Capitulo 4
Annabeth
-Oráculo de Delfos, dime el destino, ¿qué predices para mi futuro?
La niebla verde empezó a salir de su boca y se enrosco a mí alrededor como una serpiente al acecho. Su voz retumbo en mi cabeza y me dijo la profecía.
"Después de la ignorancia mantenida por ellos dieciséis años,
Cinco mestizos cambiarán en tal girado termino,
Será la elegida, el mismo reclamado de distinto tiempo, el conocido como traidor, el ángel de la muerte y la gracia
De quienes los olímpicos no están muy conformes,
Quienes viajaran y honrarán al Olimpo una vez más, a la muerte por partida doble enfrentaran.
Y con un pacto de peste, muerte y sangre, lo que buscan encontrarán,
la venganza forma tomará y un precio se pagará"
El saber que me iba a enfrentar a mi muerte una vez más no me tranquilizaba, pero tampoco me sorprendía demasiado. El arriesgar mi vida era como respirar para mí ya. Baje a la sala donde los demás me esperaban y me prepare para darles las "buenas" noticias. Se pondrían tan alegres como yo (y aquí es en donde empleo mi amplio conocimiento de sarcasmo).
-Bueno hay noticias, pero no creo que les haga gracia.- Podía sentir un ambiente tenso en la sala, y no tenía nada que ver con lo que habíamos descubierto recientemente. Percy me miraba agradecido de haber llegado en ese momento.
Les dije la profecía. Hera no se veía muy contenta, se miraba perturbada, como si eso no es lo que esperara.
-Bueno, esto no puede ser bueno.
-¿Sabes lo que quiere decir?- pregunte.
-No estoy segura, pero creo que tu madre y yo hicimos lo correcto al traerte aquí, las dos búsquedas… no sé. –murmuraba palabras inteligibles.
-¿Qué dos búsquedas?
-Nada, nada.
-¿Qué dos búsquedas?- presioné
-Deberíamos salir, tienen un gran día mañana, no me defrauden.
-Pero…
-Deben de ir alistando sus cosas, salen mañana a primera hora.
-Pero Jackson no puede salir.- Dijo Luke.
-Por cierto Jackson, no creas que te has salvado, pero te necesito enfocado, pero si yo fuera tú, me andaría con cuidado.- no entendí de lo que hablaban, preguntaría mas tarde.
Salimos y emprendimos camino hacia la fogata, donde se encontraban todos esperando noticias. Al llegar pude notar que los hermanos Stoll hacían bromas mientras saqueaban a algunos incautos que se dejaban engañar, Luke solo asintió a sonreír y negar con la cabeza.
-Esos nunca cambiaran- me susurro.
-Ya creo que no, al menos alguien no ha cambiado.- Me miro fijamente, como evaluando su pregunta antes de decirla en voz alta.
-¿Qué tan diferente es aquí?, quiero decir; ¿realmente es tan diferente de dónde vienes?
Sus ojos azules resplandecían a como yo recordaba, sintiendo ese cariño tan familiar que recordaba cada vez que pensaba en él, en mi amigo, mi hermano, mi protector que se había ido. Mi hermano que había tomado las decisiones equivocadas, mi protector que se sacrificó para salvar el mundo. Pero este chico que estaba en frente de mi seguía siendo ese Luke, un Luke amable, sin rencores, risueño, leal… feliz.
Abrí la boca para contestar su pregunta cuando hubo una exclamación colectiva. Deslice mi mano automáticamente a mi cuchillo, hasta que recordé que no estaba conmigo. Alce la vista y pude notar cuatro símbolos ardiendo en el aire. Pero no eran símbolos cualquiera, eran los símbolos de los tres grandes.
La cara de todos los chicos del campamento era de asombro y yo solo podía pensar "enserio… ¿nunca se dieron cuenta?", si solo el estar cerca de ellos sientes ese aura de poder. Al igual que la primera vez que reclamaron a Percy todos se inclinaron ante Thalía, Percy, Bianca y Nico.
Me acerque a Percy, tome su mano y le susurre al oído.
-Cierra la boca sesos de alga, se te va a caer la baba.- soltó una pequeña risita nerviosa y estrecho mas mi mano.
-No arruines el momento Annabeth.
-Claro que no pececillo.- me frunció el seño y sonreímos.
-Parece que sí puedo ir a la búsqueda Luke y, cuando regresemos me mudaré.
Luke no contesto, volteamos a verlo pensado que se había molestado, pero vi que observaba a Thalía con una mezcla de asombro y orgullo.
-Ve con ella- susurre a Luke. Volteo a verme y asintió.
-Es raro ¿sabes?-dijo Percy
-¿El qué?
-El haber esperado esto por cuatro años, para descubrir quién era mi padre y descubro que mis sospechas eran ciertas. Además Hera tenía razón, no era el único ignorado – señalo a los Di Angelo, que estaban recibiendo más atención de la que estaban acostumbrados-, parece que a los grandes les falla la memoria.
-Bueno, yo trate de decírtelo.- baje la mirada a nuestras manos aun unidas. El siguió mi mirada y lo vi sonrojarse y soltar mi mano.
-Sí, supongo, pero si conocieras a la tu local no me culparías por no escucharte.
-¿Realmente soy tan mala aquí?
-No… solo digamos que no eres muy… ¿sociable?, no amigable, no olvida eso eres difícil de soportar, ¡rayos!, eso suena peor, olvida que dije eso.
-Ya entendí Jackson, cállate. –explotamos en carcajadas ante su mirada de disculpa.
-Parece que a Luke no le va muy bien ¿eh?
Voltee a ver y pude ver a una muy enojada Thalía estrellando la mano contra la mejilla de Luke.
-¡Eres un idiota Luke!- Luke solo asintió a frotarse la mejilla y sonrojarse como tomate maduro al notar que todo el campamento había notado la escena.
-Pero si veo que tienes el carácter de mi marido.- Con todo el alboroto había olvidado que Hera seguía ahí.- Thalía la miro con miedo, atemorizada de que le pudiera hacer algo.
Todos estábamos a la espera de que es lo que iba a hacer la reina de los cielos. Su mirada era de furia contenida, siempre se había caracterizado de ser celosa y posesiva, pero realmente temía por Thalía en estos momentos.
-Mi señora, no creo que sea buena idea desquitarse con la chica.- Hera alzo la mano haciendo callar a Quirón.
-No deberías confiarte niña, ¿sabes?, si por mí fuera ya estarías en los dominios de Hades.- Note que Luke se tensó visiblemente.
-No es justo – le dije-, si no le hiciste nada allá no deberías…
-Allá no es una amenaza, aunque el que se haya unido a Artemisia la pone fuera de mi alcance, no significa que tiene mi aprobación.- Hubo un duelo de mirada en el que definitivamente no ganó nadie - Como sea, respecto a la búsqueda, la última vez que vimos la caja fue en Greenwich, Connecticut. Cuídate Thalía Grace- y con eso desapareció en una luz cegadora.
-Sin duda esta es una noche que no olvidaremos –comento Quirón-, pero es hora de dormir, así que hagan los cambios de cabañas y prepárense para mañana.
-Pero no sabemos a dónde ir, ni a quien debemos buscar, la profecía no decía nada.- Vaya, parecía que Percy si ponía atención a los detalles.
Todos voltearon a verme como si tuviera la respuesta del millón, que fuera la que tenia la razón desde el principio no significaba que lo supiera todo, lo sabia casi todo pero no absolutamente todo.
-Pues sabemos que debemos ir a Greenwich, eso es algo. He completado misiones con menos información que esa.
La noche fue fatal, no dejaba de pensar en el día traumático que había tenido, el pensar que mi Percy estaba lejos de mi era insoportable, Jackson no era él, se parecía y me ayudaba a no derrumbarme, pero no era mí sesos de alga. Los sueños no dejaban de acecharme, la Titanomaquia había dejado sus secuelas y no lograba dormir sin visitar a Percy por las noches para que aplacara mis temores.
En mi sueño miraba a mi Percy herido, sus hombros sangraban y estaba cargando a Nico. Iba con otra chica, una chica rubia, sus brazos estaban quemados y sollozaba de dolor.
Cuando el sol iba saliendo apenas había pegado ojo, estaba agotada, molesta, y seguramente con ojeras que le darían envidia a un zombi. Desperté y me eche al hombro una maleta rosa chillón, propiedad de la Annie local como le decía Jackson. Lo primero que pensé cuando la vi fue "Dioses mátenme" aunque luego lo pensé mejor y dije mirando al cielo "no literalmente".
Viajaríamos en Pegaso ya que no estaba muy lejos nuestro destino, tres horas máximo, además de que era la única forma de que Jackson volara seguro.
Llevábamos la mitad del camino recorrido en el silencio sepulcral, a excepción de las veces que Jackson abría la boca para contestar algo a su Pegaso, lo que si era algo desesperante.
-¿Qué era eso de que debías de andarte con cuidado Jackson?- pregunte y Luke soltó una risita a lo que Jackson contesto con una mirada envenenada.
-Nada.-contesto.
-Si a eso se le puede llamar nada Jackson.- dijo Luke. Okey aquí me había perdido algo, y mi curiosidad era mucha. Enarque una ceja y los mire fijamente.
-Fue un malentendido que tuve con Hera.-Dijo finalmente y suspiro.
-Si a decirle la reina de los cielos que es extremadamente odiosa se le puede llamar un malentendido, entonces sí, eso fue lo que paso.- Dijo Luke estallando en carcajadas.
No resistí y yo también estalle en carcajadas, provocando que Jackson se molestara más.
-No es gracioso chicos, podría terminar convertido en un pavo real.
-Oh vamos Jackson –dijo Luke-, serias un lindo pavo real, al menos tendrías bonitas plumas y, sin duda te adoptaríamos de mascota.-ante el comentario de Luke mis risas se convirtieron en un ataque, hasta el punto en que me lloraban los ojos.
- Ja ja ja, que graciosos, miren como me parto de la risa.
-Oh vamos, sabes que es gracioso – dije una vez que me tranquilice un poco.
Me miro y negó con la cabeza, pero vi el inicio de una sonrisa asomándose en sus labios.
-Están locos-dijo finalmente.
Aterrizamos en Greenwich, Connecticut a las 10:30 a.m. con el tiempo suficiente para establecernos en un pequeño parquecito y pensar que podría haber estado haciendo Hestia en un lugar como este. Nada. No se nos ocurría nada. Hestia era la diosa del fuego y aquí no había, y no había habido noticias que llamaran la atención de la Diosa en este lugar. Era la 1:00 y seguía sin ideas cuando Luke tuvo una idea.
-¿No se supone que Hestia es también la Diosa del Hogar?
-Si-conteste- pero no estarás sugiriendo que busquemos casa por casa ¿verdad?
-Pues no pero…
-Algo tenía que estar haciendo aquí, debe haber una que sea especial para ella.- completo Jackson.
-Sí, alguna debe ser especial para que viniera por estos rumbos. -Mencionó Luke- Solo mira este lugar, es muy pequeño, no hay mucho donde escoger.
-De acuerdo, si no encontramos nada para las cinco de la tarde recurriremos a otras medidas.
-¿Qué medidas?- cuestionó Luke.
-Pues tendremos que dejar que ellos se acerquen a nosotros.- dije como si fuera la cosa más obvia del mundo.
-¿Quiénes ellos?- los hombres podían llegar a ser tan bobos a veces.
-Los que se quedan a cuidar el perímetro obviamente, no creerán que roban algo tan importante sin dejar custodiado el perímetro para los buscadores ¿no?, porque eso sería absurdo.
Los chicos me miraron como si me hubiera salido una nueva cabeza, y lentamente vi apareciendo el razonamiento en su rostro, al igual que un pequeño rubor de vergüenza.
-Parece que piensas en todo.
-Atenea siempre tiene un plan chicos. Ahora, ¿por dónde empezamos?
Caminamos hasta quedar exhaustos, jamás en mi vida había caminado tanto. Ni siquiera cuando estaba en el laberinto. El sol era abrazador y no miraba nada que diera indicios de llamar la atención de la Diosa. Eran las cuatro de la tarde, estábamos cansados, hambrientos y de un muy mal humor para ser sinceros.
Habíamos recorrido los lugares más importantes de Connecticut, los cuales para ser sincera no eran muchos. Fuimos a Audubon Greenwich, en la cual solo encontramos animales, y un antílope muy parecido a Luke. Otro de los lugares que recorrimos fue Putnam Cottage, pensé que al ser un monumento importante en la guerra podía ser especial, pero me equivoqué, no había nada.
Estábamos desesperados, no había indicios de algo divino en ese lugar, nada, tal vez Hera se había equivocado. Habíamos pasado todo el día en Connecticut y no habíamos visto ni un solo monstruo, ni uno solo, lo que era raro para nosotros.
Estábamos en un pequeño restaurante discreto, solo teníamos unos doscientos dólares por lo que debíamos ser muy cuidadosos.
-Creo que deberíamos usar tu estrategia Annabeth.- dijo Luke a la vez que mordía su hamburguesa.
-No creo que sea buena idea –Jackson se miraba nervioso cada vez que mencionábamos monstruos-, que tal si seguimos buscando, aun hay algunos lugares que faltan y…
-No creo que sea buena idea chicos, ¿no lo han notado?- Se miraron entre sí extrañados y luego a mí.
-¿Qué cosa?- preguntaron a coro, provocando que pusiera los ojos en blanco. A veces podían ser algo… lentos.
-Que somos tres semidioses poderosos, sobre todo Jackson. Hemos estado todo el día fuera, y no nos hemos encontrado con ni una sola criatura. Eso no es normal.
-Porque lo normal sería que estemos destrozados a estas alturas ¿no es así?- el tono sarcástico de Jackson no paso desapercibido para nosotros. Luke se quedó pensativo y finalmente habló
-Tiene razón Jackson, piénsalo, ¿por qué no nos han atacado aun?, hay dos opciones: o no hay nada aquí, que lo dudo mucho, o está escondiéndose de nosotros.- dijo Luke.
- O están custodiando todos, este lugar al que no quieren nos acerquemos, lo cual es más probable.- dije.
-¿Pero qué lugar puede ser?, prácticamente hemos revisado todo el lugar – se quejó Jackson.
-Pues es obvio que hemos pasado un lugar por…
-¿Se les ofrece algo más?- pregunto una camarera.
-No estamos bien por el momento, gracias.- contesto Luke.
-Bueno, si se les ofrece algo, no duden en llamarme.- dijo mirando fijamente a Jackson, con lo cual él se sonrojo.
-Lo tendremos en cuenta, muchas gracias.- conteste con voz cortante.
La camarera se dio la vuelta y se empezó a alejar contorneando las caderas de una manera exagerada. Note que los chicos la seguían con la mirada, lo que acrecentó mi enojo.
-Concentre chicos. La respuesta no está en el trasero de la mesera.
-Lo siento
-Lo lamento.
-Como sea- de repente mi hamburguesa no se miraba tan apetitosa.-, ¿dónde estábamos?
-En que habíamos pasado un lugar por alto.- contesto Jackson rápidamente.
-Cierto.- dije- ¿pero qué lugar?
Estuvimos pensando, revisando el mapa con los lugares más importantes de los alrededores. Iban a ser la cinco y no teníamos ni idea de a dónde dirigirnos. Pedimos la cuenta, resignados a vagar aun más.
La camarera llegó con la cuenta y ni siquiera se digno a verme cuando le pague, estaba muy ocupada comiéndose con la vista a los chicos que me acompañaban, por lo que decidí que no merecía propina. Se quedo viendo el mapa detenidamente.
-¿Ya fueron a la playa Cockaponset State Forest? Esta cerca del área de recreación Pattaconk Lake
-¿Disculpa?-dije enojada.
-Es solo que veo que marcaron todos los lugares turísticos- explicó-, y note que no han marcada la playa, sobre todo ahora que esta la casa esa, todos quieren ir a verla.
-¿Qué casa?- pregunté
-Esa casa enorme, la que están vendiendo carísima, se encuentra en esa zona.- De acuerdo, esta chica se había ganado su propina solo por decir eso. – Si quieren, yo podría llevarlos, salgo en media hora, ¿qué dicen chicos?- Y ahí la perdió nuevamente la propina.
Jackson y Luke sonrieron entre ellos, poniéndose de acuerdo para contestarle que sí, pero me les adelante.
-Gracias, pero tenemos algo de prisa, ya nos vamos. Que tengas buen día. Vámonos chicos.- suspiraron y nos marchamos, dejando a la camarera molesta y a mi enojadísima con estos zoquetes.
Tomamos un taxi y le di la dirección de a donde queríamos ir. Hicimos el recorrido en silencio después de que los chicos no dejaran de decir lo guapa que era la camarerucha y yo los mandara a callar diciéndole que eran unos idiotas. Después de eso no volvieron a hablar.
Legamos al atardecer a la playa, apena estaba oscureciendo, por lo que teníamos que encontrar la casa lo más rápido posible, lo que no fue muy difícil. La casa era enorme, imponente, solo de verla podías ver que le vio de atractivo Hestia.
Estaba ubicada en los alrededores de la playa. Lo malo, es que estaba del lado de un pequeño acantilado, por lo que tendríamos que rodear hasta encontrar la entrada, solo para ver si había indicios de había ocurrido algo allí.
Cuando al fin llegamos a la entrada se nos cayó la quijada. La casa era preciosa, de un color blanco adornada con ladrillos. Tenía una entrada majestuosa, rodeada de arboles decorativos, un lago en el patio y un "pequeño" bosquecito en los alrededores de la propiedad.
No se miraban personas, pero no podíamos ser descuidados y dejar que alguien nos viera. Las personas que vivieran ahí debían tener dinero, mucho dinero, como para encerarnos solo por mirarlos feo. Las rejas estaban cerradas, las cámaras de seguridad custodiaban la entrada y no había paso a menos que escaláramos el acantilado, lo cual estaba descartado al estar a un 2 kilómetros de distancia.
¿Lo bueno de Luke en estos momentos?, era el hijo del Dios de los ladrones, por lo cual ya tenía la forma de entrar, inventario de las cosas valiosas del lugar y probablemente las formas de sacarlas sin llamar la atención.
-Esto déjenmelo a mí.- Trepó por la reja de entrada con una habilidad que había olvidado, se deslizo dentro, bloqueó las cámaras de seguridad lo suficiente para que Jackson y yo saltáramos la barda.
-Eso ha sido fácil. Muy fácil a decir verdad- reflexionaba Luke.
-¿Y eso es malo? –preguntó Jackson.
-Pues si tienes el dinero para comprar una propiedad así, debes tener para un sistema de seguridad decente.
-Pero si han tardado en llegar, ya estábamos impacientándonos, creímos que no iban a llegar nunca y estamos hambrientas.- la voz era familiar, no fue hasta que volteamos a verla que los chicos perdieron todo color de la cara.
-¡Tú! –grite.
-¡Yo!- dio la mesera que nos atendió en el restaurante.
Llevaba el uniforme que tenía en el local, que consistía en una falda negra y una camisa blanca. Solo que ahora podía ver claramente sus piernas: una de bronce y la otra peluda, como de un burro. Sus dientes se habían transformado en colmillos y sus ojos eran de un rojo sangre.
-Empusa- dije firmemente.
-No cariño, empusas.- y detrás de ella salió otra.- Ahora ¿por qué no vienen y nos dan un beso chicos?- dijo la mesera con voz seductora.
-No se muevan.- dije, pero podía notar que no me escuchaban. Avanzaron hacía ellas, haciéndolas sonreír.
Tenía que hacer algo y rápido, pero me superaban en número. Si se lo proponían podían hacer que ellos me atacaran, por lo que tenía que atacar y rápido. Solo tenía una espada que me habían dado en el campamento porque la inútil de mi local no sabía manejar armas. Tome la espada y ataque a la primera, apenas me iba a acercar cuando Luke me intercepto.
-Déjala, ¡no te atrevas a tocarla! –gritó Luke
-Luke, escúchame, están embrujados, no las escuchen.- Pero Jackson me tomó por la espalda y me inmovilizaron.
Me desarmaron entre los dos y las empusas se regodeaban ante mi impotencia. Jackson y Luke estaban en trance, embobados viéndolas como las criaturas más hermosas que existieran en la tierra.
-mmm… pero que buenos aperitivos han llegado Lucy- dijo la camarera.- ¿no te dije que se veían deliciosos?
-Ya lo creo mi señora, pero ¿qué haremos con la chica?
-Dásela a los perros, que se entretengan un rato.
-Chicos llévenla a el patio trasero.- Me empezaron a arrastrar hasta llegar a una especie de canchas de tennis, donde aproveche la distracción de los chicos y empuje a Jackson que cayó de espalda, tome el cuchillo de Luke que siempre llevaba en el tobillo y ataqué.
La mesera era rápida, por lo que esquivó el golpe, pero la segunda no tuvo tanta suerte. El cuchillo le atravesó el torso, convirtiéndola en un montículo de polvo que el viento se llevó. Pero hasta ahí llego mi suerte, antes de que pudiera tocar a la empusa Luke y Jackson me derribaron.
-¡Lucy! – Gritó-, ¡pagaras por esto!, suelten a los perros.
Acto seguido salieron tres perros del infierno enormes, eran los más grandes que había visto en mi vida, la señorita O'Leary era un bebe a un lado de estos.
Tenía a Luke encima de mí inmovilizándome. Solo era cuestión de tiempo antes de que sucumbiera ante estas criaturas. Jackson estaba con la empusa, a punto de ser comido y el sonreía como idiota. Tenía que actuar.
-Lo siento Luke.- tome el cuchillo y se lo clave en la pierna izquierda. Aulló de dolor y rodo a un lado de mí.
Me levante lo más rápido que pude, justo a tiempo para empujar a Jackson que estaba a punto de ser devorado por la empusa. Ataque por los costados pero desviaba mis golpes. Me tumbó al suelo y empezó a gritar.
-¡Ayúdenme chicos!, ¿no ven que quiere separarlos de mi?, podemos ser felices los tres juntos, solo hay que eliminarla.
Los perro estaba cerca de mí, uno casi me partía en dos de un mordisco, gracias a los Dioses fui más rápida y lo esquive en el último segundo. Me prepare para atacar una vez más. Luke y Percy se posicionaron para un combate cuerpo a cuerpo contra mí.
Sentí un golpe en el lado izquierdo de mi rostro y una patada en mi espalda. Luke flexionaba los dedos por la fuerza empleada y, yo sentí la sangre brotar de mi boca. La mesera estaba atenta, expectante, disfrutando de la función. Aplacó a los perros esperando que sucumbiera ante las manos de mis acompañantes.
-Demuéstrenme que tanto quieren estar conmigo amores, el que me entregue su cabeza estará conmigo para siempre.- dijo con voz tierna y perversa.
Los chicos sacaron sus espadas y tomaron posición de ataque. Solo tenía mi cuchillo para defenderme. No tenia armadura, escudo o forma alguna de distraerlos, aunque pudiera vencerlos a los dos sin dañarlos, aun tendría que vencer a tres enormes perros antes de poder llegar a ella.
Mis posibilidades eran nulas, mis fuerzas menguaban y el dolor provocado por sus golpes me entorpecía. Analice mis opciones, Luke tenía la pierna herida, por lo que no sería veloz corriendo, pero era bueno con la espada. Jackson estaba en perfectas condiciones, por lo que era el rival más fuerte. Debía atacarlo, desarmarlo y atacar a Luke con su espada. Fácil de decir, más no de hacer.
Avance hacia Jackson, esquive su estocada y le atravesé el brazo derecho, provocando que soltara su arma. Su grito casi me revienta los tímpanos, pero ya me preocuparía de eso después. Tome posición frente a Luke y empezamos la pelea. Tenía una clara ventaja en el duelo gracias a la herida de Luke, era más rápida, pero no él era mejor en con la espada.
Todo iba bien, desarme a Luke con ese movimiento que me había enseñado hacia tanto tiempo, cuando Jackson se abalanzó sobre mí, tirándome sobre mi costado.
-¡No le harás daño a nuestra señora!- gritó Jackson.
Logré darle un golpe en las costillas y otro en la ingle, me lo quite de encima y se quedo aullando de dolor. Luke había recuperado su arma pero estaba muy lejos de mí como para tomar ventaja. Rece por ser lo suficientemente veloz como para deshacerme de la empusa, pero como siempre, no tengo tanta suerte.
Soltó uno de los perros y se abalanzó sobre mí. Lo esquive y le hice un corte profundo en la panza. Antes de que reaccionara le atravesé la garganta con el cuchillo y blandí la espada de Jackson en su estomago y note como sus ojos rojos se iban apagando hasta convertirse en polvo, pero son sus garras de desgarró el vientre.
Estaba exhausta y adolorida. Los chicos salieron de su trance y voltearon a verme. Antes de llegar a mí los perros atacaron y ambos estaban desarmados. ¿A caso podían ser más inútiles?, ya había hecho todo el trabajo pesado, pero no, tenía que hacer esto también.
Corrí hacia ellos y le di su espada a Jackson y nos posicionamos en modo defensa. El primero atacó por el flanco derecho, Luke lo atravesó como brocheta por la cabeza. El segundo se dirigió hacia mí, por lo que blandí mi cuchillo, pero el perro no sucumbió hasta que Jackson le atravesó el costado, matándolo por completo.
Los chicos se vitoreaban su victoria, chocando sus palmas. Cuando voltearon a chocar los cinco conmigo les di un puñetazo a cada una en la cara, provocando que les sangrara la nariz.
-¡Hey! – Se quejaron- realmente sentimos lo que paso hace rato, no era nuestra intención atacarte.- Los ignore olímpicamente y emprendí el camino hacia la casa hecha una furia.
Percy
Estábamos heridos, cansados y lejos de nuestro destino. El ver a Annie llorar me partía el corazón. Sé que no es mi Annabeth, pero son iguales, no puedo dejar de ver una parte de mi amor en ella.
Después de arreglarnos un poco Nico invocó a tres perros del infierno, muy bien domesticados debo agregar. La cara de incredulidad y terror de Annie cuando nos vio Nico y a mí montando los perros fue comiquísima. Prácticamente le dio un tic en el ojo y su boca estaba abierta.
-Están locos… muy locos, deberíamos haber buscado otro tren. – la escuchaba murmurar de vez en cuando.
Era media tarde cuando llegamos a Washington. El ir a una biblioteca era una de las cosas que evitaba si podía, pero bajo estas circunstancias no podía negarme. Si Annabeth estuviera aquí no dejaría de hablar de los detalles y como ella lo hubiera hecho mejor. Si, debo admitirlo, mi listilla era vanidosa y orgullosa, pero me encantaba.
Lo primero que hicimos al llegar fue buscar donde comer, estábamos hambrientos y sucios, llenos de pelos y mallugados. Pedimos comida para llevar y comimos enfrente de la biblioteca para no perder tiempo.
La biblioteca era enorme, montones de libros por doquier, todos aburridos.
-Chicos, no creo que sea seguro entrar ahora- dijo Nico
-¿Por?- pregunté.- Apunto a una esquina alejada y pude ver él porque debíamos regresar mas tarde.
-¡Genial!- dije.
-¿Qué?, ¿qué pasa?- preguntó Annie.
-Ves a la mujer de la esquina- dijo Nico. Annie asintió.- pues no es humana, no estoy seguro de lo que sea, pero si ataca ahora con toda esta gente… no quiero saber que va a pasar.
-¿y qué vamos a hacer? –preguntó.
-Creo que lo mejor es esperar a que cierren para inspeccionar el área. Esto cada vez se pone mejor.
-No se Percy-dijo Nico.-, no creo que se vaya cuando termine su turno- Nico cada vez aplicaba mejor el sarcasmo.
-Estoy de acuerdo con Percy- sentenció Annie.-, si hay mortales cerca cuando nos ataque podrían salir heridos. A parte, ya nos han de estar buscando por lo del tren, es mejor pasar desapercibidos.- dijo mirando fijamente la biblioteca.
-Decidido entonces, regresaremos en la noche.
Todos asentimos y nos retiramos silenciosamente, sintiendo la mirada fija de la mujer en la espalda.
Notaba que cada vez Annie y yo peleábamos menos, lo cual era un alivio para Nico que, no dejaba de agradecerme en silencio. Esto era bueno, si superábamos nuestras diferencias podríamos completar esta estúpida misión y podría volver a ver a Annabeth, que donde quiera que este, espero que se encuentre bien.
Bueno... Aquí les dijo el cuarto capitulo
Espero les guste, a mi me pareció muy cómico el final de parte de Annabeth xD
