(((-- •:.● Últimα Despedidα ●.: •--)))
Nαruto no me pertenece, si no a Kishimoto-sαmα
•αclαrαciones
•-Última Despedida (Pαrlamentos de los personαjes)
•Última Despedida (Nαrrαdor)
•-"Última Despedida" (Pensαmientos de los personαjes)
•Última Despedida (Frases importantes o que tendrás algún sicnificado después)
El viento movía su hermoso cabello rosado de un lugar a otro, dejando que pequeños mechones cayeran silenciosamente sobre su rostro.
Cerró sus ojos jade por un momento, definitivamente deseaba creer que todo había sido un largo sueño, mejor dicho, una dolorosa pesadilla. Quería despertar y que todo regresara a la normalidad, ver a Sasuke aún lado de ella, saber que estaba ahí, junto a ella. Sólo eso, quería volverlo a ver. Necesitaba verlo de nuevo.
Abrió lentamente sus ojos, viéndose obligada a observar la lápida que se encontraba justo frente ella.
Uchiha Sasuke.
Observó claramente su nombre, que se encontraba grabado en lo alto de la lápida. Sintió como su corazón se hundía tranquilamente, nunca se imaginó ver ese nombre grabado en un lugar como este, un simple cementerio lleno de cadáveres esperando pudrirse con el paso del tiempo.
El funeral ya había acabado hace más de dos horas, Hinata le había hecho el favor de llevarse a Kisho, no era un lugar muy apropiado que digamos para un pequeño de su edad.
¿Y ella? Ella aún seguía ahí, no quería alejarse de su lado, simplemente, era muy poco tiempo como para asimilar todo lo ocurrido, poco tiempo para que su corazón lograra olvidar tal dolor y seguir adelante con su vida.
Sentía como su piel comenzaba a temblar, hacia demasiado fría en esta época, y aún así, no le importaba, no le interesaba si sus piernas y brazos estuvieran completamente entumecidos, no le importaba tener sus ojos completamente secos del llanto que se había desvanecido, en resumen, no necesitaba saber nada que no fuera de él.
Aún no lograba entender todo lo ocurrido unos días atrás, no comprendía por qué desde que Sasuke se había enterado de la misión, había estado mucho más frío y distante que de costumbre, el por qué solo lo habían atacado y asesinado justo a él, y en especial, por qué su mente y corazón le decía que algo estaba completamente fura de control.
—Sasuke…
Un pequeño sollozo escapó de sus labios, ya no aguantaba más, dejó caer su cuerpo bruscamente al suelo, ya no tenía fuerzas, no tenía las agallas que necesitaba para mantenerse de pie y afrontar todo lo que estaba pasando, simplemente, no podía seguir sin él.
Miro su mano derecha, parando por un momento el estallar en llanto.
Tenía una pequeña flor roja, extremadamente hermosa, un sus pétalos llenos de vida, una camelia, para ser exactos. La apretó con un poco de fuerza, para luego colocarla justo a la mitad de la tumba.
—Espero que te guste, fue la más hermosa que encontré… para ti
Habló débilmente, solo fue un susurro para él, solo para él.
—Son muy lindas ¿verdad? Yo…yo recuerdo como…como siempre me regalabas este tipo de flores en ocasiones especiales para los dos...¿Y tú?
Preguntó mirando fijamente la lápida, esperando que alguna palabra saliera de ella y le dijera que todo va a estar bien, que va a volver a ser como antes, que solo volviera a cerrar sus ojos y esta pesadilla terminaría.
Lo intentó.
Al abrirlos, solo recordó aquellos días, esos momentos en los que Sasuke llegaba a la puerta de su casa exclusivamente para regalarle esas hermosas camelias…
25 De Diciembre
Coleta, chongo, moños, había mil formas en las que se podía arreglar el cabello, pero ya se hacía tarde, Sasuke no tardaría en llegar por ella.
Se miró al espejo, bien. Le sienta bien el rosa con el verde jade, perfecto, combinan con sus ojos, necesitaba verse guapísima, hoy era navidad, e irían a festejar a un restaurante junto con todos sus amigos, Sasuke y ella cumplirían su primera navidad juntos, como pareja, eso la emocionaba mucho.
Su cabello había quedado completamente suelto, ya había crecido un poco, ahora lo tenía como hace muchos años, aún cuando era una chiquilla tonta y débil, pero eso ya había quedado en el pasado.
Llevaba consigo un hermoso vestido verde, un tanto oscuro, este le llegaba arriba de las rodillas, con un elegante y bonito encaje en las orillas.
Se veía fantástica, solo esperaba que su novia la viera igual.
—¡Sakura! ¡Sasuke-kun ya llegó!
Escuchó como su madre comenzaba a tocar la puerta de su habitación, ¡Por fin! Sasuke ya había llegado.
De inmediato tomó su bolso y se dirigió rumbo a la puerta.
Bajo la escalera un poco apresurada al principio, pero antes de bajarlas totalmente, se detuvo en un espacio donde todavía no alcanzaban a verla, desde ahí pudo observar claramente a Sasuke, traía puesto un elegante traje color negro, combinado con una corbata azul marino.
Se sonrojó al instante de verlo, ¡Estaba guapísimo!
De inmediato bajo y se despidió de sus padres, dando media vuelta, quedo justo frente a él.
—Feliz navidad, Sasuke-kun
Sintió como su corazón latía mil, estaba completamente enamorada del Uchiha, solo esperaba que el sintiera lo mismo.
—Feliz navidad, Sakura
El pelinegro le entregó varias camelias en sus menos, para después depositarle un dulce beso en los labios a su novia.
—"¿Camelias?"
14 De Febrero
Bien, todo estaba perfecto, solo tenía que mantener sus ojos cerrados mientras llegaba el pelinegro, solo eso.
Hoy era el día de San Valentía, Sasuke la había llevado al restaurante más lujoso de Konoha, sabía que el chico no había hecho ningún tipo de esfuerzo para poder pagar los servicios, si algo le sobraba al Uchiha, aparte de su ilimitable belleza, era el dinero.
Desde hace ya unos minutos Sasuke se había levantado de la mesa, pero al levantarse le había pedido a la pelirrosa que cerrara sus ojos hasta que el regresara, Sakura intentaba no abrirlos, hasta que escuchó su voz.
—Puedes abrirlos
Los abrió como le indicaron, pudo observar frente a ella la cena completamente preparada con todo tipo de bocados, y una hermosa decoración en todo el restaurante con Camelias.
—Feliz Día, Sakura
Escuchó detrás de ella.
—"¿Así que de nuevo? ¿He? ¿Sasuke-kun?"
28 De Marzo
Estaba terminando de alistarse, sus amigos le harían una fiesta "sorpresa" por su cumpleaños, de la cual se había enterado fácilmente al tener siempre a un lado a Naruto, preguntándole un millón y medio sobre cosas que le gustaban.
Salió de su casa, rumbo a la casa de su mejor amiga, Yamanaka Ino.
Al llegar abrió la puerta tranquilamente, esperando algún tipo de gritos o abrazos. Todo estaba completamente oscuro, así que se le dificultaba observar con claridad.
—¡Sorpresa Sakura!
Escuchó, sólo una fuerte voz chillona con el "chan" después de su nombre, definitivamente se trataba de Naruto.
Todas las luces comenzaron a prenderse, comenzando a caer muchas camelias del techo.
La fiesta había sido de lo más linda, por supuesto que fue devertida, spbre todo por que el rubio le contaba cada una de las tonterías que había pasado para poder organizar su fiesta.
—Y ¿De quién fue idea las camelias?
Preguntó la Haruno a suu compañero hiperactivo, por su mente ya había pasado el responsable de esto, solo quería estar segura.
—De Sasuke-teme
—"Lo sabía"
—Y ¿Sabes? Lo más curioso…nunca recuerdo haberte mencionado que esas flores me agradaban, más bien, nunca me había fijado en ellas…
Una pequeña sonrisa apareció en su rostro, definitivamente de algún modo u otro, esas flores le agradaban a Sasuke, y eso era un gran descubrimiento sobre él.
Miró la lápida nuevamente, recordando que tenía que decirle a Sasuke.
Apretó su estómago levemente, no lo suficiente como para hacerse daño, debía decirle lo que estaba pasando, auque sólo fuera un pequeño susurro para el viento, confiaba que, en algún lugar, su esposo la apoyara incondicionalmente.
—Me acabo de enterar…
Se encontraba sentada en el consultoria de la quinta Hokage, había ido a hacerse unos estudios después de lo ocurrido con Sasuke, ya que se había estado sintiendo bastante mal ante la noticia.
—Sakura, termine de hacer los estudios y los resultados fuer-
—Maestra, no se preocupe, solo estoy un poco cansada.
Interrumpió a Tsunade, parandose, dispuesta a salir de ahí de inmediato.
—Pero Sakura, tú est-
—Hasta luego, maestra, me iré a casa
—¡Maldición! ¡Cría! ¡Cierra el pico y escúchame! ¡Estás embarazada!
Bajo su cabeza un poco, quedando frente al suelo, comenzaron a salir una y otra lágrima, sin parar, donde en cada una de ellas llevaba tanto dolor y triztesa mezclado con una pequeña alegría por el hecho de que iba a ser mamá de nuevo.
Mordió su labio inferior, tratando de parar el llanto, le fue imposible, las lágrimas no cesaban, por el simple hecho de saber que en su vientre tenía una pequeña criaturita que tendría que sacar adelante junto con Kisho sin él, la volvia loca de solo pensarlo.
—Me hubiera encantado que te hubiese conocido…
Levantó su cabeza lentamente, la impresión de su rostro había cambiado totalmete, ahora tenía una pequeña sonrisa, mientras secaba con su mano izquierda las lágrimas que resbalaban por sus mejillas.
—Te prometo que… le contaré sobre ti…y así… fuese como si te hubiera conocido…
Silencio.
Todo lo que se escuchaba eran los árboles moviéndose de un lado a otro, y el viento chocando frente a su rostro.
Pero no era del tipo de silencio incómodo y desagradable, al contrario, era un silencio tranquilo y relajante, solo esperaba que no durara demasiado tiempo como para volver a llorar, ya no, no más.
Te amo.
Esas dos palabras la traían totalmente descontrolada, lo último que había escuchado salir de sus labios, era que la amaba, ¿Qué más podía pedir?
De lo que siempre estaría arrepentida de no haberle dicho, era que ella también lo amaba, lo amaba y justo por eso es tan difícil despedirse así como así, hablarle a una simple lápida, cuando sabe perfectamente que nunca va a recibir una respuesta a sus preguntas de parte de ese pedazo de cemento.
Pequeñas gotas de agua comenzaron a caer del nublado cielo que se encontraba justo arriba de ella, comenzando a llenar su rostro, dejando atrás las lágrimas.
Las gotas comenzaron a llenar su cuerpo totalmente, dejando un gran aliento de frescura en todo su cuerpo.
Era hora de irse, de ir a su casa con su hijo, hora de dejar un pequeño rincón en su corazón para este amor perdido, tiempo de dejar de llorar y ser fuerte para soportar, simplemente, ya era hora de seguir adelante, no sólo por ella, también por Kisho, por la criatura que esta en su vientre, y por Sasuke.
Se levantó decidida a retomar el camino de su vida, ahora en el rostro que antes se veían cientos de lágrimas caer por él, se visualizaba una pequeña sonrisa, una sonrisa dispuesta a todo, una sonrisa de despedida.
Como duele no tenerte, como duele no respirar ni oler tu esencia, como duele no poder abrazarte, pero lo que más me duele es no poder decirte que te amo.
¡Hola!
Chicos y chicas, en serio, lamento la tardanza u-u
Aquí les dejo el capi, espero que les haya gustado, siendo la demora, en serio =)
Mil gracias por sus review´s, ¡ me animan mucho !
Agredecimientos =p
Hikky
Crystal Butterfly 92
sentsuna17
Yume No Kaze
Ahorita les contesto su review ¿vale?
¡ Más review´s porfa XD !
