Antes de empezar doy gracias a todos por pasarte y tomarse su tiempo a leer esta extraña pero romántica historia entre Leonardo y mi OC Cristten, y más que nada sus comentarios me hacen feliz :DD enserio¡ gracias por apoyarme :33
No tengo más que decir
Empecemos…
- Uno aprende a amar, no cuando encuentre a la persona perfecta, sino cuando aprenda a creer en la perfección de una persona imperfecta.
Ya era de mañana y los chicos aún seguían dormidos, unos pequeños rayos de sol entraban en la pequeña habitación, el clima afuera era nevado pero aun el sol se asomaba lentamente, Leonardo despertó de su más hermoso sueño, y más hermosa experiencia que tuvo, estaba un poco cansado pero su sonrisa en el rostro aun permanecía, trato de levantarse pero con cuidado, ya que no quería que Cristeen se despertara, alzo sus brazos y se estiro, tal y como fuera un lunes en la mañana, con unos pequeños pasitos se dirigió a la cocina, decidió prepararse un café y otro a la chica, se detuvo un momento al parecer había escuchado como el ruido de las sabanas al moverse se hacía más repetitivo, la chica se acomodó hacia donde estaba Leonardo, tenía el pelo desaliñado y sus mejillas estaban rojas, la chica sin que su novio dijera palabra alguna abrió sus ojos lentamente, fue cuando lo vio.
Cris:-¿Es tarde?- dijo con voz adormilada.
El joven sonrió, para el resto del mundo si la viera así diría que tendría un mal aspecto, pero para el aún seguía linda y más si estaba adormilada.
Leo:-Solo es de día, parece que está nevando, no te preocupes te preparare un café-
Cris:-Gracias Leo-dijo frotándose los ojos, salió de la cama y comenzó a estirarse.
Leo vio como la chica se estiraba, se le veía su piel blanca casi como la nieve de afuera, Cris se dirigió hacia él y lo abrazo por detrás, el chico solo le lanzo una mirada picaresca, ella solo rio.
Cris:-Y bien, ¿Qué quieres hacer hoy?-
Leo:-Tú dime ya no tengo que barrer pisos ni lavar platos, soy todo tuyo-
Cris:-Bueno-dirigió su mirada hacia la ventana- ¿Por qué no vamos a dar una vuelta?-
Leo:-¿Salir?, bueno solo dime que te pondrás ropa-
La chica no entendía a que se refería, bajo su mirada y vio que estaba desnuda, rápidamente por l vergüenza se tapó con sus brazos, Leonardo dejo de lado el café y fue con ella.
Leo:-Ya es tarde para avergonzarse, anoche… bueno tu sabes-
Cris:-Lose, pero aun es pronto para tener confianza-
Leo:-¿Y lo de anoche?, ¿solo fue una calentura?-
Cris:-No, no es eso, solo que, no estoy acostumbrada a que alguien se quede después de una noche como esa, comúnmente solo se van y te dejan-
Leo:-…Ya veo, pero yo jamás te dejare, ¿entiendes?-
Cris:-Si-
Leo:-Bueno vete a cambiar y desayunaremos, ¿ok?-
Cris:-Ok-
Después de un rato entre charlas y risas, lo chicos estaban saliendo del departamento, la chica sintió como unos ligeros copos caían en sus manos, pudo observar como rápidamente se deshacían, claramente llevaba puesto un abrigo color salmón, no era muy grande por lo que le permitía moverse bien, también unos pantalones negros seguidos de unas botas grises, con pequeños adornos, una bufanda color rosa claro, seguidos de una boina del mismo color de la botas y unos guantes color durazno. Por otro lado Leo levaba un abrigo café muy elegante, dentro estaba una bufanda color azul pálido, guantes grises, pantalones negros y unos zapatos para hombre.
Cristeen estaba entusiasmada por el paisaje blanco que veía, parecía una pequeña niña, jugando y tocando la nieve, se le podía ver en sus ojos lo feliz que estaba, algo que antes no lo era, Leonardo solo la miraba y sentía que estaba al cuidado de alguien menor que el por lo que solo suspirar para pasar el tiempo, oyó una voz; solo era ella, le extendió la mano y juntos se fueron caminando.
Por otro lado dentro de las oscuridades de las alcantarillas, se encontraba el hogar de la que una vez fue de Leonardo, ahora todo era silencio, el ambiente estaba más tenso que nunca y todos incluyendo a Splinter estaban preocupados por el chico de banda azul. La vieja rata andaba deambulando de un lado a otro, como si se tratara de un perro enjaulado, estaba nervioso y a la vez molesto, ¿Tantos años y porque tuvo que escapar ahora?, no lo entendía, tenía algo que cambiara la mentalidad del chico o peor que lo incitara a escaparse, como lo había hecho, aun recordaba la escena del suceso, era de mañana, siempre la misma rutina lo despertaba a las cinco para que comenzara sus labores, pero cuando sus viejas manos tocaron la puerta no tuvo respuesta, lo comúnmente era que Leonardo le abriera pero ahora, no contestaba, golpeo una vez más, no tuvo respuesta.
Golpeando más fuerte la puerta tuvo la misma respuesta, y casi de un golpe trato de abrirla, la puerta se abrió para solo mostrar su vieja manta en el suelo, un oso de peluche ya gastado en un rincón, con solo una mirada Splinter se dio cuenta que su "esclavo" por fin había huido de su tortura, examino cada parte de la recamara, en realidad; no había rastro de él.
Luego algo obvio en la habitación repentinamente se había vuelto ignorado, había un ventana, Por ahí se fue, pensó, para ser un gran sabio maestro, Splinter no se fijó en ese pequeño y gran detalle: una ventana, ¿Cómo fui tan torpe como para ignorar eso? ¿Por qué no fui más listo que se inútil?, sabía que esto iba a pasar
Y así fue, tantos años ignorando al pequeño Leonardo, tantos maltratos que ni siquiera sabía en qué espacio vivía, solo lo acomodo ahí cuando tenía cinco años, o menos; no estaba seguro… al parecer el inútil ahora era él. Ese inútil se burló de mi… lo encontrare y le hare pagar por esto; salio de la habitación y de un portazo cerro la puerta, vio a sus demás hijos mirándole con preocupación.
Donnie:-Papa… ¿Qué pasa?-
Preguntaba el mayor de sus hermanos, mostrando en su mirada un ceño de preocupación.
Splinter se incorporó y decidió decirles a sus hijos, si los convencía traerían a Leonardo de vuelta.
Splinter:-Leonardo…por fin huyo de este hogar-
Todos:-¿Qué?-
Raph:-Yo creo que es una broma-
Splinter:-¡Raphael!, ¿dudas de tu padre?-
Raph:-No… solo que… jamás pensé que pasara eso-
Splinter:-Pues paso-dijo en tono indiferente- Ahora quiero que lo traigan de vuelta, no hay excusas, vamos tienen que hacerlo-
Donnie:-Padre, ¿y si Leonardo huyo por usted?, me refiero a al forma injusta en que lo trataba, es mejor que dejémoslo ir, él sabe cuidarse-
A Splinter no le pareció este comentario y le dio una bofetada a su hijo dejándolo caer al suelo.
Splinter:-No seas ridículo Donatello, yo jamás fui injusto con él, y te di ese golpe para que jamás volvieras a repartirlo, ahora quiero que en este momento se vayan a buscarlo o si no me encargare de ustedes, ¿entienden?-
Raphael ayudo a Donatello a incorporarse, mientras veían furioso a hacia su padre, no tenían otra cosa que hacer, así que siguieron las ordenes de Splinter, salieron de su hogar y se dirigieron a la superficie.
Raphael toco el hombro de su hermano.
Raph:-¿Estas bien Donnie?-
Donnie:-Solo esta un poco rojo, no es nada-deia mientras se tocaba el rostro- ven tenemos que ir a buscarlo-
Una vez mas la mano del ninja rojo lo detuvo.
Raph:-No voy a hacerlo, el merece algo mas que esto y tu bien lo sabes-
Donnie:-Tenemos que, sino…
Raph:-¿sino que?, ¿nos va a tratar como a el?, me vale un pepino, es mi hermano y no voy a traerlo al matadero solo por un capricho de alguien que dice ser nuestro padre, yo no lo hare y tú y Mikey tampoco-
Mikey:-Donnie, Rapha tiene razón, ya no soporto oír gritar de dolor a Leo, aún recuerdo cuando lo curaba, ¿sabes cuantas veces fueron?, perdí la cuenta de muchas, yo lo quiero y a pesar de ser el menor creo que él debe irse, tal vez este con cris y…
Cristeen. Se habían olvidado de ella, los tres hermanos se vieron entre sí, sabían que tenían que buscarla, lo más probable es que Leonardo estuviese con ella, sin más que decir los tres ninja fueron a su búsqueda.
Habían cometido un gran error, ya que Splinter los estaba siguiendo.
Y hasta aquí otro capitulo mas :DD veo que en verdad les gusta esta historia :DD gracias a todos por sus coemntario xDD los veo en otra :DD gracias
Yulia :D
