Hola!
Les dejo aquí el cuarto capítulo de esta historia, espero que les guste y resuelva las dudas que tuvieron en el capítulo anterior….
Capítulo 4 Error de cálculo
Entre a la alcaldía con una sola misión en la mente. Hablar con Regina
Desde el beso aquella noche que cuidamos a los niños se había transformado en una experta en esquivarme o ignorarme cuando nos cruzábamos en el pueblo. Sé que la situación había sido algo raro por no utilizar otro término, pero ambas éramos mujeres grandes y si Regina no quería actuar de forma adulta, pues entonces yo haría algo al respecto o dejaría de llamarme Emma Swan
-¿Esta Regina? - pregunte a la secretaria que recibía las citas en la alcaldía
-Si - respondió antes de corregirse - pero pidió que no la interrumpieran
-¿Que no la interrumpieran o que yo no la interrumpiera?
-Ehhh…
-¿Por qué no vas a almorzar mejor? - sugerí de forma indirecta - digamos que es probable que las cosas se pongan un poco violentas el día de hoy
La vi tomar sus cosas con rapidez al comprender mis palabras.
Me planté frente a la entrada de su oficina, tome aire para darme valentía y empujar la puerta
-¿Regina podemos hablar?
-¿Quién te dejo entrar? - atacó furiosa ante la interrupción - Di órdenes de que nadie entrará
-No había nadie cuando llegue - mentí con descaro mientras entraba y me sentaba frente a su escritorio -¿qué me dices de esa charla entonces?
-No hay nada de lo que tengamos que hablar Miss Swan
-Curioso sabes, yo pensé que podríamos hablar de lo que sucedió la otra noche
El ahogo que le provoque a Regina tras mis palabras me causó gracia
-No pasó nada que valga la pena ser recordado Swan
-Dañas mi ego Regina - le pique ante sus palabras
-¿Qué quieres Swan? – pregunto al notar que no me iba a lograr sacarme de su oficina
-Nada
-¿Nada?
-Quiero que sigamos como estábamos hace un par de semanas Regina, nada más
La vi formar una línea con sus labios ante mis palabras
-Te aseguró que no he venido esta tarde a jurarte amor eterno - dije levantándome de la silla - ni a prometerte que te seguiré encontrando o patrañas de ese estilo
Vi a Regina formar una mueca parecida a la risa
-Maldición Swan, por un momento temí lo que podía llegar a significar para ti ese simple beso
-Fueron varios y de diferentes tipos - le corregí con sabiduría al recordar aquella noche
-Emma. ..
-Y ahí está mi nombre nuevamente - célebre levantando las manos -¿almorzamos mañana?
-En Granny al medio día
Mostré mi mejor sonrisa ante su afirmación.
Camine hasta la puerta y antes de irme y con medio cuerpo afuera le dije
-Por cierto Regina, si quieres que volvamos a besarnos, yo no me voy a oponer a futuro
Estacione mi auto a un costado del bosque, me baje de él acomodando mi chaqueta y mi gorro.
Tome el libro de cuentos de Henry que había traído desde casa, entre sus páginas guardaba las dos cartas que Regina había dejado y una fotografía de la tumba de mi hijo que había tomado unos minutos antes. Si todo salía bien esa imagen debía de desaparecer
Tomé aire, dando una plegaria silenciosa hacia mi padre pidiéndole fuerzas para lo que se me venía. Debía de resultar, ya no había más esperanzas a la cual aferrarme
- ¿Está todo listo? - pregunte cuando encontré a Zelena en medio del bosque
-Eso espero
-¿Y robín?
-Con Granny
Mire cómo iba moviéndose de un lado a otro encendiendo unas velas y dibujando garabatos en el piso.
-¿Te voy a volver a preguntar Emma, estas segura de que es esto lo que quieres hacer?
- Zelena si me dices que existe alguna otra alternativa para arreglar todo lo que paso, soy todo oídos
-Dejar las cosas como están también es una opción
-No puedo Zelena, no soy capaz de quedarme de brazos cruzados mientras mi familia muere poco a poco
La vi cerrar los ojos unos segundos para luego levantarse y caminar hacia mí. Posó sus manos sobre mis hombros
-Vas a retroceder 7 semanas - me explicó - la idea es darte 4 semanas antes de la muerte de Henry para que puedas detener a Hook
-Entiendo, no es tan difícil
-Presta atención Swan, si dos días antes del ataque aun no lo has logrado
-Lo voy a lograr - la interrumpí con confianza
-Si no lo has logrado - volvió a repetir ignorando mis palabras - vas a venir donde mí y me vas a pedir que te casé con Regina mediante un vínculo mágico
-¿Matrimonio? - grite separándome de ella - no, olvídalo Zelena
-Emma...
-Regina me matará antes de que pueda explicarle, créeme, el tema salió a colación en algún momento y me dejo bastante claro su postura con el tema
-Creí que eran amores verdaderos y esas cosas
-Lo somos, pero el concepto de matrimonio lo detesta
-Si contraen matrimonio de esa manera, no va existir hechizo que las separe Emma - se acercó para volver a tomarme los brazos para que le prestara atención - sólo si es estrictamente necesario le explicaras la situación a Regina, ella lo entenderá.
Asentí a sus palabras sin mucha confianza
-Ahora, cierra los ojos
-¿Para qué? -cuestione desconfiada, con Zelena nos habíamos unido bastante estas semanas, pero no dejaba de ser la bruja que trató de asesinarme en algún momento
-Para el hechizo necesito que confíes en mí - explicó acercándose aún más a mí - tómalo como una prueba de fe
Decidí no pensar mucho y seguí sus instrucciones.
Bastaron un par de segundos cuando sentí sus labios sobre los míos
-¡Qué demonios Zelena! - grite apartándome de ella
- Relájate Swan - me dijo con una sonrisa - es sólo un pequeño hechizo para saber si estas viva cuando te envié de vuelta
-¿Y era necesario besarme para eso? - gruñí molesta cruzándome de brazos
-No, pero quería saber por a mi hermana le gustaba
Murmure maldiciones mientras la seguía hasta quedar en medio de los jeroglíficos que estaban dibujados
-Colócate en medio de rodillas - me indicó ya más seria
-¿No voy a tener que saltar? - pregunte confundida, pensé que este viaje sería igual a la vez que traje a Elsa
-No es el mismo hechizo, si así fuera habría dos Emma en el pasado
-Entiendo - me coloque de rodillas
-Voy a enviar tus recuerdos al pasado, los cambios que hagas son los que causarán un impacto en el futuro
Se acercó con un libro abierto hasta mí
-Ahora cierra los ojos y concéntrate
Levante una ceja con desconfianza
-No te voy a besar Swan - me regaño - cierra los ojos y piensa en lo que quieres lograr
Asentí cerrando los ojos, apreté mis brazos en torno al libro que iba a llevar y pensé en Henry
-Da respiraciones profundas salvadora, esto va ser intenso
S&Q S&Q S&Q
¿Has tenido esa sensación de que caes cuando estas durmiendo?
Fue la misma que tenía en ese momento, apreté los dedos buscando sentir entre ellos el libro de Henry. Cuando sentí el vacío entre mi dedos abrí los ojos asustada rogando por encontrarlo cerca, pero lo q encontré fue aun peor
-Ahhhh! - grité cayendo hacia atrás desnuda - ¿quién demonios eres tú?
Frente a mi un hombre alto, de cabellos cortos castaños y lindos ojos, definitivamente mi tipo antes de Regina
-¿Como que quién soy? - me pregunto estirando sus manos hacia mí
-Aléjate ahora - ordene asustada tirando de las sábanas para cubrir mi cuerpo
-¿Amor estas bien?
-¿Cuál es tu nombre? - pregunte asustada llevando mis manos a mi cabeza tratando de detener el palpitar de mis sienes
-Soy Chase. .. Tu novio
Esto debe de ser una jodida broma, pensé.
Trate de hacer memoria al darme cuenta que este tipo no está mintiendo
-¿Emma estas bien? - pregunto volviendo a tratar de acercarse para tomarme en sus brazos
- Aléjate de mí - gruñí estirando las manos para poner distancia
-Emma
-Vete de aquí Chase - le pedí recordando ya quien era
-¿Hice algo mal anoche?
-Estoy segura que no - le consolé, empujándolo hacia la puerta - pero no eres tú, soy yo
Termine por echarlo del departamento y me apoye contra la puerta.
Iba a matar a Zelena
Corrí hasta mi habitación sosteniendo aun las sábanas contra mi pecho, comencé a tirar todo lo que estaba sobre la cama buscando el libro con el que había viajado minutos atrás, necesitaba la prueba tangible de todo los recuerdos que habían en mi cabeza eran reales.
Sentí la desesperación al no poder encontrar las cosas que comencé a sentir brotar las lágrimas de impotencia, sabía que no estaba loca, los recuerdos se sentían reales, lo sentía en mi estómago.
Cerré los ojos unos segundos conteniendo la respiración para poder tranquilizarme, había visto ciento de veces a Regina hacer esto cuando buscaba la calma y no matarme
-Muy bien Emma Swan, respira – hablé en voz alta buscando poder concentrarme – vas a abrir los ojos lentamente y vas a mover las cosas una por una hasta dar con el jodido libro, la foto y la cartas.
Abrí mis ojos topándome con una camiseta en el piso, camine hasta ella tomándola entre mis manos, era la clásica ropa que solía usar en Storybook y que Regina secretamente me había confesado que había aprendido amar en mí, junto a mi chaqueta. La pase por mi cuerpo junto a unos pantalones limpios que encontré en una silla, en el momento que solté las sabanas que traía para taparme pude sentir las benditas cartas junto a la foto que había tomado momentos antes de viajar caer desde los pliegues de esta, me balance torpemente sobre ellos hasta llevarlas a mi pecho, note como la presión de mi corazón disminuía un poco.
Pasaron unos minutos cuando ya más tranquila comprobé que si bien las cartas habían viajado conmigo, el libro de Henry no había corrido con la misma suerte y seguramente había quedado en el bosque junto a Zelena.
Zelena…
Sabía que el hechizo había salido mal, la prueba clara había sido encontrarme con un novio que apenas recordaba y la ausencia de cicatrices por mi cuerpo, que había ganado en las diferentes batallas que había luchado junto a Regina y el resto de mi familia.
Camine hasta llegar a la cocina buscando aquel objeto que confirmaría mis sospechas… Mi celular
Los recuerdos aun seguían llegando como cascada por mi cabeza dificultándome el poder controlar el temblor en mis manos para poder desbloquear mi celular
-Maldita sean estos estúpidos botones – gruñí al verme tan torpe entre ellos, una vez que lo logre, me dirigí hasta la aplicación de calendario
Juro que en ese momento sentí pasar un aneurisma por mi cabeza
7 años...
7 jodidos años atrás...
-¡Maldita seas Zelena! - Grite llena de furia antes de lanzar mi teléfono contra la pared más cercana
Escondí mi cara entre mis manos buscando recordar que era lo que estaba haciendo 7 años atrás en mi vida, sé que en esa época aun no conocía a Henry y Regina… Ni la magia sea dicho de paso
Obligue a mi cuerpo a moverse por la cocina buscando algo que desayunar, debía de pensar que tenía que hacer ahora y no podía hacerlo con el estómago vacío. Cada movimiento que hacia traía a mi cabeza los recuerdos de los muchos intentos que tuvimos que hacer hasta lograr aprender a cocinar junto a Regina.
No había alcanzado terminar mi omelette de queso, cuando sentí que llamaban a la puerta, quería ignorarla, pero la insistencia tras los golpes lo hacía difícil.
Camine hasta la entrada dispuesta a despachar a quien quiera que fuera la persona que estuviera tras la puerta
- Buenos días Salvadora, espero que tuvieras un hermoso despertar – Me saludaron desde el marco de la puerta
Esto tenía que ser una broma, pensé
-¡Que haces tú aquí! – Grite antes de levantar mi brazo de forma automática y golpear su cara
¿Comentarios?Hice algunas cuentas y llegue a la conclusión que han pasado cerca de 5 años entre el comienzo de temporada y la ida al Inframundo… Espero no haberme equivocado, si es así me avisan!
Cariño, capitulo para ti y tu pequeña ardilla que adoran quitarme el sueño
