Sakura.

Y ahí estábamos, en casa de Yamazaki.

Lo de siempre con los de siempre.

Tomoyo, mi eterna compañera. Eriol, mi más atrevido y sincero amigo. Takashi, tierno a más no poder. Chiharu, un poco muy loca. Naoko, siempre interesante. Yue, bastante distinto a todo lo que aparenta.

Y como siempre, estaban Tomoyo y Eriol besuqueándose en algún obscuro rincón, Takashi y Chiharu riendo, peleando y tocando, Naoko y Yue discutiendo sobre algún libro que yo jamás llegaría a leer y Shaoran sentado, muy cerca de mí.

La casa de Yamazaki no era nada pequeña, aunque tampoco es cómo que fuera un palacio.

No era la primera vez que íbamos ahí, de hecho, todos conocíamos las casas de todos, aunque siempre fuera de contrabando.

Nuestro grupo de amigos era pequeño en comparación con otros, pero suficiente para mí. Amaba a cada uno de mis amigos.

Algo que odiaba de nuestro colegio, es la forma en que la gente automáticamente te examina, te critica y te agrupa.

Nuestro colegio en particular, tiene ciertos grupos que se dividen por el lugar en que las personas se juntan en cada descanso u hora libre.

Estaban los de la cueva, el pasillo, los H, –ni idea de lo que signifique- las bancas, el front…

Kero estaba con los de "Los H". Junto con Rika, Tetsuya, Minas, Io y Akane.

No eran "bandos" ni nada por el estilo. La gente iba de aquí a allá y se hablaba como si nada, simplemente tenias que estar en algún grupo, con tus amigos. Tu lugar era tu lugar.

Y, precisamente, nosotros éramos llamados "El lugar"…

¿Por qué? ¿Quién? ¿Cómo?... Ni idea.

Yo ni enterada estaba, hasta que Shaoran se enteró gracias a Rika. para nombre original que se les ocurrió… en fin, allá ellos.

-¡Sakura! ¿Estás ahí?

Regresé de mis interesantísimas meditaciones al sentir que me picaban la mejilla. Ya imaginarán quien…

-Vamos, deja de pensar en Kero y disfrútame un poco, nena…

-Claro, claro… ¿Qué quieren hacer? No tengo muchas ganas de beber hoy.- En realidad si las tenía, pero con el humor negro que me cargaba últimamente, no quería montar ningún show.

-¿Es joda, verdad?

-¿Estás enferma o algo?

-¿Alguien quiere apostar?

Dijeron Tomoyo, Naoko y Shaoran, para después estallar en carcajadas. ¿Acaso me tomaban por una maldita alcohólica?

No es necesario responder…

-Ok, ya que todos estamos sobrios aun y tú vienes de joda ¿qué opinan si jugamos?- Propuso Shaoran.

No, juegos no, por favor…

-¡No!- dije

-¡Siii!- retumbó, en mi contra, con un horrible entusiasmo de niños en primaria.

-Bien, bien. Mayoría gana. ¿A qué quieren jugar?

-¡Verdad o reto!

-¡Clorets!

-¡Un limón!

-¡Yo nunca nunca!

Todas las opciones sonaban a no mantenerme cuerda.

-¿Les parece comenzar por Clorets?- organizó Shaoran, poniendo orden ante la excitación colectiva.

-¡Siiii!

Takashi buscó los dados y todos formamos un circulo, sentándonos en la alfombra. Las botellas y los jugos en el centro. Los dados, de mano en mano.

El juego nos lo había enseñado Chiharu, las reglas son sencillas. Tiras los dados y depende lo que salga es la orden. Dos nones, tu bebes. Dos pares, todos beben. Dos números iguales, vuelves a tirar y lo que salga al doble.

Una forma fácil y rápida de ponernos mal a todos, al parejo.

Tomoyo tenía una maldita suerte con los números iguales…

Después de que los dados pasaran dos veces por cada uno, decidieron cambiar el juego.

Todos estábamos en la fase de mejillas rojas y entusiasmo desbordante…

-¿Les parece si cambiamos a verdad o reto?- dijo Takashi, después de terminar su cuarto vaso.

-¡Siii!

Para estas alturas, jugar ya no parecía tan malo….

Tomaron una de las botellas vacías y la hicieron girar en el centro, mientras que las risitas nerviosas sonaban por encima de la música de fondo.

Tomoyo a…. Takashi.

Uno lanzaba maldiciones mientras que la otra soltaba una risita satusfecha.

-¿Verdad o reto, Takashi?

-Supongo que… ¿verdad?

-Uhhh…- sonaban las burlas excitadas.

-Bueno, entonces dinos… ¿Qué tal la chupa Chiharu?

-¡Tomoyooooo!- gritó la aludida, sacando humo por las orejas mientras que las carcajadas estallaban.

-¿Qué? Es por si algún día nos animamos, linda.- respondió Tomoyo, con un guiño. Que divertido era esto del alcohol.

Las risas cesaron cuando todos volteamos a ver a Takashi, expectantes de la respuesta.

-¡Joder, que la chupa como toda una…!

-¡TAKASHIII!- estalló Chiharu, mientras saltaba sobre su novio.

-¡Jajajajajajajaja!

Comenzaba a dolerme el estomago de tanto reír.

-Bueno, bueno, pues… no lo hace nada mal…- volvió a responder Takashi en cuanto Chiharu lo soltó, girando de nuevo la botella.

Chiharu a… Eriol.

Esto se iba a poner bueno.

-Bendito karma- soltó Chiharu, maliciosa- ¿verdad o reto?

-Rétame, preciosa…

Naoko lo pensó unos segundos, mientras Eriol sonreía con arrogancia. Ese chico no le teme a nada.

-Bien hoy se cumplirá una de mis fantasías… anda, ven al centro y muéstranos tu ropa interior.- finalizando el reto con una sonrisa inocente.

Eriol sólo ensancho su sonrisa, mientras Tomoyo a su lado reía.

Sin mayor temor, pasó al centro y comenzó a quitarse el cinturón.

-¿Puedo tomarte fotos, guapo?- dijo Shaoran.

-Claro, corazón.

Shaoran no lo epnsó dos veces antes de sacar el celular.

Al ritmo de No you girls, de Franz Ferdinand, Eriol comenzó a bajarse el pantalón, poco a poco, hasta que…

-¡Jajajajajaja!

-¿Qué, no les gustan?

Unos preciosos bóxer con la bandera británica se mostraban ante todos, mientras Eriol modelaba sin vergüenza alguna. Hasta parecía venir preparado.

-Heey ¡Lindas piernas!- dijo Yue entre risas.

-¡Jajajajajajaja!

Después de muchos vasos más, la confesión de una fantasía sexual con Io Monata, un beso entre Tomoyo y Yue –con permiso de Eriol, claro y un striptease de Shaoran, se habían aburrido por fin.

Y gracias al alcohol, cada quien se había ido a su asunto. Entiéndase, Tomoyo con Eriol a un cuarto, Chiharu y Takashi a otro, Naoko vomitando todos sus órganos internos y Yue acompañándola. Casual.

Shaoran había ido a atender una llamada, por lo que me encontraba sola y sentada, con mi sexto vaso en las manos y una sonrisa de imbécil en la cara.

Realmente amo a mis amigos.

No importa cuanto tiempo llevemos saliendo todos juntos, la diversión nunca se iba a terminar.

-¡Heey!- protesté, cuando alguien paró Outsiders en mi parte favorita.

Shaoran ni siquiera me volteo a ver mientras buscaba una canción en su iPod.

-Está muy extraña hoy, Sak, hay que alegrarte un poco…- respondió, mientras ponía la música de nuevo.

Sour Cherry – The Kills

-La canción- sonreí, al reconocerla.

-Tu canción- respondió, sonriendo de vuelta.

Claro, esa canción.

Shaoran nunca se cansaba de decirme que era mía, que me pertenecí simple y sencillamente porque me describía.

Sí, cómo no…

Shout when you wanna get off the ride
Shout when you wanna get off the ride
Shout when you wanna get off the ride
'Cause you crossed my mind, you crossed my mind
Made my blood thump Saturday night
Make my heart beat double time
Now I'm only sour cherry on the fruit stand, right
Am I the only sour cherry on the fruit stand

No lo pensé dos veces para pararme a bailar, y Shaoran tampoco.

Corriendo por toda la sala, tamabalenadonos, cantando, juntos. Más bien gritando…

Shout when you wanna get off the ride
Shout when you wanna get off the ride
'Cause you crossed my mind, you crossed my mind
I'm a penny in a diamond mine
We could be movers, oh oh
We could be shakers, oh oh
If we could just shake somin' outta the blue we could get off the ride
I'm the only sour cherry on the fruit stand, right
Am I the only sour cherry on the fruit stand
Am I the only sour cherry on the fruit stand, right
Am I the only sour cherry on your fruit stand?

Movernos más ridículamente era imposible.

G-g-g-go home, go home it's over
G-g-g-go home it's over
G-g-g-go home, go home it's over over
Go go home it's over
G-g-g-go home, go home it's over
Go go home it's over
G-g-g-go home, go home it's over over
Go go home it's over

Para estas alturas ya estábamos saltando en los sillones, arrojándonos las almohadas y luchando por mantener el equilibrio, hasta que Shaoran sacó su poderoso bajo imaginario y comenzó a tocarlo. Se veía cómo el gran tonto que era.

Pero qué más daba, nos tiramos al piso tocando, cantando y riendo.

Luchando por el control de la tv, que en estos momentos hacía de micrófono.

Recordé aquel día, cuando nos prometimos ser los próximos Alison "VV" Mosshart y Jamie "Hotel" Hince.

Hace tantos ayeres… o el martes, por la noche, en mi recamara.

I'm the only sour cherry on the fruit stand, right
Am I the only sour cherry on the fruit stand
Am I the only sour cherry on the fruit stand, right
Am I the only sour cherry on your fruit stand?

G-g-g-go home, go home it's over
G-g-g-go home it's over
G-g-g-go home, go home it's over over
Go go home it's over
G-g-g-go home, go home it's over
Go go home it's over
G-g-g-go home, go home it's over over
Go go home it's over

Terminó la canción y estallaron las risas.

Sólo Shaoran sabía cómo mejorarme el ánimo, hacerme ver que el mundo no era tan mierda y sacarme un sonrisa…

Mentira, sólo él y…

Shaoran.

¿Recuerdan cuando dije que mi amiga era diferente?

¿Linda, dormilona, agresiva, aniñada, divertida, torpe, manipuladora y diferente?

Bien, agreguen chillona, bipolar y… CHILLONA a la lista.

No sé qué putas le pasa.

-¡Keeeroooo!- chilló, de nuevo.

Bueno sí, sí sé que putas le pasa.

Habíamos pasado un momento bastante divertidos, cantando y "bailando" o algo, cómo perfectos tontos.

Había logrado sacar de nuevo su buen humor.

Al terminar de reía hasta no poder más, la vi levantarse y beber todo el contenido de su vaso en un trago. En cuanto bajo el vaso, soltó un largo y sonoro alarido, acompañado de mares saliendo por sus ojos.

Me acerqué de inmediato, preocupado por su repentino cambio.

-Sakura ¿Qué pasa? ¿Qué tienes?

Pero no contestó, se quedo ahí, hincada frente a mí y con los ojos en la alfombra.

-¿Saku? Mírame…

Mala idea. En cuanto me vio a los ojos, volvió a aullar…

-¡Keeeroooo!

Ahh qué mierda…

-¡Vamos Sakura! No te vas a poner así por ese imbécil…

Recibí otro alarido, cómo respuesta.

Intente convencerla, mientras picaba sus costillas y le sonreía, diciéndole lo linda que se veía son los ojos brillantes de lagrimas.

Y funcionó, volvió a sonreír… por menos de dos minutos.

En cuanto le bajó la risa y volvió a mirarme, volvió a chillar.

-¿Por qué, Shao?

Dijo, entre un llanto más calmado. Estaba por preguntarle a qué rayos se refería, cuando ella volvió a hablar.

-¿Es qué soy tan fea, tan poco atractiva para él? ¿Soy muy grosera o tonta?

Me rompía el corazón ver a mi amiga así, por un idiota que ni siquiera valí la pena.

-Nada de eso Sak…- dije, tratando de abrazarla. Se alejó de mí.

-Ah no, ya sé que es…

¿Ah sí?

-¿Qué es…?

-Es… pues…- se calmó un poco, mientras parecía meditar algo.

Yo sólo quería que se diera cuenta del idiota que era Kerberos.

-¿Qué es, Sakura?

-Es… ¡Nakuru Akizuki es más linda, lista y está más alta y buena que yoo! Ahhhh- soltó por fin, en otro intenso y largo llanto.

¿Qué mierda tienen las mujeres en el cerebro? O al menos esta mujer. No comprendo cómo llegó a esa estúpida conclusión.

-No digas estupideces Sakura, Nakuru no es nada mejor que tú, así que saca esa mierda de tu cabeza ¿quieres? Además, tu eres más alta…

-Jaja, cierto… soy más alta…

Sonrió, por un muy breve momento.

-¡Pero sólo eso, más alta! ¡Keroooo!

Estaba más que enojado, pero era con ella, con Sakura. ¿No podía darse cuenta de lo mucho que vale? ¿No podía ver un poco más allá de ese niño tonto?

Me limité a abrazar a mi amiga, con la fuerza que necesitaba en estos momentos. No iba a lograr hacerla entrar en razón, al menos no hoy. Sólo me quedaba abrazarla, sosteniendo sólo un poco de su dolor, aunque no me gustara el motivo.

-Yo lo quiero Shao, lo quiero bien, siempre lo eh querido… dijo, una vez que estuvo más calmada. Para después volver a gritar llorando.

Era increíble que con sólo un poco de su tacto, fuera capaz de transmitirme un poco de su dolor, bastante real.

Sólo entonces lo decidí: ayudaría a mi amiga a que tuviera lo que quería, aunque fuera un estúpido. Nada de esas mierdas de fingir ser su novio, iba a ayudarle derecho y directo, al fin que yo era amigo de ese imbécil.

-Keeroo…- repitió, un poco más calmada.

Esta iba a ser una noche MUY larga.

JURO, antes todos los presentes, que no le vuelvo a dar vodka a esta pequeña llorona.