DISCLAIMER: Katekyo Hitman Reborn!NO me pertenece. Estas magnifica obra son propiedad de Akira Amano junto a los socios respectivos que ayudaron a su creación.
Nota: Estoy deprimida por que las ideas no fluyen...Grrrr, así que espero y no se incomoden con lo que leerán ya saben es una forma de desahogo...Disfruten.
KHR
.
.
.
El silencio es abrumador después de la batalla, todo lo que puedo hacer es ver como ustedes pelean, mientras ella y yo estamos al borde del colapso, mi sangre baña el suelo como la sangre de ella.
Nunca he tenido miedo a la muerte, nunca es una palabra que ya no podre usar, porque estoy aterrada de ver como la muerte se lleva lentamente a mi mejor amiga, ruego en silencio que sea un delirio de cansancio por la carrera que hemos hecho, que Kyoko este cansada y no lastimada como yo al recibir una bala a mi costado para cubrirla a ella, Ruego que el calor que estoy sintiendo sea de mi sangre y no de la de ella.
Una explosión ensordecedora me saca de mi trance.
―Ayuda~ ―susurro con lamento, el ver como Kyoko está usando su cuerpo para cubrir el mío en esa explosión, me alegra saber que lo que sentía era una alucinación del momento, pero a la vez me siento humillada al ya no poder moverme, me digo a mi misma que ella no es la que debe estar encima de mí, soy yo la que debe estar encima de ella, yo soy la que esta mas lastimada, así que mi cuerpo puede proteger el de ella. Dios ayúdame por que estoy perdiendo el enfoque de la realidad.
―Kyoko-chan, usa mi… cuerpo para proteger… el tuyo… desu―le pido con el poco aliento que logro reunir, me siento agitada y cansada, un sonido ensordecedor me dificulta el oír mis propias palabras, solo ruego porque ella me escuche y haga lo que le pido.
Nadie sabes lo doloroso que es escuchar el silencio, en esta enorme habitación en la que estamos arrinconadas, luego de evadir por el momento al enemigo, mi aliento es dificultoso mientras mantengo protegida a mi amiga, siento que pierdo la conciencia por la pérdida de mi sangre, todo fue tan rápido pero a la vez tan lento que estoy segura es el recuerdo del cual jamás podre olvidar ya que todo paso en cámara lenta ante mis ojos.
Nunca tuve tanto miedo como el que pase al ver a Kyoko-chan encima mío mientras la cálida sangre de mi mejor amiga me bañaba luego de que uno de los miembros de la Millfiore me apuntara y ella valiente me cubriera con su cuerpo, no sé si es ironía o desesperación lo que sentí al ver que el lugar en donde le dispararon a ella es el mismo en donde me dispararon por protegerla a ella.
El dolor de ver como sufre Kyoko-chan me molesta y mortifica, ya que jamás he visto su rostro contrariado por las expresiones que ella pone, estoy segura que si Byakuran la viera se daría por bien servido al ver a mi mejor amiga sufriendo, se daría el hecho de haber ganado esta partida.
Grito al ver que el rostro de mi amiga se calma quedando con una expresión angelical como suele ser, eso me aterro tanto que algo en mi se sacudió, el ruido de un arma siendo cargada me alerta y miro sin ver al hombre que me está apuntando, no sé cómo, si solo soy una chica de 14 años y con una herida de bala, pero sé que sentí algo cálido en mi interior surgiendo a la superficie, no recuerdo nada más que el sonido desgarrador de alguien pidiendo clemencia.
Una vez volví en mí, me di cuenta que me desconecte por minutos y que el hombre con sus acompañantes estaban brutalmente asesinados, no sé por qué estaba viva, pero como pude me acerque gateando con las pocas fuerzas que tenía hasta mi convaleciente amiga, la cual despertó, haciendo que una calma en mi interior me envolviera.
―No me asustes… de esta manera, Kyoko-chan ―le digo, mientras me acuesto cerca de ella y cubro mi herida de bala como puedo, Kyoko me mira y esboza una suave sonrisa característica de ella.
―Me alegro de ver que aun no estoy muerta Haru-chan…pero me alegro mas el ver que tú no estás muerta ―me susurra cansada, sus ojos están llorosos y estoy segura que pronto se desgajaran en lagrimas.
Trato de animarla y de paso hacer conversación para esperar a los demás, esperar a que nos encuentren entre un mar de cadáveres y sangre, y nos digan que todos están bien, que la invasión al cuartel ya ha sido controlado, que pronto encontraran una manera de que regresemos y que seguiremos sonriendo.
Mis suplicas fueron escuchadas gracias a los cielos, Tsuna-san, Gokudera-san, Yamamoto-san y Hibari-san entraron apresurados, como si buscaran con desesperación a algo o a alguien, al entrar por completo a la habitación, tanta fue la sorpresa en vernos juntas y ensangrentadas que sus caras perdieron todo rastro de felicidad al vernos justas y con la sangre de nosotras bañándonos, más aún vivas y con poca disposición de conocimiento, escuche un quejido de parte de Kyoko y el rostro cargad de sorpresa por parte de Tsuna-san.
Entre suplicas le rogué que no la dejara morir, que la salvaran, mis lagrimas salieron a flote al ver que Kyoko-chan espiro mi mente se aterro una vez mas y rogué y hasta jure que solo es el cansancio y que quizás este inconsciente, juro que lo que me quedo de energía lo invertí en tocar el pálido rostro de Kyoko-chan, luego Bianchi y Futa llegaron ellos estaban lastimados, pero no más que nosotras yo ya no tenía energía alguna y parece que los chicos quedaron tan impresionados que no salían del transe si no fuera por un grito de parte de Reborn.
―No la dejen morir ―era la palabra que mas susurraba, sentí que alguien me cargaba mas no me intereso quien fue, escuche una voz lejana y logre dar con que era Chrome-chan, la cual estaba llorando al verme.
Su rostros estaban más que preocupado al vernos a mí y a Kyoko-chan casi idas de este mundo, Recuerdo que escuche gritos pidiendo que no me durmiera, que me quedara en este mundo, sentí la cálida mano de alguien me tenia aferrada, una voz masculina me pedía que no muriera, me rogaba, yo solo no lograba hilar coherencia en mi mente y luego caí en la nada.
Pensé que morí, y creo que por un momento lo hice.
Mas parece que mis amigos no me dejaron ir, ya que desperté, junto a Kyoko-chan, mi cuerpo logro moverse y acercarme a una durmiente Kyoko-chan, mis lágrimas surcaron mi rostro y la dicha de vernos vivas fue tan grande que no me di cuenta que no estaba sola en la habitación.
―Me alegro de que estas bien Miura ―fueron las breves palabras del presidente del comité de Disciplina de Nami-chuu, lo mire y vi que no era el Hibari-san de este época si no la del pasado nuestro pasado, no entendí por que decía eso, pero le regale una sonrisa la cual él devolvió, vi que quería ayudarme a arre costarme una vez mas pero ruidos de personas acercándose lo hicieron desistir y se retiro.
Luego llegaron los demás, al ver que estaba despierta se sorprendieron y me dieron la calma que anhele en los momentos en donde la desesperación era lo que me mantenía atada al miedo.
Reborn me miraba de una forma diferente a la usual, y eso no paso desapercibido para los demás, sé que es raro pero me sentí descubierta, pero de ¿qué?...las cosas volvieron a la normalidad luego de eso, y Kyoko-chan despertó unas horas después que yo, sorprendentemente las heridas que teníamos desaparecieron, mas no la sensación, hable de esto con Kyoko-chan y me afirmo que ella está igual que yo, luego de eso y de recuperar la calma entendí, que lo que paso es importante y una forma de aviso para mí, las personas con las que estoy son la causa de este terror que mi cuerpo sintió, pero a la vez son las personas que me salvaron de la soledad.
Poco tiempo de eso, y la caída de Byakuran, Reborn hablo con migo y me dijo que si quería seguir con la Vongola, dude, pero decidí que quería esta a su lado, Tsuna-san me sonrió cuando le dije que no los dejaría, mas fue una sonrisa cargada de tristeza y temor, no se cual es la carga que tiene que llevar Tsuna-san, pero quiero apoyarlos, mas me di cuenta que él y los demás me alejaban al igual que Kyoko-chan, eso me desanimo, mas no me deje vencer, ya que el miedo que tengo marcada en mi memoria no me ara desistir.
Eso es una promesa.
Fin.
¿Review?
