Desde que la conocí en ese planeta de mala muerte, pasé a verla varias veces. Era una poderosa saiyan, aún seguía siendo de clase baja, pero era fuerte.
De bonita no tenia nada, si no fuera por sus grandes pechos, hubiera pensado que era un hombre afeminado. Usaba un maquillaje barato, fue una de las concubinas de mi padre, 20 años mayor que yo. Podría ser mi madre.
Escapó cuando la lagartija mató a mi padre ya que sabía que la matarían al ser una concubina. Sobrevivió del placer que solo ella sabía dar, tal vez por eso es que daba servicios a mi padre.
Algo comencé a sentir, algo raro que nunca había experimentado, solo quería pasar a verla y amanecer a su lado. Esas palabras rondaron por mi mente, quería huir con ella. Acaso me estoy enamorando? No, eso no le sucede al príncipe. Solo es deseo.
Cada experiencia era mejor que la anterior. Los dos mejores años de mi vida y nos convertimos en amigos, de repente teníamos sexo salvaje, me torturaba, me quemaba y yo disfrutaba.
Una vez me vendo los ojos, me dio algo que no supe que fue, todos mis sentidos se agudizaron. Su aroma, su tacto, podía sentir como paseaba frente a mi y yo estaba ciego y amordazado.
Cada golpe era por demás placentero, me quite la mordaza y de un golpe la sometí. La bese como nunca antes lo había hecho, era dinamita para mis sentidos. Entonces cometí el peor error de mi vida. Susurré a su oído un ligero te amo.
Ella me alejó, me dijo que no me confundiera, obviamente sabía que era su príncipe y me regresó a la realidad. Esos sentimientos me hacían débil. Me dijo que si algún día amaba, no debería demostrarlo jamás y que lo sentía mucho.
No quería lastimarme, así que comenzamos a platicar.
Ella me mostraría todo lo que supiera hacer, sería mi confidente, mi guía. Juntos mataríamos al lagarto y conquistaríamos planetas, me dijo que podría ser mi maestra.
Yo acepté, la bese y ella me mordió. Al retirarme tome mucho licor, nuevamente estaba tan borracho que solo subí a mi nave y me fui en piloto automático.
Me enteré que el lagarto llegó poco después, se enfadó y acabo con su vida.
Admito que fue mi primer amor, admito que su partida fue lo que más me ha dolido hasta ahora. Jamás encontrare quien me haga feliz. Otra razón más para exterminar el reino del terror de freezer.
