Resquicios de orgullo

Capítulo 4: la primera vez

Aviso: lemon en grandes dosis

XX

El chico la llevó suavemente a la cama. Pero no la dejó meterse dentro. Puso sus manos en la cintura de la chica, Hermione se estremeció ante el contacto. Estaba muy nerviosa y Draco disfrutaba con ello. Se acercó a su cuello y le dio un pequeño beso. Hermione se estremeció.

Draco, se sacó la capa y la dejó en la silla. Se acercó a la chica lentamente. Observaba como se intentaba alejar de él, pero pronto se encontró contra el cabezal de la cama. Eso le produjo cierta gracia. Definitivamente iba a disfrutar con eso.

Hermione sabía que no se podía echar atrás, pero ver como se sacaba la capa y se subía los puños de la camisa, la asustó. No pudo evitar fijarse en el tatuaje de su brazo izquierdo. Sabía que había sido un mortífago, había estado en su juicio. Pero, ver la marca no ayudaba en nada. Le recordaba todo lo ocurrido durante la guerra y eso le hizo tenerle miedo. Y sabiendo como se comportaba Malfoy con ella la hacía replantearse tener relaciones sexuales y sobretodo con Draco Malfoy. No estaba preparada.

Draco apoyó una rodilla en la cama y suavemente, atrajo la cara de Hermione con una mano. Se detuvo a escasos milímetros de su boca, cuando Hermione cerró los ojos, la besó. Al principio, un simple roce de labios. Pronto pasó a juguetear con el labio inferior de la chica, succionándolo y mordisqueándolo suavemente. Hermione abrió un poco los labios y Draco no desaprovechó la oportunidad e introdujo su lengua. Poco a poco se fue recostando encima de la chica sin dejar en ningún momento de besarla.

Después de un rato besándola, necesitaba respirar y se dirigió al cuello de la chica. Comenzó jugueteando con el lóbulo de su oreja para bajar. Cuando estuvo en su cuello, notó como Hermione dejaba escapar un pequeño gemido, apenas audible. Draco sonrió al darse cuenta.

Le sujetó el pelo y la atrajo suavemente para volver a besarla en la boca. Esta vez era un beso más pasional. Le soltó el pelo y comenzó a desabrochar la camisa. Hermione al verlo, decidió que también debía poner algo de su parte y le apartó las manos para continuar ella. Todavía estaba nerviosa, Draco notó como de manera temblorosa le desabrochaba la camisa. Le acarició suavemente el pecho y le sacó la camisa. Iba a empezar con el pantalón, cuando Draco la detuvo. Cogió las manos de la chica y se las colocó en los hombros. Hermione dejó una mano en su hombro y con la otra empezó a jugar con su pelo.

Se siguieron besando un rato más, hasta que Draco volvió a descender dejando un surco de besos a su paso. Esta vez no se conformó con el cuello y siguió bajando hasta el inicio de uno de los pechos de la chica. Una de sus manos subió desde la cintura hasta el otro pecho, que comenzó a masajear. Cuando notó que la chica estaba más o menos cómoda, la incorporó un poco y rápidamente le sacó el sujetador. A pesar de eso Hermione hizo el amán de querer taparse.

-Relájate- le dijo suavemente Draco, al oído mientras le sujetaba las manos.

Le puso una a cada lado de la cabeza de la chica. No hizo el menor esfuerzo por retenerla, si hubiera querido podría soltarse. Pero Hermione permaneció quieta, intentando relajarse mientras el chico volvía a sus pechos.

Se separó de ella y se levantó de la cama. Hermione se tapó lo poco que pudo con el edredón. Con un movimiento de varita, Draco bajó la intensidad de las luces. Sabía que la chica llevaría mejor su desnudez. Se sacó los pantalones. Al ver que la chica apartaba la vista, decidió dejar para más tarde el bóxer.

Se acercó a Hermione, le tendió una mano para levantarla. Hermione aceptó. Abrió la cama y recostó a Hermione dentro de las sábanas. Volvió a besarla por todos lados. Siguió bajando y comenzó a dar pequeño besos por encima de la única prenda que le quedaba a la chica. Hermione se incorporó sobresaltada.

-¡Granger, relájate!- le exigió.

Y Hermione se volvió a tumbar. Jugueteaba con sus partes íntimas, cuando notó que se estremecía, aprovechó para sacarle las bragas. La chica no se lo impidió.

Regresó a la boca de la chica. Donde esta vez, estuvo más cooperativa. Draco notó como ya no temblaba ante sus caricias. Se empezaba a relajar de verdad.

Hermione notaba como poco a poco su cuerpo iba experimentando una subida de calor. Su mente se había despejado del todo, ahora dominaban los sentidos. Sin saber muy bien por qué empezó a arquease. Sabía que su cuerpo pedía más.

Draco deslizó su mano por el muslo de la chica hasta llegar a su intimidad. La ayudó a estar un poco más húmeda. Cuando notó que ya estaba preparada, se sacó la prenda que le quedaba y la miró a los ojos. No le ha preguntar nada directamente. Pero esperó una confirmación de la chica, le bastó con un leve asentimiento.

Lentamente la penetró y notó como algo le dificultaba el camino. Hermione le agarró fuerte los brazos, al notar una fuerte punzada en su bajo vientre. Draco le acarició la cara y le susurró al oído.

-Cuando pare de dolerte avísame, pronto dejará paso al placer.

Hermione volvió a asentir. Draco la beso. Cuando apenas notaba nada, se separó del chico para decírselo. Pero no pudo articular palabra. Draco lo comprendió y comenzó a moverse.

Hermione notó como poco a poco el dolor menguaba y su calor comenzaba a aumentar. Notó como la invadía una nueva sensación que nunca había experimentado. Draco acabó poco después. Notó como el chico se estremecía. Draco la miró y supo que no había llegado a su clímax.

Se apartó rápidamente de ella, se vistió y se fue sin decir nada.

Hermione, se aguantó las ganas de llorar. Cogió sus cosas y se fue a su casa. Se metió en la ducha, abrió el grifo y se deslizó por la mampara hasta sentarse en el suelo. Se abrazó las piernas y rompió a llorar.

Se sentía sucia y comenzó a frotarse con la esponja fuertemente, no le pareció suficiente y se empezó a rascar fuertemente. No notaba como se iba rasgando la piel. Poco tardó en descargarse y paró. Se volvió a abrazar las piernas y volvió a llorar.

No supo cuanto tiempo estuvo en la ducha. Se levantó y por poco se cae de no ser porque se apoyó en el colgador de la toalla. Sus piernas estaban dormidas y no respondieron como debían a su peso. Después de unos segundos ya se encontraba de camino a su cama. Notó cierta molestia en su bajo vientre. Supuso que era normal, había perdido su virginidad. Pero para ella, ese dolor no era nada comparado con el asco y repulsión que sentía hacia sí misma.

Se tiró encima de la cama, apenas la cubría una toalla. No pensó ni en secarse, hasta que se dio de cuenta de que era hora de ir al bar. De muy mala gana se vistió. Se puso un vestido de manga larga, para cubrir la mayoría de sus arañazos que habían sido en los brazos y hombros.

Como siempre, se había aparecido muy cerca del bar. Pero en esos escasos metros, se dio media vuelta varias veces. Todavía sentía las manos de Draco Malfoy recorriendo cada uno de sus recovecos. Y eso la echaba para atrás. La creaba una gran impotencia todo lo que estaba pasando. Sus padres se habían muerto, Ron se había alejado de ella, Harry y Ginny estaban ocupados con la boda, le iban a sacar la casa si no conseguía una gran cantidad de dinero, por eso se tenía que prostituir.

Acostarse con Draco Malfoy, era lo más difícil que había tenido que hacer. Y ahora se dirigía a repetir.

Una semana y seré libre pensó para sí. No sabía cuanto se equivocaba.

XX

Llegó a su casa, tiró la capa en el sofá y se tomó una copa de Whisky de fuego de un solo trago. Maldita Granger. Le había dejado con una sabor de boca. Sabía que ella no lo había disfrutado y esa era algo que nunca le había pasado. Sí, se había corrido, pero una sola vez ¡una sola vez! ¿Pero ni un solo orgasmo? Eso lo hería en lo más hondo de su orgullo. Ninguna mujer se había quejado de sus dotes en la cama, todo lo contrario. Siempre le decían lo bueno que era y las ganas que tenían de volver a tenerlo en su cama. Aún por encima que había sido de lo más delicado. Tenía pensado ser un salvaje, pero cuando la vio de pie, encorvada y temblando, no pudo evitar sentir cierta lástima.

¡Maldita Granger! ¿Por qué tenía que ser diferente?

Ni siquiera pensar en decirle al tonto de Weasley y San Potter que había desflorado a su amiguita le sacaba el mal humor.

Tiró el vaso de Whisky vacío contra una de las paredes y subió a su habitación. Se desnudó y se metió en la ducha. Todavía tenía restos de la sangre de la chica.

Antes de dormirse, pensó en que antes de que acabase la semana haría que Granger le suplicara por más sexo. Y con ese pensamiento se durmió con una ligera sonrisa.

-Señor, Malfoy- dijo Zoty.

-¿Qué hora es?

-Son más de las doce del medio día, señor Malfoy.

-Está bien- dijo el chico, sacando la cabeza de debajo de la almohada.

No era de los que les gustaba quedarse todo el día durmiendo. Se había acostumbrado a dormir poco y no quería perder la costumbre de madrugar. Por eso le había dicho a su elfo que le despertara en caso de dormir hasta tarde.

Estaba en la biblioteca revisando otros contratos, similares al que había hecho su antepasado con los Zabini. Pero, apenas se daba concentrado y le molestaba perder el tiempo.

Asquerosa sangre sucia, hasta lejos de ti me das problemas.

-La cena ya estás, señor Malfoy.

-Ahora voy.

Apenas probó bocado, tenías ganas enormes de ver a cierta castaña. Se levantó de la mesa.

-Señor, todavía queda el postre. Las fresas que había pedido.

-Las comeré mañana.

Cogió su capa y se dirigió a La dueña de C.

XX

-Pensé que no ibas a venir- le dijo Cindy.

-Necesito el dinero. Además, te debo mucho por darme trabajo- le dijo Hermione- ¿podéis ayudarme?- les pidió a las chicas.

-Claro- dijeron al ver el aspecto de la chica.

Le arreglaron el pelo, la maquillaron y le escogieron la ropa interior.

-Date prisa a cambiarte, Draco ya está aquí- le dijo Clarise- dijo que te pagaría algo más si ibas ahora.

Hermione se metió en el baño de la misma habitación del día anterior. Rápidamente se cambió. Escuchó como alguien entraba en la habitación. Supo quién era.

Iba a salir, cuando se miró en el espejo y se vio los arañazos. Soltó un quejido ahogado. Su cabeza pensaba rápidamente. No tenía su varita con ella, había salido tan ensimismada de su casa que no se dio de cuenta y no podía salir sin que la viera Malfoy. Se puso de cuclillas y abrió lo justo la puerta.

-Malfoy- le llamo.

-¿Qué pasa Granger? No te pago para que te pases la noche en el baño.

-Préstame tu varita.

-No.

-Por favor- le suplicó la chica.

-¿Para que la quieres?

-Tengo algo que arreglar.

-Granger, de donde no hay no puedes sacar. Por mucho que quieras, no te vas a convertir en una princesa.

-¡Déjame la varita de una vez!-le dijo de malos modos ya que le molestó el comentario anterior.

Era cierto que no era una chica por la que la gente se volviese a mirar, pero no era fea.

Draco se acercó a la puerta y tiró de ella, Hermione que seguía de cuclillas estaba agarrada a la manilla cayó a los pies del chico.

-Suelo tener este efecto, pero disimula Granger.

-Nadie se tiraría a tus pies, ni ciego- le dijo mientras se levantaba.

A pesar de llevar el pelo suelto, Draco le vio los arañazos.

-¿Qué te pasó?- le preguntó el chico muy serio.

Hermione giró la cabeza.

-¿Me dejas la varita?- le preguntó en su susurro.

-Primero explícame eso.

-Son cosas mías- le dijo entre dientes.

Draco se enfadó al notar que la chica no solo no había disfrutado plenamente con él, sino que aún por encima le había dado tanto asco estar con él que se había hecho eso en el cuerpo.

La agarró por los brazos y le dio un beso pasional. Hermione poco a poco se dejó llevar. Cuando Draco notó que les empezaba a faltar el aire, paro.

-Espera aquí- le dijo.

Se metió en el baño. Hermione escuchó el ruido del agua. Al cabo de unos segundos salió. Le acarició una mejilla y bajó por el hombro hasta la mano, se la cogió delicadamente y la llevó dentro del baño.

-Métete.

Hermione iba a sacarse el sujetador, pero al verlo mirar se detuvo.

-Oh, por Merlín. Si ayer te vi toda desnuda- a pesar de todo se dio media vuelta.

Draco le había echado sales y jabón, por lo que había mucha espuma, lo suficiente para cubrir su cuerpo.

Cuando Hermione se metió, vio como Draco se había ido desvistiendo. Vio su espalda desnuda y sus hombros anchos. Era muy blanco de piel, tanto que Hermione se acordó de las esculturas griegas de mármol. Tenía que reconocer que era muy guapo, casi un dios griego.

Se dio media vuelta, Hermione se fijó en que estaba desabrochando el cinturón y sabía lo que venía después, así que giró la cara.

Draco, esbozó una pequeña sonrisa.

-Puedes seguir mirando, no me importa. Sé lo guapo que soy- le dijo arrastrando las palabras.

-Más quisieras, solo me estaba asegurando que no te dabas la vuelta- dijo demasiado rápido.

-Déjame sitio- le dijo antes de meterse a la bañera.

Hermione se tapó los ojos con las manos, como un acto reflejo.

La bañera era tan grande que cogían los dos sin problemas.

Draco se situó en frente. Cogió una esponja, le echó gel de baño y buscó un pie de la chica. Hermione se soltó de su agarre.

-¿Qué haces?

-Ya que no sabes bañarte, lo haré yo. Estate quieta.

Con delicadeza, le empezó a pasar la esponja por entre los dedos. Luego por debajo del pie, luego por los lados y por encima. Poco a poco fue subiendo, cuando pasó de la rodilla Hermione se tensó un poco. Draco lo notó y empezó a enjabonarle la otra pierna. Cuando llegó más o menos a la rodilla volvió a para.

-Ven, apóyate en mí.

Hermione giró sobre sí misma y se quedó de espaldas al chico. Draco al ver lo apartada que estaba, la atrajo hasta él. Le apartó el pelo hacia un lado.

Le cogió un brazo y comenzó limpiarle los dedos uno a uno. Mientras le empezó a besar el cuello, arrancándole algún gemido. Cuando acabó con los dos brazos, mojó la esponja y le echó el agua por los hombros, sacando la espuma. Deslizó sus labios hasta sus arañazos y empezó a dar besos suaves. Mientras tanto le frotaba la barriga.

Hermione no se podía creer lo dulce que estaba siendo con ella. Se suponía que la odiaba, detestaba y tenía asco. Primero se acostaba con ella y ahora esto, no se lo podía creer. Giró el rostro, quería ver la cara que tenía. Hermione se imaginó que sería de asco, pero se sorprendió al ver una expresión relajada.

Draco sintió como se movía y la dejó. Vio como la chica se fijaba en cada uno de sus rasgos hasta pararse en su boca. Draco no se contuvo y la besó suavemente. Esta vez Hermione, le correspondió con la misma intensidad. Poco a poco ambos fueron subiendo la intensidad. Draco la atrajo hacia él y Hermione se posicionó mejor. Se sentó en una pierna del chico y puso sus piernas encima de la otra. A pesar de estar de lado, no tenía problemas en la bañera.

Siguieron besándose y tocándose. Hermione le recorría la espalda, el pelo y su pecho. Mientras que Draco se paseaba de su culo a sus tetas. Hermione sintió como el pene de Draco empezaba a aumentar de tamaño y se separó un poco. El chico aprovechó para coger una de sus piernas y hacer que quedase sentada encima de él a horcajadas.

Durante unos segundos se miraron a los ojos. El chico notó que Hermione estaba más tranquila. Así que, la besó con gran pasión. Hermione le correspondió, aunque aún no se atrevió a tomar la iniciativa. Seguía e imitaba lo que Draco hacía.

Draco desplazó una de sus manos, que tenía en una de sus nalgas, hasta el clítoris de la chica con el que empezó a jugar. Hermione se empezó a estremecer en sus brazos. Estaba teniendo su primer orgasmo. Cuando acabó, abrió los ojos y vio que Draco la miraba entretenido. Hermione se sonrojó, avergonzada. Escondió su cara en el cuello del chico.

El rubio, la cogió por la cadera y la levantó. Le introdujo su miembro y comenzó a moverla suavemente de arriba abajo. Poco a poco fue aumentando el ritmo. Escuchó como Hermione gemía. A medida que incrementaba la velocidad y la intensidad con que la penetraba, sus respiraciones se volvían entrecortadas. Draco sintió cuando Hermione se corría ya que se agarró fuertemente a los hombros del chico y notó como se estremecía. Se corrieron más o menos al mismo tiempo.

Hermione de la vergüenza acurró aún su rostro contra el cuello de Draco. El chico, tenía ganas de recomponer su orgullo. Así la cogió por los hombros y la separó de él. Estaba colorada y sonrojada.

Hermione sentía cierta vergüenza y pudor, no quería verle la cara. Intentó volver a esconderse en su cuello. Pero Draco, le dio la vuelta y la recostó encima de él, la espalda de la chica contra su pecho.

-Después de este baño, quedas oficialmente limpia. Así que, como vuelva a verte más arañazos como eses la próxima vez en lugar de una esponja usaré un cepillo de alambres.

-Te recuerdo que tú no mandas en mí.

-¿Quieres que le diga a tus amiguitos lo que te haces?- le recordó sus arañazos.

-Está bien. No lo volveré a hacer.

-Perfecto, ahora vamos. El agua está casi fría y no quiero que te resfríes.

Hermione cogió una toalla y mientras se levantaba se tapaba. Draco puso los ojos en blanco. Hermione salió corriendo a la habitación. En lo poco que Draco tardó en coger una toalla, ponérsela a la cintura y salir a la habitación, Hermione ya estaba vestida.

Hermione se sentó en la cama y esperó a que el chico se vistiera. Mientras veía como pequeñas gotas de su pelo recorrían su espalda.

-Me vas a gastar de tanto mirarme- le dijo divertido.

-Te queda mejor así el pelo que todo engominado- le dijo sin pensar, sin ninguna maldad.

-Eso es por el polvo que te eché. Ahora me ves con otros ojos.

-Tonto- le dijo la chica echándole un cojín.

Puede que lo viera diferente a como lo veía hace unas horas, pero eso no tenía nada que ver con su aspecto físico. Era un hombre guapo y eso no se lo podía negar. Y con el pelo mojado tenía un aspecto mucho más sexy.

Se despidieron, con un simple cruce de palabras. Tan pronto como llegaron a sus respectivas casas, se fueron directos a la cama a dormir. Estaban cansados y la noche anterior no habían dormido mucho.

XX

Hermione se despertó temprano, debido a la insistencia con la que llamaban a la puerta. Se puso una bata ya que estaba solo con ropa interior. Cuando abrió, una luz cegadora le impidió ver claramente que una chica pelirroja entraba en su casa. Cerro la puerta y se volvió hacia la recién llegada.

-¿Por qué no me contestas a mis cartas?

-¿Qué cartas?-preguntó mientras intentaba no bostezar.

-Las que te he mandado estos días- Ginny se metió en el salón y encontró varias cartas suyas- estás.

-Perdona, no me di de cuenta.

-Estábamos muy preocupados, sobretodo Harry. Ya que no leíste mis cartas, te informo ahora que me vas a acompañar a buscar mi vestido de novia.

-Ginny, estoy muy cansada- realmente se sentía así.

-Hermione tienes que salir de casa. Además, no puedes dejarme sola con Fleur.

Resulta que Fleur estaba en el callejón Diagon esperándolas. Comió algo rápido y se vistió. Como no sabía cuanto tiempo iba a tener antes de ir a su trabajo, se puso un vestido burdeos ajustado que le llagaba a la mitad del muslo. Tenía un gran escote en forma de corazón, así que se puso una camisa por encima, apenas se notaba que era un vestido ya que la camisa era holgada. Escondió los tacones en el bolso, al igual que el maquillaje. Se puso unas sandalias planas y se recogió el pelo.

-¡Por Merlín! Hermione que guapa vas.

-Gracias, aunque no es para tanto- se sonrojó.

-Es la primera vez que te veo usar falda y no es por obligación.

-Da igual, ahora vamos.

Se encontraban en la segunda tienda de vestidos y Ginny y Fleur se peleaban sobre que tipo de patrón la favorecería. Hermione estaba sentada mirando por la ventana cuando vio pasar a Draco Malfoy. Por su cabeza le pasaron imágenes de lo que había ocurrido esa noche pasada y no pudo evitar morder su labio, mientras recordaba la increíble sensación que había sentido cuando Draco le había acariciado su clítoris. Había sentido el mayor placer que jamás habría pensado. No pudo evitar sonreír y sonrojarse.

XX

REVIEW

Sailor mercuri o neptune

Me alegro que te gustase ^^. Espero que la espera mereciera la pena jeje

Nos vemos, amiga

Dracoforever

Muchas gracias! ¿Qué te parece el cliente de Hermione? No podía ser mejor, ¿no? Con él, de momento está a salvo de depravados xD.

Hasta pronto

ZonyaLob

Espero que mereciera la espera jeje. A parte de lo esperado, me temo que no hubo mucho más. Pero pronto sucederán más cosas xD

Hasta pronto

MarijoAlvarez

Hola! Me alegra que te parezca interesante, espero que siga así ^^.

Hasta pronto ^^

CelesteMalfoyPotter

xD mira que llamarme mala. Seguro que con este cáp. Cambias de opinión, que nos conocemos xD

Hasta pronto