4

4

¡Mushi, mushi!

¿Quién está mintiendo?

¿Quien miente ahora?

Es difícil saberlo. Con seguridad, el único que dice la verdad, es el auto. Un detalle importante, sobre las 3 leyes de la robótica, las inventó Isaac Asimov y las demostró en "Yo, Robot". El libro, no la tergiversación del filme. Bankai usa la 4a ley, "Un robot protegerá a un ser humano...incluso de sí mismo", que de paso, es el principio de la Inteligencia Artificial y está prohibida...rating M, en este capítulo, tenedlo en cuenta, por favor.

-…No quiero que esto vuelva a pasar…

-Pero…papi…yo quiero que regrese!!

Gin arropó a su hija y acomodó el peluche junto a ella. Neku era un regalo de Shunssui y Nanao-chan, compañero inseparable de Ikki, para dormir

-Ikkizuru…si necesitara a alguien, ya lo habría buscado, no crees?

-Pero…quiero que seas feliz, papi…

-Lo soy; somos felices

-Y mamá?

-Tu mamá está en el cielo y algún día, yo estaré allá con él…

-Y mientras tanto, que harás? Y yo? Todos los niños tienen mamá!!

por si no lo sabes, pedazo de tonto…

Gin enmudeció unos instantes; la lógica de la niña y lo parecida que era a él, para envolver a la gente

-De dónde se te ocurrió eso? ¿Fué Matsumoto?

Ikki se sentó en la cama y abrazó a Neku, frunciendo el ceño

-Ran-chan me dijo que no era bueno que estuvieras triste, que ella no podía hacer que fueras feliz…dijo que te mandaría algo especial…

Gin comprendió de inmediato; Ikki seguramente había pensado que ese "algo", era Toushiro Hitsugaya

-El capitán me trajo algo aquí –le mostró el tubo de cristal, vacío- pero al parecer, no funcionó –sonrió- así que ustedes dos ya pueden olvidarse de eso, si?

Ikki suspiró, un poco triste. Adoraba a su papá y pese a que él no lo creyera, extrañaba a su mami. Su propia inteligencia, tan aguda como la del padre, la hacía mantener todos los detalles de su vida, desde su nacimiento, hasta la terrible muerte de Izuru, guardadas en su memoria. La calidez, el cariño, la sonrisa y la ternura de Izuru no eran imágenes borrosas; le eran tan claras como el día recién pasado. Su rodilla pinchaba un poco, aunque Gin le quitaba la prótesis de soporte todas las noches, no dejaba de dolerle. Incluso, recordaba lo de Aizen…y por ello, se aferraba a Neku. Si lo que había mandado Ran-chan en ese tubo no había servido…qué pasaría ahora? Y…si Gin le estaba mintiendo? ¡Ese zorro! ¡Era un papá mañoso que siempre lograba engañarla! No sabía que hacer. Se quedó dormida. Su sueño era de mariposas negras y cerezos y el Seireitei y golosinas y los brazos fuertes de Izuru, su madre, y su corazón y sus besos…

-0-

Gin la miró sonreír, dormida. Regresó a la sala y recogió la bandeja del té y llevó todo a la cocina, mientras pensaba en Izuru. La hora que faltaba por transcurrir, antes de dormirse, era la peor del día. El diminuto parlante, en el bolsillo superior de la camisa, se activó

"Estás dormido, Ichimaru?"

Bankai.

Gin sonrió. Nadie se imaginaba cuántos secretos compartía con su auto; cosas que no era capaz de comentar ni siquiera con Matsumoto

-No…no aún

"Cómo estuvo todo?"

Gin le relató lo ocurrido con Toushiro

-…y al final, le dije que no

"Tal vez estés equivocado, Gin…"

Ichimaru sabía que el auto respondería de acuerdo a las leyes de robótica que tenía insertadas en su memoria. Decidió decir la verdad

-Lo cierto es que no sé que hacer…

"Te comprendo perfectamente…pero la realidad es que necesitas una pareja, Gin. E Ikkizuru necesita una madre…volver a Izuru no puede ser malo…además, se lo advertí a Toushiro"

Gin soltó la carcajada

-Cómo que "se lo advertí a Toushiro"?

"Tú necesitas a alguien. Tu vida con Izuru e incluso, con Aizen, señala que prefieres a un hombre como pareja. Rangiku me confirmó eso. Además, de no ser así, hace mucho que ella habría tomado el lugar de Kira…por no decir que Kira no habría tenido lugar jamás. Ni Aizen. Y, esta tarde, cuando ví al capitán Hitsugaya, me dí cuenta de que era peligroso en más de un sentido…"

-De qué clase de peligro estamos hablando?

"Físicamente, es tan bello como Kira. Puede que incluso, más. Esa, es una de tus debilidades. Es inteligente, tanto o más que tú. Es un capitán, o sea que tiene los dones de mando y responsabilidad, además de un escuadrón que le es fiel y a quienes protege. Nunca ha sido ingenuo. Todo el Gotei lo quiere y los humanos que lo conocen, lo consideran un amigo. Por si fuera poco, a Ikkizuru le gustó. Se entendieron bien. El capitán Hitsugaya no tuvo casi niñez y revivirla con Ikki lo haría una madre ideal. Y, en otros detalles y siendo joven, computo un 98 de posibilidades sexuales perfectas para ti…"

Gin casi rompió un plato, de la risa

-Bankai, suena como si me estuvieras vendiendo un príncipe azul con todas las ventajas y no advirtiéndome un serio perligro…

"Oh, pero lo és. Hitsugaya no debe volver. Si lo hace, te conquistará sin que te des cuenta…y él, no es Kira. Antes de que lo sepas, darás tu vida por él. Y, si eres fiel a ti mismo, eso acabará MUY MAL"

-Que quieres decir con eso de que "si eres fiel a ti mismo"?

"Tú lo dices a cada paso. Dices que todo lo que amas, acaba mal parado; lo bueno es que sólo soy tu auto…ya veía yo mi futuro en el reciclador de basura. Pero a mí no me quieres y eso es muy bueno, viniendo de ti…no, quienes corren riesgo, en todo caso, son Rangiku e Ikki…si rompieras esa fidelidad, la que te hace destruír todo lo que amas, incluso podrías tener a Kira de nuevo. Yo lo haría"

Gin tragó saliva. Bankai era cruel. Lógico, frío y preciso, pero no menos cruel. Lo confrontaba con su doctrina de no amar a nadie…y eso dolía. Y mucho.

Ichimaru había perdido las esperanzas de amar o ser amado desde muy chico, en aquel burdel del Rukongai. No quería pensar en eso, de nuevo. El pasado no existe.

Izuru…te extraño

"Estás ahí?"

-Sí…ya me iba. Buenas noches, Bankai…

"Buenas noches, Ichimaru…no te atormentes demasiado, si?

Gin sonrió, pese a que el auto no podía verlo

-No lo haré, amigo mío, descuida…

-0-

Gin se desnudó. Tomó el kimono azul marino de Kira y se envolvió en éste, abrazándose a sí mismo, sintiendo calentarse al tacto helado de la seda. Aspiró su perfume. Cloro y testosterona y jazmín y sal de lágrimas y sudor de placer y sangre de mordidas violentas…Gin se acarició, despacio, besando la bata, el retrato de Kira, la insignia de fukutaichou y la trenza rubia. Tocó sus pezones, no sin lamer antes sus dedos y bajó sus manos despacio, recorriendo su piel, bajando, hasta tomar su miembro, ya erguido, en una mano y la suave bolsa en la otra, reprimiendo un suspiro; sus dedos quedaron mojados y se imaginó la cálida boca de Izuru, lamiéndolo, despacio, como tanto le gustaba a ambos…

Oh…por favor…por favor…Izuru…

Comenzó a masturbarse, gimiendo en voz baja, aumentando el ritmo y acariciando de sí, todo cuanto podía, soñando despierto con su amado fantasma, sintiendo dolor y placer en cada instante, hasta que el orgasmo lo sorprendió en olas cálidas…

Izuru…Izuruuu…ah aaaah…

Esperó hasta que su corazón se normalizó y su respiración se calmó un poco, el cabello despeinado y la piel mojada de sudor. Se limpió con una toalla húmeda y volvió a la cama.

Y, del mismo modo automático con que se había comenzado a acariciar, empezó a llorar, despacio, hasta quedarse dormido…

El rumor de besos lo distrajo. Cálidos, suaves pétalos sobre su piel, la cura perfecta para su herida. Acarició los cabellos de Kira, quien lo lamía entre las piernas. Gin no podía esperar; lo jaló hacia sí, abrazándolo, para besarlo, despacio primero, mordiendo sus labios suavemente y acariciando el borde de éstos con su lengua, pidiendo delicado permiso para entrar, escuchando el gemir dulce de Izuru…mmm…cómo le gustaba ¡Cuánto lo amaba! Se perdió en su perfume –tan masculino! Tan perfecto!- y comenzó a besar su cuello, sabiendo que eso lo volvía loco…

-Cómo supiste que eso me gusta, Gin?

La voz.

"Ese" no era Kira Izuru.

Abrió los ojos. Shiro-chan mantenía los suyos entrecerrados, en éxtasis, disfrutando del tacto de Gin

-¿Qué pasa? ¿Por qué te detienes?

Gin saltó en la cama, vacía –a excepción de él- empapado en sudor, casi gritando. Sólo la helada luz de la luna lo acompañaba. Claro, un sueño. Dios mío, Bankai tenía razón; le pediría a Rangiku que Hitsugaya Toushiro no volviera jamás. Miró la foto de Kira. Ahogó un sollozo y la besó

Perdóname…en verdad…

Secó sus lágrimas y se volvió a dormir, abrazado a la almohada.

NDA: de química; el semen, al secarse totalmente, huele a cloro. La testosterona, también. Pese a que ninguno de los dos lo contiene en su fórmula, sí hay un aldehído en el esquema que posee el mismo olor. Bien, le he dado a Gin dos posibilidades...cuando antes, no tenía ninguna. Eso, por supuesto, podría ser peor. Y conociéndolo, sería capaz de quedarse con ambas...Namasté y gracias por leerme. Espero, en verdad, sus reviews. El Fantasma.