Ambas Gemelas: ¡Princesas guerreras!
Tio: *tomó su espada y se abalanzó contra el ladrón* ¡No escaparás!
El ladrón sacó un cuchillo y los dos cruzaron "espadas".
Se notaba que Tio ya no era el mismo, venció al ladrón en poco tiempo tirándole contra la pared. En ese momento las gemelas le purificaron, y el ladrón se evaporó en polvo negro.
Fine: ¡Lo hicimos!
Rein: ¡Sí!
Poomo: Tio tiene más mérito por vencer al ladrón-poomo
Ambas: si… *con muecas de decepción* *sus trajes se desvanecen*
Fine: Volvamos al castillo a avisar al rey
Rein: ¡Un momento! Mirad el suelo
El suelo estaba lleno de accesorios.
Tio: supongo que estos serían los objetos robados. Se los llevaremos a su majestad para que los reparta al pueblo.
Al llegar hablaron con el rey y arreglaron todo para que los accesorios sean devueltos. Luego fueron a sus cuartos a dormir y prepararse para el día siguiente.
Por lo que entendieron no había pasado nada raro aparte del ladrón así que no quedaba nada ni nadie que purificar en ese planeta.
El sol salió y enseguida empezó a hacer el calor infernal de la última vez.
Rein: ¡mejor vámonos rápido de aquí!
Fine: Si… será lo mejor.
El rey hizo que les empacaran un desayuno y un almuerzo para el tren.
Ya estaban todos listos y montaron al tren para dirigirse al siguiente planeta, pero faltaba cierta persona…
Fine: ¡Rein corre Que se cierran las puertas¡
Rein se dirigía a ultra velocidad al tren y consiguió entrar por poco.
Poomo: ¿¡Que estaba haciendo Rein-sama?!
Rein: Esto. *dijo mientras sacaba una bolsa con un hermoso vestido tradicional* Y esto para ti…*saco un donut con azúcar derretido encima y se la dio a Fine.
Fine: Woaaaah ¡Gracias Rein!
Rein se sentó en su asiento y el viaje continuó.
[En el siguiente planeta]
Tio: Q-q-que plan-neta e-es est-te. *tiritando*
Todos: ¡Q-q-que Frio-o!
Rein: Entremos en cualquier casa rápido.
Tocaron la puerta de la casa más cercana y la persona que les abrió nada más verles les dijo que entraran.
Señora: ¡Pero bueno! Como se os ocurre ir así vestidos con esta tormenta.
Fine: Pero si usted está casi igual.
Señora: ¡Te equivocas! Desabrocho su chaqueta y mostro montones de calentadores.
Todos se quedaron estupefactos. La señora amablemente les dio calentadores y les contó la situación de su planeta. Una gran fábrica esparcía montones de CO2 (dióxido de carbono) que normalmente retendría el calor en la atmosfera, y así fue al principio pero con la cantidad ya ni dejaba entrar los rayos solares.
Fine: Ya me parecía que era imposible que se adaptaran a un frio como este.
Señora: El ejército ha intentado encontrar la fabrica para detener la maquinaria, ¡pero nadie vuelve!
Tio: No se preocupe nosotros estamos aquí para arreglar esto.
Rein: solo díganos por donde aparece la fabrica e iremos…
Señora: ¿Disculpen, pero quienes son?
Ambas gemelas: *sonriendo* ¡Somos las princesas gemelas guerreras del planeta maravilla!
Poomo: ¿Podríamos dejar el equipaje en su casa?
Señora: Si vais a ir a buscar la fabrica, está en el bosque por allí, necesitareis abrigos.
Rein: Muchas gracias.
Cuando ya tenían todo preparado y estaban en la entrada del bosque la señora les despidió y volvió a su casa.
Horas y horas caminaron por el bosque buscando la fabrica.
Fine: ¡Ah! ¡Ya estoy harta! *corrió a subirse a un árbol.
Rein: ¿eh?
Poomo: ¡Fine-sama bájese de ahí!
Rein: ¿Fine, ves algo?
Fine: ¡OSTIAS! *Bajo corriendo* Seguidme.
Todos corrieron hacia la dirección hacia la que Fine corría y llegaron a la entrada de algo gigante. Al pisar el terreno más allá de la entrada aparecieron en una celda.
Se quedaron callados un momento.
Todos: ¡¿Qué es esto?!
Fine y Rein corrían de lado a lado diciendo "estamos encerradas" "¿qué hacemos?"
Tio se acerco a la reja y grito si había alguien. Una sombra se acerco.
Rein: ¡Eso es...!
Fine: Que fácil lo hemos encontrado.
Poomo: ¡Oye tu, déjanos salir-poomo!
La sombra siguió su camino ignorándolos. Tio se pego a la pared.
Rein: ¿Qué haces?
Tio dio un brinco hacia la puerta y la rompió. "¡rápido seguidle!"
Fine y Rein se apresuraron y le siguieron a una sala enorme llena de cintas correderas con montones de cajas. Ellas saltaron de una en otra subiendo cada vez más arriba hasta una puerta que dio a un pasillo por el que divisaron al fondo la sombra.
Ambas gemelas: Rápido transformémonos. *Se sujetan las manos y se transforman mientras corren.*
Al final del pasillo hay otra sala enorme llena de estatuas o esculturas grises.
Fine: Se ve como el ejército para una guerra.
Rein: ¿Eh? Oh no… si eso es así, con más razón debemos purificarlos.
Tio corrió al centro de las estatuas y estas se empezaron a mover un poco. Llamó la atención de la sombra para que se detuviera y les gritó a las gemelas… "¡Ahora!"
Fine y Rein: ¡Purificación!
Funcionó en la sombra pero las estatuas solo dejaron de moverse.
Fine: Oh no, y ahora que… ¿Y Poomo?
Rein: ¿No los podemos purificar?
Tio: Esperad *se acerco y al golpear una con su espada se rompió.
Fine: ¿tenemos que destruirlas todas una por una?
Rein: Así parece…
Poomo apareció por atrás con todo un ejército.
Poomo: No se preocupen, ellos ayudarán-poomo
Y así fue ya que todos empezaron agolpear las estatuas hasta que no quedo ninguna. La fábrica desaparece y quedan todos en una explanada en el bosque y se disponen a volver a la ciudad mientras explicaban que ocurrió.
Ellos eran el ejército desaparecido, y ahora todos volvían a sus hogares. Se estimaba que dejaría de hacer tanto frio en unas semanas. Fine y Rein habían acabado su misión, pero se montó una fiesta en una sala de actos para agradecerles. Claro que asistieron, comieron y bailaron hasta que en un momento determinado alguien tocó el timbre.
Y la persona que vio Rein al abrir la puerta fue…
Rein: ¡AH! ¡Mierda Fine por la ventana, LA VENTANA!
Shade: ¡Qué clase de broma es esta! ¡Como se os ocurre iros así como así!
Fine: ¡¿Qué haces aquí Shade?!
Shade: Es más que obvio. ¡Os vais del planeta sin avisarme, venís a hacer misiones peligrosas, y solo escogéis a Tio de guardián! *Tio mostro un puchero ante esto último* Sera posible…
Fine: Él era la mejor opción.
Shade: pero hubiera sido mejor si yo también viniera.
Rein: ¿Pero y tus deberes de príncipe?
Shade: Eso lo puede hacer cualquiera, ¡y no busques escusas para que me vaya! ¡Iré con vosotras el resto del viaje y punto y final!
Fine y Rein: Ok…
Fine: No te lo dijimos porque creíamos que nos detendrías.
Shade: Eso habría hecho pero ya que os empeñáis tanto… Os acompaño, así estáis más seguras.
Rein: Uff gracias…
Shade: ¿Y bien? Esta fiesta que es, ya me entere de que ayudasteis en el planeta Merkade y Landorate. ¿Debo suponer que también aquí?
Poomo: Así es-poomo
Shade: tampoco comprendo cómo tú también las dejaste.
Poomo intento reírse para mejorar el ambiente sin conseguirlo.
Shade: Esta bien, ya estoy enterado de la situación. ¿A qué sitio iréis ahora?
*Rein abrió su guía*
Rein: El más cercano es… este *señaló en el mapa*
Shade: Mejor pongámonos en marcha, si vamos ahora llegaremos por la mañana, podremos dormir en el tren.
Fine, Rein y Tio asintieron temiendo que se enfadara, y corrieron a recoger sus cosas. Fine anuncio en alto que ya se tenían que ir y los ciudadanos agradecieron.
Entraron al tren, este era un poco diferente a los anteriores. No se dividía en camerinos, sino qu tenia los asientos alineados. Fine encontró un sitio alado de Tio y enfrente de Shade. Rein dejo sus cosas y se sentó en el sitio libre que quedaba.
Empezaron a contar lo que habían hecho hasta entonces, pero no se dieron cuenta de que alguien las empezó a observar.
