Volví a pesar de los problemas y las adversidades... con un nuevo capitulo, más emocionante y mas divertido...

Acá le dejo un pequeño resumen de los personajes que aparecerán en este capitulo

Scorpius Malfoy (6to Slytherin)

Primogénito de la familia Malfoy, su pertenencia a la familia queda muy demostrado con el cabello amarillo casi blanco que posee, bastante liso y mucho más largo de lo que su padre quisiera. Es bastante pálido, no demasiado corpulento pero si tiene algunos músculos levemente marcados. Un Slytherin, Cazador del equipo de Quiddicth y a mucha honra, pero no es tan purista como todos pudieran creer. Tiene las notas más altas de toda su casa, pero aun así no ha conseguido ser prefecto debido a que rompe las reglas con mucha frecuencia. A pesar de que su padre le dijo desde un principio que se alejara de los Potter's y Weasley's, se le ha sido totalmente imposible, porque su mejor amigo es Albus y ahora tiene una extraña relación con Rose Weasley. Pero al rubio, no le genera ningún problema que la pelirroja le mande a comer calabazas siempre que puede.

Keegan Warrintong (6to Slytherin)

Hijo de C. Warrintong, es un chico al cual se hace difícil de tratar, siempre anda buscando a quien fastidiar o de quien burlarse. Su mayor pasatiempo es molestar a los niños de primer año. A pesar de que es mestizo, es bastante purista y detesta a su madre por ser mestiza y a su padre por casarse con ella.

Fraser Flint (6to Slytherin)

Hijo de Marcus Flint, un total egocéntrico, cree que es el centro de atención de todo el colegio y mundo en general, se cree mejor que muchos que están a su alrededor simplemente por la sangre. Cuando quiere algo con una chica simplemente lo busca y no lo espera, algo mujeriego.

Holden Zabinni (6to Slytherin)

Hijo de Zabinni, uno de los mejores amigos de Scorpius desde la infancia, es bastante tranquilo, callado, pero cuando habla dice lo que tiene que decir sin rodeos. Es un poco desconfiado pero tiene sus razones cuando no confía en alguien.

Paden Adrian Pucey (7mo Slyherin)

Hijo de Adrian Pucey, uno de los principales precursores de la permanencia de la sangre pura, algo así como la mano derecha de Nott. Es astuto, quizás demasiado como para que no esté ingeniando algo.

Maxine Montague (6to Slytherin)

Hija de Graham Montague. Se cree superior a todo el mundo, no solo por ser sangre pura sino por el estatus social de su familia.


ALBUS POV

Cuando vi como todos se iba a cambiar y a arreglar, noté como mi prima Rose no se veía muy complacida al respecto, seguro no iría como era de costumbre, ella y las fiestas no se llevaban muy bien. Finalmente no pude hacer más nada que obedecer las palabras de mi hermano cuando dijo que avisará que los Weasley's asistirían a la fiesta. Muchas veces me preguntaba, como James, que era mi propio hermano, podía ser tan déspota al momento de hablarme. Solamente lo hacía cuando estábamos en reuniones familiares, y aun así, no era de lo más amable que pudiera decirse. ¿Por qué odiaría tanto a los Slytherin como para aun así tratar a su hermano como uno más del montón?

Suspiré sin más remedio, acercándome a la chimenea para llamar a la mansión Hewitt, con la única razón de informar la asistencia de siete personas más. Estaba casi seguro que Hewitt iba a matarme, no era muy conocida por su humor de hadas, ni por ser tan dulce como el pastel de calabaza. En pocos momentos si el rostro de la castaña en la chimenea, y con algo de nerviosismo me dispuse a tomar el suficiente aire para hablar sin morir en el intento, a pesar de que estudiaba con ella, me ponía los pelos de punta

Hola… Peggy- Logré articular.

Escuché un suspiró del otro lado de la chimenea a pesar de todo el ruido que había en el lugar. Lo próximo que escuche fue un grito bastante claro, que gracias a las barbas de Merlín no iban hacia mi.

¡Ni se les ocurra subir esas escaleras!-

Por un segundo sonreí, típico de alguno de sus compañeros de clase. La atención de Hewitt volvió a mí y a pesar de lo que cualquiera podría pesar de que se veía enojada, no era así… o no tanto al menos.

-¿Por qué aun no has llegado, Al? Scorpius ya me tiene verde-

Es que… mis… mis primos quieren ir- Sonreí nerviosamente otra vez, estaba seguro que no terminaría esa noche con vida por culpa de mis primos. Ya lo dicho, dicho estaba, no podía recoger las palabras que había dicho, así que solo podía prepararme para lo peor.

El rostro inexpresivo de la Hewitt si me dio miedo, eso era quizás lo peor que podía pasar. Un suspiró, un plato partiéndose en el fondo, una queja para luego ver como simplemente la castaña dijo lo único que pudo haber salvado mi vida.

–Está bien, como sea.- seguro que estaban destrozando algo como para que ella no lo pensará dos veces –Pero si arman un desastre los sacare de acá con varita en mano- la conexión se cortó en seguida y no pude evitar que una sonrisa se mostrara en mi rostro, no tenía que atenerme irme solo a aquella fiesta, ni a soportar las quejas de mi hermano diciendo que no servía para nada.

Conocía perfectamente a Peggy Hewitt, era capaz de eso y hasta más, comenzando por el simple hecho de que muchas veces estaba seguro que poco le importaba la familia, si era así como era con su propia familia, no se podía esperar mucho para el resto. Aunque a veces dudaba que fueran familia. Claro que para cualquiera que estudiara en Hogwarts estaba consciente de la extraña relación que tenían las tres chiquillas Hewitt, primas, y se odiaban, al parecer un odio familiar que había pasado por quien sabe cuántas generaciones, al menos la mayoría de los profesores que tenían siglos allí, como la profesora McGonagall lo recordaban siempre que podían.

Ya no había nada más que hacer, que esperar a que todos estuvieran listos. Aunque para mi mala suerte, el primero en estarlo era James, el cual se sentó sin decir palabra alguna. Ya me había acostumbrado a ello, él era mi hermano, pero, no nos tratábamos como tal. Poco a poco fueron llegando los demás y empezaron a platicar entre ellos. Aun Rose no estaba, ni tampoco Hugo. Seguramente como Rose no iba, no habían dejado ir a Hugo, aun era un poco chico y con la tía Hermione todo podía esperarse.

Finalmente Hugo se reunió con nosotros lo cual me hizo preguntarme la razón por la cual Rose iba a ir a una fiesta.

Aun falta la pequeñísima Rose- escuché a James decir, pero claro que él no podía subir las escaleras a hablar con ella porque, ese era mi trabajo, además de hacer todo lo que él no podía o no quería. –Al, dile que baje-

No fue un problema para mi subir las escaleras e ir a la que era la habitación de Rose, realmente me parecía interesante que fuera a ir a la fiesta, pero de un segundo a otro supe la verdadera razón. Al final de cuentas si lo había logrado. Al tocar la puerta y ver como una Rose enojada me abría me sorprendió y me dejó confundido

No me mires así- escuche como ella decía y volvía a entrar en su habitación para tomar su varita.

Aquello no me lo esperaba, si no quería ir a la fiesta, ¿por qué iría? O quizás estaba enojada por otra cosa.

-¿Qué te pasa Rose? Te pareces a mi madre enojada- eso era algo que nadie quería ver, todos lo sabía, mi madre enojada era un volcán con fecha de caducidad, solo era cuestión de tiempo para que explotara, y siempre parecía que arrasaba con todo a su paso, era terrorífico y pensar que mi prima se podía como ella lo era aun más.

-Hugo lo sabe- dijo de improvisto, esperaba una explicación un poco más extensa, a pesar de que había dicho tan pocas palabras, yo lo había entendido claramente. Pero había sido mejor decir aquello que explicarlo todo, porque siempre las paredes parecían escuchar todo lo que se podía decir, y esta conversación era un tema delicado en todos los aspectos posible y existentes. Mas que Hugo supiera aquello no era de alterarse.

-Pudo haber sido peor Rose, un James o un Dominique, eso sí generaría problemas- No tanto Dominique, aunque de ese ser no se podía confiar mucho porque ya habían ciertas cosas de él que mostraban que no se compadecía por la familia ni nada parecido. Pero James si hubiera sido un problema grande, sobre todo por su gran odio a los Slytherin's, donde esa lista me incluía a mí.

Vamos, a mi me esperan en una fiesta y a ti abajo- dije con tranquilidad antes de dejar que rose caminara en frente de mi y hacer que agilizara el paso.

Al llegar a donde estaban todos reunidos no pasó demasiado tiempo para que estuviera agarrando polvos flu, y me dirigía a la fiesta organizada por Hewitt. Poco a poco fueron llegando mis primos y hermanos, mientras que el lugar quedaba en silencio al ver aquello. Nunca me había gustado llamar la atención, me hacía sentir el centro de la diana, era detestable.

-Los Weasley's han llegado-

Rápidamente James se ocupó de quitarme esa presión al decir aquellas palabras. Pero sin dudas había cometido una de las estupideces más grandes al llamar la atención del lugar cuando el noventa por ciento de las personas que estaban allí le detestaban por su actitud y el otro diez por ciento lo detestaban por ser hijo de Harry Potter.

-Me pregunto que traerá a los gatitos al lugar- y allí estaba Nott, dispuesto siempre a pelear.

Era increíble lo mucho que detestaba este a mi hermano. Aunque Warren Nott parecía odiar a todo el mundo, detestarlos a muerte a todos los que respiraran, y muchas veces le había escuchado hablar de sus ideales puristas, unos que habían existido en su familia quien sabe por cuantas generaciones.

-Nada que te importe, Nott- dijo James retándolo.

Cualquiera que conociera a Nott sabía que retarlo era jugar con fuego, allí volvían otra vez, iban a pelear seguramente, pero Nott se detuvo cuando Sharisse estuvo a su lado tomándolo por el brazo. El silencio se hizo presentó una vez más, nadie se hablaba, casi que los ruidos de la noche se habían suprimido. El único ruido que pudo cortar el silencio fue el típico de las desapariciones, donde Warren Nott y Sharisse Goyle se habían esfumado.

Tan rápido como había quedado todo en silencio, del mismo modo volvió a la normalidad, personas hablando sin problema alguno, música y entretenimiento tanto en la mesa de billar como en la mesa de bebidas, y era de esperarse que ya todos los Weasley's se hubiera dispersado. Pero quizás lo más interesante de todo esto era ver a mi primo Hugo, platicando con Scorpius.

Te protege demasiado para ser el hermano menor- Le dije a Rose quien estaba a mi lado. Ésta tan solo sonrió un poco, aunque aquello lo tomaba como si me diera la razón. –Suerte- le dije antes de ir a reunirme con algunos compañeros de mi casa, como Holden Zabbini, Fraser Flint y Maxine Montague.

Holden Zabbini era un chico bastante peculiar, tranquilo, callado y en mi vida lo había visto teniendo problemas con alguien, hasta podía considerarlo un buen amigo, comenzando porque siempre andaba con Scorpius. Donde el rubio era mi mejor amigo y uno de los pocos que parecía comprenderme dentro del montón de serpientes malhumoradas y rencorosas.

Fraser Flint y Maxine Montague eran casi el polo opuesto de la batería, ambos arrogantes y tenían problemas con casi todo ser viviente que no perteneciera a la casa de Salazar, e incluso tenían problemas con sus mismos amigos, aunque ellos seguían repitiendo que en la casa de las serpientes no habían amigos verdaderos.

No pasaron unos segundos cuando Scorpius me dio una palmada en el hombro, quien sabe si para saludarme o para darme las gracias por traer a mi prima al lugar, de una u otra forma se fue sin decir palabra, claro que lo vi finalmente acercándose a una cabellera pelirroja bastante conocida, Rose.

Los chicos platicaban tranquilamente mientras yo me limitaba a hablar cuando era necesario, siempre tenía el temor de decir alguna estupidez de la cual pudiera reírse por el resto de sus vidas.

Excelente, por la culpa de tu elocuente hermano no solo se fue Warren, también Paden- Un quejido se escuchó justo a mi lado proveniente de Peggy Hewitt.

Recordaba a Paden, era un chico bastante callado, muchas veces me preguntaba si realmente hablaba, pero cuando lo hacía era en un pequeño susurró, quizás demasiado extraño, aunque había que admitir que la astucia del chico compensaba su falta de relaciones con la sociedad.

-Lo… lo siento mucho Peggy… no… no fue su intensión- pronuncié con algo de nerviosismo, aunque quizás era por la vergüenza de tener que pedir disculpas por algo que mi hermano no se arrepentía de hacer. La chica solo rodó los ojos de un modo extraño que la hacía verse superior a cualquiera, y por lo que conocía a la chica, era así.

-Claro que la fue-

Ni siquiera escuche un poco de duda en su voz, esta chica, como casi todos los Slytherins consientes, sabía a la perfección que James era un abusivo y siempre buscaba meterse con los de la casa de Salazar.

Nadie más del grupo volvió a tocar el tema, hasta pareciera que lo hubiera olvidado, pero yo sabía que no era así, los chicos que me rodeaban eran unos que yo a veces dudaba en darles confianza, porque al parecer ellos no confiaban ni en su propia familia.

-En mi opinión clara, creo que es un desastre- escuché decir a Keegan luego de que las chicas del grupo se había retirado.

Al parecer había entrado en uno de esas conversaciones extrañas que solían tener Keegan, Fraser y Holden, muchas veces conseguía agarrarles el hilo del asunto, pero había otras veces que estaba seguro que ni ellos mismos lograban entenderse. Pero nunca llegaba a preguntar, siempre tenía que pudieran decir que era un tonto por no entender sus extrañas conversaciones.

-Sea o no sea un desastre, poco importa ¿O no Potter?- refutaba Fraser

Mi peor temor se hacía realidad, en el preciso momento que me agregaban a sus conversaciones, más que todo, discusiones porque parecían un matrimonio mal hecho la mayoría de veces, y Holden era el que lograba mantenerles las bocas cerradas.

-Oh, no sé, no me metan en sus problemas- Era lo mejor que podía hacer en un momento como ese, tomar una decisión entre la opinión de Keegan o de Fraser era atrase la soga al cuello.

El tiempo paso rápido a pesar de que no comentaba demasiadas cosas entre la conversación de sus amigos. Increíblemente los Weasley's se habían apoderado de la mesa de billar y parecían divertirse a lo grande a pesar de estar en una fiesta de serpientes. Hugo me miró unos segundos, y quizás era esa conexión extraña entre familia que me supuse lo que pensaba, era un buen punto, ¿Dónde estaría Rose?

No se lo diría al pequeño pelirrojo, porque no tenía ni la menor idea de donde estaba, pero si con quien estaba, y por alguna razón el odio que había tenido mi tío Ronald por los Malfoy's lo había heredado totalmente el pequeño Hugo. Decirle que su hermana andaba por allí con uno de estos era simplemente buscar que se enojara tanto que fuera a soltar la lengua con su padre, no era el punto.

Un grito…

Un tipo encapuchado…

Un chico tirado en el suelo casi desmayado por un buen golpe que el encapuchado le había dado en el maxilar…

'¡Oh no! Es James'