Alguien llamó a la puerta. Ambos borraron sus sonrisas del rostro al escuchar el golpeteo en la puerta. Raro. Nadie llamaba a la puerta, excepto los amigos de Billy, pero todos sabían que él estaba en el hospital.
- ¿Quién será? - Jacob miró la puerta, dispuesto a levantarse. Pero antes de lograrlo Renesmee le detuvo con la mano.
Yo voy. - Se levantó y se dirigió a la puerta. La abrió, pero muy poco. Casi la dejó cerrada
Vio un grupo pequeño de personas bajo capas negras. No se podía distinguir sus rostros ya que todo allí afuera estaba oscuro. Se los veía como sombras.
- ¿Qué desean? - Preguntó ella, con la puerta entrecerrada.
- Venimos a buscar a una persona en particular. - Una voz femenina salió de la sombra más baja. Se sacó la capucha de la capa para luego mirar a Renesmee con sus ojos rojos y su sonrisa de niña maléfica. Rubia, era rubia. - ¿Cómo has estado Renesmee?
Ella la reconoció y cerró la puerta para luego cerrarla con llave. Jacob la miró extrañado.
- ¿Quién era, Nessie?
- Jane.
Al escuchar esto, Jacob fue al lado de ella para llevarla a su cuarto y dejarla allí.
- Aquí estarás segura.
- Pero... - Antes de que dijese nada, Jacob cerró la puerta.
Tomó el teléfono y llamó a la casa de los Cullen.
- ¿Hola? - Una neutral voz masculina sonó del otro lado.
- Hola, soy Jacob. ¿Quién habla allí?
- Hola Jake, habla Jasper. ¿Qué sucede?
- Necesito que vengan todos para aquí. Tenemos visitas inesperadas y no deseadas.
Al escuchar ésto, Jasper comprendió todo.
- Vamos para allá. - Cortó.
Jacob miró por un agujero que tenía la vieja puerta de madera. No estaban en la entrada, pero seguro que sí cerca. Volvió a tomar el teléfono, pero esta vez llamó a casa de los Clearwater.
- Diga.- La voz de una joven mujer había atendido el teléfono.
- Leah, habla Jake. Los vampiros extranjeros volvieron. No se sus propósitos pero saben que Renesmee está conmigo. Necesito que vengas con Seth.
- Estamos en camino. - Era obvio que no dudó en responder. ¿Negarse a ir a destrozar algunos vampiros? No se perdería esa oportunidad.
Luego de ésto, Jacob sintió que alguien lo miraba. Se volteó y miró hacia su cuarto. En la puerta estaba parada Renesmee, mirándolo confundida.
- ¿Para qué llamaste a mi familia y a los Clearwater?
- Por si los Vulturis intentan hacerte o hacernos algo.
- No quiero que arriesguen sus vidas por mí.
Él se acercó a ella para agarrar su rostro entre sus manos y ver sus ojos.
- Eres igual de cabezota que tu madre.
- Y tú igual de insistente que mi padre.
Jacob lanzó un bufido. ¿Acababan de compararlo con un frío y pálido chupa-sangre?
- Yo soy muy diferente a él.
- Pues algunas veces no lo pareces. - Renesmee apartó el rostro para que Jake lo soltase y luego entró en el baño, cerrando la puerta. Jake río.
- Por dios. - Dijo entre risas con un murmuro. Se paró al lado de la puerta del baño y tocó. - Nessie, dejame entrar.
- ¿Para qué? ¿Para que siga diciendo cosas tal como lo hacia mi madre? - Se la escuchaba llorar. Antes de que dijese nada, alguien quiso abrir la puerta pero la encontró cerrada. Llamaron a la puerta.
Jacob abrió y, para su suerte, eran los hermanos Clearwater que habían llegado antes que los Cullen porque estaban más cerca.
- ¿Cuál es el problema? - Preguntó Leah, sentandose en el sillón.
- Los pálidos de Italia volvieron, y creo que quieren a Renesmee.
- ¿Es solo eso?
- Harán cualquier cosa por conseguirla, hasta matar.
- Dime, ¿cómo estás tan seguro? - Esta vez fue Seth quién preguntó.
- Créeme, estoy más seguro de lo que piensas. - Respondió Jacob volteándose a ver a Seth quien estaba en la puerta. Alguien tocó
