Hola caracola, bueno, aquí tengo el capítulo pero he de deciros que no es como os dije que iba a ser. Me explico: Me enrollé demasiado otra vez así que corté el capítulo para que el próximo justo comience con la batalla, que quiero escribir bien y detalladamente, y considerando que estos días por la fiebre no estoy muy lúcida mejor para otro día.

Ya os explicaré mejor en un rewiew que hay más motivos

Espero y por lo menos con este capitulo se os haga mas corta la espera :)


Narrador omnisciente:

En el castillo de Bagramon, se estaba realizando una reunión en la que se hablaban de los terrenos conquistados y cómo vencer a la resistencia, que poco a poco se iba debilitando. Entonces, entró Devimon:

-Mi señor Bagramon- dijo haciendo una reverencia, que provocó la risa de LadyDevimon debido a que pensaba que todos eran unos inútiles que no se daban cuenta de cuánto los estaban manipulando, pensamiento que era compartido con su compañero humano.

-Adelante Devimon, más vale que no me hagas perder el tiempo- dijo sin levantar la vista de la mesa.

-Los enviados a por el digihuevo de MetalSeadramon han regresado, y traen dos- dijo con una sonrisa.

-Magnífico- dijo levantando la mirada- hazlos pasar.

Devimon se retiró para regresar a los pocos minutos acompañado de Darkdramon y Beelzemon.

-Informe de la misión general- dijo mirando a Darkdramon.

-Cuando llegamos comenzamos a pelear con los Devas que protegían a Azulongmon, pero cuando empezaron a tener problemas apareció él para defenderlos- comenzó el relato con su voz grave- Yo me ocupé de entretener a la Bestia mientras Beelzemon se ocupaba de los devas. Orochimon se encargaba de vigilar hasta que llegaron los humanos- dijo mirando de reojo a Kenta, quien se dio cuenta y le puso mala cara- Al principio Orochimon los tenía controlados, pero Azulongmon liberó una luz rara y cayó, apareciendo su digihuevo. Pero los digimon de los elegidos digievolucionaron, por lo menos algunos, aunque no los consideré una amenaza y fui a por el digihuevo del MetalSeadramon- acabó, entregándole los dos digihuevos.

-He de suponer que Orochimon ha caído- dijo mirándolos, a lo que ambos asintieron- ¡Pero tú estás como una rosa Beelzemon!

-No supusieron problema alguno- dijo riendo con su voz metálica- sus ataques no me hacían ni cosquillas- se escucharon risas en toda la habitación, menos por parte de Bagramon, Kenta y LadyDevimon. Beelzemon siguió comentando lo patéticos que le resultaban aquellos niños, conversación que Kenta dejó de seguir ya que le parecían más patéticos ellos.

-¡Silencio!- mandó callar Bagramon- todos fuera menos Beelzemon, Kenta y AxeKnightmon- Ordenó.

En cuanto los dejaron a solas, comenzó a hablar otra vez.

-Así podremos conversar con más calma- dijo satisfecho con su decisión- Bueno, cuéntanos sobre la batalla, ¿qué pasó después de que Azulongmon liberara aquella luz?- preguntó intrigado.

-Evolucionaron al nivel ultra.

-¿Todos?- preguntó AxeKnightmon, metiéndose en la conversación.

-No, hubo unos tres o cuatro que no- dijo haciendo memoria.

-¿El digimon de la chica?- volvió a preguntar AxeKnightmon.

-No- dijo Beelzemon.

-Puedes retirarte- le dijo Bagramon. En cuanto salió se dirigió a Kenta, que estaba mirando a Damemon jugar con un tornillo. Este antes estaba al lado del humano, pero cuando la sala se vació decidió sentarse- Esas luces, que eran- dijo en tono imperativo.

-Emblemas, como el mío- dijo levantando la cabeza.

-Entiendo… ¿Y tu amiga no tiene uno?- siguió preguntando, a lo que Kenta resopló porque no le gustaba que la llamaran así.

-Sí- contestó simplemente.

-Entonces, por qué no evolucionó su digimon.

-No lo sé.

-¡Mentira!- acusó AxeKnightmon- seguro lo sabe pero no quiere decírnoslo- dijo golpeando la mesa, haciendo que se la cayera el tornillo a Damemon.

-¡DameDame!- dijo mirando al que le había tirado el tornillo, provocando que este gruñera, para luego ir a cogerlo.

-No creo que el chico mienta- dijo Bagramon.

-Déjeme ir esta vez y acabaré con ellos- le dijo AxeKnightmon.

-DameDame- dijo Damemon por lo bajo aunque el aludido lo escuchó.

-Dile a tu chatarra metálica que se calle o lo callaré yo- dijo amenazadoramente, aunque no intimidó a ninguno de la sala.

-Podría decírselo, pero pensándolo bien y considerando que opino lo mismo que él… No- dijo sonriendo.

-Si te crees TAN listo y TAN fuerte, ¿por qué no vas tú?- dijo AxeKnightmon.

-Si Bagramon me deja…- dijo el humano mirando al que ocupaba la cabecera de la mesa.

-Por qué no te iba a dejar Kenta- dijo sonriendo- Ve y llévate contigo a Lotosmon y Queenchessmon por ejemplo. Ah, y al inútil de Devimon también- Kenta asintió y salió de la habitación con Damemon y LadyDevimon.

-¿Por qué le dejas ir a él y no a mi?- le preguntó AxeKnightmon a Bagramon.

-Quiero ver cómo reacciona ante esa situación, volver a ver a Shana y estar con más humanos. Además, sería interesante ver la reacción de los otros también, al fin y al cabo la chica intentará convencerle de volver pero ¿qué opinarán los demás elegidos? Todos los movimientos que hago son como en una partida de ajedrez, siempre pensando en posibles jugadas del adversario para evitar que me derroten- dijo mirando al digimon- Dime, AxeKnightmon, ¿por qué crees que no ataco a todas las Bestias Sagradas a la vez?

-La verdad no lo sé Bagramon, ¿por qué?

-Así, le doy tiempo a los niños de que lleguen a la que voy a atacar. Si los enfrento a los diferentes digimon de mi ejército veré quienes son lo suficientemente fuertes como para llegar al final, y lo más importante quién me es leal y quién no. A parte de que cuanto más fuertes se hagan más fuerte me haré yo al absorber sus datos- dijo con una risa malvada.

Mientras tanto:

Narra Shana:

Estábamos corriendo por los túneles subterráneos que conectaban con el Sur. Estábamos cansados, pero ninguno se había quejado debido a que estaban demasiado impactados aún por la derrota. Estábamos cerca ya, solo faltaría medio quilómetro, incluso menos. Pero, delante nuestra apareció un Raremon.

-¡Cuidado!- grité, a la par que evitaba el ácido que nos lanzaba.

-Agumon- le dijo Tai.

-Lo siento Tai, pero estoy muy cansado- dijo el digimon apenado.

-¿Dracomon?- pregunté, pero él negó con la cabeza, lo que provocó que chasqueara la lengua.

-Podemos rodearlo- dijo Izzy.

-Nosotros lo distraeremos- dijo Tentomon, apoyando la idea de su compañero, a lo que los demás digimon asintieron.

Entonces, comenzaron a atacar al Raremon como podían, dándonos la oportunidad de rodearlo. Pero, sorprendentemente, se dio cuenta de nuestras intenciones y volvió su atención a nosotros atacándonos otra vez con su ácido, y considerando que el suelo tenía agujeros era difícil esquivarlos. Busqué con la mirada a Dracomon, pero no lo encontré. Iba tan distraída que no vi el gran agujero que había delante de mí. Intenté frenar, cosa que conseguí parando justo en el límite, al igual que Yolei, pero una sacudida por parte del gran digimon provocó que el suelo bajo nuestros pies se derrumbara. Conseguí reaccionar lo suficientemente rápido como para agarrar a Yolei y empujarla para salir del agujero.

-Gracias- dijo exhausta.

-De nada- dije de igual forma. Pero alguien nos agarró de los hombros incitándonos a correr, era Ken. Miré de reojo a la peli morada y vi que estaba sonrojada, así que con un gran esfuerzo aceleré el paso alejándome de ellos.

Estábamos llegando a la salida, se veía la claridad y todo, pero el Raremon provocó que esta se derrumbara provocando que algunas piedras se desprendieran del techo.

-¡Cuidado!- dije empujando a Matt salvándole de morir aplastado- Ahora estamos en paz- le dije sonriendo mientras él seguía en el suelo.

Básicamente estábamos atrapados, hasta que…

-Flecha de hielo- se escuchó y , al momento, vimos impactar una flecha en Raremon, que fue lanzada por un digimon algo extraño ya que tenía muchas cintas en la cabeza de color lila y llevaba guantes, la verdad era que no tenía ni idea de qué digimon era. Entonces, apareció una chica un poco más joven que yo, de la edad de Davis y estos, rubia. Fue lo único que pude apreciar de ella en ese momento.

-Por aquí, rápido- dijo ella agitando la mano y luego desapareciendo por un pasillo.

Me dispuse a seguirla, pero alguien me agarró del brazo, el rubito…

-¿Te dice que la sigas y tú le haces caso? Y si…

-Es una trampa, ¿no?- le acabé la frase- Por dios Matt ya hemos pasado por esta situación, además no tenemos otra opción y, al fin y al cabo, no te fue tan mal confiando en mí- le dije empezando a darme la vuelta.

-Qué te hace pensar que me fío de ti.

-Si no confiaras en mí, no te hubieras metido conmigo en un túnel subterráneo siendo guiado por mí, pero sigue pensando igual porque en realidad es mi cómplice y en cuanto salgamos os tenderemos una emboscada- le dije con ironía para luego seguir a la chica.

No fui la única que lo pensó, ya que había varios elegidos allí ya y después de unos minutos ya estábamos todos.

En cuanto salimos al exterior vimos que era de noche y allí estaba, delante nuestra, el refugio del Sur, donde hacía bastante calor lógicamente.

-Por fin, llegamos- dijo Davis suspirando. Se escuchó una risita, que provenía de la chica que nos había ayudado, de la que no pude ver más detalles porque no veía nada básicamente.

-Supongo que sois los elegidos y que queréis ver a Zhuqiamon, pero antes deberíais arreglaros porque estáis horribles- dijo marcando el "horribles"- y además oléis al Raremon… Así que os diré dónde podéis asearos- dijo enérgicamente. La verdad es que me recordó mucho a Mimi.

La seguimos al interior y allí nos separamos en chicos y chicas para ir a unas habitaciones y posteriormente a bañarnos.

No sé si tardamos mucho o poco, pero se estaba tan bien… Pero cuando se me empezaron a arrugar los dedos decidí salirme e ir a cambiarme, ya que aparte de tener la ropa sucia, estaba toda rota, por lo que solo pude guardar los zapatos y la falda. Me puse un pantalón corto vaquero con una camiseta verde clara con los bordes granates y unas converse del mismo color. Supuse que no tendría frío así que me até la chaqueta a la cintura. Fui a salir de la habitación justo cuando entró alguien, golpeándome con la puerta en toda la cara.

-Auch- dije.

-Lo siento, lo siento, lo siento- dijo Mimi.

-Da igual, no pasa nada- le dije.

-Sí que pasa, tienes la mejilla roja, a lo mejor te sale un moratón y todo- dijo exagerando- vamos a buscar a Joe que seguro tiene una crema o algo- dijo cogiéndome del brazo.

-Mimi no hace falta, no es nada.

-Aunque no fuera nada, tendríamos que ir igual porque tenemos que ir todos a ver a Zhuqiamon y el resto de las chicas casi acabaron, así que deja de decir chorradas y vamos- dijo para seguir la marcha.

Me fijé en que llevaba una camiseta con el cuello tipo barco, con un pantalón corto y unas botas. Además, llevaba el pelo atado. Seguimos caminando hasta que Mimi se paró delante de una puerta, iba a llamar pero me paró:

-¿Qué crees que haces?- me dijo susurrando.

-Llamar a la puerta- le dije susurrando también.

-Shh escucha, haber que dicen- dijo riendo bajito.

Nos acercamos todo lo que pudimos a la puerta y conseguimos escuchar un poco…

-Puuuf… qué bien que hayamos llegado, estaba cansado de tanto andar- creo que dijo Davis.

-Si no llega a ser por Momoko dudo mucho que hubiéramos llegado- miré a Mimi extrañada y ella me miró igual, aunque supongo que es la chica de antes, la rubia.

-¿Qué os ha parecido?- preguntó Tk-¿Podremos fiarnos de ella?

-Tk no seas como tu hermano, que no se fía de nadie- dijo Tai riendo. Entonces, escuchamos un golpe, por lo que supuse que Matt le había lanzado algo.

-Pues a mí me ha parecido muy amable y simpática- dijo Cody, sin dudarlo

-Sí, además si no fuera de los "buenos" no nos habría ayudado- dijo Joe.

-Pues a mí me ha parecido una cotorra- dijo Matt.

-Bueno, es cierto que habla mucho- dijo Ken.

-Y pregunta mucho también- dijo Tk.

-A mí me parece guapa- dijo Davis, a lo que Mimi y yo nos miramos, yo sorprendida y ella con las manos en la boca- Venga, no me miréis así, seguro que por lo menos lo pensasteis, quizá vosotros no porque sois más mayores pero ¿tú no lo pensaste Tk?

-Sí, bueno, es atractiva- admitió Tk- pero no sé, la acabamos de conocer.

-Ya, ya. Por eso yo digo que es guapa, no como vosotros que decís lo de simpática, a lo mejor está fingiendo.

-Pues que buena actriz- dijo Ken.

-Izzy, levanta los ojos del ordenador y opina- Y tú Tai, todos.

-Tai dudo mucho que opine de nada, después de lo de Suzuka- dijo Matt.

-Pero no saques el tema- le dijo Izzy.

-Da igual, Izzy, no te preocupes- le contestó Tai. Pobre, seguro una mala relación.

-¿Y tú Matt?- le dijo Davis con tono burlón- ¿No has tenido ninguna aventurilla?

-¿Yo? Que va- dijo Matt.

-Tk, tú que eres su hermano, infórmanos- dijo Davis.

-Desde hace un mes creo que nada, y si se puede contar como una relación porque duraron bien poco- dijo Tk.

-¿Y eso?- Dijo Davis. No me lo imaginaba tan cotilla la verdad.

-No era mi tipo- dijo Matt, simplemente- era muy infantil y parecía que no sabía lo que quería. Además no tenía carácter y para mí una chica con la que no puedes discutir alguna vez, no merece la pena intentar nada.

-Pues lo intentaste igual, hermano- le dijo Tk riendo.

-Es que aún no lo sabía, listillo- le contestó el rubito.

-No creéis que deberíamos ir a buscar a las chicas- dijo Joe. Miré a Mimi asustada pero ella me hizo un gesto restándole importancia.

-Sí, vamos- dijo Cody. Oímos pasos por lo que Mimi y yo nos levantamos lo más sigilosamente que pudimos y nos fuimos corriendo por el pasillo. Cuando giramos más de tres veces en diferentes pasillos decidimos parar.

-Qué fuerte Shana- dijo Mimi emocionada, pero no entendía lo que decía- ¿No lo notaste?- negué con la cabeza- Matt estaba hablando claramente de ti.

-¿Qué?- la miré extrañada- no tiene porqué.

-Que sí, ya tenéis discutido, eres guapa y no eres infantil, eres tú- en cierta manera parecía lógico… pero no.

-Mimi, debe conocer a un montón de chicas así.

-Entonces, no sé por qué no tiene novia- dijo mirándome- Además, no te quita el ojo de encima- dijo de forma pícara, a lo que yo me sonrojé- Ah, te acabas de sonrojar- dijo riendo.

-Así no se me notará el golpe- dije.

-Uy el golpe, no le pedimos la crema- dijo llevándose las manos a la cabeza.

Estuvimos caminando otro rato, hasta que nos dimos cuenta de que nos habíamos perdido. Después de deambular otros 10 minutos por más pasillos, apareció un Gazimon para indicarnos que nos reclamaban en la reunión, a lo que nosotras le dijimos que estábamos perdidas. Nos guió hasta la sala y entramos.

-Perdón por llegar tarde, es que nos perdimos- dije al entrar. Y ahí estaba la gran Bestia del Sur Zhuqiamon junto con sus devas Pajiramon, Sandiramon y Mihiramon.

-Shana, cuanto tiempo, me alegro de verte- me dijo la gran ave- estos humanos me han dicho que estoy en peligro ¿es eso cierto?- dijo escéptico, a Zhuqiamon nunca le cayeron muy bien los humanos, y me imagino que ser advertido por ellos de que corre peligro no debe sentarle muy bien.

-Me temo que sí, Zhuqiamon- dije acercándome a él, provocando malas miradas por parte de sus devas- Azulongmon ha caído y me temo que eres su próximo objetivo- pensé muy bien lo que iba a decir, pero no tenía sentido esperar más- Hemos venido a ayudar- y vi de reojo que Dracomon se llevó la mano a la cabeza en cuanto dije eso.

-Por qué íbamos a necesitar vuestra ayuda- dijo Pajiramon secamente.

-Porque sin nosotros no podréis hacerles frente. Ya han caído los tres ángeles y Azulongmon, ¿cuántos más deben caer para que os deis cuenta de que no podéis hacerlo solos?- les dije levantando el tono.

-Ninguno más, esto ha llegado demasiado lejos- dijo Zhuqiamon- Descansad esta noche, que mañana libraremos una batalla- indicó, dando por finalizada la reunión.

Abandonamos la sala para dirigirnos al comedor. Busqué con la mirada a la chica rubia, pero no estaba.

-Shana- me llamó Dracomon.

-¡Dracomon!- grité corriendo hacia donde estaba el pequeño dragón- Te veo mejor- le dije mirándolo bien por si tenía alguna herida.

-Un buen baño lo arregla todo- dijo Gomamon, que estaba cerca nuestra.

-Sí, ahora solo falta comer- dijo Agumon acariciándose la tripa.

-Bien dicho compañero- lo apoyó Tai- Por cierto Shana, ¿qué te pasó en la cara?- me preguntó.

-Te dije que se te iba a poner negro- me dijo Mimi.

-Es cierto, ¿dónde estabais? – preguntó Sora.

-Nos perdimos- dijimos al unísono.

-Cuando acabé de prepararme fui a la habitación a dejar algunas cosas y cuando abrí la puerta le golpeé en la cara- explicó Mimi. Entonces, la gran mayoría de los elegidos y digimon, empezaron a reírse- Oye, no os riáis de mí- dijo la chica levantando un poco la voz. A mí me parecía que se reían de las dos, pero yo hubiera hecho lo mismo.

Empecé a caminar por el comedor, cogiendo algo de comida, y viendo el lugar, ya que nunca había estado en este templo. Era muy bonito, decorado en tonos naranjas y rojos, aparte d…

-¡HOLA!- gritó alguien detrás de mí, provocando que se me cayera lo que tenía en la mano- Lo lamento, no quería asustarte- dijo la chica de antes, sonriendo- Solo venía a decirte que íbamos a hacer unas fogatas afuera y quizás tu grupo y tú querríais venir- me comentó sin dejar de sonreír, a lo que yo asentí- Pues ¡vamos!- dijo enérgicamente dando saltitos para luego desaparecer por la puerta.

-¡Chicos!- les llamé, provocando que se giraran todos a verme- La chica nos acaba de invitar a ir a cenar fuera.

-¿La que nos salvó?- preguntó Tk.

-¿La rubia?- preguntó Davis a la par.

-Sí.

-Pues vamos- dijo corriendo para desaparecer al igual que la otra, seguido de Tk y los otros, mientras las chicas los miraban confundidas.

-Dejadlos, están emocionados de conocer gente nueva- dijo Joe, llevándose la mano a la cabeza.

-Si si, tal cual lo ha dicho Joe- dijo Tai riendo, al igual que Matt.

-Pero qué paso- dijo Kari.

-Nada, simplemente nos acompañó hasta donde estaban las habitaciones y nos dijo que se llamaba Momoko- dijo Matt.

-Sí, y luego nos fue a buscar para traernos a la sala de la reunión- dijo Izzy, recogiendo el portátil.

-Sí, pero…- comenzó Tai

Flashback

Narra Tai

Estábamos por salir de la habitación, cuando llamaron a la puerta. Abrimos y nos encontramos a Momoko, que antes nos había dicho donde estaban las habitaciones.

-Hola, he venido a deciros- dijo mientras jugaba con unas pulseras- que… Kiiiaa, ¡qué cambio! Y yo que pensaba que no me llamaríais la atención, ¡pero qué ciega estaba!- dijo riendo- Tú eras Tai, ¿no? Sí que eres tú, con ese moreno tan característico, y qué brazo- dijo tocándome el brazo- Y tú Matt- dijo yéndose hacia donde estaba el nombrado- que ojos tan lindos- dijo mirándolo de cerca- Y tu su hermano Tk, que rostro tan pulcro- dijo rozándole con el dedo. Entonces, empezó a reír- ¡Qué bien me lo voy a pasar!

Fin flashback

Narra Shana.

No pude evitar reírme cuando Tai acabó de contarnos eso, aunque Sora parecía un poco molesta. No le di importancia y decidí marcharme junto con los otros.

-Hola- dije sentándome al lado de Yolei.

-Hola- me dijo en voz baja. Me caía muy bien Yolei, porque aunque era tímida había veces en las que se emocionaba mucho.

Poco a poco se fueron sentando todos y cuando llegó Momoko comenzó el típico momento de las presentaciones. Aproveché ese tiempo para fijarme en ella, era de la edad de Davis, Tk y Kari, como había supuesto, y era rubia, pero tenía el pelo ondulado muy bonito. Además, tenía los ojos morados, a juego con la ropa que llevaba puesta. Me fijé en que sus ojos no se despegaban de mí, al igual que los del resto de presentes…

-¿Perdón?- dije confundida, ya que debían de haberme hablado y no me había enterado.

- Perdonada- dijo sonriendo- te estaba diciendo que es un placer conocerte, Genai me ha hablado mucho de ti.

-Gracias, pero el placer es mío… ¿Genai? Pues no me dijo nada de ti- le dije haciendo memoria- Y si lo hizo no me acuerdo.

-No te preocupes, ya lo suponía ya que solo hablamos un par de veces, pero me contó sobre tus batallas y aventuras y de verdad eres como me imaginaba, incluso más todo- dijo gesticulando mucho.

-Gracias- dije riendo, nerviosa, a saber que iba diciendo Genai por ahí de mí.

-Siento mucho lo de Seraphimon- dijo insegura, a lo que yo le sonreí asintiendo.

-¿Podríais explicarnos más sobre los ángeles digimon?- preguntó Matt.

-Cuando llegué al digimundo no conocí a Genai, sino a Seraphimon y desde pequeña me cuidó y protegió. Después, al descubrir que Dracomon era mi compañero nos enseñó a pelear. Me llamó para decirme que volviera a ayudar, hasta que, le derrotaron. En ese momento me dio el emblema. Pero, al igual que yo tenía esa relación con Seraphimon, otro la tenía con Ophanimon- dije mirándome las manos.

-Quién- dijo Tai.

-Un viejo amigo que está desaparecido.

-Y, ¿cómo pasó?- preguntó Mimi.

-No lo sé- les dije, mintiendo.

-¿Era el que dijiste a Genai que tenías que buscar?- me preguntó Matt.

-Sí, aunque tiene razón, si no quiere que le encuentre, no voy a encontrarlo. Bueno chicos, estoy cansada, me voy ya. Un placer Momoko- dije sonriendo para dirigirme a la habitación de las chicas, reteniendo las lágrimas durante todo el camino.