Un poco muuuuy tarde, pero aquí está el nuevo capítulo, espero que les guste
De nada me sirve disculparme porque no tengo ninguna excusa, lo único que me pasa es un año importantísimo así que estoy centrando todas mis atenciones en los estudios y aproveché de escribir este capítulo en la semana festiva que me dan, así que eso, me comprometo a actualizar pronto *w*
—o—
¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
Fue lo que todos gritaron al verla entrar, acompañada de Harry. Por primera vez en su vida la habían tomado por sorpresa para su cumpleaños, por primera vez no había tenido que fingir que no sabía nada.
Hermione y Lavender se acercaron a ella de inmediato y la abrazaron, la rubia lo hizo con más fuerza, ya que Hermione tenía la otra mano ocupada… esperen, ¿por qué le daba la mano a su hermano?
"Ya hablaremos, Granger", fue lo único que pensó antes de "entregarse" por completo a su fiesta, a tomar y a reír.
—Hermione, ven conmigo por favor.— Le dijo Ginny, una media hora más tarde y un poco pasada de copas.
—En seguida— Ron estaba atento a Hermione, aunque estuviera hablando con Harry, ¿Su razón?, había visto a Viktor observándolos y no quería que se la llevara.— Ron, voy con Ginny, enseguida vuelvo.
—Está bien, cualquier cosa te voy a buscar— Dijo Ron, mirándola y luego mirando a su amigo. Harry miraba a Ginny, su hermano y ella eran iguales cuando están "medios" borrachos.
Las dos chicas caminaron a un lugar más apartado, pero que estaba justo en frente a el pelirrojo y el azabache, por lo que no las perdían de vista.
— Y de qué hablaste con mi hermana durante el trayecto, ¿me odia mucho?— Ron tomo un sorbo de su cerveza, la verdad es que tenía mucha sed, pero no quería emborracharse y hacer el ridículo.
— Pues, hablamos de Hermione y sus novios— El pelirrojo centró toda su atención en el ahora.— ¿A que no te imaginas con quien salió?
— ¿Lo conozco?
— Trabaja con nosotros, es rubio, como de mi estatura, musculoso…
— ¿Con el engreído de Cormac?— Harry asintió— ¿el novio de Luna?
— Que sí, hombre….
— Wow, me pregunto que habrá visto en él.— Esta vez, Ron se tomó todo el contenido del vaso de un solo sorbo.
—No más de lo que ve en ti, hermano —Harry sonrió
— ¿A que te refieres? — dijo mirando fijamente a la chica que conversaba con su hermana, quien también lo miraba a él.
— Yo solo digo…
Luna buscaba desesperada a su mejor amigo, desde hace un tiempo que estaba raro, y ella estaba preocupada por eso. Solía abrazarlo, pero ahora cada vez que lo hacia él se ponía nervioso y encontraba una excusa para soltarse.
— ¿Te pasa algo, mi amor? — Le preguntó Cormac
—No es nada, estaba buscando a Ginny, pero está hablando con Hermione.
Su relación con Cormac iba de mal en peor, cada vez se veían menos, y no era porque no pudieran, si no que su relación se volvía más aburrida cada día, y buscaban excusas para no estar juntos.
Porque Luna estaba enamorada de su mejor amigo y este no le quería cerca.
Porque Cormac era un 'Don Juan' empedernido y sabía que tarde o temprano iba a terminar engañándola.
— Luna, tengo que hablar contigo…— Dijo Cormac, mirándola seriamente.
— ¿Qué pasa cariño? — Preguntó por cortesía, la verdad es que quería irse de ese lugar, quería alejarse de él.
— Es acerca de nosotros…
Estaba harta. Se conocían hace menos de tres días y ya todos hacían especulaciones innecesarias y falsas. No le afectaba que hicieran algunas conjeturas, ella no las iba a corregir, aunque estuvieran bastante erróneas, pero de eso a insinuarle la situación cada vez que tuvieran la oportunidad la fastidiaba.
— Ginny, por favor no digas nada de lo que sé que vas a decir — Suplico Hermione — Es tu fiesta y estamos aquí para centrar la atención en ti.
— Pero Herms, no iba a decir nada malo...
— ¿Entonces que es?
— ¿Como es tu relación con Ron?
- Pues…
Ron se había acercado a el lugar donde se encontraba la castaña con su hermana, había visto a Víktor cerca y después lo había perdido de vista. Cuando iba llegando un grupo de personas le tapó la pasada, ya no podía ver a las chicas pero si pudo escuchar un trozo de su conversación.
— ¿Cómo es la relación con mi hermano? — Reconoció la voz de Ginny.
— Pues, para dejarlo claro, es solo un amigo… tu sabes que a mi me gusta Cedric , desde que entré a trabajar como periodista. — Hermione sonaba cansada, de verdad que se notaba que el tema la tenía estresada.
— ¿Todavía?, recuerdo que me lo mencionaste en un e-mail hace algún tiempo…
— Sí, aunque ahora no es tan fuerte como antes, creo que me he llevado algunas decepciones…
El grupo de gente que tapaba a Ron se empezó a dispersar y este en un rápido movimiento se paró derecho e hizo como si recién estuviera llegando al lugar.
— ¿Pasa algo Ron? — Dijo su hermana, un tanto apenada, aunque Ron no pudo imaginar el por qué.
— Nada, solo que quería hablar con mi hermanita que a penas se ha dignado a saludarme — Se hizo el ofendido.
— Mejor me voy… — Hermione hizo un amague de querer pararse pero Ginny la detuvo
— No te vayas Herms, quedemos juntos a charlar, creo que ahí viene Harry — señaló la chica, los otros dos se dieron vuelta para ver, efectivamente, que el pelinegro se acercaba a ellos.
Hablaron de todo, desde el trabajo y los estudios hasta las divertidas anécdotas familiares de cada uno, Ginny estaba ligeramente entusiasmada por contarle a Hermione y Harry todas las bromas que le hacian los demás hermanos a Ron, y este se ponía de todos colores durante la narración de su hermana, pero no ponía ninguna objeción, en cambio, se reía como si fuera otra persona la protagonista de todas esas historias.
Pasada una media hora, Lavender tomó una micrófono e hizo que todos guardaran silencio. Cuando ya no se escuchaban más que unos pequeños murmullos, empezó a hablar, se notaba que al igual que la mayoría, estaba pasada de copas. Con mucho esfuerzo logró subirse a una mesa vacía, para que todas la vieran.
— Como todos sabemos, hoy es el cumpleaños de nuestra querida Ginny, así que es tiempo de cantarle el cumpleaños feliz, como es debido, así que Luna, si fueras tan amable de acercarte y animar esto… ¿Luna? — Todos comenzaron a mirarse entre ellos, nadie la veía. — Vamos, ¿donde estas?
— Se fue — Dijo Cormac, desde atrás de la rubia. — Que lo haga otra persona.
— Bueno, debido a problemas técnicos, lo animaré yo.. 1, 2, 3.. CUMPLEAAAAAAÑOS FEEEEELIZ!— Gritó –innecesariamente- Lavender y todos siguieron cantando hasta terminada la típica canción, luego todos aplaudieron y unos pocos se acercaron a abrazar a la pelirroja.
— Ron, vamonos antes de que se haga más tarde — Le dijo Hermione, mirando a Harry y Ginny que ya estaban despidiéndose de los demás.
— Como tú quieras — Le sonrió brevemente y se dirigió a la salida, con la chica siguiéndolo atrás. No conocía a casi nadie, así que no le preocupaba despedirse.
— Me pregunto si mañana quisieras pasar por mi casa en la tarde, pensaba hacer un cumpleaños más personal para Ginny — Dijo la castaña una vez dentro del auto, ya se habían despedido de Harry y Ginny y ahora se dirigían a sus casas.
— Me encantaría ir, a las 6 pasaré por ahí, ¿te parece? — Respondió entusiasmado.
— Claro — La reunión empezaría a las 7, pero no sintió la necesidad de decirle — Vendrá Harry también.
— Fantástico, aunque creo que él termina su turno a las 6:30 en la estación — Dijo Ron — Yo tengo que ir a clases y termino a las 5, así que estaré a tiempo.
— Genial — Estaba contenta de haber hecho nuevos amigos, ya que a pesar de ser reconocida, no tenía muchas amistades, y Ron con Harry parecían ser buenas personas.
— Llegamos…
— Gracias por traerme hasta mi casa Harry, hasta luego — Se despidió la pelirroja tomando las maletas que había dejado en la parte de atrás del auto.
— No hay de que — Sonrió el chico gentilmente — Nos vemos mañana, en la casa de Hermione.
— Entonces hasta mañana se ha dicho — Se despidieron una última vez y el auto volvió a partir en dirección contraria a la que había llegado.
Ginny estaba nerviosa, a parte de Ron, nadie más de su familia sabía que volvería. Y tenía miedo de lo que pensaran de ella ahora, ya que tal como había llegado, se había ido, sin despedirse de nadie y dejando solamente a Ron a cargo de aclarar la situación.
Armándose de valor tomo su equipaje y caminó hacia la entrada de la casa, la luz de la cocina estaba prendida y podía ver a través de las cortinas la silueta de su madre.
Soltó un largo suspiro y susurró para ella misma: "Hogar dulce hogar".
