sus frentes
–Draco... no quiero que nadie te bese... eres mío –dijo acercando sus labios a su cuello, repartiendo besos que hacían estremecer al Slytherin.
Harry sonrió lamiendo el cuello del rubio para después hacerle un chupetón… marcándolo como suyo.
–Harry no soy de nadie... –susurro sintiendo los labios del ojiverde aun sobre su cuello. –Pero yo tampoco quiero que nadie más te bese –dijo tomando al Gryffindor de su rostro, depositando un beso sobre sus labios.
A lo lejos se escucharon risas, Draco al reconocer la risa de su amigo, se acercó a la ventana y vio a través de las rendijas de las tablas, comprobando que Blaise y Ron estaban riéndose. Harry se puso a su lado viendo la misma escena.
– ¿Crees que terminen juntos? –Preguntó Harry mirando a Draco.
–Tal vez –respondió mientras abrazaba a su león por la cintura.
En ese momento eran felices, no importaba que pasara después. Los dos estaban juntos y era lo único que importaba… Aunque no sabían lo que les esperaba, llegando al colegio.
