Nate: ¡Hola! ¿Como están todos? Yo muy bien :D

Nero: ¿La continuación es larga?

Nate: ¿Eh? ¿Sí? Tardé, pero salió más largo de lo que esperaba..

Nero: e.e

Nate: Ahora que recuerdo...*Mira mal a Nero*

Nero: ¿Que pasa? e.e

Nate: Bájate de la mula.

Nero: ¿De qué mula hablamos?

Nate: ...e.e

Nero: Toma, Toma *Le da el dinero* Por eso era mejor estar con Emina-san, ella tenía helado, tu ni para irme de fiesta a la esquina me das (?)

Nate: Si, Si *Le da el dinero a Emina-san* Espero que sea suficiente.

Nero: Como sea, disfruten el capitulo :D (Recordandoles por 134131231231321312 vez que KHR! No es de Nate-san, sino de Akira Amano)


―Hoy (apodo) ha estado algo deprimido…―Kenshi murmuro a los otros dos, quienes asintieron levemente mientras te veían atender a las clientes con aquella sonrisa que para cualquiera pudiera parecer real, pero para ellos no. No es que te conocían muy bien, pero conocían al tu que era real.

― ¿Y si le preguntamos a la Tenchou? Puede que ella sepa algo…―Shuu y Kenshi asintieron al escuchar las palabras del más bajo, luego se acercaron a la mujer, que te observaba sigilosamente mordiendo un pañuelo con furia. Cuando los otros tres se acercaron le escucharon bufar levemente.

―Tenchou, ¿Por qué (Apodo) está deprimido?

―(Apodo)-chan quiere volver a casa, pero no puede por razones personales.

― ¿Y dónde vive? ¿Debajo de un puente? ―Sora miró sorprendido a la gerente, quien lo miró mal.

―No me refiero a eso, sino al lugar de donde viene.

―Ahora que lo dice, Tenchou, (Apodo) es extranjero, ¿cierto?

―Si, pero no me quiso porque no puede volver, pero…parecía muy triste cuando hablaba de no poder hablar con alguien "especial"―Habías desaparecido de su vista.

―Ustedes, hablar de las personas a sus espaldas es algo malo―Todos se congelaron en el lugar al escucharte hablar, cuando voltearon te vieron de brazos cruzados y una expresión de pocos amigos―. ¿No pueden simplemente preguntarme?

―E-Estábamos preocupados por ti…―Shuu balbuceo en voz baja, todos bajaron la cabeza, avergonzados por ser descubiertos. Soltaste un suspiro y luego sonreíste, no podías culparlos por preocuparse por ti.

―Solo no lo vuelvan a hacer, además…―Soltaste un bufido―. ¡Hay mucha clientela! Ayúdenme a dar un buen servicio…

Todos rieron, exceptuando a Shuu, que te miró durante un momento antes de soltar un suspiro, te habías dado cuenta de que Shuu era más atento a tus acciones que los otros, pero no decidiste darle importancia. Sin embargo, esa seria la causa de una de tus desgracias, eso…y aquel anillo, que dormido yacía sobre tu cuello. La famiglia Arconte no te dejaría ir con aquella joya, mucho menos después de haberlos traicionado, incluso dentro de los mundos paralelos.

La tarde siguió normal, entre personas que llegaban y personas que se iban, cuando ya casi no había nadie y sonó la campanilla de la puerta, ninguno de los chicos se quiso levantar, por lo que te toco a ti hacerlo, pero cuando lo hiciste te quedaste helado en tu lugar.

― ¡Ah! ¡Es (Nombre-Masculino)-desu! ―Un chico de corto cabello castaño con horquillas se sorprendió al verte, detrás de él venía un chico de cabellos dorados y una sonrojada chica de cabellos castaños.

―B-Bienvenidos…―Una sonrisa nerviosa pasó por tus labios, estabas seguro de que si las chicas te veían hablar con Natsuki te matarían, tragaste duro, esa situación te daba miedo―. S-Si me siguen p-puedo mostrarles su m-mesa…

Los dos varones sonrieron levemente, las chicas le habían dicho que eras el hermano gemelo de tu versión femenina, sin embargo había cosas que tuvieron que ocultar. Les guiaste a su mesa, luego le entregaste el menú y tomaste su orden, para ir a la cocina y esperar por la orden, apoyándote de la pared y mirando al vacío con incertidumbre, alguien te toco el hombro y al subir la mirada te encontraste con shuu.

― ¿Pasa algo? ―Observaste por un momento sus ojos y luego sonreíste.

―¿Qué te hace pensar eso? A alguien al parecer le gusto―Bromeaste levemente, Shuu se sonrojo y negó eufóricamente, acercaste tus manos para molestarlo y el las palmeo con fuerza, tirándolas al caliente caramelo que hervía. Los miraste con sorpresa y rápidamente metió sus manos a sacar las tuyas, quemándose también. Soltaron un grito que haría que samara se regresara de donde vino. Rápidamente apareció Sora que los miró con sorpresa, tenían las manos quemadas y pegadas.

― ¡Sora, busca a la gerente! ―Trataron de despegar sus pegadas manos, pero el caramelo no se quitaba. El chico rápidamente asintió y fue a buscar a la mujer.

― ¡Tenchou, han herido a su (apodo)-chan! ¡Y a shuu!

―¿Quién?

― ¡Se quemaron con el caramelo!―La mujer rápidamente fue a la cocina, donde ya estabas enloqueciendo. Shuu se había quemado la punta de los dedos, tú te habías quemado la mayoría de las manos y te ardía como un infierno. Rápidamente llamaron a una ambulancia, cuando llegaron al hospital el ardor no había cedido, no recuerdas que paso después, pues te sedaron por gritar tanto.

Te despertaste tiempo después, mientras la Tenchou te zarandeaba levemente, le miraste un poco confundido.

― ¿…Tenchou? ―La mujer te dedico una sonrisa, miraste tus manos vendadas con preocupación, con la que luego miraste a la dueña―. ¿Están bien?

―Sí, no te preocupes, es probable que te duelan…

― ¿Ya puedo ir a casa?

―Bueno, llame a tu casa y les dije que te quedarías conmigo y con los chicos hoy.

― ¿Padre acepto?

―En realidad, me atendió una chica, su nombre era… ¿Nat? ¿Natsu?

―Natsuki.

―¡Si! ¡Ella! ―La mujer asintió―. Aunque parecía un poco triste cuando acepto…

― ¿Le dijo que me queme las manos? ―Le preguntaste, la mayor negó levemente―. Así está mejor, no debería hacerle preocupar.

―¿Ella es la persona de la que me hablaste? ―Asentiste, le habías contado lo de tu "hermana gemela", por suerte, la gerente era una persona muy comprensiva―. Tiene una voz muy linda.

―Ella es adorable, por cierto, ¿Shuu está bien?

―Sí, no te preocupes―La mujer te acarició el cabello en un gesto maternal―. Por cierto, los chicos están esperando afuera, llaman quedarse en mi casa "fiesta de pijamas"

―Solo espero que no destruyan su casa, Tenchou.

―Te dejaré para que te vistas, estamos en la sala de espera…―La mujer se despidió de ti, dejándote solo en la habitación. Miraste tus manos vendadas una vez más, sentías mucha sensibilidad y por lo visto tuvieron que quitar el caramelo bruscamente. Soltaste un suspiro y empezaste a cambiarte con cuidado, luego de que te habías cambiado saliste de la habitación, encontrándote con los cuatro con un montón de bolsas.

―¡Ah! ¡(Apodo)! ―Sora casi te saltó encima, pero lo detuviste con las manos al frente. Kenshi te saludo con un gesto con la cabeza, Shuu tenía un montón de bolsas encima, pero como pudo te saludo con la mano.

Luego de un rato entraron en el auto de la gerente, quien se sentó en el puesto de conductor. El viaje se hizo más corto de lo normal, se la pasaron hablando de cosas sin sentido y sobre la fiesta, cuando el auto se detuvo todos miraron sin aliento aquel lugar.

―…

―¿Qué?

―¿Tenchou es hija de algún millonario o algo así?

―Aquí no deberían llamarme "Tenchou", estamos fuera del trabajo…

―…Pero no sabemos su nombre―La mujer se palmeo la cara, para luego soltar un suspiro.

―Enoshima Kanon.

―Entonces, Kanon-san―Sora solto una risita, mientras empezaban a bajarse del auto. Luego de varios minutos, todos entraron en la inmensa casa. Dejaron sus zapatos en la entrada y inspeccionaron la casa con curiosidad.

―Chicos, hay una habitación que podemos usar para dormir juntos…―La castaña explicó señalando una puerta corrediza―. Puedo buscarles pijamas por si necesitan…

―No es necesario, ya que (Apodo) es el único que no tuvo oportunidad de volver a su casa y somos casi de la misma talla, yo traje una para prestársela―Sora te sonrió levemente, mientras te tendía una bolsa.

―Vaya, gracias―Le sonreíste como respuesta, estos chicos realmente te apreciaban―. Entonces, voy a cambiarme.

―El baño es aquel de puerta blanca―La castaña señaló la otra puerta, con un gesto te despediste de los otros, caminando al baño―. Ahora, ustedes me ayudaran a llevar los futones.

― ¡Bien!

Abriste la puerta del baño y luego le pusiste el pestillo a la puerta, para encender el interruptor. El baño era de color blanco, tan pulcro que casi daba miedo tocarlo. Te acercaste al espejo y miraste tu reflejo, tu cabello caía desordenadamente sobre tu cara y tus ojos tenían bolsas debajo de ellos. Empezaste a quitarte la ropa y luego, observaste la ropa que había en la bolsa, casi quisiste soltar una risita.

Era una pijama normal, exceptuando que tenía estampado de titanes en él, te la pusiste imaginándose como se iban a burlar de ti, pero no importaba. Luego, encontraste varios rotuladores permanentes en la bolsa, junto a un papel.

(Apodo), ayúdame a hacer una broma. Cuando todos duerman, vamos a rayarles la cara―Soltaste una carcajada, mientras escondías los rotuladores en los bolsillos de la pijama, para salir del baño como si no hubiera pasado nada, habías guardado la ropa que te habías quitado en la misma bolsa.

― ¡Ya puede pasar el siguiente! ―Kenshi apareció con su bolso en mano.

―Vaya, pensé que estarías más decaído.

―Mala hierba nunca muere―Dijiste en tono cantarín, haciéndole reír. Luego de que el entrara, fuiste al cuarto donde se encontraban todos, donde te atraparon con una emboscada con almohadas―. ¡¿Ehhhh?! ¡¿Y la piedad para el enfermo?!

― Esto es un todos contra todos―Rio la mujer, mientras sostenía las almohadas en forma defensiva.

―¿Por qué no vemos una película de terror? ―Sugirió Kenshi, quien iba llegando ya cambiado.

―Claro y que nos convirtamos en el próximo viernes trece―Respondió Shuu, cruzado de brazos, con el ceño levemente fruncido.

―Tambien podemos contar historias de terror, con las luces y la calefacción apagadas.

―Y luego, que Freddy y Jason hagan su próxima batalla aquí―Dijiste sarcásticamente. Todos te miraron fijamente durante un rato, para luego negar eufóricamente.

― ¡N-No sabía q-q-que te gustaran los ac-accesorios, (Apodo)! ―Sora intentó cambiar de tema, señaló el anillo que colgaba de tu cuello. Lo tomaste entre tus dedos, admirando la joya.

―No es tanto como un accesorio…―Shuu fue el siguiente en irse a cambiar y ustedes terminarían de arreglar los futones y las otras cosas―. Tiene más valor sentimental.

―…Ahora que me doy cuenta―La mujer de cabello castaño te miró durante un rato y luego miró a Sora―. ¿Qué eres, Sora? ¿Un niño?

―¡Que cruel, Tenchou! ―Lloriqueó el más bajo, mientras se hacía bolita en una esquina―. ¡Es de una serie muy conocida!

―(Apodo), ayúdame con la comida―Te habló la mujer, asentiste levemente y te levantaste para seguirla a la cocina, donde te encontraste con una pila de comida.

― ¿Eso no es mucho? ―Preguntaste arqueando las cejas, la mujer soltó una risita, mientras te daba una bolsa de dulces.

―Ellos se emocionaron, realmente te aprecían―Ella tomo algunas sodas y los vasos―. Antes de dormir deberíamos ver una película.

―Que sea por sorteo―Salieron de la cocina camino a la sala, donde se encontraron a Shuu y a Kenshi con los futones ya arreglados―. Tenchou, ¿tiene un papel y lápiz a la mano?

―Si―La mujer te tendió la hoja, y tu marcaste los números del uno al cinco. Rompiste los lados de la hoja que tenían los números y los doblaste en trozos pequeños, para desordenarlos y luego dejarlos en el suelo.

―Tomen uno―Sora fue el primero en tomar un papel, mostrando el número tres. Luego le siguieron Shuu, Kenshi, Kanon y finalmente, tú, que obtuviste el número cuatro―. ¿Cuál obtuvieron?

―Cinco―Respondió Shuu, sonreíste levemente y luego miraste a los otros dos.

―Uno―Respondió desanimada la mujer de cabello castaño, Kenshi soltó una risita.

―¿Realmente quería dormir al lado de su querido (Apodo)? ―La castaña hizo un puchero y asintió levemente―. Aunque, deberías preocuparte de otra cosa, (Apodo).

―¿Eh? ¿Cómo cuáles? ―Ladeaste la cabeza sin entender, Kenshi siguió riendo durante un rato, luego te hizo una seña de que no le hicieras caso y tú no le tomaste importancia.

―¿Veremos una película?

―Yo quiero ver una de terror―Dijiste, cruzándote de brazos, mientras te sentabas en el futon con la bolsa de dulces, empezando a comerlos―. Quiero divertirme un rato viéndolos tener miedo.

― ¡Qué cruel, (Apodo)! ―Lloriqueó Sora, acostándose en su futon y abrazando la almohada. Los demás ubicaron su puesto, excepto la mujer, quien busco algo en una de las estanterías que había en la habitación. Les ofreciste dulces a los chicos y estos gustosamente los tomaron, luego apareció la mujer con tres películas en la mano.

―¿Cuál quieren ver?

―Uhm, el espejo se ve bien.

―Nah, veamos el grito.

―E-Empiezo a tener miedo…―Sora se escondió debajo de las sabanas, mientras tú reías maquiavélicamente, la película comenzó y tú apagaste la luz. Todos estaban nerviosos, tú te querías reír a montones, pero no podías, la película estaba interesante. Aunque ese interés se transformó en algo de temor cuando repentinamente todo se apagó.

―… ¡Ah-¡―Le tapaste la boca a Sora antes de que gritara, alguien se había abrazado a ti y por lo visto, Sora estaba encima de ti, como si fuera un niño pequeño.

―Uhmmm―Suspiró la mujer de cabello castaño, soltaste un quejido, lo que parecían ser Shuu y Sora te estaban asfixiando.

―¡Dejen de apretarme, joder! ―Te quejaste, destapándole la boca a Sora.

―T-Tengo miedo…

―Vamos, no pasa nada, cálmense.

―Perdón, Kanon-san, pero Sora me ha contagiado su m-miedo…―Escuchaste titubear a Kenshi, soltaste un suspiro mientras negabas, aunque nadie te vería hacerlo.

― ¿Suele pasar a menudo, Tenchou? ―Preguntaste, mirando lo que debía ser el techo.

―No, es raro cuando sucede―Escuchaste a la mujer decir. Las luces llegaron un momento después, Shuu y Sora rápidamente te soltaron, pero Kenshi no se separaba de la jefa.

―Kenshi…

― ¡P-Perdón! ―Se disculpó avergonzado el de cabello largo, mientras regresaba a su futón. Para empeorar las cosas, un móvil sonó, Shuu y Sora rápidamente te saltaron encima, Kenshi hizo lo mismo con la jefa y tú pudiste reconocer el teléfono.

―Ah, es el mío―Respondiste, Sora se aferró a ti como un niño, Shuu hizo lo mismo y tu tomaste tu teléfono, contestando y colocándolo en alta voz. La llamada no se entendió al principio, solo voces cortadas que no entendiste.

―… (Diminut-)….Siete días….―Y se cortó, reconociste la voz de Tsuna, tomaste el teléfono y colgaste la llamada. Cuando te volteaste, Sora estaba lloriqueando y Kenshi, Shuu y la jefa estaban en posición fetal a un lado de la habitación.

―¡No quiero que (Apodo) muera! ¡Waaaa! ―Lloraba Sora apresándote en sus brazos, mientras sus lagrimas caían por sus sonrojadas mejillas.

―No voy a morir.

―¡Nosotros nos encargaremos de alejar los televisores y proteger a (Apodo)! ―Grito la jefa, acompañada por los dos varones restantes.

―¿Realmente creen que voy a morir? ―Empezaste a comer dulces, mientras estos asentían y Sora seguía llorando―. Tsk, olviden eso, vamos a ver otra película.

―No, mejor juguemos algo.

―Como quieran―Suspiraste, mientras seguías comiendo dulces, la jefa y Kenshi se levantaron y luego volvieron con varias bolsas de papas, junto con un mazo de uno y otro normal―. Juguemos uno y después a la vieja.

―Bien―la partida comenzó, el aire de la batalla se sentía en el aire, luego de unos minutos, la batalla apenas comenzaba.

―¡Uno! ―Gritaste al poner la carta azul sobre el montón, los cuatros restantes se miraron como complices y Shuu lanzó un más cuatro, Kenshi soltó un supiro y coloco otro, Sora soltó una risita y colocó otro, miraste suplicante a la jefa, quien negó levemente.

―Lo lamento, (Apodo) ―Y coloco la carta que decidió tu destino, ahora tenías diecisiete cartas y no estabas muy contento que de diga. Al final el ganador fue Kenshi, quien soltó una risita y abrió la bolsa de papas.

―Me han decepcionado, grupo, decepcionado―Lloraste fingidamente, mientras te hacía bolita dentro de la sabana. Todos soltaron una risita y tú sentías que el sueño te había ganado, pronto caíste en los brazos de Morfeo. Los demás observaron tu cuerpo rendido y soltaron un suspiro, Shuu te dio un empujoncito y caíste sobre el futon.

―Hoy fue un día largo para él―Soltó la jefa, los demás asintieron levemente.

―Por suerte mañana iremos al parque, ¿cierto? ―Festejó Sora, Shuu esbozó una sonrisa leve.

―Ah, un descanso.

―El jefe es muy considerado en darnos estas vacaciones pagadas, ¿no? ―Kenshi miró a la jefa y está soltó una risa.

―No las quería dar, le dije que lo demandaría por daños y perjuicios sino lo hacía―Rio, los tres chicos pudieron ver los inexistentes cuernos y alas de demonio en la jefa. Ya con sueño, guardaron todo y se durmieron. Fuiste el primero en levantarte, parecían ser las cuatro de la mañana. Reíste levemente, habían hecho muy mal en dejarle al demonio la llave de la puerta.

Sacaste los marcadores de tu bolsillo y rayaste la cara de todos, luego fuiste al baño y te hiciste una raya mínima en el cuello, así no te culparían, al final regresaste y te dormiste en la misma posición en la que estabas antes de levantarte.

Te despertaron los gritos de todos, quienes habían apresado al pobre Sora.

―¡¿Fuiste tú, Sora?! ―Gritó la jefa, mientras amenazaba al de cabello naranja, quien negaba eufóricamente.

―¡Si hubiera sido yo, no tendría la cara rayada! ―Todos te miraron y tú negaste.

―Sentí que me rayaban el cuello y me moví, de seguro se asustó, además tengo las manos quemadas, ¿Cómo podría rayarles la cara?

―…Yo no he sido―Se excusó Kenshi, todos miraron a Shuu, quien frunció el ceño, todos sabían que él no había sido. Shuu tenía el sueño muy pesado y también tenía las manos quemadas. Al ver sus caras tan serias, no pudiste evitarlo y estallaste en risas, lloraste y abrazaste tu estómago.

―¡Me duele! ¡Ahahahaha! ―Seguiste riendo, tomando grandes bocanadas de aire, no podías respirar bien. Todos te miraron y luego entendieron―. ¿Cómo son capaces de darle la princesa al demonio disfrazado de campesino?

―¡A él! ―Lo que pasó después esta censurado, pero no fue nada bonito, sobre todo con ese montón de golpes como música de fondo. Te quejaste en una esquina, tenías frío y te dolía todo.

―Más nunca juego con ustedes…―Lloriqueaste, todos te miraron mal y soltaron un suspiro.

―Date un baño.

―No puedo moverme―Sora se levantó te tendió una mano.

―Yo me bañaré contigo, (Nombre) ―Tomaste su mano y caminaste al baño con Sora, cuando entraron, los dos estallaron en risas―. ¡Buena jugada, (Apodo)!

―Creí que también estabas molesto.

―¡Claro que no! ¡Yo fui el de la idea! ―Siguió riendo, lo miraste durante un momento, el parpadeo varias veces―. ¿(A-Apodo)?

―Como tu sempai, voy a lavarte el cabello―Sora asintió levemente, sin entender porque lo mirabas tan fieramente. En la sala, los dos varones y la mujer seguían tratando de desaparecer las marcas de su cara, cuando escucharon gritos venir del baño.

― ¡No! ¡En ese lugar no!

― ¿No es Sora? ―Kenshi ladeó la cabeza, observando a los otros dos, quienes asintieron.

―¡Sora, has silencio! ¡Estás haciendo mucho ruido!

―¡P-Pero…! ¡S-Sí t-tocas ese lugar! ¡Ahh! ―Se escuchó un gemido y luego un gruñido de tu parte, los rostros de los tres se colorearon de rojo, se miraron y luego avanzaron al baño, la jefa tomo el pomo de la puerta y luego miró a los otros dos, quienes asintieron avergonzados.

―¿Cómo se siente?

―S-Se siente…¡Ah!...B-Bien, pero si fuera un poco más amable…

―Lo disfrutaras al final―La jefa abrió la puerta, al verlos aparecer les miraste con curiosidad, estaban rojos y parecían estar hiperventilando. Sora se quejó, necesitaba sentir tus manos en su cuerpo. Los otros tres cerraron la puerta y se miraron avergonzados.

―¿Le estaba dando…un masaje? ―Soltó Shuu sorprendido y avergonzado―. Y nosotros que pensamos que…

―…Mierda.

Minutos después salieron en el auto, desconocías a que lugar iban. Algo muy en el fondo te decía que seguían enojados y que te torturarían, te picarían en trozos y luego echarían tu cadáver en un barranco.

―Chicos―Justo cuando te ibas a disculpar, un brillo rubio llamó tu atención en medio del paisaje. Cuando se fueron acercando, pudiste ver mejor a la persona. Era una mujer de corto cabello rubio, con llamativos ojos cafés, llevaba un vestido corto rojo y una chaqueta, aunque cuando viste su cara, tus ojos se abrieron sorprendidos―. ¿…Hermano-…digo, hermana?


¿Quien quieres Yaoi con Shuu o con Sora? ¿Nadie? Buh, que aburridos. Ahora que mi memoria me recuerda, les tenía varias preguntas :D (Responder en el review, please)

1- ¿Les parece bien que el prota (o sea, nosotr s), tenga un nombre? (Bueh, más bien será un apodo, la mayoría de los personajes nos llama por el apodo)? Yo estaba pensando en algo como Ri-chan, si tienen otras ideas también pueden decírmelas, ustedes mandan :D

2-¿Quieren Yaoi? (Lectores: CLARO! :DDDD) Obviamente ya el fic tiene yaoi, pero quería saber que dirían ustedes (que vendrían siendo el prota xD). Mejor dicho, dejenme Re-Formular la pregunta: ¿Le serán infieles a Tsuna/Natsuki o serán fieles (Nero: Nate-san dijo que tenía buen material xD)?

3-¿Quieren comedia, acción o las dos cosas? Si se dan cuenta, en este cap se mencionaron varias cosas que de seguro, les parecerán muy interesantes... Ustedes deciden si quieren esos dos generos o uno solo, tambien pueden pedir fan-service. Me encanta el fan-service xD


Respuesta a los Review:

Emina Megpoid-116: Nero se disculpa profundamente por haber comido todo ese helado (?). Los escalofríos no se acaban...¡Apenas comienzan! *Risa malevola* Aunque, no solo eso xD

Yuya Kinomoto: Espero que este tambien te haya hecho reir xD

Kuroi Alex-kun: Esto es lo que usted quiera, Kuroi-san (Menos Hentai, porque el rating me lo censura...Ok no xD). Nah, pero, más Yaoi que nada, si tomamos en cuenta que al prota le gustan los hombres... Aunque, puede ser Bi D:

Adelanto:

―...Eres peor que un demonio.

¿Me dejas un Review? ;A;