ENVIDIA
Por: Marín Silivant
Disclaimer: Ya saben a quienes pertenecen los personajes, y creo que ni de broma me confundirían con una de las mujeres más ricas del mundo, este es una historia para la comunidad de retos a la carta
Fandom: Harry Potter
Personaje: Luna Lovegood
Pecado: #4
Pocas veces en su vida había sentido una tristeza de esa naturaleza por tanto tiempo, una presión en el pecho que te hace pensar que pronto dejaras de respirar, un dolor que te cala el alma de manera amedrentadora, y no estas muy seguro de porque.
Simplemente nada tiene significado…
La primera vez que Luna no experimento fue cuando su madre murió
Ella era la mujer que más admiraba en el mundo, una bruja dotada de un gran talento para la magia, creaba maravillosos hechizos, y precisamente había sido uno de ellos el que terminó con su vida.
En ese tiempo la soledad y la tristeza la invadió, comenzó a sentir el aislamiento que su estilo de vida le provocaba, pero su padre logro hacerla superarlo, después de todo, la vida no terminaba ahí.
Con el apoyo de él salio adelante y por muchos años no experimento ese sentimiento. No importaba que sus compañeros la ignoraran o se burlaran de ella, no importaba que la molestaran con apodos tontos o le escondieran sus cosas, estaba segura de quien era y no necesitaba nada más.
En su camino conoció a amigos maravillosos con los cuales entablo un lazo muy importante de lealtad y amor…
Llego a confiar plenamente en ellos, nunca sintió temor al ser raptada por los mortífagos en aquel tiempo tan oscuro, incluso experimentó todo su apoyo cuando su padre murió en un accidente al realizar otro de sus viajes en el que ella no pudo acompañarlo.
Tenía mucho de lo que tuvo o se imagino alguna vez, y precisamente por eso, ahora después de haberse graduado de Hogwards, es que temía perderlo todo.
Porque ya no había más… inevitablemente cada quien seguiría su camino, y envidiaba como los de ellos aun continuarían entrelazándose y el de ella no.
Harry se casaría en unos años con Ginny, a consecuencia seguiría frecuentando a Ron, que al ser pareja de Hermione continuarían su historia… siempre su historia, porque eran de esas amistades que el tiempo no podía destruir.
Y a ella, el tiempo no le había permitido cultivar ese lazo, apenas cuatro años en los que no había experimentado las aventuras y la unión que Harry, Ron y Hermione.
Apenas logro sentir la adrenalina y la lealtad que las aventuras provocaban cuando ella, Neville y Ginny intentaron robar la espada de Godric Gryffindor en el despacho del director, y ahora nunca tendría nuevamente esa oportunidad.
Cuando pensaba en aquel grupo no podía evitar que su felicidad le doliera, ella y quizá también Neville, se quedaban al margen de esas nuevas aventuras.
Él era el único que sentía la podía comprender perfectamente, había luchado hombro con hombro para lograr un mundo mágico mejor, ahora que el mayor mago tenebroso de la historia estaba acabado, perderían aquello que los unió en un principio.
No podía evitar repasar eso cada noche, de manera cada vez más persistente conforme se acababa su tiempo en Hogwards. No podía evitar pensar que la amistad que ella había logrado con ellos era solo de temporada, una vez terminado su "común denominador" con ellos todo se disolvería poco a poco.
Sabía que no eran ilusiones suyas solamente, ningún pánico al nuevo cambio, nada de depresión por la incertidumbre del futuro, lo estaba viendo comenzar sutilmente.
Debido a las responsabilidades de la salida, ya casi no veia a Ginny, y cuando lo hacia no hablaba más de los nuevos retos que enfrentaba el trío maravilla, incluso si recordaba preguntar por Neville su amiga no sabia más que lo que su hermano le contaba que era nada respecto a él.
Neville a pesar de su importante participación en la batalla contra el señor tenebroso, a pesar de ser compañero en Gryffindor, a pesar de que era uno de los amigos "cercanos" de Harry y su grupo, ya estaba disolviendo su relación con ellos. Él que era todavía más cercano que ella… ¿Qué esperanzas tenia?
¿Cómo no envidiar que ellos continuaran teniendo lo que ella alguna vez experimento?
Ella no había pedido eso…
Ella era feliz con lo que tenia, y aun así se le presento la oportunidad y ahora se la quitaban cuando apenas la estaba disfrutando.
Ver la dicha de los demás solo le recordaba la que ella no volvería a tener, porque había pocas probabilidades de que una persona como ella entablara ese tipo de sentimientos con los demás otra vez.
No solo por ser como era, una chica extraña, con gustos y creencias que nadie compartía, ¿Cómo ella volvería a encontrar a alguien que la aceptara tal y como es?
Además, es muy doloroso perder esa felicidad de la peor manera… sin responsabilidad de producirlo y sin poder hacer algo para evitarlo.
Dolor… dolor y miedo… nada tenia sentido ni importancia… eso no era agradable…
La única manera de poder evitar el dolor era quitarle el poder a aquello que la lastimaba… restarle importancia para que ya no le lastimara…
Tampoco quería llegar al grado de odiarlos… pero en eso momento no pensaba en otra cosa que en arrebatarles aquello que deseaba para ella… si ellos lo tenían a ella le dolía…
No…
Eso tampoco seria justo…
Solo le quedaba acertarlo…
Aceptar que ellos gozaban de algo que ella deseaba tener con todas sus fuerzas…
Pero aceptarlo no significaba que tenía que sufrir estando ahí y viendo como ellos eran felices con lo que ella no podía conseguir…
Llegó el último día de clases, después de eso, la esperaba el mundo laboral que había elegido y que también la apartaría de sus deseos…
- Luna – le llamo Ginny antes de la cena de fin de año –quizá no nos encontremos después así que quiero darte esto
La pelirroja alegremente le extendió un sobre blanco con grabado
- Espero verte ahí y así podamos seguir en contacto
- Claro – respondió recibiendo la invitación a la boda de Ginny y Harry – Haré lo posible
Su amiga le dedico una sonrisa de sincera amistad y se dirigió a su mesa en el comedor.
Luna la miro despidiéndose mentalmente de ella…
No podía permitir que su envidia les hiciera daño… era mejor así, terminarlo de golpe que sufrir lentamente
Camino a sentarse a su mesa, dejo atrás los pedazos rotos de papel… pedazos de una amistad que prefirió destruir que perder.
