Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero todas anden de lo mejor y no me hayan hechado tanto de menos, acá tienen ¡otro capi de la historia!.

Tomando forma, en mi opinión, va a quedar muy divertido, espero les guste igual.

¡déjenme saber su parecer!¡con un grandioso REVIEW!.

Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, les regalo historias divertidas y un poco curiosas.

La propuesta.

Después del baile, que sorprendentemente tuvo tan buenos resultados, Serena se encontró a si misma, lista para proponerle a Diamante tan osado plan, como aún seguía castigada, resolvió invitarlo a una fiesta de te.

-dime que no vamos a hablar de moda y manicura princesa. Dijo el divertido –solo si tu eres bueno en eso. Dijo ella entretenida, el rió.

-con una madre y una hermana como las que tengo, al menos conocimientos básicos he de tener. Serena rió a su vez –me parece que no, no tienes solo conocimientos básicos. Dijo ella.

- ¿a que hora paso princesa?. Preguntó Diamante –a la hora del te. Dijo Serena divertida, el volvió a reír.

- ¿a que hora es eso en tu casa? Porque en la mía es a las 5. dijo Diamante contento.

-a las 4. respondió Serena.

-allí estaré princesa, te veo a las 4. dijo el –hasta las 4 Díam. Dijo ella sin pensarlo, hubo una pausa en la línea.

-co ¿Cómo me llamaste princesa?. Preguntó el anonadado, Serena se coloreó.

-Díam, te llamé Díam por Diamante ¿no te gusta?. Preguntó ella entristecida.

- ¡si!¡me encanta! Es hermoso, como tu, hermosa. Dijo el, eso hizo a Serena sonreír.

-gracias príncipe. Dijo con calma y emoción, en ese momento, le abrieron la puerta, Serena alzó la vista, era su padre y su madrastra, se despidió y colgó.

- ¿Qué quieren?. Preguntó con ácido, su padre abrió y cerró la boca, su madrastra se adelantó.

-querida Serena, vinimos a decirte que te casas en 15 días. Dijo la mujer con calma, la rubia sintió que se desmayaba, el rubio la miró con pena.

- ¿Cómo puede ser que me vayan a casar en 15 días?. Preguntó Serena.

-es lo estipulado cariño, una vez que te enteraras del compromiso, tienes 15 días antes del matrimonio. Dijo Keit.

- ¡tiene que haber otra razón mas para casarme en un periodo tan corto de tiempo!. Exclamó Serena enojada, muy enojada, Kssandra sonrió.

-pues, si la hay. Dijo con calma –tu tía quiere quitarte el trono, porque aún el cristal no te reclama, una manera de que no lo haga, es que tengas a alguien que pueda manejar el cristal y el príncipe Endimiun puede hacerlo. dijo la peli rosa con calma.

- ¿Endimiun?. Preguntó Serena –así es, el posee la capacidad de poder convocar la forma humana de un cristal y si este lo encuenntra digno, utilizarlo, y puede comunicarse con el espíritu cristal en su forma roca. Dijo el rey.

-maravilloso ¿eso era todo lo que tenían que decirme?. Preguntó Serena, los 2 adultos, la miraron sin decir nada, Serena asintió.

-fuera de mi cuarto. Dijo con voz pausada, Keit se acercó a su hija, pero esta, le dio un manotón.

- ¡fuera de mi cuarto!¡largo!¡largo!. exclamó, ambos reyes, salieron del dormitorio, Serena tomó una silla y la lanzó hacia el espejo, llamó a los domésticos, para que recogieran el desastre y se disculpó con sus mucamas, por haber puesto el cuarto de cabeza, a las 5, la princesa esperaba impacientemente a su invitado, cuando el príncipe Diamante llegó, lo hizo de un modo tan normal y con ropa que si bien era hermosa, no era de diseñador, dándole el aspecto de un chico común y corriente y no el de un chico de cuenta baranda.

-estaba caminando por la ciudad. Dijo - ¿Cómo te dejaron entrar los guardias con esa pinta?. Preguntó Serena, el sonrió.

-el pasaporte diplomático resuelve todo. Dijo con calma, Serena asintió.-

Bien, eso lo explica todo, me intrigas, eres el primer chico rico que conozco que hace eso. Dijo ella señalando su aspecto, el sonrió.

-bueno, soy el primer chico rico entonces, que cuando quiere juntarse con alguien que no es de su mismo estrato, no busca impresionarlo con dinero, de esta manera me aseguro que si voy por la calle buscando amigos, no encontrarme a los típicos cazafortunas, que solo te quieren por tu dinero y tu poder, mas que por ti, lo segundo está bien, siempre y cuando, vaya atrás del sentimiento y el cariño y el querer compartir los gustos, aficiones y cosas comunes. Serena asintió.

- ¿tu como te proteges de la gente así?. Preguntó el, ella se coloreó un poco.

-usualmente, yo soy la chica rara del castillo, porqu hago exactamente lo mismo, papá dijo que para que no me juntara solo con gente de mi mismo círculo, debía tomar clases extracurriculares en institutos donde va todo tipo de gente, para que no me volviera ingreída y presuntuosa, pues, cuando varios de los elementos de tu grupo son así, tu lo copias sin querer y para prevenir, lo hizo, de hecho, la mitad de mi armario es de ropa de diseñador y la otra mitad, de ropa bonita, pero mas común, todo por si acaso, para que siempre fuera yo misma, claro, se nota ante ojos expertos que tenemos dinero cuando andamos sencillos, pero como dices tu, lo hacemos cuando buscamos amigos que son a los que hay que impresionar por nuestra forma de ser, no por nuestro dinero. Diamante asintió y sonrió.

-te ves atribulada ¿puedo preguntar que te pasa?. Preguntó Diamante con calma.

-verás: en 15 días me casan. dijo Serena –mi tía quiere el trono y a mi, aún no me reclama el cristal de plata. Explicó la rubia con tristeza, el peliazul la miró.

- ¿no has hablado con el?. Preguntó –Kassandra convenció a mi padre, de que el me señalará cuando esté lista. dijo Serena con calma, Diamante asintió.

-yo que tu, hablaría con el, puede que te sorprenda su respuesta ¿algo mas de lo que quieras conversar princesa?. Preguntó el, Serena para ganar tiempo, sirvió te.

- ¿con leche?. Preguntó –si, por favor. Pidió el príncipe - ¿azúcar?. Preguntó Serena.

-2 por favor. Pidió Diamante, ella lo puso, el tomó la taza que ella ofrecía, revolvió.

-muchas gracias. Dijo Diamante, Serena asintió.

-quiero que me raptes. Dijo la muchacha, el muchacho de la impresión, dejó caer su taza, Serena lo miró anonadada.

-no pensé que fueras tan directa. Dijo Diamante complacido, Serena lo miró.

-no me quiero casar, quiero ser libre y vivir mi vida, te lo suplico ¡ráptame!¡por favor!¡ráptame!. suplicó la chica poniéndose de rodillas.

-hey ¡eso no!. Exclamó Diamante levantándola, Serena lo miró.

- ¿en que te ayuda que yo te rapte?. Preguntó el príncipe con sinceridad.

-en que si estoy raptada durante un año entero, en paradero desconocido, el compromiso se anulará y yo seré libre, no te lo pediría, si realmente no lo necesitara. Dijo la rubia con calma, Diamante asintió.

-está bien, voy a ayudarte. Le dijo -de ¿de verdad?. Preguntó Serena –así es, voy a ayudarte, desapareceré contigo. Dijo el.

-es una locura. Dijo ella –lo se, pero será divertido, estaremos bien. dijo el príncipe - ¿A dónde iremos?. Preguntó la princesa.

-un paso a la vez, primero, Tengo que sacarte de aquí, luego, veremos a que lado nos vamos, el universo es grande. Serena sonrió, sus se llenaban de lágrimas, ojos lo abrazó.

-muchas gracias, muchísimas gracias Diamante de verdad. Dijo la princesa -no es nada, a los amigos hay que ayudarlos. Dijo el príncipe con calma, Serena asintió.

-te lo agradezco. Dijo feliz.

-bueno, hay que planear todo, lo único que puedo decirte, es que lo que sientas raro, debes dejar que te pase. Serena asintió.

-lo que sea. Dijo –probablemente deba hipnotizarte. Dijo el.

-no me molesta. Agregó ella –debes confiar en mi ciegamente, en todo lo que te diga, en los mensajes que te envíe. Dijo Diamante.

-dalo por hecho. Dijo Serena, el sonrió.

-me da mucho gusto escucharlo. Dijo el príncipe verdaderamente emocionado.

-debemos crear un sistema de comunicación paralelo. Dijo Serena.

-los códigos vinarios, nos vienen bien. Dijo Diamante –de acuerdo. Dijo Serena.

-esto va a ser muy divertido. Dijo el príncipe, la princesa sonrió.

-de eso, no tengo ninguna duda. Aseguró con calma.