mil, mil disculpas por no haber actualizado la historia por tanto tiempo, yo se que prometi lo contrario pero de verdad que no pude. espero poder actualizar mas seguido.

y para no aburrirlo les dejo el siguiente capitulo. disfrutenlo y recuerden que los reviews son bienvenidos (buenos y malos)

Ninguno de los personajes de Phineas y Ferb y One Piece me pertenecen todos y cada uno son propiedad de sus respectivos creadores.

Segunda Aventura: Vallamos al pueblo

(Parte 3) 3 espadas… ¡súper!

Cerca de un muelle descansaban dos personas, uno aparentaba tener al menos 16 años; vestía un overol color café, tenía un pañuelo en la cabeza y sobre este descansaba un extraño aparato para enfocar, traía además un morral color café verdoso. La otra persona lucia como de 25 años, vestía una playera hawaiana abierta, una enorme cadena dorada sobre su cuello, lentes oscuros, un short de baño y tenía un tatuaje en forma de estrella color azul en cada brazo además de tener una placa de metal en su nariz.

-oye Buford, ¿no estas asustado? –pregunto uno de ellos.

-¡de que hablas! –Respondió –solo mírame, tengo enormes brazos y estos tatuajes quedan perfecto pero sobre todo –alzo y junto sus brazos –si hago esta pose se forma una estrella con ambos.

-¿No entiendes la seriedad de esto? –Bufo –estamos en un lugar desconocido lejos de casa y con apariencia distinta.

-cual seriedad, debe tratarse de un sueño, no seas pesimista mejor disfruta de esto.

-pero ¿y si no es un sueño? ¿Y si nos quedamos aquí para siempre?

Buford dio media vuelta y comenzó a alejarse.

-¿A dónde vas?

-tu pesimismo me aburre, iré a divertirme.

-espera –corrió –no me dejes solo.

Buford y Baljeet caminaban en dirección opuesta al muelle, el primero quería explorar la isla pero el segundo no estaba muy de acuerdo con ello. Al encontrarse lejos de aquel muelle alcanzaron a ver a los lejos cinco personas corriendo de manera veloz hacia su posición. En cuanto se acercaron los detuvieron.

-¿por qué tanta prisa? –pregunto Buford.

-no hay tiempo de explicaciones, tenemos que huir.

-¿huir de qué? –volvió a interrogar.

-parecen humanos, pero créanme son monstruos.

-¡derrotaron a casi todos nuestros amigos de un solo golpe! –agrego otro de ellos.

–Cuéntenos que fue exactamente lo que paso -dijo Baljeet

-verán, nosotros íbamos caminando por el bosque como de costumbre, cuando de la nada aparecieron dos personas, uno de ellos manejaba 3 espadas y la otra hacia brotar brazos de todas partes.

-¿y cómo fue que escaparon?

-le dispare al monstruo con espadas –dijo uno de ellos. –La bala apenas lo toco, pero fue suficiente para que las soltara, entonces su compañera acudió en su ayuda, fue ahí cuando escapamos pero al poco tiempo no estaban siguiendo –miro a Buford –tu pareces un hombre muy fuerte, te rogamos nos protejas de ellos.

-¿y qué gano?

-toma –le acerco las espadas –son de muy buena calidad podrás venderlas a un alto precio.

-¡Trato hecho! –Tomó las 3 katanas –bien, ¿En donde están esos monstruos?

Unos arbustos cercanos comenzaron a moverse.

-Ahí vienen.

Efectivamente, de los arbustos salieron dos personas, la primera lucia de unos 18 años, su cabello era verde, vestía una playera blanca sin cuello, un pantalón color verde oscuro y unas botas del mismo color. Su acompañante usaba una blusa de manga larga tipo ombliguera, mini falda, medias, botas largas y un sombre vaquero, todo color morado.

-¡bah! Yo esperaba algo más amenazante –dijo Buford molesto –es hora de patear traseros.

-¡Espera! –Interrumpió Baljeet –mira detenidamente al chico.

Buford obedeció, su rostro se le hizo conocido, definitivamente esa mirada inexpresiva la conocía.

-¿Ferb? –interrogo.

-¿Buford, Baljeet?

-si –respondieron al unísono.

-¿qué hacen ustedes aquí?

-lo mismo te preguntamos, pero más importante ¿Quién es la hermosa joven que esta a tu lado?

-es una historia complicada, te le contare después, en este momento buscamos a unos ladrones.

-¿ellos? –señalo Baljeet.

-¡por fin los alcanzamos! Devuélvanme mis katanas.

-¡momento! –Grito uno de los desconocidos –hicimos un trato contigo –saco un arma –yo cumplí con mi parte, cumple con la tuya.

-escúchame bien–habló Buford –ellos son mis amigos, nadie que no sea yo puede tocarlos y, si crees que con una pistola te iba a obedecer estas muy equivocado.

-entonces me desharé de ti.

Dicho esto dispara contra Buford, la bala se impacta contra su pecho pero esta rebota para sorpresa de todos. Este suceso provoca su ira, truena sus dedos y siente algo raro en su mano derecha; descubre que la cubre un guante, se lo quita mostrando su mano de metal.

-me gusta –sonrío. –Ferb, deseo ver tus 3 katanas en acción, déjame a este monigote tu encárgate del resto. –Buford le arroja las katanas.

-de acuerdo –dijo Ferb mientras colocaba una katana en su boca. –acabemos con esto.

En un instante Ferb se encontraba detrás de los cuatro ladrones, junta sus katanas y pasa a través de ellos como si fuera un fantasma, se detiene al frente suyo ya con las katanas separadas. Tres segundos después de eso los cuatro sujetos caen inconscientes y con varias cortadas en el cuerpo. Ferb guarda las katanas.

-tranquilos, ninguna herida es letal.

Por su parte Buford sujeto al tipo con su mano izquierda, lo levanto de la arena para luego azotarlo contra la misma, lo volvió a levantar por encima de su cabeza.

-no quiero volver a verte ni a ti ni a cualquiera de tu pandilla, ¿Entendido? –no obtuvo respuesta. Cerró su puño metálico -¡dije entendido!

Buford golpeo al hombre con todas sus fuerzas, este salió volando hasta desaparecer en el cielo.

-listo –comento el brabucón mientras se colocaba el guante.

-oye Ferb, tienes idea de por qué estamos aquí –pregunto Baljeet.

-todo es por una maldición –intervino Vanessa, Buford y Baljeet la miraron sorprendidos –Ferb y yo encontramos unas ruinas ocultas en una cueva, ahí hay varios tallados que hablan sobre una leyenda. Aunque no fui capaz de entenderlo por completo, descifré algunos detalles muy interesantes.

-¿Qué detalles? –interrogo una voz desconocida, todos voltearon a ver al desconocido el cual venía acompañado de Jeremy y Candace quien ya había despertado.

-¿Perry? –preguntaron los presentes.

nuevamente una gran disculpa por tardarme tanto en acutalizar, les juro que lo ultimo que haria es dejar inconclusa esta historia. nos leemos en el proximo capitulo que es el ultimo de la segunda aventura. salu2