El segundo secreto de los Andrey
Definitivamente seria una tarde muy solitaria, su amado esposo no estaría con ella, y estaban tan lejos de todos, Annie y Archi estarían camino a Chicago en ese momento, Patty seguramente los estaría esperando junto con la abuela Elroy y el pequeño Alistear, El hogar de Pony también esta lejos, todos sus amigos estaban repartidos lejos de ella
-de haber sabido que esto sucedería me hubiera ido al hospital, espero que Violet no se desespere con las nuevas alumnas…Violet, cuantas cosas le debo- la mujer resignada a que estaría sola toda la tarde abrió su diario retrocediendo varias paginas atrás, todas ellas en blanco-veamos… que fue lo ultimo que escribí… la joven miraba la ultima fecha que tenia anotaciones…- 19 de abril de 1915…- leyó con voz pausada la joven dama- santo cielo mas de cuatro años- sonrío – querido diario, te parecerá increíble lo que voy a contarte, al fin conocí al bisabuelo William, que no resulto ser mas que… prepárate querido diario por que te vas a hasta deshojar cuando lo escriba, mi protector, mi querido tío abuelo William, no era ni mas ni menos, que mi dulce ángel consolador, mi adorado Albet, mi amigo, confidente y consejero, mi estimado y querido Albet…- eso era lo último que había escrito en su diario, sonreía ampliamente, mientras un tremendo sonrojo la invadía, gracias a dios jamás había permitido que su esposo leyera ese cuadernillo, sabia lo que le esperaría si lo llegaba a leer, tomo la pluma y la tinta para continuar escribiendo…- mi amado diario, han pasado mas de cuatro años desde que deje de escribir esas pequeñas líneas… cuatro años de sonrisas alegrías, lágrimas y desesperación, de descubrimientos terribles y dolorosos, de amigos entrañables y dulces experiencias, amargas despedidas y sentimientos confusos, debo explicarte por que deje de escribirte… la razón fue esta…
19 de abril de 1915
La joven enfermera estaba en la que fuera su habitación en la mansión Andrey en la mansión de Lakewood; acababa de terminar de escribir las líneas donde relataba que su tío adoptivo era el mismísimo Albert
-señorita Candice- se dejo escuchar la puerta de aquella habitación
-ademante Dorothy pasa- el transcurrir de los años no habían pasado en balde, la jovencita amiga de la pecosa se había convertido en una hermosa mujer, pero no por eso menos dulce y buena- señorita Candice, el amo William la busca- dijo respetuosa la bella mucama
-Doroty será que jamás me llamaras Candy como antes?- dijo la rubia bufando con resignación
-compréndame señorita… si la señora Elroy me escucha …
-te entiendo… entonces vamos Dorothy- tras eso la rubia sale de la habitación- ¿Dónde se encuentra Albert?- pregunto
-esta en su oficina…- el repentino cambio de humor de Dorothy desconcertó a la Rubia, pero olvido todo en cuanto estuvo frente a la oficina de su "padre"
-con su permiso señorita – después de una leve reverencia la chica se retira dejando a Candy sorprendida e intrigada
-y ahora esta que se trae… en fin- después de eso la rubia toca la oficina- Albert… soy yo Candice
-pasa Candy-se escucho la varonil voz de Albert desde su oficina invitando a la hija predilecta de Pony a pasar
-cuanta solemnidad – rió cantarinamente Candy por la formalidad de Albert
-Candy… necesitamos hablar- dijo el rubio mirando preocupado a la rubia
-¿pasa algo albert?- pregunto la rubia preocupada al ver como su amigo se ponía de pie dándole la espalda y mirando por el gran ventanal hacia el portal de rosas-Candy… ah legado el momento de decirte toda la verdad- explico el chico sin mirarla
-la… la verdad?... Albert, me estas asustando… ¿Qué pasa?- en ese momento se escuchan unos golpes en la puerta
-Sr William… puedo pasar- se escucho la voz de una señorita tras la gran puerta de aquella oficina
-adelante Violet, esta abierto- tras la puerta apareció una joven de aproximadamente 20 años, con uniforme blanco pulcro en completa combinación con sus cabellos albinos los cuales tenían unos toques dorados muy peculiares, su piel era blanca como la nieve, facciones finas pero serenas, dulces y tranquilas, caminar elegante pero no arrogante
-una enfermera?- pregunto la rubia al mirar aquella chica de ojos color verde azulados y cabellos lisos-¿alguno de los Andrey esta enfermo?- pregunto preocupada
-Usted debe ser la señorita Candice White Andrey…¿verdad?- pregunto la albina sonriendo
-¿eh?... si… y usted es…- la rubia la miraba sorprendida
-es tal y como el amo William la describe, un placer- dijo haciendo una reverencia- mi nombre es Violet Antella de Prades – saludo la joven con una discreta sonrisa- pero usted puede simplemente llamarme Violet
-un placer Violet… puedes llamarme Candy- sonrió ella- veo que somos colegas… lo que me recuerda…Albert… si habia alguien enfermo debiste decirme, yo lo atendería, no deberías molestar a la señorita… o no será que no confías en mi?- dijo con un puchero molesto y alzando su respingada nariz
-Tia Auriane-susurro la joven al ver ese gesto de la joven rubia para inmediatamente sacudir su cabeza alejando esos recuerdos
-o vamos Candy, no es eso… justamente s de ello de lo que quería hablarte…- el joven de facciones rubias miraba atentamente a su protegida- Candy… además de mi secreto como el bisabuelo William… la familia Andrey a mantenido otro terrible secreto- Albert se giraba nuevamente hacia su ventana-un secreto que tal vez te lleve a odiarme- el joven heredero cerro los ojos
-¿Odiarte?, ¿por Dios Albert… me estas asustando?
-pero Albert dijiste que lo mejor era que ella no se enterara- dijo la joven enfermera llamando por su nombre al joven rubio
-lo se Violet… pero ya no puedo seguir con este secreto y ella merece saber la verdad- dijo decidido el joven rubio
-quieren de una vez ¿de que verdad están hablando?- pregunto ella con miedo
-Amo Albert…
-ven Candice, acompáñame – despues de eso el joven comienza a caminar
-"¿Candice?"- penso la rubia pecosa-¿desde cuandome llama Candice-comenzaba a preocuparse de verdad-¿Albert?- la pecosa miraba como su protector caminaba hacia la puerta
-venga señorita Candice…- le indicó la enfermera en la puerta
-eh si…-después de caminar un rato los tres jóvenes subieron al piso mas alto de la mansión, era muy diferente a como Candy lo recordaba, ahora estaba limpio, pulcro, nada que ver con las habitaciones sucias y abandonadas en donde Neal y Eliza la habían encerrado cuando joven
-que diferencia, nada quee ver a como lo recordaba, sonrío la rubia al ver lo iluminado y limpio que estaba- pensar que no me había atrevido a venir aquí – río cantarinamente la pecosa
-lo se… y Tía Elroy también lo sabia… es por eso que escogió este lugar- dijo Albert a la cabeza de la caminata sin mirar a la pecosa…
-la tía Elroy?- la chica definitivamente no la entendía
-señorita- hablo al fin la joven enfermera- lo que esta a punto de ver es algo… muy doloroso para usted… pero le pido que no pierda la calma en favor de la salud del paciente, usted mejor que nadie entiende las necesidades de un paciente señorita Andrey-termino de decir la enfermera mientras el callado Albert abría la puerta de aquel lugar
-pero…- la chica tenia los ojos completamente abiertos, sobre la cama de aquel cuarto se encontraba tendido un hombre de cabellera rubia y piel blanca, aun mas blanca por la palidez que por su tono natural de piel, tenia suero pasándole por intravenosa, la pecosa sentía que el suelo se abría bajo ella y la tragaría, seria posible lo que veían sus ojos?, eso era un sueño?, a pesar de los años transcurridos podía reconocerlo, podía verlo… ese hombre tan frágil, tendido sobre la cama era…-¡!A…A….An…¡ANTONY!
CONTINUARA…XD gracias por leer, y bueno como podrán darse cuenta DX ME URGE UN BERTA READER!!!! Alguna valiente que se anime y que tenga la paciencia de una santa XD por cierto a partir del próximo capitulo estarán inspirados en canciones ahí me dicen si quieren que ponga la canción o solo les de el titulo para que sepan cual es XD nos andamos leyendo matta ne!
