Advertencia: Los personajes no me pertenecen, no me gusta admitirlo, pero es la verdad, además, la historia es Slash y está plagada de Spoilers, a los que esto no les guste es el momento oportuno de huir despavoridos. Y no olviden que no recibo remuneración alguna por este Fic, por ello, agradezco profundamente sus Reviews.

Beta: Jhowhe (A quien agradezco su ayuda de todo corazón)

Autor: Dunkle Hexe

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Los Sentimientos de Draco

Draco caminaba entra las tiendas del callejón Diagon con la elegancia que siempre lo había caracterizado, la diferencia es que esta vez no podía hacer gala de su presunción, y no tanto por que no lo deseara, si no mas bien, por que los magos que se encontraban ahí realizando sus compras se alejaban de él, lo miraban con odio y desconfianza, y los mas atrevidos incluso lo insultaban.

Que tortura era recorrer las tiendas consiguiendo sus materiales para el próximo curso escolar con tanta gente obsesiva, pensaba Draco, cuando su indignación se vio interrumpida por un recuerdo desagradable, en el que Nagini se lazaba intempestivamente sobre su anterior profesora de estudios muggles, al cual lo acompaño otro, en donde Voldemort intentaba mediante la maldición Cruciatus conseguir información de Ollivander y uno mas, en donde Voldemort mataba Goblins completamente enfurecido por haberle llevado la noticia de que Potter y sus secuaces habían logrado penetrar en la Cámara de los Lestrange.

Draco titubeo en su andar, empezó a sentirse mareado y con nauseas¿Como podía comparar el rechazo con el dolor que habían sufrido esos magos a manos de Voldemort?

Eso definitivamente si era tortura, de pronto se sintió egoísta al darse cuenta de que el había estado ahí, siendo testigo e inclusive cómplice de todas esas atrocidades, sin hacer nada¿Como sentirse torturado? … cuando había visto en primera fila lo que era una verdadera tortura, lo que el vivía eran meras inconveniencias.

Y ahí en medio de sus cavilaciones y de aquel callejón, sintió como su una densa nube blanca lo envolvía y lo transportaba mágicamente hacia una incandescente luz que lo obligó a cerrar los ojos por un momento, cuando los abrió se descubrió en una vivencia del pasado…..… mientras se levantaba de un sillón en el Salón de su Mansión, vio con terror como La Sangre Sucia y La Comadreja, eran arrastrados en direccion a su Padre, pero en medio de ellos llevaban a un chico que parecía tener el rostro deforme debido a una gran hinchazón, empezó a sentir como su cuerpo se tensaba ante la idea de saber que los habían capturado, ellos ciertamente eran sus enemigos, pero aun así le causaba pánico estar presente durante su tortura, los conocía bien, eran jóvenes, de su misma edad y no alcanzaba a comprender como el podía estar ahí, sin siquiera poderles ayudar, ni a ellos, ni a sí mismo.

Pero su miedo aumentó hasta convertirse en terror cuando mencionaron que el que iba irreconocible era Potter, entonces fue cuando sus piernas empezaron a perder fuerzas y mas aún al escuchar a su Madre indicarle que se acercara a donde ella y los prisioneros estaban,

Vio como uno de los saqueadores acomodaba a Potter para que el lo pudiera contemplar mejor, sintió que flotaba en lugar de caminar, que sus pies se rehusaban a actuar conforme a lo que el deseaba, quería simplemente salir corriendo de ahí, no quería mirar, no quería verlo, no quería descubrir que era él … Potter … su Harry Potter, pero sobre todo no quería ser quien quitara el ultimo velo de duda de sí ese era el chico al que todos deseaban capturar.

Cuando su Padre insistió en saber su respuesta, el solo se limitó a decir que no podía estar seguro, pero como no estarlo, si conocía cada parte de Potter, si tan solo al mirar su silueta podía reconocerlo perfectamente, pero no estaba dispuesto a decirlo, no tan fácilmente.

Entonces su padre le recomendó que le mirara mas detenidamente, pero el ya estaba poniendo distancia de por medio. Escucho la voz entusiasta de su padre regocijándose de los beneficios que le acarrearía el entregar a Potter al Señor Tenebroso, y la voz del saqueador haciendo notar que la captura había corrido por su cuenta, pero lo peor que escuchó fue cuando su Padre le exigió que se acercara y que mirara la cicatriz de Potter, y sin mas remedio que obedecer se acercó donde su Padre, quien le señalaba algo dentro de la hinchazón que era el rostro de Potter, observó, y sintiendo que su alma se oprimía y que el aire le faltaba hasta sentirse asfixiado contesto – No lo sé.

Esas tres palabras fueron lo único que salio de su boca, cuando lo que realmente quería era acercarse a Potter y en un arranque de Valentía decirle que lo ayudaría, que confiara en él, que lo salvaría, que aun teniendo que oponerse a todo y a todos no permitiría que lo dañaran, pero no lo hizo, en cambio, solo logró mostrar indiferencia y se dirigió apresuradamente hacia la chimenea al lado de su Madre.

De lo que después sucedió se perdió la mayoría, estaba inmerso en sus pensamientos, se sentía vil, estaba conciente de que siempre había insultado a Potter como una forma de castigarlo y castigarse el mismo por sus sentimientos, le había hecho la vida imposible a él y a sus amigos, pero esto era diferente, podía sentir como esta sería la ultima vez que lo viera, podía ver venir la muerte de Potter y con ello la muerte de su anhelos, de sus deseos, de su amor.

Su autocompasión se vio interrumpida por el grito desgarrador de la Comadreja cuando su Tía Bella indicaba al Saqueador podía hacer lo que quisiera con la Sangre Sucia, se giro rápidamente y vio de nuevo a Potter lanzando un hechizo que se estrelló contra su Padre, lo único que atinó a hacer fue lanzar contra Potter un hechizo aturdidor que falló debido a la inusitada destreza de Potter que se había lanzado hacia un sofá para evitar que los hechizos que volaban en su contra le tocaran. Era la primera vez que veía a Potter luchar por su vida, vio por primera vez su determinación en medio de una Batalla, supo que jamás podría compararse con él.

Escuchó a su Tía amenazar con matar a la Sangre Sucia con una daga de plata, y vio como Potter y la Comadreja se rendían colocando sus varitas en el suelo y levantando las manos, su Padre le ordenó que fuera por las varitas y él, sin ganas de jugar al héroe, sabiendo que jamás podría serlo, recogió las varitas y camino hacia su Tía.

Después un terrible sonido y la lámpara del Salón cayendo cerca de él lo obligaron a cubrirse de los cristales que volaban sin piedad en su dirección, que penetraban dolorosamente en su piel, haciéndole palpar como la sangre salía de su cuerpo por las muchas heridas que aparecían sin remedio, su cuerpo se congelo, y en ese instante pensó que moriría, creyó que no habría un mañana y comprendió al fin a Potter, así se sentía ver la muerte de cerca, comprendió que no era divertido, que no se trataba de que le halagaran y lo adoraran, se trataba de Sobrevivir.

Y cuando de sobrevivir se trataba Potter era el mejor, pues sin más había desaparecido de su Mansión en medio de gritos, maldiciones y desesperación de todos los mortífagos y saqueadores que estaban ahí.

Se sintió orgulloso y gozó el placer de ver libre al verdadero dueño de su alma, ya que había visto a Potter cuando volvió el rostro para mirarle por última vez antes de desaparecer.

Se había ido, no sabia si le volvería a ver con vida, pero sabia que aquel chico era de verdad un héroe, no se había ido solo, se había encargado de llevar con él a todos sus amigos e incluso a otros prisioneros que se encontraban ahí.

Para Potter una Victoria más para él una Derrota más, ya que el Lord no tardó en aparecer más furioso de lo que jamás le había visto, encargándose mediante maldiciones de hacerles saber a él y todos los que estaban en la mansión que fallarle a Voldemort traía severas consecuencias.

Repentinamente su vista se nubló, sintió su estomago contraerse por la sensación de ir cayendo al vacío, y sin más apareció delante de sus ojos el callejón Diagon.

Al notar que los otros magos lo miraban con curiosidad debido al pánico y la incertidumbre que seguramente mostraba su rostro decidió retomar su postura fría, recoger del suelo sus compras y con paso firme reanudar su camino hacia el Caldero Chorreante donde escogió la mesa del rincón para beber un cargado whisky de fuego que le ayudara a entender que demonios acababa de pasarle.

Mientras bebía, pudo notar como su manos aun temblaban, había revivido aquel recuerdo, no solo eso, estaba seguro de que había estado ahí una vez mas, sintiendo lo mismo que la primera vez, trató mediante otro trago de deshacer el nudo en su garganta y cerro los ojos apretándolos fuerte para que no se llenaran de lágrimas ante el dolor que lo invadía, la Guerra lo había marcado en lo mas profundo de su alma y no había nada que pudiera hacer.

Respiro profundamente auto convenciéndose que todo había terminado, que jamás volvería a vivir cosas como aquellas y reconfortándose al saber que Potter estaba bien, seguramente estaría en casa de la Comadreja, lleno de amor, un amor que el no podía ni quería demostrarle, no era su estilo, tal vez en otra vida lo habría hecho, pero en esta era imposible, eran enemigos, era Malfoy el Sangre Pura y Potter el Héroe Mestizo, eran dos chicos, jamás podría ser, jamás se lo permitirían sus padres y lo que era peor Potter jamás lo miraría con amor por que a él le gustaban las chicas.

No había nada que hacer, esa Batalla por Amor la había perdido sin que la hubiera comenzado.

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Gracias por Leer y por sus Reviews.