Yoh!

Estoy quitando telarañas, espero que aun haya alguien por aquí interesado en el fic. Un saludo para leontiness que me pregunto varias veces si continuaría este fic.. Aquí estoy, desenpolvando mi cuenta con un pequeño capitulo.

Naruto no me pertenece si no a Masashi Kishimoto

Advertencia: puede haber contenido para personas sensibles, se recomienda discresion (?)


Meeting, Finding Misión

Capitulo 4

By Enkelii Chan

Estaba completa y definitivamente segura de que Hatake Kakashi se había golpeado muy duro contra el suelo al caer, era su culpa... Ella lo embistió porque el muy baka (muuuuuy baka) no se dio cuenta de la trampa a la que se dirigía. Y ahora... Era amable con ella.

Después de odiarla y casi mandarla por un tubo por haberlo vencido en el Bosque de la Muerte, y de odiarla aun mas por tirarle encima varias cubetas de agua helada en la mañana, el señor ANBU ahora era amable con ella.

¿Qué jodida mosca lo pico?

Llegaron a una primera parada, un pequeño pueblo situado aún dentro del país del fuego. Se sentarían a comer en cada pueblo y a dormir en la seguridad de un hotel por ordenes del Hokage, la razón era la poca confianza que le tenia a Kakashi en ese momento, aun estaba algo... Sensible, por lo que había pasado.

Pooobrecito Hatake— pensaba Año al respecto. Claro, era sarcasmo.

Se sentaron en una pequeña tienda con poca gente y comida variada, el dinero no esta excesivo, pero Hiruzen mismo había dado dinero de mas para que estuvieran un poco mas cómodos y seguros mientras descansaban.

La mesera tomo la orden a la vez que traía una jarra grande de agua como cortesía del lugar.

— De pura casualidad, ¿Aqui no venden dangos?— la mesera asintió con la cabeza le trajo un menú extra de un tamaño muy pequeño a comparación del menú principal.

Incluso antes de comer esta chica ya se había atragantado una orden de dulces dangos. ¿Qué se podía esperar de ella? La fanática número uno de los dulces en Konoha.

Eso era lo que pasaba por la mente de Hatake Kakashi desde que encontraron a aquellos ninjas que los atacaron, recuerdos. Recuerdos y memorias de aquellos días en los él era un niño y tenía un equipo completo... Su generación seguía en gran parte completa, pero no tenía idea de donde estaban, se convirtió en ANBU y fue perdiendo el contacto con todos sus amigos poco a poco, salvo Gai, ese sujeto estaba aunque nadie lo llamara. Siempre retándolo a un duelo de lo que fuera. Mitarashi Anko figuraba en sus recuerdos mas lejanos... Recuerdos de la academia ninja, donde su maestro turno regañaba a una niña por estar comiendo demasiados dulces a la hora de clase.

— Entonces, ¿Cual es el plan? — dijo Anko después de tener su comida (que no eran dangos) enfrente. — Lo normal seria iniciar donde te encontraron. Eso si sabes llegar...

— ¿Y tú si sabes llegar? — dijo, ella miraba su plato sin ponerle la la minima atención a él, solo estaba comiendo con una cara de pocos amigos; había cambiado de humor súbitamente. — Creo que sabes que recuerdo poco de ese día — admitió el líder ANBU.

— Si, son unas tres horas desde aquí. En realidad no estabas muy lejos. — aprovechó que ella no miraba para comer a su habitual velocidad como de rayo, ya casi no tenia misiones normales como aquella, se había vuelto un ANBU de tiempo completo, y comer entre las misiones de esa manera era... Extraño. — ¿No piensas ponerte uniforme de civil o algo? Llamas demasiado la atención con toda la armadura.

— Es en caso de hallar a esos ninjas, quisiera estar lo mas preparado posible.

— Si, estoy desacuerdo, pero la mesera te tendría menos miedo si no dejáras tu espada en la mesa — no de había percatado de que la pobre chica que los atendía apenas tomaba la orden y salía corriendo a la seguridad del recibidor, con cara de pánico además, estaba con un pie cada vez mas cerca de la alarma contra robos.

— Deberíamos hablar con ella — dijo con toda la calma del mundo, buscó en su maleta un libro pequeño y espero pacientemente a que Anko terminara de comer — ¿Que no te gustó lo que pediste?

— No me gusta la comida picante. No tenía idea de que esto llevaba salsa picante...— dijo con aburrimiento la pelimorada — ¿Para que quieres hablar con ella?

— Alguna buena razón debe de haber para que quiera llamar a la policía.

— ¿Ver tu espada sobre la mesa no es razón suficiente para que se espante?

— Tal vez no le gusten las serpientes. — le contesto Kakashi, ella no lo estaba tomando en serio.

— A la mayoría de las personas no les gustan las serpientes, pero yo no he dejado a mis bebés sueltas por el restaurante.— Anko suspiró mientras comía de la manera mas lenta posible su comida, preferiría acampar y comer esa horrible comida de viaje que algo picante, no por que no soportara el picante, si no porque era tan horrible a su acostumbrado dulce paladar — ¿Nos quedaremos aquí?

Eran las 7 de la noche, podían seguir viajando o quedarse en esa aldea a discutir el famoso plan para atrapar a esos sujetos. No parecía una misión de alto rango, parecía que incluso estaban vacacionando, con armas...

Kakashi hizo unos cuantos sellos de manos, para producir un pequeño Genjutsu, alrededor de ellos, todo aquel que los viera vería a dos sujetos comiendo y platicando muy amenamente. Él no tenia intención alguna de quedarse a descansar, ya estaba mejor, incluso pensaba con mas claridad y recordaba ya que su compañera de equipo era una persona de cuidado.

Al probar el siguiente bocado, Anko se dio cuenta de que el sabor de su comida había cambiado, ya no era picante, así que por primera vez desde que empezó a comer levanto la vista a Kakashi, el genjutsu había ido también sobre ella para ayudarla a comer.

— Gracias— no es que no se le hubiera ocurrido a ella...

— Si dices saber donde fue que ocurrió todo debemos empezar por ahí, tenemos que rastrearlos de una manera sigilosa, ¿Podrás hacer eso?

— Lo tengo cubierto, seré mas rápida que tu y tus perros. Lo que me preocupan son los desvíos, Hiruzen-sama, insistió en que descansemos dentro de una aldea. No te ve aun listo para todo.

— ¿Y tu podrás con ello? — estaba al tanto de todas las indicaciones extras que Hiruzen Sarutobi le había dado a Anko para cuidar de él, cualquier desastre que cometiera Kakashim era señal para que mandaran refuerzos y lo suplantaran en la misión, pero no había nadie mejor que él en ese momento.

— Puedo controlarte... — dijo Anko de la manera mas casual. — Soy experta en ese tipo de cosas.

— Me alegra mucho escuchar eso — eso ultimo, no lo pensaba decir en voz alta, simplemente había sonreido al escucharlo y lo dijo, no estaba seguro si Anko había entendido pero, eran palabras reconfortantes (?)

— Seguro.. — dijo Anko terminando su plato de comida, fingiendo no haber escuchado lo último, estaba claro que había golpeado demasiado fuerte a Hatake Kakashi ahora. Esos cambios de humor y tema... Eran muy raros. — Entonces, ¿descansaremos hoy o hasta mañana?

— No habrá descanso, tenemos que adelantarnos lo mas posible alcanzar a esos sujetos.

— Pero no tenemos ni por donde empezar. Y no te atrevas a desobedecer lo que el Tercero dijo, no vamos a dormir en el bosque hasta que yo lo decida, tengo que supervisarte.

— Te dije que no vamos a descansar.

— Y yo te digo que vamos a descansar — repeló de inmediato Anko. — Sé lo que te digo.

— He estado en mas misiones de este tipo que tú, además soy el líder de esta misión. Yo digo que hacer — respondió cruzando los brazos y tomando un aire de superioridad.

— ¿Qué pasó con eso de "gracias Anko" ? y no se que madres mas. No soy una novata Hatake.

— Yo soy el líder ANBU aquí, decido que hacer — que suerte que la gente de alrededor solo veía como los dos shinobis comían apaciblemente, por que la discusión sin el Genjutsu estaba subiendo de tono.

— No mientras acabes de salir del hospital, Hiruzen-sama sabe que soy buena rastreando, si no te hubiera mandado con otro grupo de idiotas ANBU.

— ¿Idiotas ANBU? Disculpa, pero yo soy su lider .

— Pero yo no, y no te llamo 'sempai' ni nada, por lo que tienes que escucharme a mi también, no voy a seguir tus ordenes así como si nada.

Ella tenia un punto a favor, Kakashi llevaba tanto tiempo mandando y dando ordenes a diestra y siniestra, acostumbrado a que nadie replicara sus ideas, a que nadie diera opiniones... Que esperaba que en esta misión donde no estaba con alguno de sus subordinados fuera similar, no igual, pero si similar. Necesitaba volver a habituarse al trabajo en equipo común...

— Esta bien, ¿Cual es tu idea? — reconoció al final, se había mostrado amable unos momentos atrás, reconoció que aun no estaba del todo estable, pero... Al parecer venía de otro mundo porque ambos ninjas volvieron a pelearse. Y era su culpa, no de Anko.

— Yo digo, que tomemos nuestro tiempo hoy. El lugar, si corremos, estará a menos de dos horas de aquí, vamos, investigamos la zona, rastreamos como quiera que sea tu método, reunimos información y regresamos acá. Y hacemos un plan en base a eso, mañana tendremos idea de hacia donde se dirigen esos sujetos.

Había doble intención en ese plan. Anko, aparte de las precauciones que le había dado el Tercero, había notado tan... Torpe a Kakashi por momentos, para empezar las trampas y entrar como si quisiera asesinar a todo el mundo al restaurante. Mas claro, la falta de memoria.

La idea de ir y ver el lugar, luego regresar era para cersiorarse de la "salud mental" de Kakashi en ese momento. Hiruzen se lo había encargado en secreto, si notaba que era peligrosa para la misión, abortarian la misma.

¿Quien mejor para notar problemas de traumas y salud mental que ella?

— Muy bien, creo que tienes razón, Pakkun necesita estar por delante de mi para el rastreo. Y podremos estudiar su técnica examinando los destrozos. No es muy alejado de lo que tenia en mente — admitió aun con aires crecidos.

Baka — pensó Anko para si misma, esos cambios amable-soy la ostia, eran en verdad molestos, solo suspiró, igual tendrían que pasar toda la misión juntos, y no había un tiempo determinado, así que era mejor acostumbrarse.

. . . . . .

Un rato mas tarde ya estaban camino al lugar donde Kakashi y su equipo cayeron en una emboscada, Anko lideraba el camino, era un bueno punto haberla traído, ella sabía a que parte perda del bosque se dirigían, Kakashi solo no hubiera tenido ni idea de donde fue, poco recordaba de ese momento, solo las imágenes de sus compañeros de equipo cayendo al suelo y lanzando alaridos al aire al ser atravesados por múltiples armas.

Ey... ¿Y porque Anko sabía donde lo habían encontrado y él no?

Sabía que algún ninja de la Hoja había ido en su refuerzo, (según Kakashi había sido todo un nuevo eescuadrón de ninjas) pero.. Anko no había,... En fin, seguramente Hiruzen-sama le dijo.

Tardaron poco mas de dos horas en llegar al lugar, ya no había Sol, y era una noche de media Luna, sorprendentemente el lugar resulto ser un enorme claro cercano a un lago, Anko y Kakashi pensaron la misma cosa: Ese lugar apestaba.

Apestaba a carne humana en descomposición, a sangre seca envenenada, a tierra mezclada con sudor, y a cuerpos siendo destrozados sin compasión. El agua era clara como siempre, se lavó a si misma de toda la sangre que cayó en ella...

Ojala no hubiera sido tan clara...

Anko fue la primera en caminar al frente, estaban los dos lado a lado después del viaje, intentando no respirar el olor a masacre del lugar, ella camino primero, la tierra era oscura en muchas zonas, por manchas rojizas mezcladas con el café de la tierra supo que no había llovido, en verdad era horrible caminar ahí, ni si quiera una ardilla estaría cerca... No eran tontas. Recorrió el lugar y miro trozos de tela oscura, algunos pedazos de mascaras regados, kunais, shurikens... Cuando llegó al lago, se arrepintió de que aquella noche no hubiera pasado ella unos minutos antes, el agua dejaba ver el fondo, y ahí, no muy alejado de la orilla había una mascara de ANBU de Konoha, suspiró y pidió a Kami por él shinobi caído, la máscara seguía en su lugar correspondiente: seguía adherida al cráneo de ese ninja, solo estaba la cabeza y al parecer los peces y algas habían hecho su trabajo por que no veía los restos de piel nadando del cuello.

...

Esa noche había olido, sangre a una distancia considerable, y se acercó con curiosidad, guardada dentro de la boca de una de sus invocaciones, se llevó la sorpresa de su vida cuando halló a ninjas siendo mas que despiadados, eran mas como demonios... Reían de felicidad con lo que hacian, miró desde la seguridad de un árbol unos cuantos segundos y luego reaccionó.

Lanzó a su serpiente en picada para interrumpir el horror, los ninjas pensaron que era turno de los carroñeros de acabar con los cuerpos y empezaron a reír... Sorpresa la de ellos, cuando Anko apareció lanzando todo tipo de animales rastreros e inyectando veneno desde la sombras, aunado al hecho de otras dos gigantescas serpientes a las que les dio el permiso de devorar a los asesinos...

No la reconocieron, ese día enfurecio tanto que era irreconocible, un extraño patrón de marcas negras cubría su cuerpo, había perdido el control de su Marca de Maldicion, pero valió la pena... Pudo salvar a uno de los ninjas.

El sujeto estaba. En cuclillas amarrado de un árbol y obligado a mirar la carnicería que se llevó a cabo, los malhechores huyeron, a pesar de haber vencido al grupo de Konoha, ya no estaban en condiciones de pelear con el ejército de Anko...

Hatake... Hatake ¿Me escuchas?

Era fácil saber quien era por el Sharingan de su ojo, el sujeto respiraba apenas y se había visto drenado de casi todo su chakra, no había tiempo que perder, debía llevarlo de regreso a Konoha, miró el campo de batalla antes de traer a una de sus serpientes para que cargara a Kakashi en su cabeza, no había un cuerpo completo que salvar, todos estaban esparcidos por el lugar, hubiera sido bonito decirles a sus familias que se pudieron recuperar los cuerpos pero... No era posible.

No en ese estado.

...

— Para enfrentarnos a estos tipos, sería muy útil que recordarás como los vencieron. Fueron ocho personas, ANBU de primera clase... Tu entre ellos— le dijo a Kakashi mientras seguía observando el lugar.

Tenía fuerza suficiente para mirar eso sin alterarse.

— Fui débil...— dijo Kakashi después de un largo silencio, no se sentía mareado, podía controlarse, pero la impotencia crecía con cada segundo que pasaba en ese apestoso lugar. — Leyeron cual era, cuales eran los puntos débiles de cada uno...

— Es bueno que ya recuerdes.

— Después de tantos años... Eso sigue todavía dando vueltas, no pude defenderlos, no pude defenderla... Y lo prometí.

— ¿eh? — era normal que las personas parecian hablarse a si mismas cuando recuerdan algo doloroso, incluso que se regañen y lloren, así que esperó a que el terminara de murmurar cosas para acercasele.

— Yo lo prometí... — fue lo último que dijo cuando sintió que Anko le tocaba dos veces el hombro, apenas alzo la vista y halló una sonrisa confortadora de su ahora compañera de equipo.

— Lamentate después, traje algunas cosas para hacerte sentir mejor.— de su mochila saco primero una barra de chocolate, y se la dio a Kakashi tomandolo de la mano y cerrándola con el dulce, luego empezó a sacar velas y un pequeño barquito de papel con una pequeña tablilla. — El chocolate siempre ayuda en estos momentos.

Kakashi observó todo lo que ella sacaba, eran las cosas necesarias para hacer una pequeña ceremonia en honor a los caídos. Sabía que las tumbas en Konoha estaban vacías, al parecer Anko también lo sabía, sonrió debajo de la mascara agradecido.

Juntos construyeron un mini altar flotante, duraria unas horas, o lo que la pequeña vela que iba en el barco alcanzara y luego se consumiría con el mismo fuego. Lo encendieron y lo dejaron flotando en el lago, ambos observaron el silencio como flotaba la pequeña vela, no hacía falta decir nada, todo estaba escrito en un pedazo de pergamino a bordo, incluyendo la promesa de venganza.

Kakashi se sentía de alguna manera mejor, los recuerdos de aquella noche afloraron en cuanto llegó al lugar, pero la venganza también tomo fuerza... Aun estaba azotado por el recuerdo, pero eso solo le recordaba que necesitaba inteligencia para vencer a esos sujetos, y una estrategia segura.

No dejaría esas muertes en vano. Terminaria la misión, por ellos, y por los recuerdos que lo debilitaban, lo haría por Rin, y por Obito.

Se cree que las velas pueden iluminar el camino al mas allá, que ayudaran a los espíritus de la gente que muere a cruzar a un mundo mejor, guiará el camino de esas personas perdidas dentro de la lejanía de la muerte, a un descanso en paz. En muchas culturas se construyen altares y ofrendas llenos de velas para indicar a los muertos a donde ir.

Para los vivos, es una fuente de luz, esa noche iluminba aun mas el claro, añadieron dos velas mas y las pusieron a la orilla del río y observaban como poco a poco la vela flotante se derretía. La vela es fuente de luz, y alumbró esa noche un escenario horrible que no era visible sin ellas...

Anko dio la vuelta a y miró el claro, algo en las ceremonias la volvían mas fuerte y mas segura, esperaria atrás a que Kakashi terminara de orar o lo que sea, su plan era había sido perfecto, ahora conocia que tan devastado estaba Hatake Kakashi, lo considero bueno y él parecía ahora mas despierto para seguir la misión, claro después de la noche de descanso y planeación.

Pero, no pudo dar mas de dos pasos, las velas iluminaban la escena y habían aparecido las sombras del entorno.

Había sombras que no eran de arboles...

Proyectadas en el suelo, había sombras humanas, estaba a punto de llamar a Kakashi, pero tal vez no seria buena idea, puesto que No eran personas vivas, eran las sombras de cuerpos mal ensamblados colgando desde la copa de los árboles.

Continuará...


:D

ya está :3

Mm creo que en algún momento este fic puede pasar a ser M.(pero no por escenas lemmon)

Espero que les haya gustado este capitulo, que no me odien por tardar taaaaaanto tiempo sin venir por aquí.

Ustedes diganme, por favor, por favor, que es lo que opinan. ¿Les gusta el misterio?

Te invito a leer El bosque de La Muerte, :p si quiereees, si no pss no.

Saludos.

Enkelii Chan