Hola de nuevo, y perdón por el retraso.
No tengo mucho qué decir, así que simplemente les dejo esta cortita viñeta; ya tengo la que sigue escrita, por lo que pronto traeré lo que vendría a ser el Desorden.

Disclaimer: Todo aquello relacionado con Harry Potter pertenece a J.K. Rowling.


Timidez

¿Por qué él? ¿Por qué precisamente él tenía que ser así de tímido? ¿Por qué no… Bill? ¿O Charlie? ¡Que alguien le explicara por qué él y no Charlie!

Y es que, además, daba la impresión de que todos lo hacían para molestarlo a él; si no, Hermione no estaría ahí, bailando con Viktor Krum, mientras él se limitaba a observarlos desde su asiento. Ron simplemente no entendía su suerte. Bueno, quizá sí… algo. De todas formas, estaba seguro de que eso no podía ser casualidad.

Porque no podía evitar estar celoso —y no podía ser normal—, que mientras él dejaba pasar canción tras canción, compás tras compás, apartado de toda diversión, el campeón mundial de Quidditch bailara con su mejor amiga. Se sonrojó levemente. ¿Mejor amiga? Hacía mucho tiempo que no tenía clara la concepción que su propia mente había hecho de Hermione.

Si era simplemente su mejor amiga, de seguro no habría hallado mayores trabas a la hora de invitarla al baile; si era simple amistad, se debería haber alegrado de que fuera con alguien, en lugar de negarse a la idea como si fuera imposible, hiriente; si no veía en ella más que lo que veía en Harry (con distinciones evidentes, claro está), no era posible que tuviera deseos de salir de ahí a gritarle un par de cosas por estar con… ese.

No sabía en qué preciso instante había empezado a odiar a Krum, antes su jugador favorito y modelo a seguir. Quizá fue cuando notó los suspiros nada disimulados que soltaban las chicas de Hogwarts al verlo pasar, o quizá cuando él y todos sus compañeros de Durmstrang caminaron derecho hacia la mesa de Slytherin, indiferentes al hecho de que había otras tres de donde elegir. Pudo haber sido cuando sus visitas a la biblioteca se hicieron cada vez más frecuentes, o cuando notó aquel brillo en los ojos de Hermione cada vez que se veían. Y que él siempre intentó ignorar.

Pero claro, torpe como era, tardó un buen poco en darse cuenta de qué pasaba ahí. Cuando Ron llegó a la clara conclusión de que necesitaba una pareja para el baile, fue cuando estalló el caos. "Tú eres una chica". ¡Claro que lo era! Pero tampoco tenía por qué ponerse tan orgullosa; seguro terminaba yendo sola (y él también, en todo caso, pero había una gran diferencia: él era un chico, y ella una chica).

No esperaba la respuesta que recibió.

—Ya tengo pareja.

Fue como un golpe, directo y sin compasión. Hermione, la única opción que le quedaba, ya tenía pareja. Entonces, se volvió una especie de obsesión averiguar quién era aquella persona. Le preguntó, oh, sí que lo hizo, e intentó sonsacarle información a otras personas, pero finalmente tuvo que darse por vencido.

Pero no podía tener pareja. Simplemente no podía. Su propia intransigencia casi lo sorprendió.

Si Hermione creía que lograría convencerlo tan fácilmente, pues estaba equivocada. Quizá había llegado a dudar, pero no podía ser, así de sencillo… Con aquel pensamiento, logró llegar en relativa calma hasta el día del baile. Y, claro, hasta que la vio caminar del brazo de aquel bruto jugador búlgaro.

Fruncía el ceño mientras miraba hacia la pista, con las orejas coloradas y los ojos irradiando desprecio. Harry estaba cerca de él, al igual que Padma y Parvati, pensando en sus propios asuntos, mientras la masa de gente se agitaba al ritmo de la música de las Brujas de Macbeth, con compases tan desordenados que adquirían orden propio. Y se enfurecía aún más al saber que disfrutaría de la música de no haber visto como Krum se acercaba peligrosamente a Hermione.

En ese momento la chica volteó y miró a hacia un punto en la distancia, lo señaló —Krum tuvo que moverse un poco para alcanzar a ver qué era— y dijo algo a su acompañante, medio a gritos para que pudiera oír en medio del bullicio del salón. Él sonrió atropelladamente y se dirigió en dirección a lo que Hermione había apuntado.

Ron se puso aún más rojo y su semblante se volvió a oscurecer cuando se dio cuenta de que Hermione caminaba hacia ellos, sofocada y sonriente. ¿De verdad ahora venía hacia ellos como si nada, después de… fraternizar con el enemigo de tal forma? ¡Era Krum quien quería derrotar a Harry, y ella no se daba cuenta!

Cuando llegó a su lado, decidió mantenerse frío y distante, pasara lo que pasara; sus esfuerzos se vieron derrumbados cuando una palabra resonó en el ambiente.

"Viktor".

No se contuvo y le espetó lo primero que le vino a la mente, enfurecido. De nuevo volvían a discutir, uno de esos eternos griteríos que nunca lograban resolver nada; no le importa demasiado lo que de aquel confrontación salió, en realidad, pues él siempre mantuvo su postura de que Durmstrang —Krum, en realidad— lo único que quería era ventaja sobre Harry.

Cuando volvían a estar en la sala común, una vez dado por finalizado el baile, ella optó por argumentar algo distinto:

—¡La próxima vez que haya un baile, pídeme que sea tu pareja antes que ningún otro, y no como último recurso!

¡Ah, si ella supiera! Si hubiera podido oír la mente de Ron cada vez que el tema del baile salía a la luz, quizá sus palabras habrían sido distintas. Porque de haber heredado Charlie la timidez y no él, hacía mucho tiempo que le habría pedido ir con ella.

Sólo atinó a ponerse aún más rojo y balbucear, obstinado, que Hermione se equivocaba, aun consciente de que era totalmente lo contrario.


Sobre la Viñeta: En lo personal, me gustó hasta la mitad xD. Es que hasta ahí tenía escrito hace un tiempo, pero por el Quinesob he tenido que apurara la escritura. ¿OoC? ¿Opiniones?

Saludos.