Capítulo 4: Un nuevo sentimiento
-Es una lástima que no pudiéramos ver a Pie Grande -Se lamentó la rubia-.
-No te preocupes Paz, tal vez otro día podamos ir en su búsqueda -Le animo el chico albino-.
-¿¡Enserio!? -Los ojos de la rubia se iluminaron de la emoción-.
-Claro Paz -Le sonrió el albino a su amiga-.
Los dos chicos caminaron a través del pueblo hasta que llegó el momento de separarse.
-Hasta mañana Paz -Le dijo sonriente el albino-.
-Hasta mañana Gid -Le respondió la rubia-.
Cada uno tomo un camino para dirigirse hasta su respectiva casa, el chico no tuvo problemas en llegar hasta su casa, pero la chica no se imaginaba lo que iba a pasarle
La rubia caminaba hasta su casa pensativa, solo una cosa, a mejor dicho persona, invadía su mente.
-¿Qué me pasa? -Se decía a si misma- ¿Por qué no puedo sacarme a Dipper Gleeful de la cabeza?- En el momento en el que dijo ese nombre sus mejillas se ruborizaron y apretó con fuerza la flor que llevaba en el bolsillo-.
-¿Estabas hablando de mi? -Dijo el castaño a las espaldas de la rubia-.
-¡Dipper! -La chica dio un salto hacia adelante mientras daba media vuelta quedando frente a frente con el chico- ¿Qué haces aquí? -Le pregunto-.
-Solo te seguía para asegurarme de que nada malo te pase -Le respondió el castaño mientras tomaba la mano de la chica-.
-¿¡Qué dices!? -Dijo la rubia sonrojada pero a la vez molesta-.
-No te enojes, no soportaría perderte -se arrodilló y beso la mano de la chica-.
-Eso es muy lindo de tu parte, pero puedo cuidarme sola -Afirmó la rubia mientras sacudía su mano para que el chico la soltara-.
-Oh vamos, se que en el fondo te alegra que este contigo -Sonrió el chico -.
-Dipper es enserio, por favor vet.. -No pudo terminar la frase ya que los labios del castaño tocaron los suyos, la rubia no pudo evitar cerrar los ojos-.
Los dos jóvenes estuvieron así durante 7 segundos hasta que la rubia volvió en sí empujando al castaño hacia atrás.
-¿¡Por qué hiciste eso!? -Le preguntó la rubia pasmada por lo que acababa de pasar-.
-Por que te quiero -Le respondió el chico cálidamente-.
-¿¡Cómo dices!? -La rubia no podía creer lo que acababa de oír-.
-Pacifica Northwest -Dijo el castaño tomando las dos manos de la chica- yo te amo.
-Dipper -La rubia estaba completamente enrojecida, pero su mirada era fría- tu y tú hermana son mis enemigos, si de verdad me amaras no harías todo lo que nos has hecho a Gideon y a mi, no caeré en tus trucos.
-Si no quieres creerme no lo hagas, pero estaré esperando por ti -Dicho eso el castaño se dio media vuelta y se fue-.
La rubia volvió a casa y se tiro en la cama.
-Después de lo que acaba de pasar estoy segura, -Se decía a si misma de manera melancólica- estoy segura de lo que siento, aunque odie admitirlo,...-Hizo una pausa y continuó- Me gusta Dipper.
Mientras tanto Dipper Gleeful había llegado a las puertas de la mansión en completa tranquilidad, pero en cuanto puso los pies dentro de ella y cerró la puerta pego un grito que se escucho en cada una de las esquinas de la mansión.
-¡WILL!
El demonio fue rápidamente a donde estaba el castaño.
-¿Qué se te ofrece...Dipper? -Pregunto el demonio temeroso de lo que pudiera pasarle-.
-Mis intentos por conquistar a Pacifica no dan resultado, a este paso jamás tendré el diario o la cabaña en mis manos -Se quejo el castaño mientras hacía flotar los muebles de la habitación- quiero que investigues todo acerca de ella, vigílala día y noche si es necesario, si haces algo mal no tendré piedad contigo esta vez -Dijo el castaño con frialdad-.
-Co...como ordenes -El demonio hizo una reverencia y se retiro-.
Estar de viaje no me impedirá seguir escribiendo :D
Gracias por sus comentarios.
