Hola. Sé que he tardado pero lo puedo explicar, aparte de la universidad, en mi familia tuvimos una pérdida, mi abuelo materno falleció y como ya se imaginan eso me privó de escribir por un tiempo, pero la inspiración ha regresado y aquí estoy con este cap. que espero les guste

Te extraño

En el área de reservados de un lujoso restaurante de la ciudad se encontraba Sesshomaru Taisho, esperando al detective que le ayudaría a averiguar un par de cosas sobre Inuyasha Yoshimura, cabe destacar que el detective en cuestión era también gran amigo suyo; salió de sus cavilaciones cuando un hombre alto de ojos azules y el cabello negro amarrado en una coleta alta se sentó frente a él, vestía una camisa azul marino y un pantalón negro. El recién llegado le sonrió a modo de disculpa pues había llegado pasada la hora acordada

-Llegas tarde…Koga-. Dijo el peliplata al hombre frente a él.

-Estaba en un caso-dijo Koga tomando asiento en la mesa.-ya sabes cómo es esto, mujeres celosas que piden que vigile a sus maridos; esposos que quieren saber si son cornudos. Espero que tú me tengas algo interesante.

-Hmp, creo que puede que lo consideres más de lo mismo-dijo Sesshomaru ante la incrédula mirada de su amigo.- necesito que averigües sobre Inuyasha Yoshimura, y también en que está relacionado con Kagome Higurashi.

-Vaya, nunca creí vivir para esto-dijo Koga, mas se detuvo cuando el mesero se acercó a tomar sus pedidos, ordenaron y cuando el mesero se hubo retirado decidió continuar.- ¿estás interesado en Kagome Higurashi?...La heredera de Kazuo Higurashi, eso sí que es todo un acontecimiento. ¿Es por eso que quieres que investigue a ese sujeto?

-Haces demasiadas ó Sesshomaru, mas lo cortante de su respuesta no desanimaría a su amigo quien ya le conocía mejor que eso, tendría que darle al menos un motivo válido para haberle encomendado aquella tarea.- mira ella tuvo un incidente con ese tipo en mi empresa, el venía con ella y como estaban en mi empresa tuve una confrontación con él para sacarla a ella del problema. Quiero que la investigues porque quiero saber hasta qué grado trasciende el problema con Yoshimura.

-Ya veo-. Dijo Koga Okami mientras intentaba, en vano, descifrar mas allá de las palabras de su amigo, pero como él ya sabía, aquella expresión imperturbable que caracterizaba a Sesshomaru Taisho no dejaría relucir más que lo que él mismo quisiese que los demás viesen de él.

Tiempo después Sesshomaru Taisho salía del lujoso restaurante Daniel, situado entre Madison & Park Avenue; Koga ya había salido también, ambos con un rumbo distinto. Sesshomaru iba rumbo a su casa, pues tenía que descansar porque al día siguiente partiría rumbo a Londres, a supervisar unos asuntos de suma importancia con respecto a uno de los hoteles pertenecientes a Taisho Corporation. En minutos, la mansión Taisho con sus paredes de color crema y sus imponentes tres pisos se alzaba ante él. Estacionó su coche en el frente de la casa y pudo ver como Kaoru, un servidor de la familia se acercaba, le tendió las llaves y se dispuso a ingresar al interior de la mansión. Subió la escalinata flanqueada por dos imponentes columnas y abrió la puerta principal, las luces estaban aun encendidas, muestra de que su padre aun estaba despierto, su madre lo dudaba, ella siempre se acostaba temprano.

Los muebles de color café, complementados con cojines de tonos dorados daban un aspecto de calidez a la sala, la cual atravesó en dirección a la biblioteca, donde seguramente se hallaría su padre; luego de tocar la puerta y escuchar un "adelante" por parte de su padre se adentro en la estancia dominada por un soberbio escritorio de caoba, tras el que se hallaba su padre. Sesshomaru tomo asiento en uno de los dos sillones de cuero negro que se hallaban frente al escritorio.

-Hola hijo, ¿Qué tal ha ido tu día?- inquirió Inu No mientras se quitaba los lentes, refrescaban su vista mientras hacía uso de la computadora.

-Un tanto difícil, lo sabes- fue la respuesta del platinado menor.

-Sí, ya habíamos hablado pero me extraño ver que salieras de nueva cuenta, ¿hay acaso algún problema?- el mayor de los Taisho decía esto mientras cerraba la portátil que hasta hace unos minutos estaba usando.

-Nada relacionado con las empresas- respondió evasivamente Sesshomaru, la verdad ni él podía explicarse el creciente interés en Kagome Higurashi y no podía tampoco explicárselo a su padre ahora.

-Bien, me alegra saberlo- dijo Inu No pasando deliberadamente por alto el hecho de que Sesshomaru le respondía con evasivas, era claro que cuando estuviera listo se lo contaría- me retiro a descansar, y tu deberías hacer lo mismo, mañana según tengo entendido mañana te vas de viaje rumbo a Londres.-Sesshomaru solo asintió.

-Que descanses padre-dijo Sesshomaru disponiéndose a salir de la estancia.

-Buenas noches hijo-respondió su progenitor al tiempo que se levantaba del sillón.

Sesshomaru subió las escaleras rumbo a su habitación, cuando estuvo frente a esta abrió la puerta, entro y cerro despacio tanteo hacia su derecha como de costumbre para activar el interruptor de las luces, las cuales dejo en una intensidad mínima que proyectaba un hermoso contraste de sombras en la habitación que era bastante amplia; se quitó el saco y lo dejó reposando en una pequeña butaca que allí había, luego con movimientos lentos se flojo la corbata, poniéndola en el mismo lugar que su saco; desabotonó su camisa y procedió a quitársela, luego rotó su cuello buscando liberar un poco la tensión, había sido un día muy largo.

La luz se reflejaba en su blanca piel, creando algún contraste en sus abdominales marcados, eso aunado al brillo que le conferían a sus ojos dorados le daba un aspecto atrayente y peligroso; con el sosegado andar que le caracterizaba se dirigió al closet de puertas dobles, sacó un cambio de ropa para dormir y lo dejó sobre su cama para luego internarse al cuarto de baño. Luego de media hora en que el sonido del agua cayendo era lo único que se escuchaba en la habitación, Sesshomaru salió del baño con una toalla azul oscuro enrollada en sus caderas, las gotas de agua aun escurrían traviesas por su cuerpo. Luego de vestirse se metió a la cama mas no podía conciliar el sueño…mañana saldría de viaje y no regresaría hasta dentro de un mes para la inauguración del nuevo hotel para el que la empresa de Kagome estaba realizando los promocionales…Kagome, era una por no decir la única razón de la incomodidad de tener que viajar, de algún modo él estaba acostumbrado a estar al tanto de ella y el estar tanto tiempo fuera le inquietaba, había pensado en decirle que se iría de viaje pero luego sucedieron tantas cosas que lo olvidó por completo, pero decidió que la llamaría mañana antes de que su vuelo saliera.

-Buenas noches Kagome-dijo en un susurro a la nada antes de sumirse en un sueño reparador.

Una hermosa joven de cabello azabache se desperezaba lentamente, había dormido mucho el día anterior y se sentía como nueva. Se dirigió al baño a asearse y tiempo después salió con su cuerpo envuelto en una toalla gris y otra del mismo color pero más pequeña en su cabello. Eligió la ropa que se pondría ese día un pantalón de vestir lila, una camisa blanca y un blazer a juego con el pantalón. Luego de vestirse, cepillo un poco su cabello, se puso perfume y tomo su bolso con sus cosas dirigiéndose escaleras abajo; como había dejado su coche en la empresa le pidió al chofer que la llevara. Cuarenta y cinco minutos después arribaba a Higurashi Corporation, al poner un pie fuera del auto su cuerpo se tensó al recordar lo sucedido con Inuyasha, pero se mentalizo a la idea de que lo más probable era que no se presentase a trabajar después de lo de Sesshomaru…al pensar en el peliplata dejo salir una casi imperceptible sonrisa, por más que quisiera negarlo no podía, ella se estaba enamorando de ese hombre y era ya muy tarde para frenar la carrera que su corazón emprendía al pensar en él. Entró al edificio saludando a los empleados con los que se encontraba por el camino hacia el ascensor, marcó su piso y al cerrarse las puertas del ascensor con ella dentro suspiró, ella ciertamente tenía miedo, no de Sesshomaru en sí, sino de…lo que él pensaría de ella si supiera aquel secreto que tan celosamente guardaba, ¿la trataría igual que siempre? ¿o su mayor temor se haría realidad y se alejaría de ella?, la sola idea le provocaba un vació en su pecho y es que luego de tanto tiempo cerrada a todo sentimiento que la involucrase de manera personal con alguien, las sensaciones que provocaba su recién descubierto enamoramiento hacia Sesshomaru Taisho la abrumaban.

Las puertas del ascensor se abrieron y Kagome se recompuso, saludó a Sango quien estaba acomodando sus cosas en su cubículo y paso a su oficina, se despojó de su blazer, acomodó su bolso y tomó asiento tras el escritorio de aquella elegante oficina. Quería saber de Sesshomaru, pero no quería parecer tan obvia, tendría que inventarse algo sobre el promocional para su nuevo hotel, aunque este ya estaba terminado…en ese instante Sango entró a la oficina con una taza de café que puso frente a su amiga. Kagome aprovechó la oportunidad para poner su recién trazado plan en marcha

-Sango ¿Podrías por favor llamar a Sesshomaru Taisho? Necesito hablar con él, el proyecto ya está terminado y ya se han hecho las trasmisiones en medios televisivos pero faltará saber si aun desea colocar aquellas mantas publicitarias de las que habló.

-Ya veo, pero en este momento será un poco complicado, Sesshomaru no se encuentra en el país, según supe salió esta misma mañana en un vuelo rumbo a Londres y por la hora lo más seguro es que su vuelo aun no haya llegado a destino- respondió la castaña a su amiga antes de retirarse.

Luego que Sango salió, Kagome dejó la taza de café sobre la mesa ¿Sesshomaru estaba de viaje? Vamos que era lo más normal del mundo, ella misma sabia eso de primera mano, entonces, ¿porqué sentía una molestia en su pecho, cómo si él hubiese tenido que decirle que se iría?, tonterías porqué tendría el que hacer algo como eso, ellos no eran nada, amigos quizás, pero eso no le daba derecho a ella de exigirle explicaciones de su vida ni lo obligaba a él a dárselas; "¿Porqué me siento así?" se preguntó a sí misma la azabache…

-Porque te extraño, Sesshomaru Taisho-susurró mirando por la ventana antes de ponerse a revisar unos informes que tenía pendientes.

Bien ¿Qué tal el cap.? Alguien regresará a la vida de Sesshomaru y no será precisamente agradable, lo que le complicara un poco las cosas con Kag. ¿Quién adivina quién es la mujer de su pasado que regresa a complicarle la existencia? Espero respuesta en sus reviews ;-)

Nos leemos