¡Hola mis preciosuras! Después de tanto vuelvo a aparecer, espero poder seguir actualizando y no volver al hiatus, así que por favor, tengan paciencia conmigo, estoy super cargada de cosas últimamente. Gracias por leer, y no olviden comentar la historia y visitar mi página de Facebook 'Fanfics by KittieBatch' y el material de los personajes que subo allí.

¡Hasta la próxima!


Cuatro: Howard

Cuando Howard Stark decidió pedirle que lo viera para desayunar, era obvio que no se trataba por una simple cortesía o por mera amistad, ellos apenas se conocían. Aceptó la invitación con cortesía, era el padre de Tony, era mejor llevarse bien con él. Ese hombre no solo era poderoso sino también un poco caprichoso, para muestra de botón era el estricto control que mantuvo sobre Tony hasta los últimos años, aunque recientemente Tony escapaba de todo poder, pues hacía lo que quería y eso era, mucho de lo que a Bucky le gustaba del Omega.

No era el típico Omega sumiso que se doblegaría ante cualquier Alpha, Tony haría que cualquier Alpha se pusiera a sus pies con solo desearlo, él era inteligente, más que cualquiera que conociera antes, como Tony Stark no existía nadie. Quizás era un poco ingenuo al creer que Tony correspondería sus sentimientos tan pronto él los revelase, pero cuando Steve entró en escena comprendió que nada le aseguraba el amor del Omega. Una pelea con su amigo por el corazón del Omega parecía que era una tontería, y lo era de cierta forma, sin embargo, para Bucky, él era la persona correcta, ese que esperó toda su vida y no se quedaría esperando a que alguien más lo conquistara.

-Buenos días señor Stark- al llegar se encontró con que Howard ya se hallaba en una mesa bebiendo café y leyendo The Times.

-James, gracias por venir. siéntate por favor- Howard parecía agradable, pero esos ojos y la curva de su sonrisa advertía que algo se escondía tras tantos buenos modales.

-No podría negarme ¿o sí?- tras sentarse Bucky observó por unos segundos al padre de Tony, se parecían tanto, aunque claro, Tony era más suave, dulce, tenía esos rasgos dignos del mejor Omega del mundo.

-Estás en lo cierto- el Alpha se veía confiado, la misma actitud heredada a su hijo. -¿Café?- ofreció chasqueando los dedos, tan pronto como hizo aquello uno de los meseros del lugar se acercó dispuesto a atender sus caprichos.

-Negro, sin azúcar- pidió Bucky sin mucho ánimo.

-Así que... ¿te gusta mi hijo, no?- Howard fue directo tan pronto el mesero desapareció.

Los ojos oscuros de Howard advertían que por nada del mundo se le ocurriera mentir acerca de ello -Así es, Tony me interesa- contestó siguiendo su instinto de supervivencia.

El rostro de Howard reflejaba todo y nada a la vez, algunas ocasiones era tan ilegible y eso fue comprobado por Bucky y de pronto, como si fuese una broma en su cabeza bailó una expresión "Poker face". Stark estaba allí claramente para proponer un trato, uno de los buenos, por eso lo citó y por eso usaba su cara de hombre de negocios, sin embargo la dirección que tomaba la conversación no parecía rondar la mercancía común. -Hay otro Alpha detrás de Tony, según comentan por los barrios bajos es tu amigo ¿no?

-Algo así- mencionó incómodo de la sola insinuación de Steve, solían ser casi hermanos, pero el tiempo separó sus caminos y después, cuando estaban reconstruyendo su relación apareció aquella mujer, Peggy, ella llevó a Steve definitivamente por el camino opuesto a Bucky, a pesar de que insistió a su amigo para que comprendiera lo que podría lograr si invertía en acciones de las empresas pertenecientes a los nuevos amigos de Bucky, su amigo carecía de codicia y se quedó con su restaurante. Y quizás eso era lo que molestaba a Bucky, se esforzó en convertirse en un Alpha respetable, bueno y que tuviera algo para ofrecer a un Omega como Tony y su rival no era nada más y nada menos que alguien que jamás podría dar a Tony todo lo que merecía, parecía una de esas vueltas de la vida llenas de ironía.

-Vaya, vaya... supongo que mi hijo es la manzana de la discordia... a decir verdad Tony aún es muy joven para saber a quién amar o lo que le conviene más a su futuro, así que... ¿quieres ser el prometido de Tony?- La ligereza con que Howard hacía la propuesta aturdió a Bucky, ese era el trato que guardaba, el movimiento que esperaba hacer.

-Creo que Tony es lo suficiente capaz de tomar sus propias decisiones- contestó ofendido, no porque le ofrecieran a él el trato, sino por el trato en sí mismo, Tony no era mercancía que su padre podía ofrecer al mejor postor. -No me interesa lo que ofrece, ganaré el corazón de Tony por mí mismo, eso es lo que un verdadero Alpha debe hacer por el Omega que ama.

Howard observó al hombre ponerse en pie y marcharse tras aquellas palabras, muy a pesar de la impresión que diera a Bucky con su propuesta, quedó satisfecho con la respuesta del Alpha, no permitiría que uno de esos interesados en el apellido más que en Tony intentara acercarse a su hijo, ese pretendiente pasó la prueba, solo hacía falta el otro... y de ese María se haría cargo.

-Dime Steve ¿cómo logras que tenga tan buen sabor?- decía María comiendo su segundo trozo de pastel, hacía una prueba para la siguiente fiesta de té que ofrecería. Desde el éxito obtenido gracias a la deliciosa comida de Steve y el ambiente familiar de su restaurante, ella decidió que aquel lugar se convertiría en su nuevo sitio de reuniones, gustó tanto a sus acompañantes que hasta el mismo Freyr la felicitó.

-Es la receta familiar, yo solo sigo lo que mi madre me enseñó- comentó el rubio ordenando algunas copas y botellas. Era extraño tener a la madre de Tony un martes por la mañana, pero no podía negarle el capricho de ser su nuevo lugar de tertulia, además de que pagaba excelente por alquilar todo el lugar, su grupo era respetuoso y jamás faltaron el respeto a los camareros, cosa que ya le había tocado presenciar con otras y otros Omegas de buena posición... exactamente la prometida de su buen amigo Thor 'parezco un vago' Odinson.

-¿Preparas esto para Tony?

-Algunas veces, aunque prefiere las donas.

-No sé de donde sacó eso de las donas, creo que fue en la universidad donde tomó esa mala costumbre, no son buenas, especialmente cuando ya tienes caderas anchas.

Las mejillas de Steve se volvieron rojas de golpe, la imagen mental de las caderas de Tony vino a su mente, tuvo que admitir que solía verlo cuando él no se daba cuenta, Tony en sí le resultaba hermoso, pero sus caderas despertaban en él más de un pensamiento no apto para una conversación con la futura suegra. -¿Acaso me dirás que Tony no tiene caderas anchas?- seguía ella comentando y Steve no encontraba donde meter la cara para que no viese lo rojo y mortificado que estaba.

-Tony es hermoso- murmuró cuando pudo decir algo sin sonar estúpido -el Omega más hermoso que he visto, pero no sólo por sus caderas... cuerpo, digo, ¡físico!... él es hermoso porque es inteligente, capaz de lograr lo que se proponga, es divertido... Tony es único -Steve sonreía de oreja a oreja con cada palabra dedicada a su precioso Tony.

-¡Jefe, llegó el proveedor! -gritó alguien desde la parte trasera del bar y el rubio salió del trance causado por pensar en Tony y tras disculparse con María fue a atender sus obligaciones, ella sonrió complacida, ese Alpha parecía ser digno de competir por el corazón de su pequeño, aunque Tony no mencionó nada sobre que Steve estaba interesado en él, para ella era algo tan obvio que no dudó en comentarlo con su esposo. Tomó su teléfono y decidió preguntar por el otro pretendiente, esperaba de todo corazón que aquella fuese una batalla justa y que el hombre que ganara el corazón de Tony estaría a la altura de los sentimientos que Tony le entregaría.

'¿Cómo te fue con Barnes?

Mejor de lo que creí ¿Qué tal Rogers?

Es un cachorro, no sé que hizo Tony con él, pero ese Alpha está perdido por nuestro hijo

¿Qué sugieres cuando dices que no sabes qué hizo Anthony con él?

Nada de lo que estás pensando papá celoso, digo que Tony se las arregló para que Steve suspire por él, no pienses cosas que no son.

María, lo dijiste de forma tan sugerente...

¿Forma sugerente? Howard, tu eres el que piensa en modo sugerente, Tony no es esa clase de Omega, y si lo hiciera ¿qué hay de malo en ello?

¡Es solo un niño!

Howard, no es un niño, es un adulto que si quisiera ya podría tener niños, deja de pensar en esas cosas y mejor concéntrate en lo que hace feliz a Tony.

Eres una liberal

Y tu un viejo raro.

Tan raro que te gusté

Howard ¿vas a empezar aquí, por chat?

¿Por qué no? Estamos casados... tal vez es tiempo de darle un hermanito a Tony

Estás loco, muy loco'

Decir que Bucky y Steve no estaban un poco consternados por los pasos dados por los padres de Tony sería una mentira, el rubio sabía que María Stark tramaba algo, pero no quiso ahondar más, cuando habló de Tony con algunos de sus amigos, muchos de ellos le aconsejaron que fuese con cuidado, el Omega vivía en un mundo al suyo y las cosas en su mundo se hacen de forma diferente, tal y como lo comprobó esa mañana que pasó sirviendo pastel a la madre del Omega que lo ponía a suspirar. Desde preguntas sobre su familia hasta su historial crediticio, ella hubiese sido la mejor agente de la Interpol.

Bucky por su parte tenía el estómago revuelto y la cabeza confundida por su breve encuentro con Howard Stark, esperaba que el hombre comprendiera que Bucky rechazó el trato por lo sinceros de sus sentimientos hacia Tony. Quizás pensando en eso o en que no desayunó, se dirigió al restaurante de Steve, tan pronto como entró pudo ver a Tony sentado en la barra, bebía un café y leía el periódico tranquilamente, un suspiro escapó de sus labios, los latidos de su corazón se aceleraron y el impulso de ir a su lado, tomarlo en un abrazo fuerte para siempre lo inundó, sin embargo se detuvo cuando Steve se asomó para conversar con ellos.

-Así que le dije que debía tirarse- comentaba Tony animado -y seguía diciendo 'No, no, no quiero' pero tenía que pagar el castigo...

-¿A quién castigaste esta vez?- Bucky se acercó a ellos interrumpiendo la conversación, saludando a Tony con un beso en la mejilla.

-Bruce, perdió una apuesta- Tony sonrió al verlo.

-Hola Buck- Steve lo saludó claramente tenso, otra vez estaba esa batalla territorial de dos Alphas que van tras el mismo Omega, no podían evitarlo, simplemente se daba.

-Steve- murmuró sentándose junto a Tony.

El Omega observó aquel duelo de miradas y suspiró agotado, se sentía terriblemente incómodo entre ellos y sus hormonas Alpha nadando por todo el lugar, terminó su café de un trago y dejó el periódico sobre la barra logrando generar un sonido alto que logró distraerlos -No sé que asuntos tengan pero deben resolverlos- dijo cansado -de cualquier forma, creo que es mejor irme, Pepper está un poquito enojada porque no fui a la tonta reunión con los accionistas...- sin esperar a su respuesta Tony salió de bar, el ambiente lo estaba sofocando y lo hacía sentir ansioso, más tarde Bruce diría que se debía a que ambos Alphas lo desean y que estar entre ellos tanto tiempo podría provocar un celo.

Tony vagó por ciudad ignorando los gritos que dejaba Pepper en su correo de voz, no estaba de humor para nada, debía pensar en las cosas que pasaron los últimos días y es que desde que Steve apareció en su vida, todo lo que creía como verdad se puso de cabeza, creía que Bucky era la persona con quien podría tener una relación amorosa, el Alpha le gustaba, sin embargo ahora duda que el camino de su corazón estuviese con él, sin embargo tampoco estaba seguro de que Steve fuese el correcto, especialmente porque a veces creía que el rubio estaba interesado en su gloriosa humanidad y otras veces parecía que no sentía nada. A eso debía sumar aquella ocasión en que durmieron juntos, cuando Tony despertó Steve se había ido dejando solo una nota, algo lo hizo desilusionarse un poco, sentir que en realidad jamás pasarían de esa amistad que comenzaba a unirlos.

En algún punto de su caminata llegó a un parque y se detuvo para descansar, la mañana estaba fresca y el sol intentaba colarse por las ramas de los árboles, Tony se sentía como un niño perdido, quiso hablar el asunto con Loki, pero su amigo estaba con el tema de la partida de Fandral, era inevitable que aquello sucediera, a todos les dolía la partida de Fandral a América, pero a Loki aquello era un golpe directo... Su vida era una locura, no solo en problemas de amores, tenía que lidiar con ser el jefe de la Compañía y con el tema de Von Doom.

-¿Debo regañarte por no ir a trabajar?- La voz de su padre lo sacó de aquellos pensamientos tan depresivos que acompañaban su mal humor.

-¿De dónde saliste?- Tony lo vio acusador y Howard soltó una risa descarada.

-No le digas a tu madre pero fui a comer donas- comentó mostrando una caja con algunas donas.- y antes que digas algo, estoy dispuesto a compartirlas contigo si me dices qué te sucede.

-¡Eso no es justo! ¡Sabes que es mi kryptonita!- se quejó Tony, sin embargo tomó la caja y con verdaderas ganas tomó una dona de chocolate y chispas -Por estas cosas me pongo gordo- dijo antes de darle una mordida y sonreír.

-Es nuestro secreto- comentó Howard riendo, su hijo se parecía tanto a su esposa, aunque tenía ese estilo de los Stark.

-No diré nada- decía aún con la boca llena.

-Así que... ¿qué tiene preocupado al pequeño bebé de papi?- Tony casi se ahoga cuando escuchó a su padre llamarlo 'bebé' la última vez que Howard lo llamó así fue... básicamente nunca. Sabía que lo hacía para fastidiarlo, siempre hacía eso, solía fastidiarlo con algo y entonces Tony se olvidaba un poco de aquello que le preocupaba y podía hablarlo con más calma, su padre tenía formas peculiares de ayudarlo.

-Eres un tipo muy extraño Howard Stark- se quejó Tony -Pero nada se te escapa, así que lo diré... creo que me enamoré de dos Alphas, pero al mismo tiempo no sé si realmente estoy enamorado, porque por un lado Buck es genial, es maravilloso y sé que le gusto, pero no sé si debo estar con él cuando tengo dudas y después está Steve, es un hombre genial, increíble, pero apenas lo conozco y no sé si yo le gusto o si estoy basando mi querer conocerlo solo por la novedad... estoy hecho un lío...

Howard escuchó a su hijo tratando de seguir el hilo de sus palabras en un discurso muy rápido, tras tomarse unos minutos para comprender todo y meditar sus palabras, se limitó a pasar sus brazos por los hombros de su hijo, quizás jamás decía a su pequeño lo que sentía por él, pero Tony era la luz de su vida, verlo tan aturdido lo ponía mal, sin embargo era el momento de ser un padre y ayudarlo a aclarar su mente -Anthony, vas muy rápido, necesitas dejar de querer controlar todo... no puedo contestar las dudas que tienes sobre los sentimientos de ellos o los tuyos, son respuestas que hallarás por ti mismo, a veces queremos que todo tenga un manual de 'qué hacer en caso de' pero con el amor no existe tal cosa, todo ese caos que sientes ahora mismo te ayudará a encontrar las respuestas que buscas, pero no aceleres todo, ve despacio, deja que las cosas caminen por sí solas y si al final no llevan al sitio que esperas, no importa, otras oportunidades llegarán...

-¿Quién eres y que hiciste con mi padre?- dijo Tony tras unos momentos, haciendo que su padre suelte una risita divertida y deposite un beso en su frente.

-Soy el fantasma de las navidades pasadas...

-¡Papá!

-¿Qué? Tu comenzaste Anthony...

-Estás mal de la cabeza

-Tanto que ahora te llevaré a trabajar, la pobre Pepper tendrá un colapso si no apareces- Tony bufó y caminó junto a su padre, un auto los esperaba para llevarlos a las oficinas de Stark Industries, Howard se encargó de avisar a Pepper que Tony estaba en camino, la pobre Alpha se mordió la lengua para no soltar un par de insultos y regaños cuando el Omega apareció con una cajita de Donas y su mejor sonrisa, ella moriría con un jefe como Tony.