Rosas.

Sumary: Shaoran decidió no regresar destrozando el corazón de Sakura en el camino, ella esperó diez años hasta que decidió seguir su vida. Ahora dos años después todos volverán a encontrarse solo para saber que ya no son los mismos. Dark Sakura S&S.


Capitulo 4: El vestido.

Nakuru caminaba abrazada de Touya por las tiendas, Eriol y Sakura le seguían detrás a un ritmo mucho más lento. Estaban en busca del vestido perfecto para la boda, Nakuru había estado hiperactiva desde que llegaron a Hong Kong hace casi una semana. Después de la muy incómoda cena, Eriol había quedado en pasar a saludar a los del concilio el fin de semana y eso sería mañana. Sakura no se había quejado pero no estaba a gusto con tener que volver a ver a Ieran y a su hijo. Shaoran y ella no habían vuelto a hablar después de esa intervención que hizo él pero parecía que su cariño por Tomoyo había decidido mostrarse en ese mismo instante porque la abrazó constantemente y la mantuvo cerca todo el tiempo. Sakura no aprobaba ese tipo de comportamiento en reuniones formales pero parecía que la que fue su amiga había olvidado sus enseñanzas anteriores.

-¡Sakura, ahí está la tienda!-dijo Nakuru muy emocionada, la castaña le sonrió y la siguieron mientras entraba a la tienda de vestidos de novia.

-Hola-se giraron y vieron que Tomoyo y Shaoran estaban ahí, Sakura se alejó automáticamente del lugar en el que estaba y retrocedió hasta donde estaba Eriol, él siempre la hacía sentirse tranquila.

-Li, nos volvemos a encontrar-dijo Eriol con una sonrisa amable.

-Eriol-saludó Shaoran con una leve inclinación.

-¿Qué hacen aquí?-preguntó Nakuru en el tono más amable que le salió.

-Pues, hemos puesto fecha-sonrió Tomoyo, Sakura ocultó su sorpresa y cierto dolor y sonrió cordialmente.

-Me alegro por ustedes-dijo destilando honestidad para ellos sin embargo Eriol podía notar que su tono era algo forzado, hizo círculos tranquilizantes en su espalda y ella le sonrió con calma.

-Nosotros seguiremos viendo, suerte con su búsqueda-dijo Eriol despidiéndose y llevando a Sakura hacia otra parte de la tienda. La castaña olvidó rápidamente que la pareja estaba ahí porque Nakuru la tenía de un lado para otro mirando vestidos, haciendo preguntas, diciéndole formas y adornos, era difícil no distraerse. Al final escogieron un vestido y Sakura fue a probárselo, se miró en el espejo y no se reconoció a sí misma. El vestido era una delicada pieza de seda realmente hermoso revestido en encaje con la falda larga y amplia, se sentía una princesa en él. Salió despacio del cuarto para mostrárselos a los demás sintiéndose repentinamente muy nerviosa; Tomoyo la observaba media oculta en el otro cuarto, ella sonrió maliciosamente al ver el vestido y entró al probarse el suyo.

-Aquí estoy-dijo Sakura cuando entró, los demás se giraron a mirarla, Eriol se levantó despacio con la boca semi abierta, se veía hermosísima. Una ayudante la subió en la pequeña plataforma para que pudiera mirar todos los ángulos del vestido.

-Eres la mujer más hermosa que he visto jamás-dijo Eriol mirándola con adoración y Sakura se derritió ante sus palabras mientras le daba un corto beso.

-Te amo-le dijo en voz baja y el chico le sonrió.

-Yo también te amo-le respondió mientras se alejaba un poco para que las ayudantes trabajaran sobre el vestido viendo la talla, la altura, el color, etc. Sakura se miraba distraídamente en el espejo hasta que notó una figura a un lado de la puerta de la entrada del salón; Shaoran la miraba fijamente a través del espejo con el rostro inexpresivo pero los ojos brillantes, Sakura se encontró perdida en su mirada y no pudo desviarla por ningún motivo. Shaoran también se encontraba atrapado en ese hechizo, solo pensaba en lo hermosa que se veía y lo mucho que odiaba que fuera Eriol el que se casara con ella, que fuera él el que la tuviera en su cama por el resto de sus vidas. Pero él había perdido su oportunidad hace años, pudo haberla buscado apenas se liberó de su madre pero no lo hizo, en vez de eso decidió vengarse de su madre tomando la dirección del clan y comprometiéndose con quien no quería, encima estúpidamente había accedido a poner una fecha después de ver como Sakura la molestaba. Suspiró y desvió su mirada por fin alejándose de ahí, no era saludable para él seguir pensando en esas cosas.

-¿Es este el vestido indicado, Sakura?-preguntó Nakuru con emoción, la castaña le sonrió.

-Sí, este es-la castaña empezó a saltar, realizaron el pedido del vestido y Sakura fue a cambiarse, en el pasillo se cruzó con Tomoyo que salía con un hermoso vestido blanco estilo princesa, un poco recargado para el estilo de Sakura pero hermoso de todas maneras.

-Te ves muy bien-dijo la peliazul cuando la vio, Sakura sonrió un poco forzado.

-Tú también, Tomoyo-le respondió mientras entraba a cambiarse, la mirada de Tomoyo se tornó algo burlona antes de irse.


Sakura llegó del brazo de Eriol a la recepción que habían preparado para él, claro, más que recepción era un baile, varia gente del mundo importante de la hechicería se encontraba en ese lugar. Eriol le sonrió con confianza mientras entraban, saludaban por todos lados, Eriol siempre presentando con orgullo a su futura esposa aunque ella no necesitaba presentación, todos sabían de la Maestra de Cartas Sakura Kinomoto, gran hechicera. Sakura se sentía en su ambiente en lugares así, estaba muy acostumbrada por su trabajo a estas reuniones sociales. Su máscara de frialdad se puso en su sitio cuando vio a Shaoran acercarse con Tomoyo, la castaña no pudo evitar estudiar a Shaoran con la mirada, estaba guapísimo en ese traje negro de etiqueta que se asentaba muy bien a su varonil cuerpo. Tuvo que admitir que Tomoyo también se veía muy bien en ese vestido azul intenso con volantes en el largo.

-Sakura, Eriol-saludó Tomoyo con una perfecta sonrisa, Shaoran asintió como saludo hacia Eriol y tomó la mano de Sakura para depositar un suave beso mientras prácticamente la devoraba con la mirada, la castaña lucía exquisita en ese vestido negro pegado a sus figura y con un discreto escote en triangulo que daba paso a la curiosidad; Sakura se sintió acalorada con su mirada y controló con todas sus fuerzas un sonrojo.

-Espero que les agrade el baile-dijo Shaoran como si nada hubiera pasado, Tomoyo tenía la sonrisa tensa y Eriol simplemente lucía serio.

-Gracias-dijo con un leve asentimiento antes de llevarse a Sakura lejos de él. Shaoran Li se estaba metiendo en terreno peligroso, nadie, absolutamente nadie y mucho menos él iba a ponerle las manos encima a su futura esposa, antes muerto.


Espero que les haya gustado este capitulo y lamente muchísimo la tardanza, intentaré mantener el ritmo, saludos.