Sacrificio de amor.

Summary: El coronel Cullen huye de la batalla para salvar a sus hombres. En Sudáfrica conoce a una tribu de aborígenes y una extraña chica a la que sacrificaran. ¿Podrá un corazón endurecido por la guerra volver a latir? EPOV/ Futuro Lemmon/ S. XX

Los personajes de este Fic pertenecen a Stephenie Meyer, la trama es mía, por lo que queda absolutamente prohibido reproducir parcial o totalmente esta historia, bajo ninguna circunstancia.



Capitulo IV.

Quemazón.

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No tardamos en llegar a Inglaterra, en un par de días estaría reuniéndome con Jasper.

Seth y Jacob cargaban con las provisiones, mientras que Bella y yo íbamos delante.

—Señor —dijo Jacob a mis espaldas —. Estamos cerca del fuerte.

—Debemos tener precaución, no sé si aún esta el Coronel Whitlock al mando —señalé.

Cabalgamos esta el pueblo para detenernos allí antes de ir hacía el fuerte.

—Señor —me llamó Jacob.

—Diga, Soldado.

—¿Puedo ir a visitar a mi familia, Señor?

—Por supuesto, pero mañana al alba comenzaremos la cabalgata hacia el fuerte —le informé.

Agradecido Jacob se marchó, mientras que Seth se volvió a mí.

—Señor, aquí también tengo familiares —dijo entristecido.

—Pues, entonces anda, nosotros nos quedaremos alojando en el hostal —señalé.

Me tendió la mano y la estrechó.

—Muchas gracias, Coronel —sonrió.

—Vaya con Dios —le respondí.

Bien, y sin pensarlo estaba con Bella a solas.

Cabalgamos hasta el hostal a una velocidad bastante lenta. Intenté por todos los medios mantener mi cordura, pero sus ondas caían deliciosamente por su pecho y el movimiento de ellas.

Aquella túnica que se moldeaba a su cuerpo se veía más ceñida que de costumbre, seguramente por la postura en que iba montada.

Al llegar al hostal nos atendieron rápidamente, nuestros caballos fueron dejando en los establos.

—Lamento decirle —dijo al dulce mujer —que solamente nos queda una habitación, pero no se preocupe esta posee dos camas.

—Está bien, la tomamos —le respondí.

Subimos las escaleras y nos acomodamos en una pequeña habitación, que efectivamente tenía dos camas y un pequeño baño.

Bella sonriente se dejó caer en una de ellas.

—S-Suave —dijo rozando sus hermosas mejillas en las frazadas.

Sonreí al verla tan desinhibida y feliz.

Caminé hasta el baño, me mojé el rostro, en el espejo me veía agotado, mis ojos lo demostraban aún más.

No había dormido bien en días, así que tenía que descansar hasta mañana.

Al salir vi a Bella sentada en la cama mirándome.

—¿Pasa algo? —intenté explicarle con señas.

—H-Hambre —sonrió.

Me causaba gracias verla hablarme así, parecía un bebé… no dominaba más de treinta palabras y no sabía conectarlas.

La miré detenidamente y pude ver como sus mejillas se teñían de un tierno rosado.

A caso ¿Se notaba lo que ella provocaba en mí? —.pensé.

Sonrió tiernamente y me acerqué a ella. Entonces me sorprendí al ver que se ponía de pie y se acercaba a mí.

Sin palabras de por medio que rompieran el mágico momento ella acercó su mano sobre mí pecho. Estremecí ante el contacto directo.

Entonces recordé su imagen al jugar con las frazadas, ella no pensaba al igual que yo, simplemente ella… tenía otras costumbres.

Acarició mi pecho y se abrazó fuertemente a mí.

—E-Edw-war-d —susurró.

Mi corazón latía escandalosamente, esa mujer que tenía en mis brazos era el aliciente para que mis sentimientos saliesen a la luz, pero me incomodaba darme cuenta que mis pensamientos me jugaban una mala pasada cada vez que ella me tocaba.

Los latidos de mi corazón se aceleraron cuando ella acercó su boca a mi oído.

—Bana özel bonum —susurró.

Estremecí ante el aire tibio que exhaló en mi lóbulo.

No sabía que significaba lo que me había dicho, pero sus labios rozando mi oído me habían producido una sensación eléctrica por todo mi ser.

Desesperado y confundido la separé de mi cuerpo.

Era un tormento tener una mujer así y verla como una simple niña.

Torpemente salí de la habitación y la dejé allí.

Al bajar me sorprendió ver a Seth en el vestíbulo, acompañado de una hermosa mujer, de seguro su novia.

—Coronel —sonrió —. He venido a buscarle.

—Dime —dije apresurado por salir de allí.

—Esta es mi hermana, Alice, Señor —me la presentó.

Saludé atentamente a la dama y volví a escuchar a Seth.

—Ella es institutriz y domina muy bien ciertos lenguajes, creo que sería de mucha ayuda con la instrucción de su refugiada, señor —me explicó.

Seth, había tenido una excelente idea, Bella necesitaba una instrucción.

—¿Crees que entienda el lenguaje de Bella?

—Disculpe, Coronel Cullen, pero de hecho viví por un tiempo con los nómades que creían en Inviris, por lo que entiendo a la perfección su lengua —dijo la pequeña mujer.

—Entonces estás contratada. Aunque aún no estoy establecido en algún lugar, podrías pasar a conocer a la muchacha —la invité a pasar.

Seth se despidió de su hermana y de mí.

—Hace poco me ha dicho algo que no entendí, podrías pedirle que fue lo que me susurró —le pedí antes de entrar.

—Por supuesto, Coronel —sonrió la pequeña.

—Estaría agradecido si le enseñas etiqueta y que se maneje con el español, luego hablaremos de tus condiciones y el salario —sonreí.

—Está bien, Señor, aunque no tengo mayores objeciones tengo una consulta ¿La señorita tendrá todo tipo de educación? Me refiero a lo que respecta a historia, arte y ese tipo de cosas —inquirió Alice.

—Primero que todo, necesito que hable un perfecto español, luego de eso veremos como se maneja en estudios de historia —le respondí.

Entramos en la habitación.

Bella estaba recostada jugando con su hermoso cabello.

Entonces se sorprendió al ver a la hermana de Seth allí.

Comenzaron a hablar en un dialecto extraño para mí, pero al parecer se entendían muy bien.

—¿Podrías preguntarle que me dijo hace un rato? —le volví a pedir.

—¡Oh, si! Discúlpeme —dijo Alice.

Volvieron a conversar y Bella se sonrojó ante la pregunta que le había planteado la chica.

—Dice que tiene vergüenza de responder.

—Dile que le daré algún premio siempre y cuando me diga que era lo que me dijo —insistí.

Volvieron a charlar dejándome apartado de su animada conversación.

—Dice que a cambio pide que usted le compre alguna horquilla para su cabello —sonrió Alice ante la petición de Bella.

—Dile que así será —dije incomodo ante la situación de tener que usar a Alice como mediadora.

—Y bien… ¿Qué ha dicho? —volví a insistir.

—Bana özel bonum, significa: Eres especial para mi—sonrió la chica.

Miré a Bella que se había tapado sus mejillas con ambas manos.

Entonces me acerqué a Bella, destapé su rostro y pude ver que el rosa se había extendido aún más. Acaricie su suave piel.

—Bana özel bonum —respondí mirándole a los ojos.

El brillo de sus ojos expresaba todo lo que las palabras no podían. Su rostro comenzó a acercarse al mío hasta que nuestras frentes estuvieron unidas.

Ella sonrió al darse cuenta que mi mirada estaba fija en sus labios.

El momento fue interrumpido por los golpes en la puerta.

Al abrirla me sorprendió ver quien era.

Agradecí a mi amigo aquella interrupción, ya que hubiese cometido cualquier imprudencia sin importarme que allí estuviese la hermana de Seth.

—¡Jasper! —me abracé a mi amigo.

Ahora tenía barba, lo que lo hacía más mayor y quizá se veía más hombre.

—¡Edward, hermano! —me abrazó.

Estuve largamente abrazado a mi amigo de infancia y luego lo hice pasar a la habitación.

Alice y Bella estuvieron sentadas en una cama, mientras que Jasper y yo nos dedicamos a conversar en la siguiente.

—¿Cómo va el frente?

—Estupendamente, ahora último hemos recibido el apoyo de otros batallones, formamos un total de tres mil hombres, por lo que tuvimos que ampliar nuestras dependencias —dijo orgulloso.

—Estupendo —sonreí.

—También he notificado que tú muerte ha sido errónea, por lo que ahora mismo se está haciendo un acta para restituirte tu identidad y cargo.

—Muchas gracias, querido amigo —sonreí.

—¿Te vendrás con nosotros? —dijo levantandose de la cama.

—No, aún no. Debo buscar un lugar para Bella y Alice —señalé.

Bella no podría vivir en el frente junto a mí, mucho menos Alice, debía buscarle alojamiento en algún sitio que estuviese cerca.

—Esta bien, te enviaré la carta en donde aparecerá tu identidad restaurada y rango militar —se despidió.

Alice y Bella continuaron hablando mientras que me encargaba de buscar algún lugar para comer.

—Mi Coronel —se cuadró Seth en el vestíbulo.

—Querido soldado, ya no soy tú Coronel, ahora lo es el Coronel Whitlock, pronto seré informado de mi nuevo rango —le expliqué.

—Esta bien, señor. He venido a buscar a mi hermana, por lo menos hasta que usted encuentre un lugar para la Srta. Bella —me informó Seth.

—Gracias muchacho —le sonreí.

Ambos se marcharon y Alice prometió venir temprano para saber que ocurriría con ellas.

Con Bella nos dirigimos hacia una cocinería que quedaba cerca del hostal.

El día se había puesto frío, de pronto se había nublado y una brisa corría por las calles del pueblo. Posé mi chaqueta en los hombros de Bella y ella respondió mi gesto con una tierna sonrisa y un tímido "gracias".

Al llegar al lugar nos sentamos en un rincón a la espera de ser atendidos.

No tardó demasiado en llegar una mujer a preguntarnos que nos serviríamos, pedí el menú de la casa, mientras que Bella jugaba con los servicios.

—No hagas eso —le pedí.

Ella no entendió lo que le había solicitado y siguió jugando con ellos, llamando la atención del resto de la clientela.

Tomé sus manos y le quité los cubiertos. Ella bajó el rostro y se ruborizó.

—Bella, por favor —le pedí.

Levanté su mentón y pude ver unos ojos llorosos, al parecer había sido poco delicado con mi petición.

Intenté disculparme, pero parecía no entenderme.

La mujer que nos había atendido trajo la sopa y me sirvió un poco de vino, mientras que para Bella trajo jugo.

Le enseñé a Bella a usar la cuchara. Me costó bastante que entendiese el concepto, pero una vez adquirido pudo tomar la sopa de forma normal, aunque las primeras veces hizo ruido con la boca y reclamó por la temperatura del líquido.

Sonreí largo rato viéndola discutir con su comida, pero aún así continuaba intentándolo.

Era hermosa, sin duda era preciosa. Sus hermosas mejillas y sus ojos chocolatados que irradiaban ternura. Como me hubiese gustado que ella fuese una de nosotros, pero no lo era. Era una chica Somalí, sin educación y un tanto libertina. No tenía nuestras costumbres y aunque Alice se las enseñara, dudaba seriamente que lograse refinarse a tal punto que pudiese mirarle de otra manera.

Aunque su belleza era atrayente y su mirada me dejaba estúpido, debía reconocer que una chica así entre mi familia y amigos sería mal vista, además ella era tan dulce, tan tierna e inocente que ponerle una mano encima para mi era atroz. Desear a una niña que poseía un cuerpo de mujer era inaceptable. Aún me cuestionaba el hecho de haberla salvado ¿Habría sido realmente por ella o por mi?

—S-Sab-broso —me sacó de mis pensamientos.

—¿Qué? —dije sorprendido.

—S-Sabroso —dijo llevándose la cuchara a la boca.

Sonreí al ver que algo había aprendido en la corta visita de Alice.

Nos marchamos al hostal, luego de pagar.

Hacía mucho frío, aún más de lo que había antes de salir.

Bella tomó mi brazo y se acercó a mí mientras caminábamos.

Volví a sentir ese choque eléctrico.

Intenté mantener mi mente fría, tenía tanto que desahogar cuando pudiese hablarle a Jasper, él debía saber lo que sentía por Bella.

Al llegar al hostal, ella entró al baño, mientras que comencé a recoger mi pijama para entrar después de ella.

Estaba doblando mi ropa cuando oí un fuerte grito que me hizo estremecer.

Empujé la puerta del baño y vi allí a Bella gritando desesperada arriba del retrete.

Entonces vi que señalaba a un pequeño roedor que estaba en la tina. Intenté capturarlo, pero se me escapó al estar resbaladizo. Intenté nuevamente y volví a fallar, Bella gritaba desesperada ante el roedor.

Tomé una toalla e intenté envolver al pequeño causante de semejante histeria, pero volví a fallar. Entonces detesté mi torpeza, estaba quedando en ridículo ante Bella.

El roedor entró en el lavabo y saltó hacía donde se encontraba la chica, intenté tomarlo y volví a fallar.

Entonces me apresuré y finalmente logré capturarlo antes de que entrase a la tina.

Bella dejó de gritar.

Pesqué al pequeño polizonte y lo destruí fuera del baño para no asustar a la muchacha.

Al volver lavé mis manos y me dí cuenta que ella aún estaba sobre el retrete.

—Puedes bajar —le sonreí.

Ella se tomó de mi mano y caminó hacía fuera del baño.

Cerré la puerta y me dí una relajante ducha antes de salir nuevamente.

Mientras estaba allí, tomé uno de mis puros y comencé a fumarlo.

Definitivamente estaba loco al haber traído a la muchacha conmigo, ahora debía hacer cargo de ella. No sabría que diría mi familia ante esta situación, hacía bastante tiempo que no me comunicaba, de seguro aún me creían muerto.

Salí del agua ya fría y me vestí rápidamente.

Al salir pude ver a Bella de espaldas, se volteó al sentir que cerré la puerta.

Se acercó a mí y volvió a abrazarme. Sin querer solté mi ropa dejándola caer al suelo.

Me petrifique en sus brazos al darme cuenta que estaba simplemente en enagua.

Podía sentir la delgadez de la tela, a mi parecer casi transparente.

La rodeé en mis brazos y ella separó su rostro de mi pecho. Me miró directamente a los ojos y suspiró.

—G-Gra-acias —añadió tímidamente.

Me incliné un poco más hacía ella.

—De nada —le besé la frente.

Mis manos tiritaban en su espalda, mi cuerpo estremecía ante el contacto.

Ella no parecía tan incomoda como lo estaba yo. Lentamente se afirmó en la punta de sus pies y acercó su rostro aún más al mío acortando así la distancia, podía sentir su hálito tibio en mi piel. Se erizaron todos los vellos de mi cuerpo al sentir aquella agradable sensación. Tragué saliva algo nervioso, mientras nuestras miradas conectadas se mantenían en el tiempo, ella sonrió tímidamente curvando sus labios de forma nerviosa aunque para mí parecían sensuales.

Mi pecho comenzaba a escandalizarse al ver que ella se acercaba aún más a mí, petrificado y nervioso no me atreví a separarla de mí. Me acerqué aún más a ella y lentamente ambos posamos nuestros labios en el otro.

Sin palabras de por medio, sin arrepentimientos nos fundimos en un exquisito beso. Sus labios recorrían los míos tímidamente, como si explorasen un sendero desconocido, la torpeza de sus candidos labios me demostraban que era la primera vez que permitía que un hombre se adueñase de ellos. Lentamente acaricié su labio inferior dándome el espacio para compactar aún más el momento. Posó sus manos en mi nuca, mientras que los míos aprisionaban su cintura, estrechando aún más los espacios que había entre nuestros temblorosos cuerpos. Ella acarició mi cabello mientras mis labios recorrían los suyos y podía sentir la humedad de su boca.

Las diversas sensaciones que me hacían sentir esos calurosos y carnosos labios me hacía estremecer, me sentía desesperado esperando mucho más de aquella mujer. Sentía la necesidad de compactar aún más el momento, de recorrer más de lo permitido, hasta de unirme a ella en este momento tan especial.

Entonces ella tomó el control de nuestro beso, explorando con su lengua el borde de mis labios, haciendo que la caricia produjese un leve cosquilleo ante su roce y que se expandiese la sensación que había en mí estómago.

Me dejé llevar por su autoridad y jugué con sus caderas, apegándolas aún más a mí si llegar a tocar del todo sus muslos.

Acarició y revolvió mis cabellos con sus tímidas manos, mientras que la apegué a una pared.

La estrechez entre su cuerpo y el mío había incrementado a tal punto que la presionaba contra la pared.

Podía sentir el temblor de todo su cuerpo ante la sensación de presión que le producía al tenerla así.

Soltó lentamente mi pelo y con sus manos recorrió mi espalda, masajeando cada uno de mis músculos y aprisionándome aún más contra ella.

Estaba ahogado en su exquisito perfume y la carencia de aire me hacía respirar con más frecuencia.

Entonces sus manos acariciaron lentamente cada parte de mi espalda baja y sostuvieron mis brazos que estaban posados en la pared. Me alejó de ella sin previo aviso y se escapó de mi prisión, dejándome sólo en la habitación.


Hola chicas!! Antes que todo

Feliz San Valentín!

Espero que hayan disfrutado este cap.

Bueno todas saben que este fic, será

bastante cortito por lo que

las cosas acontecen rápidamente

y de forma indesperada :)

Muchos cariños a todas las niñas que siguen este fic.

y más a las que me dejan mensajitos de aliento.

¡Dios! que ha sido un lindo San Valentín con tanto Still de Eclipse

Cariños a todas y besitos.

Nos leemos y espero sus comentarios.

Actualizaré pronto Obligada a amar.

Manne