Ningún personaje me pertenece, todos son de JKRowling.

Capítulo 4: Futuro incierto

"Frederick Scorpius Hyperion Malfoy Weasley… Malfoy… Weasley… ¡JUNTOS! Malfoy Weasley…" Pensaba Ginny, ahora Harley mientras corría raudamente hacia las mazmorras en busca de Draco/Dick. La cena había terminado tranquila para el alumnado normal, Julian, Hugo (¡Su sobrino!) y Fred, como le había pedido que lo llamara (¡Su hijo!) la habían acompañado a la sala común, la cual ella sabía muy bien donde estaba y como era, igual se dejó impresionar falsamente para no destruir la mentira que habían creado. Ahí le presentaron a Mallory Finnigan (¡Hija de Seamus! ¡No tenía cara de sapo!), la cual era muy linda y Ginny/Harley descubrió rápidamente que se sentía atraída por Julian, era bastante obvia (El cual por cierto, era hijo de Oliver Wood). Tuvo un largo tiempo para analizar a los tres muchachos mientras ellos le explicaban como funcionaban las cosas en Hogwarts.

Julian Wood tenía el cabello castaño oscuro y las facciones muy parecidas a las de su padre. Era un poco más fornido de lo que ella recordaba a Oliver y la mirada mucho más tranquila. Sus ojos eran de color verde musgo y era el más alto de los tres, muy atractivo. Era el capitán del equipo de Quidditch de Gryffindor y un muy buen golpeador.

Se tomó un tiempo para analizar al que ella creía era su hijo. Cabello rubio, no tan platinado como el de Draco pero definitivamente no el rubio de Luna, ojos avellanas idénticos a los de ella pero en la forma de los de Draco. Todas las facciones eran las de su padre, todas salpicadas por unas tenues pecas, las cuales le daban un aspecto algo infantil y tierno. Era bastante más alto que ella, pero un poco más bajo que Julian y que Hugo. Sonreía igual que Draco, arrastraba las palabras igual que Draco, se acomodaba el cabello de la misma forma que Draco lo hacía, entornaba los ojos exactamente igual que Draco Malfoy y tenía ese tono arrogante que, por momentos a Ginny le divertía tanto, típico de la familia Malfoy. Por momentos tenía gestos idénticos a los de ella, como su arrugada de nariz característica, o su risa escandalosa… Pero definitivamente era un digno hijo de un Malfoy. También jugaba en el equipo de Quidditch de Gryffindor, Ginny sonrió al darse cuenta que existía un Malfoy fuera de la casa de las serpientes y dentro de la casa de los leones. Debía contárselo a Draco para que se retorciera. Eso implicaba decirle que tendrían un hijo. "Demonios" Pensó.

Hugo Weasley, hijo de su hermano sin lugar a dudas… ¿Pero con quien? No tenía ni una pizca de Hermione ni de Luna. Tenía el cabello rojo pasión, mucho más encendido que el cabello de Ron, y lleno de ondas perfectamente acomodadas totalmente ajenas a su hermano. Los ojos eran del mismo tono azul característico de los Weasley… ¿Con quien estaba? ¿Quién era la madre de Hugo? ¿Cuándo había dejado de amar a Hermione? Jugaba como el otro golpeador del equipo. Era un año menor que Fred y Julian, pero los conocía desde que eran pequeños por distintas reuniones familiares.

Los tres tenían una especie de "religión" (Como ellos mismos la habían llamado.) en la cual adoraban al amor sobre todas las cosas. Ginny no terminó de comprender el porqué de llamarse "Románticos" y por qué tenían algo de influencia "Vanguardista" ¿Acaso era alguna cosa muggle extraña? Le habían intentado explicar sobre el movimiento literario Sturm und Drang, sobre Las desventurasádel joven Werther, una especie de libro que había iniciado todo su pensamiento, sobre los poetas malditos… Ginny simplemente se disculpó son ellos explicándoles que "debía ir a hablar con McGonagall"… Se ofrecieron a llevarla, ya que era nueva en el castillo y no sabía la ubicación del despacho. Ginny les explicó que la directora le había dado un mapa para poder ubicarse mejor en el castillo y así salió rauda de la sala común.

-Es linda. – Murmuró Hugo sonriendo de lado.

-"Por ahí, por ahí anhelo irme contigo… a vivir junto a ti." – Murmuró Fred mirando el retrato por el que acababa de salir Harley, con su sonrisa característica de galán.

-No metras Goethe en esto, Fred. – Sentenció Julian recostándose en un sofá. – Que ella decida.

-Tú estás fuera de esto. – Replicó Fred mirándolo juiciosamente. Julian rodó los ojos. – Concéntrate en mi hermana. Ya la besaste, el camino es cada vez más simple.

-Sería simple si ella no lo odiara. – Acotó Hugo sonriente sentándose al costado de Julian y pasándole un brazo por los hombros. – Aunque estoy seguro que en el fondo, ella también siente algo por ti. – Fred ahogó una tenue risa.

Él sabía muy bien lo que Eva sentía por Julian, y no era un simple encaprichamiento. Su hermana tenía una especie de repulsión por todos los hombres que no fueran de su familia, y lograr que Eva Malfoy cambiara de opinión era complicado. Julian la había conocido cuando había pasado las vacaciones de verano en la Mansión Malfoy, ella aun no estaba en Hogwarts y era una niñita de 10 años muy madura para su edad. Julian había hablado bastante con ella y nadie se explicaba como, Eva no le había gritado que no le gustaba que tocaran las flores del jardín, del cual Julian había cortado una para entregársela. Todo empeoró cuando Eva entró a Hogwarts y Julian la empezó a molestar junto con él y su primo Hugo. Pero si bien ahora ella lo odiaba a muerte, Fred sabía que aún moría por él. Evidentemente Julian moría por ella.

-Llevo todos mis años en Hogwarts e incluso uno antes de que ella entrara en el colegio siguiéndola como si fuera un unicornio y yo necesitara su sangre para poder vivir. – Fred se asqueó un poco.

-Bien que igual has estado con billones de chicas mientras la perseguías, no creo que ella tenga una muy buena imagen de ti, Juls. – Agregó Hugo divertido.

-Pero, es que yo siento algo por ella que es más grande que todo lo que puedo haber sentido por alguna de las otras chicas con las que he estado. Cuando la veo siento que nada importa más que sus labios… - Fred lo cortó.

-Bastaaaa, ya hemos hablado de eso. Lo escribes y después se lo dices a ella, no a nosotros. – Hugo se volvió a reír de Julian, solía hacerlo siempre que este dejaba totalmente al descubierto sus sentimientos y Fred lo callaba rotundamente.

-Yo creo que solo debes tener un poco de paciencia, Juls. Eva te odiará, pero aun así tiene un corazón que no es inmune a tus encantos. – Hugo siempre sabía como sacarle una sonrisa a cualquiera.

DXG

Draco estaba entre cuatro chicas, dos de ellas eran hija de sus amigos, una era la hija del ser más despreciable y asqueroso del colegio y la otra era su hija con la novia del ser más despreciable del colegio. Tanya Zabini, Raysa Nott, Lily Potter y EVA MALFOY. Habían llegado a la sala común y no lo dejaban alejarse de ellas.

-Y… Cuéntanos Richard – Empezó Tanya, muy formal para ser hija de Blaise. Lily la cortó al instante.

-Dick. – Sonrisa seductora. Draco se sintió un poco acosado. Tanya la miró mal y continuó.

-Dick… ¿Cómo llegaste a Hogwarts? – Draco/Richard/Dick procedió a contarles la historia que tenía perfectamente planeada con Ginny/Harley y McGonagall. Draco realmente no le prestaba atención a lo que estaba diciendo, lo tenía tan mentalizado que las palabras fluían casi solas de sus labios. Más bien se concentró en observar detenidamente a las muchachas.

Lily Potter, segundo apellido en proceso a ser descubierto, pero asumía que debía ser Lovegood. Rubia de ojos verdes. Demasiado parecida a Luna Lovegood, misma mirada soñadora y demasiado extraña para su gusto. Menuda y no muy alta. Tenía la sonrisa característica del imbécil de Potter. Ojala le diera un paro cardiaco cuando se enterara que su hijita estaba en Slytherin.

Draco pasó de hablar de sus traslados a su vida personal y a su extraña nula relación con su padre desaparecido, sentía como las chicas sentían algo de compasión por él. Su hija lo miraba algo triste. "Si tan solo supieras…"

Raysa Nott, hija evidente de Pansy Parkinson. Cabello negro y corto, lo llevaba de la misma manera que su madre lo había llevado en sus años de colegio. Tenía los mismos ojos pardos que Theo, en vez de los brillantes ojos azules de Pansy. Y su boca era exactamente igual a la de su madre, esa típica boca que deseas besar con solo mirarla. Un rostro impactante a la mirada. Simplemente preciosa.

Tanya Zabini… ¿Con quien demonios se había casado Blaise? Era una muchacha de tez cobriza, un poco más clara que la tez de su mejor amigo. Ojos increíblemente verdes, al igual que los de Blaise, pero sin ningún tipo de rasgo facial parecido al de él. Su cabello era castaño oscuro y rizado.

-¿Conoces a la chica que quedó en Gryffindor desde siempre? – Intervino Lily escuchando atentamente. Dick asintió algo aturdido, extrañaba la presencia masculina.

-Conozco a Harley desde que nací. Es mi mejor amiga. – Eva se dio cuenta de que el nuevo integrante de la casa de las serpientes la observaba mucho y se puso algo nerviosa. Los chicos nunca habían sido su fuerte, y al parecer nunca lo serían. Eva había crecido junto a su hermano, primo y despreciable amigo. Había aprendido a odiar a los adolescentes. Aunque en el fondo sabía que había uno que la hacía suspirar por las noches, lograba que sus mejillas se colorearan tan rojas como su cabello, que su corazón palpitara increíblemente rápido. Obviamente, jamás lo aceptaría. Aunque él la había besando hace menos de dos horas.

Draco no podía despegar la mirada de la que supuestamente era su hija. Pelirroja, con exactamente el mismo rostro que Ginny Weasley (dato recientemente descubierto) a excepción de los ojos, que eran de color gris, al igual que los suyos. Tampoco tenía las características pecas de la familia Weasley, dándole un aspecto mucho menos infantil que el que Ginny podía tener. Su mirada era un poco más dura que la de su amiga/futura esposa, pero tenía el mismo brillo de alegría impregnado. Era preciosa, simplemente perfecta. Draco no podía evitar quererla, no podía evitar pensar que en un futuro ella sería su pequeña. Vio como ella lo miraba algo nerviosa y el rubor explotaba en sus mejillas de la misma manera que ocurría con Ginny. Recordaba una clara vez en la que Draco había hecho que el rubor de su "mejor amiga" le llegara hasta la coronilla.

FLASHBACK

14 de Abril de 1996,

Ginny y Draco se encontraban sentados bastante alegres, en los terrenos del colegio, muy cerca del lago. Era una cálida mañana de domingo, las nubes no existían en esos días, ni siquiera los problemas de pociones de la pequeña pelirroja lograban que su alegría disminuyera.

-Vamos Ginn, no es tan complicado aprender la formula. – Le espetaba Draco a la Weasley, quien se dejaba caer boca arriba sobre el pasto, esparciendo sus rojos cabellos sobre el mismo.

-Odio pociones Draco. La vida sería más simple si no existieran.

Draco sonrió ante el comentario de su amiga y dejó el libro de lado, se acostó a su lado y juntos miraron el cielo. Le gustaba pasar tiempo con ella, algo que jamás hubiera pensado. Ginny Weasley era esa clase de chicas que encuentras una vez en tu vida, escandalosa pero tranquila, alegre y optimista, realista al mismo tiempo, algo infantil e ingenua pero muy increíble. Era increíble la forma en la que afrontaba sus problemas más complicados y como se dejaba vencer por los más simples, como luchaba por las cosas que realmente quería, como discutía por su punto de vista. Draco amaba la forma tan simple en la que Ginny veía la vida. "Estamos aquí para disfrutar, no perdamos el tiempo en tonterías. La vida solo es una."

-¡Mira esa! Tiene forma de snitch. – Gritó Ginny apuntando a una nube que claramente no tenía forma de snitch por ningún nado. Draco volteó el rostro y se encontró con el de Ginny mirándolo con una mueca graciosa. Ambos comenzaron a reírse de forma incontrolable y a hacerse cosquillas. Cuando por fin se calmaron Draco volvió a observarla.

-¿Te he dicho alguna vez que eres preciosa? – Soltó de pronto sorprendiéndose a sí mismo. Ginny enrojeció hasta más no poder.

-Draco Malfoy nunca hace cumplidos ¿Recuerdas? – Ginny reía sin decolorarse. Draco también sonrió y le acomodó un mechón que le cubría sutilmente el rostro.

-Pues lo eres. Siéntete afortunada, Draco Malfoy te dijo un cumplido. – Ginny se rio con ganas, difuminándose.

-Eres un tonto ¿Lo sabías?

-Es bueno tener amigas lindas. – Ginny no dudo en volver a colorearse.

FIN FLASHBACK

Eva le recordaba tanto a Ginny que sentía que la conocía de toda la vida. Pero ella parecía ser, internamente, totalmente distinta a su amiga. Un poco más fría y más seca un poco más parecida a él. Frunció el ceño el notar el parecido.

-…hemos vivido desde siempre juntos. Ella es mi mejor amiga, como mi hermana. – Terminó Draco mientras las divagaciones en su cerebro continuaban a mil por hora. Todas lo miraron algo intrigadas. Una muchacha de un grado menor se acercó a ellos y algo asustada preguntó;

-¿Tu eres Dick Roebruck? – La muchacha estaba bastante nerviosa, Draco no dudo en asentir. – Hay una chica afuera buscándote, dice que es urgente.

-¿Pero si él es nuevo? – Observó Raysa. – Ohhh, debe ser Harley. – Draco se disculpó con las muchachas por dejarlas hablando así sin más y se levantó de los cómodos sillones de la sala común. La pequeña que le había avisado también corrió hacia las habitaciones de las chicas con mucha prisa.

Las cuatro se quedaron estupefactas.

-Es simplemente perfecto. – Murmuró Lily mordiéndose el labio seductoramente. Sus ojos tenían el mismo brillo que siempre adquirían cuando se trataba de muchachos.

-No voy a negar que es guapo, pero no es perfecto ¿No vieron como se perdía en sus pensamientos? – Comentó Tanya agarrando su libro de la semana y concentrándose en él.

-Guapo se queda corto. Es precioso, Tany. – Agregó Raysa soñadoramente. Tanya rodó los ojos, ya estaba acostumbrada a los comentarios frívolos de sus mejores amigas. - ¿Tu que opinas Ivy? - Eva despertó de un trance que le había provocado el nuevo Slytherin.

-A mi, bueno… sinceramente me recuerda mucho a mi papá. Y la verdad no tengo ni idea de porqué. – Respondió dejándolas a las tres totalmente confundidas ¿Que cosa tenían en común Dick Roebruck con Draco Malfoy? Lo único que encontraron fue que los dos eran guapos.

D&G

Ginny/Harley llegó corriendo a la sala común de Slytherin y se desesperó por poder hablar con Draco/Dick. Logró decirle a una alumna menor que le pidiera urgentemente que saliera, la cual, bastante nerviosa le indicó que esperara unos momentos.

La espera se le hizo eterna, sentía como sus piernas temblaban y temía que no la aguantaran por mucho más tiempo. Los latidos de su corazón se habían acelerado a causa de la gran carrera que acababa de hacer, pero también por mirar nuevamente a Draco, ahora con la valiosa información de que se casarían. Se pasó la mano por la frente intentando concentrarse en lo que le diría, intentando hacerse a la idea de que lo miraría a los ojos y no encontraría esos ojos grises que un día le habían parecido tan espectaculares.

FLASHBACK

31 de Octubre de 1995,

Era la primera fiesta de Halloween a la que habían invitado a Ginny Weasley, quien tan solo contaba con catorce años de edad. No tenía ni idea de como actuar frente a todos los Slytherin's. Draco le había dicho que no lo iba a dejar sola ni un solo momento y que le presentaría a sus amigos. Ella ya los conocía, Blaise Zabini y Theodore Nott. La habían molestado varias veces con su procedencia y no dudaba ni un solo momento en que esta vez también lo harían. Había logrado evadir a sus compañeras de habitación y a su hermano por sobre todo. Se encontraría con Draco a las 10 en el corredor que iba a las mazmorras. No entendió como no la atraparon, pero llegó a la hora, sana y salva.

Draco ya estaba ahí, recargado tranquilamente contra una pared jugando con su varita, hacía que salieran chispas verdes y después las diluía, repetía constantemente el juego hasta que vio a Ginny parada a su lado.

- Weasley, creí que no vendrías. – Aun no podían acostumbrarse a llamarse por sus nombres, así que continuaban con los apellidos. Ginny le sonrió y giró tranquilamente.

-¿Estoy bien? – Preguntó inocentemente. Draco sonrió de lado y tomó su mano para poder conducirla a la fiesta.

-Estas presentable. – El tema de la fiesta de ese año era blanco y negro, por lo que había optado por ponerse un simple vestido negro de mangas cortas que le llegaba hasta las rodillas, un poco ajustado hasta la parte de la cadera y después suelto.

Corrieron por unos momentos hasta que llegaron a un aula, Draco tocó de cierta forma que les indicaría a los demás que alguien estaba afuera. La puerta se abrió lentamente y Ginny se maravilló. Veía la fiesta, pero no la escuchaba. Era increíble. Ingresaron rápidamente y de la misma forma Ginny empezó a sentirse totalmente dispareja por obvias razones.

Las horas pasaban y si bien Draco estaba cerca de ella, también lo estaban Zabini, Nott, Parkinson, Crabbe y Goyle. Ninguno le hablaba, simplemente estaba sentada a su lado como si de una estatua de mármol se tratase. Tenía unas inmensas ganas de llorar y de matar a Draco Malfoy por haberle dicho que fuera a esa maldita fiesta. Cuando estaba por derramar la primera lágrima, Draco volteó a mirarla divertido.

-¿Como la estas pasando, We…? ¿Ginny, estás bien? – Inquirió Draco limpiando la única lágrima que había salido de los ojos de su amiga. - ¿Por qué estas llorando? – Se empezó a preocupar.

-Quiero irme de aquí, Malfoy. – Ginny no estaba para buenos tratos, se levantó de la barra y comenzó a caminar hacia la salida, Draco la agarró del codo y la volteó para que pudiera mirarla.

-¿Qué te sucede? – Preguntó en tono bastante serio.

-¡He estado sentada como una planta al costado de tus amigotes! He sido ignorada por casi dos horas y la verdad es que no me siento cómoda.

Draco se sentía infinitamente culpable, él la había traído y le había asegurado que no lo pasaría mal. Sus promesas siempre se cumplían, un Malfoy hacía respetar sus palabras. Utilizando un poco de la fuerza que, Ginny no poseía la jaló entre disgustos hacia la pista de baile cuando una canción lenta comenzaba.

-No quiero bailar, Malfoy… en serio no me siento bien, quiero irme ¡YA! – Ginny intentaba alejarse de él, pero Draco lo único que hacía era acercarla más a su cuerpo, dificultándole notoriamente la salida.

-Ginny… - Musitó, ella siguió peleando sin siquiera mirarlo. - ¡Ginny! – La pelirroja subió la mirada molesta. Draco sonrió. – Prometí una buena noche, olvídate de todos.

-Lo siento pero ya no lo fue, Malfoy. – Ginny siempre había sido una niñita testaruda y obstinada. – Debiste darte cuenta que no encajo con tu mundo.

-Draco. – Ginny se detuvo y lo miró. – Creo que mi nombre es Draco. – Ginny no pudo evitar sonreír. – Solo mírame a los ojos y olvídate de los demás, Pelirroja.

Ginny se perdió en el mar de acero y disfrutó cada segundo que quedaba de la velada. Sus ojos eran simplemente perfectos.

FINFLASHBACK

D&G

Draco/Dick salió de la sala común y se miraron por unos instantes, intentando recordar como era verdaderamente el otro. Ninguno se atrevía a decir palabra alguna, sus corazones latían muy de prisa, tenían cosas muy importantes que decirse, pero ninguno sabía quien sería el primero. Ginny se acercó un poco sin despegar sus ahora celestes ojos de los de Draco, tomó con cuidado su mano y simplemente la apretó.

-Gi… Harley, vamos un momento a alguna mazmorra vacía, tengo algo importante que decirte. – Ginny asintió y entraron a la primera que encontraron deshabitada. Draco se encargó de ponerle varios hechizos, al finalizar se apoyó en una pared y se resbaló hasta quedar sentado en el suelo. Ginny se sentó frente a él.

-Yo también tengo algo que decirte. – Murmuró ella bastante nerviosa, su voz salió como el murmullo del viento. Draco tuvo que hacer un esfuerzo por escucharla, volvió a mirar a los ojos. Ambos suspiraron y dijeron al mismo tiempo.

-Tenemos una hija llamada Eva.

-Tenemos un hijo llamado Fred.

Se miraron asustados y volvieron a decir al mismo tiempo.

-¿¡UNA HIJA!?

-¿¡UN HIJO!?

Ginny le tapó la boca a Draco y lo miró asustada. Fred no era el único Malfoy-Weasley de Hogwarts.

-Se llama Frederick Scorpius Hyperion Malfoy Weasley esta en Gryffindor y tiene 17 años. Es mejor amigo de Hugo Weasley y del hijo de Oliver Wood. Hablan de cosas muy extrañas que presiento son muggles. – Destapó la boca del futuro padre de sus hijos y este alucinado mientras fruncía el ceño dijo.

-¿Qué clase de nombre es ese? – Ginny no pudo evitar reír.

-¿Qué clase de nombre es Draco? – Draco la miró mal. - ¿Una hija? – Se asustó un poco.

-Sé que se llama Eva Malfoy Weasley, tiene 16 y evidentemente esta en Slytherin, y sé que en el futuro jugaras en Las Arpías de Holyhead y después serás editora de El Profeta. Y estas casada con uno de los mejores aurores del ministerio que no sé que hace trabajando en el colegio junto a Longbottom. – Ginny se sintió mareada por el cumulo de información que acababa de recibir. Sonrió un poco antes el comentario de quien sería su futuro marido.

Se sentó al lado de Draco con los ojos muy abiertos, quien también se sentía golpeado ¿Cómo era posible que dos mentes pudieran asumir todo eso en menos de diez minutos? Sus cerebros y subconcientes trabajaban a mil por hora, intentando descubrir como era que habían terminado casados y con dos hijos.

-¿Así que me casaré contigo? – Murmuró Draco. Ginny lo miró asustada y lo cortó al instante

-El futuro no esta escrito, aun podemos escribirlo a nuestra manera. – Draco la miró nervioso, Ginny evitó su mirada y comenzó a quejarse. – No puedo creer que McGonagall no nos lo hubiera dicho. – Draco bajó la mirada, acababa de sentir una especie de opresión en el pecho por el comentario de Ginny, no sabía por qué, pero… quería que Eva existiera en el futuro, tal cual y como era ahora.

D&G

Ginny entró algo asustada a la clase de pociones, había dormido intranquila en la torre de Gryffindor. Se despertaba cada media hora a causa de constantes pesadillas sobre el futuro. Se sentó en una mesa de dos completamente sola, había llegado especialmente temprano. La puerta del despacho del profesor de pociones se abrió lentamente brindándole a Draco Malfoy en un primer plano. Tenía puestos unos lentes de montura fina y leía tranquilamente un pergamino. Su corazón se aceleró notablemente, casi sintió que se le salía por la garganta. Draco no había cambiado mucho, estaba un poco más corpulento pero tu cabello y su rostro seguían muy parecidos, aunque se notaba que estaba cansado. Ni una sola cana en su platinado cabello despeinado perfectamente. Estaba completamente sola en la mazmorra de pociones con el que supuestamente era su esposo.

Draco dejó de leer un momento el pergamino y se rio tranquilamente por una respuesta errónea. Levantó la mirada y se encontró con Harley Gallagher sentada completamente sola con una cara de nerviosismo absoluto.

-Señorita Gallagher, veo que llegó muy temprano. – Murmuró sacándose los lentes. – Mi nombre es Draco Malfoy.

-Lo sé. – Dijo intuitivamente Ginny tapándose segundos después la boca, acababa de meter la pata. El profesor Malfoy sonrió de lado logrando que todo el interior de Ginny se estremeciera.

-No es muy complicado, debes leer corazón de bruja seguido ¿Verdad? - ¿Desde cuando Draco Malfoy salía en corazón de bruja? Draco se apoyó en la misma mesa donde estaba sentada Ginny y le sonrió.

-No, la verdad no. – Musitó algo confundida. – Conocí a su hijo ayer. – Draco esbozó una enorme sonrisa. Ginny sintió que se derretía, ¿Cómo era posible que con solo una sonrisa pudiera expresar tanto amor por su hijo? – Me contó un poco de la historia familiar. – Ginny intentó sacarle un poco de información. – De como usted y su esposa llegaron a casarse.

Draco sonrió aún más y suspiro, miró a Harley algo dudoso y después comenzó a hablar.

-Se supone que no puedo hablar con los alumnos de mi vida privada. Pero ellos igual ya la conocen de memoria. – Harley esbozó una tenue sonrisa intentando esconder todo su nerviosismo. – Pues si, fue un tanto complicada nuestra relación. Su familia y la mía no es que sean muy amistosas. Pero la amo con todo mí ser y lo hago desde que estoy en el colegio. – Sonrió, Ginny sentía que estaba dentro de un universo paralelo. – Recuerdo que le iba mal en esta clase y yo la ayudaba.

-Fred lo cuenta mucho más trágico. – Inventó rápidamente, debía averiguar todo lo posible. Draco negó algo divertido.

-La verdad es que si fue un poco trágico, nuestras familias se odian y no fue fácil salir a delante, mucho menos siendo adolescentes. Es difícil luchar por amor a los 17 ¿no crees? – La voz de Draco se apagó un poco. – Hemos pasado muchas cosas difíciles juntos y la verdad es que las vivencias que almaceno no las cambiaria por nada. – Ginny sintió como una sonrisa se creaba desesperadamente por sus labios y como el rubor se extendía.

-Se nota que la ama mucho. – Dijo sinceramente sintiéndose algo extraña por referirse a ella misma. Draco sonrió sonrojándose levemente. Ginny se asombró muchísimo por el gesto, aun no comprendía como había terminado casándose con el mismísimo Draco Malfoy, ero de una cosa se había asegurado. Él la amaba y sin duda alguna ella lo amaba a él.

-No se por qué hablamos de esto. – Murmuró divertido. Draco se había relajado un poco con los años, ahora sonreía cada dos frases, o tal vez se debía a que hablaban de ella. – Pero si, la amo mucho.

Ginny sintió que por un momento deseaba realmente sentir todo ese amor para ella, si bien lo era… No lo sentía así. Por un momento deseo que el futuro no se cambiara y llegar a ser la Sra. Malfoy. El aula comenzó a llenarse poco a poco y Draco le indicó que la clase estaba por comenzar, antes de dirigirse a su escritorio le mandó una extraña mirada de confusión, la cual puso algo nerviosa a Ginny.

-Hoy les toca sentarse juntas, chicas. – Escuchó que decía una muchacha que acababa de sentarse a su lado. Ginny volteó a mirarla y se encontró con la grisácea mirada de la misma chica que los había encontrado en la mazmorra y también con el mismo tono acero de Draco Malfoy.

-Hola, mucho gusto. – Murmuró la recién llegada brindándole una cálida sonrisa que le recordó mucho a la suya. – Mi nombre es Eva Malfoy. – Le extendió la mano.

"MI HIJA…" Pensó estrechando la mano de la pelirroja.

-Un gusto, soy Harley Gallagher.

D&G

Draco se sentó en una mesa de tres en la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, que dictaba el decrepito profesor Snape. Tenía muchísimo sueño, no había dormido ni un solo segundo por la noche. Se la había pasado divagando sobre su hija. No entendía como pero esa muchacha lo había capturado casi al instante.

-Freddy, Josie esta loca, simplemente déjala. – Escuchó que alguien decía detrás de él. "Fred" Pensó automáticamente, volteó ligeramente y se encontró con un muchacho muy parecido a él pero con algunas pecas esparcidas en el rostro. Estaba acompañado de un muchacho más alto que el de cabello marrón, debía ser el hijo de Wood.

Los dos muchachos se sentaron a su lado y siguieron hablando tranquilamente como si no existiera. Debía idear un plan para poder iniciar una conversación con ellos.

-Ehh… ¿Ustedes son los amigos de Harley? – Preguntó algo tímido atrayendo la atención de ambos. Lo miraron algo asombrados, al parecer nadie solía hablarles tan espontáneamente. Después de analizarlo, le sonrieron y procedieron a presentarse.

- Un gusto, tu debes ser Dick. Y soy Fred Malfoy. – Estrechó la mano de su hijo, sintiendo una corriente de electricidad recorrerlo para después estrechar la mano del hijo de Wood.

-Julian Wood.

-Solo quería pedirles que cuidaran a Harley, como estamos en distintas "casas" no puedo estar cerca de ella. – Inventó rápidamente. Los muchachos sonrieron y le aseguraron que Harley estaba en muy buenas manos.

"Esta en manos de un Malfoy, esas manos nunca han sido buenas y menos si son de mi hijo."

D&G

-¿Qué te pasa, Hermione? – Inquirió Ron algo preocupado por la extraña actitud feliz de Hermione. Ella lo miró y le brindó una cálida sonrisa.

-Nada Ron. Creo que las cosas saldrán bien y Ginny aparecerá en poco tiempo. – Harry y el anterior mencionado la miraron extrañados.

-¿Sabes algo que no le has dicho a McGonagall o a Dumbledore? – Preguntó Harry.

-¿O a mis padres? – Agregó Ron. Hermione solo atinó a negarles sin mucha convicción y a levantarse de la mesa sin siquiera decirles a donde se dirigía. Ambos la vieron desaparecer junto a otra multitud que también salía del Gran Comedor.

-¿Es que acaso no es suficiente estar preocupados por Ginny, que ahora también debemos preocuparnos por Hermione? – Chilló Ron soltando su tenedor bastante irritado. Harry también se sentía así. Ginny ya llevaba una semana desaparecida y los profesores cada vez se ponían más nerviosos. La familia Malfoy y los Weasley habían dado el grito en el cielo al enterarse que sus hijos habían desaparecido y para colmo de males, juntos. Harry y Ron habían tenido que frenar que Lucius Malfoy se tirara encima de Arthur Weasley, Hermione había estado desaparecida.

-Creo que deberíamos seguirla, presiento algo malo. – Murmuró Harry a lo que Ron asintió y ambos se levantaron raudamente de la mesa dejando su comida intacta.

D&G

Holiiiiiiiiiiiiiiiii, ¿Qué taaal? ¿Les gustó? Espero que si Perdón por la demora increíble, pero como también tengo "Siendo una Malfoy" y participé en un reto escribiendo "Amores Imposibles" me he demorado millones Cualquier comentario, sugerencia, queja o cualquier cosa pueden hacérmela llegar por RR

Un besote

JM