Cuando aquel fuerte mago estaba por lanzar aquella energía tan poderosa acumulada en la palma de su mano, apareció un joven moreno, mucho más moreno que Regina, cabello negro, ojos color verde-amarillos muy raros y de una estatura inferior a la del otro hombre ya que este media aproximadamente 1.70 y se podía observar que era mucho más joven que el otro tendría como unos 19 años de edad.

-Peroooo que rayos Tayler acaso quieres morir?? – Le dijo Alexander mientras hacía desaparecer aquella gigantesca cantidad de energía de su mano - Porque se supone que me interrumpes cuando estoy a punto de matarlas – Dijo esto señalando hacia las dos mujeres que se encontraban aun agarradas de mano y que ahora tenían una cara de alivio al igual que todos los que se encontraban en Granny's.

-Lo siento Alexander – Logro pronunciar palabra este luego de pasar el susto de casi morir al recibir tal cantidad de magia de aquel mago – Tienes que irte – Le dijo este con un tono que daba a entender lo apremiante de la situación.

-No no no, yo de aquí no me muevo hasta no terminar con la vida de toda esta cuerda de insectos – Respondió con la voz llena de odio.

-Nooo, no entiendes tienes que irte... No hay tiempo que perder – Dijo este mientras se acercaba y tocaba de manera decida el brazo del mago.

-Demonios Tayler por qué tanta urgencia... Tenemos todo el tiempo del mundo – Respondió este enojado ahora con el sujeto más pequeño.

-No lo tenemos, tú tienes que irte y cumplir con el plan – Sonando muy muy ansioso – Ella ya viene, debes irte.

Ante esta información la cara del tal Alexander cambio completamente y entendió porque la prisa de su compañero porque este se fuera. Todos los otros en el restaurante estaban pendientes de la conversación de aquellos dos desconocidos y sobre todo de la nueva información ya que aquel sujeto tan poderoso coloco una cara de miedo que no pasó desapercibida por ninguno de los presentes cuando el otro sujeto le dijo que "Ella ya venía".

-De acuerdo me iré, pero quiero que me traigas a esas dos zorras – Contesto este cambiando su cara de miedo por una de odio nuevamente mientras con el dedo señalaba tanto a Emma como a Regina.

-Si no hay problema yo las llevo pero ya vete – Dijo este mientras aparecía mágicamente un cofre pequeño el cual coloco en las manos del otro.

El sujeto más alto con aquel pequeño cofre en las manos dio una mirada cargada de odio hacia todos los presentes en Granny's y desapareció para alivio de todos en aquel lugar.

-Bueno me presento ante ustedes – Comenzó a decir el sujeto oscuro que quedo – Yo soy Tayler y no crean que su suerte ha cambiado porque Alexander ya no está – Diciendo esto mientras una sonrisa macabra aparecía en su rostro – Porque si él no los pudo matar yo si lo hare.

Al terminar de hablar un rayo salió de su mano dirigido exactamente en dirección a Emma, Regina que estaba a su lado tomada de la mano con esta reacciono rápidamente colocando una barrera mágica para proteger a La Salvadora pero el resultado fue el mismo que la primera vez que utilizo la barrera, la fuerza mágica de ese rayo era tan grande que ambas salieron volando al estrellarse contra la protección creada por La Reina, se estrellaron nuevamente contra la pared pero en esta ocasión Emma tomo a Regina fuertemente en sus brazos llevándose completamente el golpe al chocar, recibiendo la mayor parte del daño en la cabeza ya que la impacto fuertemente contra esta, debido a ese golpe La Salvadora quedo medio atontada por unos minutos.

-Emmaaaa… Emma reacciona por favor – Le decía Regina mientras tomaba en sus manos la cara de la Sheriff – Emma tienes que reaccionar – Seguía diciéndole esta mientras veía los ojos atontados de la Salvadora.

-Essstoooy…. Bien…. Regina – Le confirmaba la Sheriff en un tono de voz sumamente bajo y de forma no muy clara mientras cerraba y abría los ojos para enfocar mejor ya que veía todo de forma borrosa.

-Por favor piensan que podrán vencerme con ese nivel de magia tan bajo?? – Les dijo aquel malvado joven mientras se acercaba hasta donde se encontraban ellas en el piso – Jajajaja no podrás ni tocarme con esa magia tan básica que posees.

Dijo cuando estuvo a un paso de Regina y tomándola por el cabello de manera brusca la hiso levantarse del suelo, en la cara de esta se dibujó una mueca de dolor pero por orgullo no pronuncio ninguna queja audible.

-Alexander me dijo que las llevara vivas – Comenzó hablar mientras seguía halando los cabellos de Regina – Pero nunca dijo que no podía divertirme un rato con ustedes jajajaja – Dijo esto último mientras sacaba un cuchillo de un compartimiento de su ropa.

En ese preciso instante se escuchó un disparo seguido del ruido metálico del cuchillo al caer al piso, había sido David quien había disparado el arma al ver tan concentrado a Tayler tirando del cabello de Regina, dando el disparo de lleno en el cuchillo por lo cual cayó al piso. Todos los allí presentes voltearon a ver al Príncipe incluso su hija que había logrado sentarse lentamente apoyando su espalda en la pared.

-Suéltala ya mismo – Ordenó el príncipe mientras volvía a cargar la pistola – Suéltala o te aseguro que el próximo ira directamente a tu pecho – Terminó de decir de una forma amenazante.

-Jajajaja no eres más que un insecto asqueroso.

Sin decir una palabra más soltó a Regina y de su mano salió una bola de energía que se estrelló de lleno en David y este salió volando por los aires estrellándose en la pared y cayendo boca abajo. Solo se escuchó un grito desgarrador de Blanca Nieves pronunciando el nombre de su esposo mientras de sus ojos caían lágrimas por montones, Emma que aún no se recuperaba del golpe hiso un intento por levantarse pero fue inútil ya que un mareo provocado por el golpe la volvió a sentar en el piso mientras su mirada se dirigía hacia donde estaba su padre tirado inconsciente y aparentemente muerto según la panorámica que tenía la Sheriff en ese momento, Regina por otra parte estaba arrodillada en el piso mirando hacia donde se encontraba el príncipe sin dar crédito a lo que acababa de pasar ya que su enemigo durante años se había prácticamente sacrificado para que no le hicieran daño a ella, en cuanto a Henry que estaba junto a Mary en esos momentos se levantó rápidamente y salió corriendo hacía donde estaba su abuelo para ayudarlo.

-Ahora siii… Aja en que estábamos – Dijo este de forma malvada mientras enfocaba su mirada en Regina que estaba arrodillada a su lado – Aaaa siiii ya recordé donde habíamos quedado – Decía mientras una sonrisa sádica se dibujaba en su rostro y se agachaba tomando el cuchillo del piso preparándose para tomar nuevamente de los cabellos a La Reina.

-Ponle una sola mano encima y te juro que de ti no quedará ni el polvo – Se escuchó una voz detrás de aquel sujeto, una voz que de solo escuchar el tono con el que pronuncio esas palabras mataría del susto a cualquiera.

Al escuchar aquella voz Tayler paro lo que intentaba hacer colocando una cara de miedo porque sabía muy bien a quien pertenecía esa voz, la mirada de todos incluso la de Henry que se encontraba con su abuelo se dirigió hacia la dueña de aquella voz dejando ver a una chica alta de 1.75 de altura aproximadamente pero a la vista bastante joven se diría que de unos 17 años de edad, con cabello largo hasta la mitad de la espalda, este era completamente liso y de un color cenizo, Su piel era blanca, con ojos de color miel, conflexión atlética y labios tan rojos como una manzana, a la vista era una chica hermosísima.

-Pero miren quien se ha unido a nuestra pequeña fiestecita – Comenzó a decir nuevamente Tayler recobrando su compostura y su tono de voz malvado – Bienvenida…. a ti también te estaba esperando PRINCESA – Diciendo esto mientras se daba la vuelta con una cara y una sonrisa tenebrosa.

La cara de aquella chica al ver de quien se trataba era de total asombro y también de dolor, incluso unas cuantas lágrimas rodaron por sus mejillas al comprobar que se trataba de él. Regina aprovecho ese momento de descuido para de manera muy cuidadosa dirigirse hasta donde se encontraba Emma recostada a la pared y al verla la preocupación la embargo completamente ya que sus cabellos amarillos como el oro ya no se veían precisamente de ese color, de hecho estaban rojos al estar cubiertos en gran parte por la sangre que salía de aquel golpe que se llevó por protegerla.

-Ooohh por Dioss Emma – Pronuncio Regina de forma baja al llegar al lado de esta – Has perdido mucha sangre… Necesito detenerla – Dijo esta mientras acercaba sus manos al inicio de la playera negra que llevaba la Sheriff y comenzaba a subirla confirmando sus sospechas de que Emma siempre tenía una franelilla bajo la playera – Levanta los brazos – No muy segura de aquello pero sabiendo que necesitaba ayuda la Sheriff hiso lo que Regina le pedía y levanto sus brazos permitiendo así que la prenda saliera, La Reina la hiso una bola la cual coloco sobre la cortada que tenía en la cabeza Emma apretando fuertemente con el fin de detener toda la sangre que salía de allí, en cuanto a la Sheriff esta hiso una mueca de dolor y un pequeño y silencioso "Haaayyy" escapo de sus labios.

-Tay pero qué demonios estás haciendo?? – Pregunto la joven cuando logro salir de su asombro inicial.

-Que no es obvio – Respondió este mientras abría sus brazos y veía a todos lados dando a demostrar el desastre que había hecho dentro de Granny's.

-Pero porque?? – Aquella joven no salía de su asombro al ver todo el desastre que había dentro.

-Jaaa… y todavía preguntas por qué? – Con total odio, rencor y dolor en la voz – Por tu culpa murio... Y ahora are todo lo posible por cambiar eso - Dijo esto último mientras le indicaba con los dedos que viera a las personas que estaban dentro de Granny's, ella se tomó el tiempo por primera vez desde que entro para ver quienes estaban allí quedando atónita por lo que veía, comenzando por Blanca nieves vuelta un mar de lágrimas con el pequeño Neal en brazos refugiada bajo una mesa, siguió la dirección hacía la que veía esta y logro observar al Príncipe David tirado en el piso con la cabeza puesta sobre las piernas de un Henry con los ojos llenos de lágrimas viendo a su abuelo, luego dirigió su mirada hacía la pared donde se encontraban Emma y Regina y las lágrimas comenzaron a rodar nuevamente por sus ojos al ver a las dos mujeres en ese estado aunque la que estaba peor era Emma a la que le rodaba la sangre por los lados de la cara, también volteo hacia la barra y logro observar a Ruby y a la Abuelita que se encontraban bien pero en sus ojos se lograba ver el miedo que las embargaba en esos momentos. Luego de ver todo aquel desastre que había provocado la persona a la que ella consideraba uno de sus mejores amigos, lo miro con tanto odio y seco el rastro de lágrimas que quedaban en su rostro y él al observarla instintivamente dio dos pasos hacía tras sin despegar ni por un segundo su mirada de ella.

-Que vas hacer PRINCESA?? – Le pregunto el – Vas a matarme?? – Le dijo sin dejar de verla a los ojos.

Ella no respondió nada lo miro con mucho mas odio que las otras veces y una ráfaga de magia color lila la cubrió por completo de pies a cabeza, comenzó a caminar en dirección hacia donde se encontraba Tayler parado y este se quedó como una estatua petrificado por el miedo mientras ella se acercaba, pero ella no hiso nada solo siguió caminando de largo dándole la espalda y solo se detuvo cuando estuvo frente a Blanca y su pequeño hijo.

-Necesito que me des tu mano por favor – Dijo esta cuando estuvo a su lado cambiando por completo la mirada de odio que tenía hace algunos minutos.

-Quien eres tú?? – Pregunto esta tratando de detener sus lágrimas que no paraban de caer de su ojos.

-Eso ahora no importa – Colocando una sonrisa en su rostro – Yo los mantendré a salvo a todos pero necesito que confíes en mi para eso – Con un tono amigable pero seguro – Ahora por favor toma mi mano.

Blanca observo aquella chica vio aquella magia tan fuerte y bella que la envolvía en ese momento y luego la miro directamente a los ojos detectando la mirada pura que ella tenía dándose cuenta que decía la verdad en todo momento y luego dirigió su mirada a la mano que aquella chica le estaba ofreciendo y sin decir nada más extendió la suya para tomarla apretándola fuerte.

-Gracias – Fue la respuesta de ella con una sonrisa sincera – Ahora toma aire y no te sueltes.

Blanca no entendía porque le dijo aquello pero así lo hiso agarro una bocanada de aire grande y en lo que termino de hacerlo sintió como aquella magia la envolvía a ella también de un momento a otro sintió un pequeño mareo y cuando abrió sus ojos se encontraban justo al lado de su esposo y de su nieto Henry, sin pensarlo dos veces soltó la mano de aquella chica y se arrastró rápidamente hasta estar al lado de su esposo y nuevamente las lágrimas comenzaron a deslizarse por sus mejillas mientras con su mano daba cariño a la mejilla de este.

-Tuuu…. tu puedes ayudarlo verdad?? – Dijo con voz desesperada y ahogada en un mar de lágrimas mientras miraba a la chica.

Ella se acercó al cuerpo del hombre tirado en el suelo colocándose en cuclillas y coloco sus dedos en su cuello para saber si aún tenía pulso dándose cuenta que si estaba vivo aunque su pulso era muy débil, volteo a mirar a una Blanca Nieves desesperada a su lado y le hiso seña con la cabeza de forma positiva a lo que Nieves dio un suspiro de alivio bastante audible. De las manos de la chica salió una ráfaga de magia que cubrió por completo el cuerpo de David y luego se levantó.

-El estará bien – Le dijo con una media sonrisa en la cara – Eso lo mantendrá vivo hasta que los coloque a salvo y pueda curarlo – Como respuesta recibió un GRACIAS sincero de parte de Blanca y también de Henry – Ahora por favor tómense las manos y no se suelten – Les dijo y así lo hicieron Mary tomo la mano de su esposo y Henry tomo la otra mano de este – Tomen aire.

Luego paso exactamente lo mismo que hace unos momentos desaparecieron en una nube color lila y cuando Blanca y Henry abrieron sus ojos estaban justo al lado de Emma y Regina, Henry rápidamente soltó la mano de su abuelo y se lanzó abrazar a su madre adoptiva que seguía sosteniendo la camisa en la cabeza de la Sheriff para detener la sangre que seguía saliendo de la herida abierta.

-Mamaaa – Dijo Henry abrazándola – Estas bien?? – Pregunto mientras se separaba solo un poco para observar bien el estado en el cual se encontraba su madre.

-Mi amor – Dijo esta al percatarse de la presencia de Henry – tranquilo no llores yo estoy bien – Comenzó diciendo para calmar a un muy asustado Henry mientras con su mano libre lo abrazaba fuertemente.

-Maaa… cómo estás?? – dijo luego dirigiéndose hacia el lado izquierdo de Emma y abrazándola con cuidado para no lastimarla más.

-Tranquilo chico... Estaré bien – Dijo Emma tan bajo que parecería un susurro, tenía los ojos cerrados y estaba casi que apunto de desmayarse por la pérdida de sangre.

-Puedes ayudar a mi hija?? – Pregunto Mary mirando a la joven que estaba parada a su lado – Harías lo mismo que le hiciste a David??.

La chica en ese momento volteo a ver a la mujer de cabello corto, luego miro en dirección hacia donde se encontraban las dos mujeres con Henry a un lado enfocando su vista a la gran pérdida de sangre de Emma en ese momento, luego vio nuevamente a Blanca y le hiso una señal negativa con la cabeza y de los ojos de Mary comenzaron a brotar nuevas lágrimas.

-Pero por qué?? – Decía esta mientras de sus ojos bajaban lágrimas – Tu magia puede salvarla porque no quieres salvarla – Le reprochó a la chica.

-Tranquila – Le dijo esta mientras le ofrecía una sonrisa para tratar de calmar aquella mujer que tan bien conocía aunque ella no lo supiera – No necesito magia para ayudarla – Dijo mientras cerraba su mano formando un puño y este se iluminaba y al abrirlo nuevamente en su palma había una pastilla roja, caminó hasta colocarse frente a Regina y le tendió aquella pequeña pastilla – Has que la mastique, no sabe a caramelo precisamente pero si lo hace estará bien.

Una desconfiada Reina tomó la pastilla en su mano y observo detenidamente para tratar de reconocer de qué se trataba porque nunca había visto algo igual y se estaba preguntando en que ayudaría a Emma una pastilla para el dolor de cabeza porque eso era lo que parecía a la vista de Regina.

-Como se supone que ayudará esto a la Señorita Swan?? – Pregunto en un tono desconfiado pero con la firmeza de siempre Regina.

-Con que ahora soy de nuevo la Señorita Swan heee?? – Dijo Emma en tono bajo aun con los ojos cerrados y con una media sonrisa en la cara. Regina al escuchar su voz y al procesar lo que esta había dicho se le dibujo una media sonrisa también en la cara al darse cuenta que ni mal herida Emma dejaba de decir estupideces.

-Señorita Swan usted no se caya ni muriéndose desangrada por lo visto – Respondió está en un tono autoritario pero dando a entender que estaba siguiendo el juego de ella – En fin... Dígame en que ayuda esto A LA SEÑORITA SWAN?? – Pregunto con un tono de orgullo al remarcar las últimas palabras para que Emma pudiera escuchar mejor, por su parte a Emma solo se le dibujo una enorme sonrisa en la cara ante aquello.

-No puedo decirles que es si eso es lo que preguntas – Dijo la chica luego de ver interactuar a las dos mujeres y de que una sonrisa que no fue pasada por alto por Henry apareciera en su rostro por un momento antes de desaparecer y seguir con su rostro calmado nuevamente – Solo tienen que saber que si Emma la toma la ayudara con su pérdida de sangre.

Regina dudo unos momentos de las palabras de aquella chica, no estaba muy segura de darle aquella pastilla a Emma en su mente le daba miedo que aquello no ayudara si no que empeorara a la Sheriff pero luego pensó que si las quisiera muertas ya lo estarían además aquella chica había ayudado a Blanca Nieves y también a David, además de rescatarla a ella al aparecer de ese modo en Granny's así que la miro a los ojos y pudo ver que no había maldad en ellos y ella era buenísima reconociendo la maldad en los ojos de las demás personas porque había vivido por muchos años con maldad en sus propios ojos, dio un largo suspiro y acerco aquella pastilla a la boca de Emma diciéndole de manera suave que la masticara, Emma así lo hiso y luego de eso logro abrir los ojos y ya no se veía como antes apunto de desmayarse, en la cara de todos se pintó una sonrisa de alivió en ese instante.

-Ya puedes quitarle eso de la cabeza – Le dijo la chica a Regina mientras con su dedo señalaba la camiseta empapada en sangre – La pastilla ayudara a parar la hemorragia – Recalcó esta al ver la cara que le coloco la Reina – No dejes que se levante será mejor que todos se queden juntos detrás de mí ok – Les dijo a lo que todos asintieron de manera positiva incluso Regina que entendía que la batalla se acercaba y ella no podía hacer mucho ante esos niveles tan altos de magia que poseían esos dos.

-Ya terminaste de jugar a la enfermera con todos ellos – Le gritó desde la mitad del restaurante aquel chico llamado Tayler – De nada te servirá curarlos porque en menos de 5 minutos todos estarán muertos – Volvió a gritar este de manera amenazadora pero la chica seguía con la mirada puesta en Emma, Regina y todos los demás que estaban refugiados detrás de ella – Incluyéndola a usted PRINCESA.

-No tenemos por qué hacer esto Tayler – Respondió la chica mientras bajaba su mirada y la enfocaba en el piso aun dándole la espalda al chico – No quiero hacerte daño.

-Jajajajaja… TUUU hacerme daño a mí?? – Dijo este mientras se reía de forma maniaca – Aquí las cosas son muy distintas – Le dijo mientras su cuerpo comenzaba a destellar de un color verde oscuro casi parecido al negro – Porque crees que te trajimos aquí?? – Le preguntó este en un tono burlón ganándose la atención de la chica que levantó la mirada pero sin voltear a verlo – Lo hicimos porque aquí todo es diferente... Descubrimos que en este lugar tu poder y el mío son casi iguales así que no me vencerás tan fácilmente.

Ante aquella información la chica coloco una cara de desconcierto y de asombro ante lo que acababa de escuchar y apretó sus puños fuertemente tanto que los nudillos se le colocaron blancos por la presión que ejercía simplemente no podía creer como todo eso estaba ocurriendo no lograba entender como uno de sus mejores amigos la había traicionado de esa manera, lastimando a las personas que son importantes para ella y traicionando la amistad que tenían entre ellos.

-Somos igual de fuertes – Comenzó a decir aquel chico – Igual de rápidos – Siguió diciendo mientras su cara parecía la de un loco psicópata – Igual de poderosos… No podrás conmigo – Dijo mientras formaba una bola de energía en la palma de la mano.

-Siii… puede que tengas razón – Respondió aquella chica luego de un momento de silencio – Puede que nuestras magias aquí sean igual de fuertes – Confirmó esta a lo que todos en Granny's estaban atentos – Pero tu lastimaste personas inocentes – Siguió la chica mientras su mirada se paseaba por las caras de aquellas personas que tenía frente a ella enfocándose mucho más en Regina – Y ahora vas a pagar por eso – Dijo mientras su mirada se transformaba en una de furia completamente – Porque créeme... Tu no estas ni la mitad de enojado que yo.

Cuando dijo esto Blanca, Regina, Emma y Henry se quedaron sin habla estaban asombrados ya que la energía de color lila que envolvía su cuerpo ahora no era precisamente de ese color, su cuerpo ahora desprendía pura energía negra y aterradora, sus ojos que eran de color miel se colocaron de color negro también en cuestión de segundos y a través de ellos se podía ver todo el odio que sentía en esos momentos por aquel sujeto. Extendió su brazo derecho y lo deslizó de abajo hacia arriba y una pared transparente apareció frente a Henry y todos los demás al parecer era un escudo, una protección para ellos los miro y les dio una sonrisa.

-Por fin la PRINCESITA decidió pelear – Diciendo esto con su ya acostumbrada sonrisa – Que te parece si hacemos esto más simple.

El cuerpo de aquel mago comenzó a desprender una energía mágica abrumadora, Regina no podía quitar su cara de asombro ya que jamás se hubiese imaginado que existiera un ser mágico con tal cantidad de poder, sencillamente era ridículo todo aquello.

-Que quieres decir con más simple Tayler? – Pregunto la chica y en su cara la única emoción que se podía ver claramente era el odio.

-Muy fácil MAGESTAD – dijo esto sonriendo de manera maliciosa mientras bajaba su mirada a su mano y todos los allí presentes hicieron lo mismo para quedar asombrados ya que toda la magia que rodeaba su cuerpo ahora solo estaba cubriendo por completo su brazo desde la punta de los dedos hasta su codo formando una especie de espada – Usaremos nuestras técnicas más poderosas y veremos quién sobrevive al final – Sus ojos se volvieron a enfocar en los de la chica mostrando una mirada fría.

-Si piensas que voy a caer en tu jueguito estas mal Tay – Dijo ella mientras en su rostro se formaba una sonrisa – No quiero matarte, ni siquiera quiero lastimarte... te voy a capturar y te llevare ante las autoridades mágicas para que ellos decidan que hacer contigo.

-Y tú de verdad piensas que me dejare capturar así tan fácilmente jajajaja prefiero morir que ser juzgado por ellos – Dijo casi escupiendo las últimas palabras – Además no te estoy dando opción, si esquivas mi ataque todos aquellos a los que estas protegiendo morirán – Dijo esto mientras señalaba con su mano a las personas detrás de la chica – Y si me enfrentas uno de los dos terminara muerto.

Ante tal comentario del mago la chica volteo su rostro para mirar a las personas detrás de ella, todo el enojo y odio volvió a embriagarla al ver a David tendido en el piso y vivo solamente por el hechizo que lanzo a su cuerpo, justo a su lado estaba una Blanca Nieves con los ojos inundados en lágrimas mirando a su esposo y sosteniendo fuertemente al pequeño Neal contra su pecho, vio a Emma sentada con su cabeza apoyada en la pared y sus cabellos antes amarrillos cubiertos de rojo por toda la sangre que había perdido, siguió su recorrido mirando a un Henry en pánico abrazado a Emma y finalmente sus ojos se posaron en aquella mujer que para ella significaba tanto y en esos momentos estaba golpeada, fue en ese momento que su cólera llego a niveles impensados; de su cuerpo comenzó a salir más y más magia de color negro envolviendo completamente su brazo derecho desde las punta de sus dedos hasta la mitad del antebrazo, a diferencia de Tayler su magia no se transformó en una espada de hecho solo se aglomero en su brazo formando pequeños rayos que salían de tan poderoso hechizo, de esta manera se podía apreciar como una nube cargada de rayos con necesidad de soltarlos.

-Maldita PRINCESA te dije que usaríamos nuestras técnicas más poderosas y sales con eso – El mago parecía fuera de sus cabales y gritaba como loco a la chica.

-Esto será más que suficiente para derrotarte – Volteando completamente para quedar frente al chico, cambiando su posición por una muy parecida a cuando se piensa salir corriendo y sosteniendo más arriba de codo el brazo donde tenía aglomerada la magia negra con su brazo libre.

Dicho esto salió corriendo en dirección al mago aun sosteniendo su brazo, el mago al ver a la chica correr hacia ella se colocó en una posición de ataque abriendo un poco sus piernas y colocando un pie ligeramente por detrás del otro, también llevando su mano derecha donde se encontraba la magia en forma de espada un poco más atrás y abajo, en la misma posición que se colocaría un peleador de boxeo. Cuando ambas magias chocaron hubo una muy fuerte explosión dentro del restaurant y una nube de humo negro y verde oscuro flotando por todas partes, fue tan fuerte el encuentro de las dos magias que toda la parte delantera del restaurant Granny's simplemente se convirtió en polvo. Regina instintivamente abrazo a Emma y a Henry de manera protectora, lo mismo hiso Blanca Nieves con David y su pequeño bebe, en cuanto a Ruby y Granny pues ellas simplemente se refugiaron detrás de la barra del restaurant. Cuando el humo se disipo un poco se pudo observar mejor el desastre que ocasiono la explosión, sillas y mesas convertidas en simples astillas, donde estaba la puerta de entrada ya ni siquiera había pared, cables de electricidad guindaban por todos lados y lo más importante de todo, se pudo observar la figura de una chica en pie casi a la entrada del restaurant y la figura de un chico tirado en el pavimento de la carretera boca abajo aparentemente muerto.