Misión

Matt la tomó y tras examinarla la dejó a un lado, por entre el tejado se veían destellos de luz y se oía el cantar de las aves marinas, la mañana había llegado, Mello estaba despierto a su lado, tan quieto que, por un momento se sintió solo y tuvo que mirarlo.

Éste dormía profundamente, su rostro se veía relajado y más bello al no estar maquinando nada en absoluto. Quiso tocarlo pero rompería ese instante, lentamente se incorporó con sumo cuidado, se vistió y guardó el arma en la parte de la espalda, se puso su típica chaqueta, y tomando su celular llamó a Near mientras salía del lugar.

-Near…-.

El chico de cabellos blancos se quedó pasmado al oír su voz, pero rápidamente susurró:

- ¿Llamas para saborear tu triunfo?.

- Podría ser – Matt se sentía incómodo, rara vez había hablado con él y su nivel de confianza era bastante menor de la que tenia con Mello. -¿Estás en el cuartel?, quiero decirte que seguiré con la misión, aceptaré el desafío de hacerme pasar por Yagami, nos vemos en el aeropuerto.

Sin decir más, ni esperar respuesta, cortó y lanzó una última mirada al lugar donde Mello había sido suyo…no sabía como se tomaría este su repentino cambio de planes, pero, debía hacerlo. Mientras caminaba para hallar un taxi, sacó su computadora portátil y examinó una vez más el rostro de Yagami, su forma de vestir y hablar.

Cuando Near llegó al aeropuerto, una hora después y aún molesto por la huida de Mello, no lo vio en ninguna parte y, creyendo que era otra tomadura de pelo de ambos jóvenes iba a marcharse cuando le tocaron discretamente el hombro. Alarmado se dio vuelta con rapidez y, ante sus ojos estaba, Yagami Light.

- Te ves igual, L nunca exageró acerca de tus condiciones – exclamó enroscándose un mechón de cabello en el dedo.

Matt sonrió brevemente, se sentía incómodo tan lejos del refugio que era su cuarto de hotel y sin su ropa característica. Además siempre estaba el problema de que Mello adivinara sus intenciones y tratara de detenerlo.

- Tu has hablado con él – murmuró - ¿mi tono de voz es el mismo?.

Near asintió, y lo miró de pies a cabeza, con un traje negro, camisa blanca y corbata era la imagen misma de Yagami, según le constaba en las fotos de los archivos y tras varios seguimientos hechos al inescrupuloso y terrible muchacho. Sus cabellos eran idénticos, los de Matt aún estaban húmedos y sus ojos verdes ahora se veían diferentes con lentillas de contacto, su amigo de infancia lo miraba con seriedad y Near sintió miedo, una extraña sensación que le produjo escalofríos como si, en cualquier momento, Matt pudiese convertirse en él mismo quitándole su identidad.

-Es intimidante ¿No?, la capacidad de ser otra persona en minutos o tener la sensación de que estás frente a un espejo – sonrió y se puso unas gafas negras – Es otra de mis habilidades y, hace falta mucha confianza en si mismo para no sentir temor.

- Confianza que a Mello le sobra…Me extraña que no esté aquí para desearte suerte.

Las personas pasaban alrededor, ocupadas en sus pensamientos, miserias y alegrías, por los parlantes llamaban a los pasajeros de los distintos destinos y nadie reparaba en ellos, eran sólo dos chicos hablando.

Matt se acercó a Near hasta cubrirlo con su sombra, lo miró por entre las gafas y dijo:

- Mello no está de acuerdo con esto…será completamente tuyo por un par de días o lo que duré la misión, trataré de hacerlo en el menor tiempo posible y, Near – acentuó sus palabras: - Ni te atrevas a tocarlo.

Haciéndole un gesto con la mano le quitó los papeles necesarios para abordar y no tener complicaciones y se alejó, dejando a quién se creía digno sucesor de L, completamente helado.

- Mal nacido…- farfulló viéndolo entrar a la zona de despegue – Ya veremos quién gana.

Mello despertó por un rayo de sol que caía directamente sobre su cara, alarmado miró su reloj y lanzó una maldición, eran las 08:45 am. , mirando de un lado a otro buscó a Matt y se encontró completamente solo.

- Maldito seas…maldito seas – exclamó poniéndose sus jeans negros.

No necesitaba adivinar adonde podía haber ido, buscando el celular entre sus ropas marcó varias veces su número y sólo le respondió la irritante melodía del buzón de voz, no quería llamar a Near pero sabía que él estaba detrás. De mala gana terminó de vestirse y cogiendo la moto decidió volver al hotel.

"No era necesario, de ningún, modo" pensaba mientras sorteaba los automóviles evitando por centímetros un accidente, el casco relucía bajo el sol y, ni todo el bullicio de las autopistas y calles de Tokio lograban quitarle la sensación de soledad que sentía al no tenerlo al lado, en ese estado anímico llegó al hotel donde se hospedaban, casi se estrelló en los estacionamientos y, a empellones, se abrió paso entre la atestada entrada, aún iba rumiando su descontento cuando una voz conocida le habló.

- Olvidaste tomar precauciones, Mello.

Haciendo una mueca de desagrado, giró y tomando a su interlocutor de la camisa lo arrastró hasta el ascensor y, sin dejar subir a nadie más llegaron hasta el piso número 15, dónde a empujones lo sacó de ahí ante la mirada atónita de las mucamas que estaban acostumbradas a la frialdad de aquel chico de cabellos rubios.

Haciendo girar la llave lo lanzó adentro y cerrando con estrépito, puso ambas manos en los costados y exclamó:

- Este era tu plan desde un principio…separarnos y tentar a Matt con algo que no podría negarse a hacer, por amor propio ¿No es así, Near?

Sobándose un brazo, lo miró con el último resquicio de frialdad que le quedaba y, jadeando, contestó:

- Atrapar a Kira es nuestra misión, no distraernos…- iba a continuar pero el rubio lo interrumpió casi a gritos.

- ¿Distraernos? ¡Me fui de Wammy's House para lograrlo, he estado todos estos años en lugares que ni te imaginas! Matt no es una distracción, él es quién nos sigue y ¡Tú me hablas de distraerme! ¡Tú que fuiste hasta nuestro refugio ¿Para qué?! ¿En dónde está tu frialdad, tu compromiso?.

Near retrocedió ante esa sarta de acusaciones, le costaba mantenerse impasible con Mello y sólo quería que se callara, que dejara de verlo como si fueran enemigos…el juego había sobrepasado los límites, la competencia por ser el mejor estaba agotándolo.

Miró a Mello, seguía fuera de sí y, en lugar de responder, de darle una razón que fuera clara para ambos, se abalanzó hacía él y, derribándolo en la alfombra comenzó a besarlo desesperadamente. La ira de Mello se diluyó como el agua, nunca esperó eso…sabía que Near sentía algo por él antes de que fuera a interrumpir su idilio con Matt, pero nunca imaginó que intentara algo más que besarlo, sin embargo, ahora sentía sus labios húmedos en su cuello, en el cierre de la chaqueta que iba bajándole rápidamente.

-Me preguntas por qué…tú sabes por qué, sabes lo que provocas, lo que yo siento y, frente a ti no puedo ser yo mismo, Te amo, Mello.

Tenía su cara frente a la suya, sus cabellos blancos tan extrañamente suaves y su mirada, sus ojos que brillaban con luz propia. Near no estaba frente a él, o sobre él, mejor dicho, era Nate, el chico con el cual compartió en su niñez. Verlo así, lo desarmó por completo, todos los recuerdos afloraron en segundos y, extrañamente, no se atrevió a rechazarlo esta vez.

Lo besó lentamente, no era primera vez que lo hacia por compasión o simplemente sin sentir nada, en sus duros años, cuando luchaba para abrirse paso en la mafia, su imagen andrógina que complementaba con tenidas extravagantes, sus cabellos rubios y el extraño efecto que ejercía en ambos sexos lo había llevado muchas veces a situaciones límite en dónde el sexo y la belleza eran poder, un poder que necesitaba sentir, tener y ejercer.

Near acariciaba su abdomen, su cuerpo comenzaba a reaccionar ante sus estímulos, era algo natural y parte de sus habilidades…recordó cuanto reían junto a Matt haciendo el conteo de sus debilidades y fortalezas. Ya habían pasado varias horas y, él debía estar con ella.

En una oculta parte de si mismo, imaginó a Matt llegando al piso de la chica, siendo recibido por Amane Misa, los imaginó desnudos haciendo el amor en la cama del hotel y apretó los dientes.

- Nate…- susurró.

Al oír su nombre, que nunca nadie había pronunciado asi en años, Near comprendió lo que había estado a punto de hacer… ¿Era tan violento su deseo por amarlo o que lo amara?, avergonzado se apartó de él y, se quedó sentado como un niño que no tiene adonde ir, Mello lo abrazó y besó sus cabellos, se sentía mal por provocarlo, sabiendo que para Near no era un juego.

- Lo siento…- Near lo abrazó con fuerza.

-Puedes quedarte, hasta que Matt regrese – su tono de voz era cálido, el mismo que usaba con Matt.

Near asintió y ambos se pusieron de pie, Mello tomó el celular y marcó una vez más el número de su compañero.

Matt llegaba ya al lugar dónde la SPK tenía a Mogi y a Amane Misa, sabía que el policía se sorprendería al verlo pero, contaba con que Near le hubiera puesto sobre aviso acerca de su visita, en cierta forma, le encontraba razón a Mello acerca de la inutilidad de esa misión pero, lo mejor era no dejar ningún cabo suelto.

Su celular sonó insistentemente, sin mirar quién llamaba, contestó.

- ¿Ya estás con ella? – La voz de Mello denotaba la furia que éste debía sentir.

- No…acabo de llegar – Matt prefirió mostrarse cauto.

- No te será difícil hacerlo, es rubia como yo.

- No, no será fácil pero tampoco difícil, cerraré los ojos e imaginaré que eres tú – respondió usando el mismo tono glacial.

En el cuarto de hotel, Near lo vio aplastar sus gafas con una sola mano.

- Sabes que estaré vigilándote, hay cámaras en todo el lugar…Buena suerte, Mail. – Mello iba a colgar pero Matt exclamó:

- Espera…espera, no cortes ¿olvidas que tu mismo me lo pediste? No eres tú quién tendrá que intimar con ella, no eres tú quién se siente roto con esta misión y, no eres tú quién está podidamente enamorado. – acentuó las últimas palabras alzando la voz, tras mirar alrededor respiró hondo para recuperar la compostura.

Mello se quedó con los fragmentos de lo que habían sido sus gafas en la mano, permaneció en silencio por un breve lapso de tiempo, el corazón le latía apresuradamente en el pecho.

- Dijiste…dijiste enamorado – susurró – ¡Maldito desgraciado, te fuiste sin decir adiós, sin avisar y ahora tendré que verte a través de una pantalla! ¡Con ella! ¡Te mataré cuando regreses! – gritó sin poder contenerse.

Matt cerró los ojos.

- Es parte del plan, mientras más pronto lo haga estaré allá…para lo que quieras hacer conmigo. No dejaré de hacerlo, es mi misión – sonrió – Una que sólo yo puedo llevar a cabo.

Mello se llevó una mano a la frente.

- Bien, hazlo…es tu plan, tu misión, tu logro. Near está aquí conmigo.

Comprendiendo el doble sentido de sus palabras, el ex chico pelirrojo sonrió con tristeza.

- Dale saludos de mi parte. – Sin decir más, Matt cortó e ingresó al hotel.

Near se acercó a Mello, el cual dejó el celular a un lado.

- Ya está adentro.

- Lo sé…- exclamó sin mirarlo.

Las siguientes horas iban a ser las más difíciles de su existencia.

Near observó en la pantalla portátil, Matt o mejor dicho, Light estaba hablando con la recepcionista. Mello se sentó en un sofá y cogiendo una barra de chocolate comió sin pronunciar palabra, la cámara siguió al falso Kira por el ascensor y por el pasillo, no podía negar que Matt no era Matt en esos momentos, nada encontraba de los gestos típicos de éste y, le hacia una falta terrible.

Los dos siguieron con la mirada y, todo sucedió tal cual lo habían previsto, Amane Misa se lanzó a los brazos de Light y, Mello cerró los ojos.

CONTINUARÁ