Siento el retraso. Me puse mala y tuve que guardar reposo unos días. Pero bueno, aquí os dejo un capitulín más.

A partir de este capítulo, se une una nueva digimon al grupo.


Cap.7: En el castillo de Seraphimon

Nefertimon seguía volando hacia el castillo de Seraphimon entre los árboles para evitar ser vista. Aun así, algo se movía a los lados.

-Creo que nos están siguiendo… Habremos de dar un rodeo antes de llegar al castillo de Seraphimon.

-Si tuviésemos los espíritus digitales…

-No te preocupes, Koji. Lobomon nos espera –susurró Strabimon.

-No es preocupación por eso. Si Zoe y yo pudiésemos digievolucionar, derrotaríamos a quien sea que se esté escondiendo en este bosque.

-Agarraos fuerte… Tenemos visitas delante –avisó Nefertimon.

Ante ellos, una figura apareció y les empezó a atacar:

-¡Ese es Mummymon! Pero… estaba encarcelado…

-¿Qué? ¿Todos los encarcelados han sido liberados? –preguntó Zoe.

-¡Snake Bandage!

-¡Cogeos fuerte! –gritó Nefertimon esquivando el ataque de Mummymon−. Por poco… ¿Estáis bien?

-Sí, pero…

-¿Necesitáis ayuda? –rugió una voz al lado.

-¡Dynasmon! Sabía yo que LordKnightmon y tú andabais en zonas cercanas…

-Nefertimon, el señor Seraphimon está esperándoos en el castillo. Corre todo cuanto puedas, yo me encargaré de Mummymon.

-Gracias, Dynasmon.

El caballero dragón se lanzó por delante de Nefertimon para agarrar a Mummymon y apartarlo del camino de la digimon. Zoe se volteó un poco para observar la pelea mientras la velocidad de vuelo de Nefertimon aumentaba directa al castillo del bosque.

-Tranquila, por la cuenta que le trae, tanto a él como a LordKnightmon, no nos traicionará –sonrió Strabimon.

-¿Tú crees?

-Alphamon tiene un carácter muy fuerte. Con un simple golpecito podría eliminarlos a los dos así de tranquilo. A ellos y a sus datos.

-¿Te refieres a capturar sus datos como hizo Lucemon?

-Más o menos, sí.

Nefertimon empezaba a estar cansada cuando dos Pegasusmon se acercaron a ella para ayudarla a bajar.

-Menos mal que Dynasmon pasaba por aquí –comentó uno.

-¿Estáis todos bien? –preguntó el otro.

-Sí, pero creo que ella debe descansar bastante. Koji, Zoe, montemos en los Pegasusmon para ayudar a Nefertimon a llegar tranquila.

-Está bien. ¿Podrás, Zoe?

-Sí, es sencillo.

Los tres desmontaron en el aire de Nefertimon y acabaron el trayecto en los Pegasusmon que llegaron a ayudar. Nefertimon agradeció el gesto y se apoyó en ambos compañeros para llegar al castillo.

-Niños elegidos, me alegra volveros a ver.

-¡Socerymon!

-El señor Seraphimon está bajando, no hace falta que subamos al despacho.

-Nosotros acompañamos a Nefertimon a descansar –dijeron los Pegasusmon.

-Informaré al señor Seraphimon.

-Eh, Socerymon, ¿dónde está ella?

-Con los espíritus. De allí no se ha movido desde… bueno, desde que Azulongmon nos dejó.

-¿Ella?

-¿De quién habláis?

-De la encargada de cuidar a Azulongmon. Fue el propio gran dragón el que pidió que fuese ella la que le cuidase, pero aún no entiendo por qué.

Socerymon se hizo a un lado e hizo pasar a los tres recién llegados dentro del castillo. Todo allí continuaba igual que cuando entraron la primera vez. Seraphimon apareció ante ellos acompañado de otros cuatro digimons.

-Vaya, parece que has logrado tu trabajo, Strabimon.

-Sí, mi señor. Pero la dama sólo ha dejado venir a ellos dos.

-Es peligrosa la situación allí fuera. Supongo que enviar a los elegidos de los espíritus legendarios ya es bastante arriesgado como para enviar a humanos sin digimon ni nada.

-¿Humanos sin digimon? –preguntó Gomamon.

-¿Quiere decir que hay más humanos a parte de los diez legendarios?

-Sí, Gabumon.

-¿Y quiénes son?

-Tranquilo, Hawkmon. Son quienes vosotros imagináis.

-¿Joe?

-¿Matt?

-¿Yolei?

-Sí, tranquilos.

-¡Bien!

-Bueno, preparad vuestras cosas para marchar en cuanto os diga. Strabimon, ¿ocurre algo?

-Quisiera hablar con ella…

-¿Conmigo? –sonó una voz al fondo de la estancia.

-¿Quién es? –preguntaron Koji y Zoe.

-Ella es Crossedmon, una digimon como vosotros dos de tipo rookie.

-¿Como nosotros? –preguntó Zoe.

-Os lo explicaré –dijo Seraphimon.

Strabimon dejó el grupo y se acercó a la digimon rookie que acababa de aparecer.

-Tienes el poder suficiente para haberle salvado.

-Lo siento, Strabimon…

-Confié en ti.

-A mí también me duele lo ocurrido. He gastado muchísima energía en mantenerle hasta que llegaran los diez elegidos. ¡Mírame! ¡Estoy en mi forma rookie! Si estuviese mi hermano o lograse saber dónde está mi poder…

-No digas eso… Sabes que mataron a tu hermano perfectamente. Deja de escudarte tras su nombre… ¿O te has olvidado ya de todo lo que te hizo?

-¡Cállate! –gritó la digimon saliendo del castillo.

Socerymon se acercó al pequeño lobo mientras ambos observaban a Crossedmon salir corriendo del lugar y desaparecer a la entrada del castillo. Cabizbajo, Strabimon regresó junto a los demás y volviéndose una esfera regresó al dispositivo de Koji.

-Parece que ambos están bastante mal.

-¿Qué es lo que ocurre, Seraphimon?

-Koji, tú y tu hermano ya conocéis a esta digimon.

-¿Ella fue la que se presentó en el mundo humano?

-Sí, aunque en aquella ocasión tenía energías para usar su espíritu digital humano.

-¿Un espíritu como el de Lobomon y Kazemon? –preguntó Zoe.

-Exacto. Su poder es el del tiempo.

-¿Y cómo es que pudo viajar al mundo humano?

-Pues veréis, eso viene de hace mucho tiempo, cuando la época de los Ancient de los cuales descendéis vosotros.


Bueno, ¿qué os ha parecido? Me pasé horas y horas buscando por Wikimon y Digi Wiki que el nombre que quería darle a la nueva digimon no existiesen. Aunque al final no me maté pensando demasiado, ya lo veréis XD

¿Cuál será la historia de Crossedmon? ¿Cómo será la forma adulta de Crossedmon? ¿Será una buena digimon obediente?

En el siguiente capítulo, ¡Seraphimon nos dará clases de historia! Se ha de saber de dónde salió Crossedmon, ¿no? (De un digihuevo, eso de lógica).

Besos a todos y siento haberos hecho esperar tanto ^^ Prometo no ponerme mala sin avisar